El desarrollo de la noción de sujeto llevó a la privatización de la mente, es decir, a reconocer que cada sujeto posee un ámbito privado en donde construye pensamientos e ideas, y como consecuencia de esto a cambiar el modo de acceder al mundo en el acto de conocer. La escritura mucho tuvo que ver con este proceso ya que fue ella la responsable de hacer concientes actos de la lengua oral, transformándolos en objetos de análisis y reflexión.
La construcción de la subjetividad mucho tuvo que ver con la aparición de la escritura. A partir de la escritura y de la lectura empieza a considerarse la mente como algo “interno” en el ser humano. La mente es considerada como ese ámbito privado donde las personas constituyen sus pensamientos e ideas. Las formas cognitivas cambiaron con la llegada de la escritura y la lectura. Cuando se escribe se formaliza, cuando se lee se internaliza. La escritura, a diferencia del habla, conserva los enunciados y permite de ese modo la indagación crítica posibilitando la puesta en práctica de mecanismos cognitivos tales como identificar, comparar, analizar e inferir. La escritura se convirtió así en un instrumento para pensar, permitió que los seres humanos aprendieran a autorreflexionar y a conocerse a si mísmos.
La idea de mente que nosotros manejamos es la que construye la modernidad. Se fue desarrollando la concepción de un yo, un sujeto que se diferencia de los demás elementos del mundo porque es capaz de distinguir entre sujeto y objeto como categorías cognitivas para organizar el conocimiento. La aparición de la escritura ha posibilitado al mismo tiempo la diferenciación entre la cosa y su representación, es decir, entre el objeto y lo que se habla sobre él.
El impacto que produjo la escritura en la estructura del conocimiento ha sido tan poderoso y es asumido hoy día de forma tan natural, que rara vez nos cuestionamos acerca del modo en que organizamos el conocimiento.
Lucila Sanchez lombardi
Publicado por Alumnos15 el Septiembre 13, 2004 05:08 PM | TrackBack
