En un artículo publicado por Jean Peyratout, el 4/9/2000, sobre el por qué de la utilización de softwares de código abierto en los sistemas de las escuelas, el autor resume su justificación en base a cinco principios, que él llama:
· Principio republicano (Libertad, Igualdad, Fraternidad)
· Elección pedagógica (disponibilidad de fuentes)
· Elección por seguridad (de las instalaciones y de las comunicaciones)
· Lógica económica (mayor prestación y utilización de los recursos)
· Necesidad económica (en función de la limitación de medios y recursos)
Libertad: de utilización, de copias, de modificaciones, de distribución, de acceso a los códigos fuentes.
Igualdad: para los usuarios. Por lo bajo de sus costos, cualquier centro puede acceder a estos recursos, lo que pone en igualdad de condiciones de disponibilidad, a centros con muy diferentes potenciales económicos.
Fraternidad: entre los desarrolladores y usuarios (ya sean éstos personas o centros). La filosofía que propone este tipo de sistema al disponer de estos recursos, y compartir las experiencias, lleva a una dinámica de cooperación.
Siendo los medios económicos dedicados a la educación tan limitados, sería más lógico y razonable considerar la inversión de estos recursos al perfeccionamiento docente, a la ejecución de proyectos didácticos, o en materiales de apoyo (incluyendo el desarrollo del propio software específico), que utilizarlo en pagar licencias por uso de software a empresas como Microsoft.
Otro motivo importante que puede determinar el uso de los softwares de código abierto es la posibilidad de que los alumnos aprendan una nueva variedad de conocimientos que ahora se encuentran excluidos del programa educativo. Los docentes y alumnos tendrían la posibilidad de acceder a los códigos fuente y de realizar modificaciones a los programas adaptándolos a sus verdaderas necesidades, y de esa forma posibilitar el conocimiento de no sólo lo que se hace, sino cómo se hace, y por qué se hace. Por ejemplo: los alumnos están apartados de toda instrucción en lenguajes de programación (que bien en pocos años pueden ser considerados como una nueva clase de analfabetos); de la posibilidad de idear nuevos programas; de encontrarse con un nuevo mundo que es el ciberespacio, lleno de nuevas comunidades y nuevas reglas; de trabajar para el progreso de la humanidad mediante esta tecnología; entre otras posibilidades.
Existen organizaciones totalmente dedicadas al problema del software libre (www.linuxined.org, www.osef.org, www.seul.org, etc.). Proyectos tales como Red Escolar (redescolar.ilce.edu.mx) o ScolarNet (luthien.nuclecu.unam.mx/~arturo/scholar) trabajan exclusivamente en la implantación de Linux en las escuelas. 
Qué mejor que empezar mediante un pequeño paso para que la comunidad aprenda a compartir, y a mejorar, sólo por el bien de la humanidad sin esperar nada a cambio, que ponga en práctica los cinco principios expuestos arriba que bien se asemejan a lo expresado en un principio por la comunidad hacker. Puede ser el comienzo para el cambio en un futuro no muy lejano: las escuelas dispondrían de programas a su conveniencia, trabajarían todos juntos, usando el modelo de aprendizaje que tanto sirvió para científicos y hackers (Modelo de Bazar y Academia Red), siguiendo las recomendaciones de Stallman y su copyleft.
Así como nació Internet podrían surgir otras tecnologías o programas muy útiles para los hombres, pero esto sólo va a ser posible si se mantiene el espíritu solidario y cooperativo por encima del plano económico y la propiedad privada.
Alejandra Vardé
Bibliografía adicional:
http://www.abul.org/education/pourquoi.html
lsm2001.abul.org/program/topic14/topic14.php3

