Del amorfismo lingüístico, a la oralidad. Del discurso oral arengador a la perpetuación concreta del pensamiento. De la naturalización de la escritura a la reestructuración de la mente, de la conciencia. De la imprenta masiva y “democratizadora” del conocimiento a nuevas formas de interpretar, ver, conocer, gastar y explorar el mundo. Proponemos una nueva pregunta: ¿INTERNET, recontraestructura(ra) la(s) conciencia(s)?
A partir de la escritura, las tecnologías que permitieron el avance y el desarrollo de la comunicación humana se multiplicaron geométricamente; llegando a rubricar el estado actual de ese fenómeno -que viene desde finales del siglo XX- como la nueva “Era de la Comunicación”.
Si bien la experiencia de todos los días nos hace visible la paradoja de que la archinombrada ‘era de las comunicaciones’ -dominada por los bombardeos y saturaciones de mensajes instantáneos y ubicuos-, es realmente la gran era de la incomunicación y de la desinformación … Preguntamos: ¿Por qué proclamar que la LECTURA o que el ACTO DE LEER -y por ende el desarrollo de la inteligencia secuencial- esta perdiendo terreno frente al avance de la inteligencia simultánea (que desarrollamos gracias a nuestra querida “amiga” la televisión), si para acercarnos y para hacer uso de uno de los medios tecnológicos màs importante en cuanto comunicación (y porqué no uno de los más utilizados), tenemos que desplegar nuestros conocimientos semánticos, sintácticos y morfológicos? ¿No es acaso "el saber leer" unas de las necesidades básicas para el uso y provecho de INTERNET? ¿Cuánta gente por día accede a Internet y lee? ¿Está comenzando a generarse una profunda transformación cultural que nos reestructurara y nos cambiara nuestra forma de consumir los textos escritos?
Esta es la “era de las comunicaciones”, pero màs de la mitad de la población del mundo entero es analfabeta, por ende, no obtiene la libertad de poder acceder a esta nueva era que tanto está de moda.
Los que sí la tienen, se sumergen dentro del mundo cibernético intercalando roles comunicativos -de emisor a receptor y viceversa- navegando ¿libremente? por distintas páginas y recorriendo un sinfín de sitios. Sin embargo, nos preguntamos hasta qué punto uno elige con qué quiere precipitarse en este camino.
Al navegar por la inmensidad de la Web nos topamos con una invasión sin salida: las publicidades (banners, links…). Ventanas que se abren sin que nadie las llame, se acaparan de la pantalla, a veces sin permitirnos cerrarlas ni si quiera. Uno puede estar leyendo un texto pero inmediatamente es sorprendido por la publicidad o por otras “ventanas” molestas que pululan y titilan en la misma página. Esto genera una lectura interrumpida, donde el lector se ve atacado y atareado por sinfines de ofertas publicitarias que suelen tildar las pantallas de los fanáticos cibernéticos. ¿Es acaso eso libertad?. Uno como receptor muchas veces no elige. Las publicidades se imponen, se presentan con autonomía, no permiten que uno le responda. Rompe el esquema de comunicación, no podemos replicarle a una publicidad, no puede uno quejarse, eliminarlas. No son, a través de este medio, de alguna manera objetables.
Esta nueva tecnología -que comenzó a desarrollarse en la década del '60 en los recovecos militares de EEUU- nos condiciona habitualmente a una nueva forma de lectura. Lectura cuya especificidad de por si es extraña. Pasiva o activa, esta lectura puede ser tomada como lugar de expresión, como lugar de producción de nuevos usos, como una actividad que permita generar resignificaciones.
Entonces nos preguntamos… ¿Qué CLASE DE LECTOR está construyendo esta nueva “era de las comunicaciones”?
*fLorencia bArone* - *mAría SEnes*
Publicado por Alumnos15 el Septiembre 20, 2004 09:33 AM | TrackBackMuy interesante la pregunta a la que llegaron. Bien podrían ir pensando una forma de categorizar al posible lector (solo lector) de Internet.
Publicado por: Ariel Vercelli a Septiembre 22, 2004 10:14 AMDe seguro ese lector no entraría en la categoría definida por Simone del "lector" de libros, como solitario, callado, lento y aburrido.
Sí sería interesante reflexionar sobre una posible respuesta a dicha pregunta.
saludos
Publicado por: María Senés a Septiembre 22, 2004 10:45 AMEstoy de acuerdo con Uds. en el tema de que en internet es necesario leer y que por lo tanto no se estaría perdiendo dicho hábito, aunque internet es un espacio raro para utilizar la inteligencia secuencial ya que se pueden abrir varias páginas y leer varios textos a la vez por lo cual creo que en internet si bien se puede utilizar la inteligencia secuencial también se puede usar la inteligencia simultánea.
Publicado por: Laura Esplugas a Septiembre 22, 2004 03:21 PMlos que tienen autodisciplina del conocimiento, encuentran en internet un tesoro del saber, de innumerables libros digitalizados y contactos posibles con mentes vivientes de otras culturas. Lo malo no está en el medio, sino en su mal uso. Depende de los padres y los sistemas educativos, orientar y formar para un uso inteligente, práctico y enriquecedor de una tecnología que da libertad por igual a todos
Publicado por: a Octubre 26, 2004 03:13 PMsi cada vez mas la gente dejo de acceder a la comunicacion a traves de la prensa escrita y en la actualidad esta internet
esta chomasa esta pagina bye vallanse bien a la mierda
Publicado por: lara a Agosto 9, 2007 12:35 PM

