Nueva York. 31 de diciembre de 2999. 23.59. Fry, que acababa de despertarse de un largo sueño, recordó que luego de hacer su último delivery iría como todos los fines de año al tradicional lugar de encuentro: el Rockefeller Center. Pero al salir a la calle, notó que algo había cambiado. Ninguna cara le era conocida y sus amigos no estaban en la esquina de siempre. Miró a sus alrededores y nada era igual. Comenzó a caminar, cuando a las 00.00, miró al cielo y leyó: “Feliz 3000”. Pensó que era un error. Pero no fue así. Desesperado, en busca de alguna respuesta, volvió a su punto de partida. Allí, se encontró con el profesor Hubert Farnsworth, quien lo sentó y le explicó lo que le había pasado: “Trabajo para Laboratorios Farnsworth, donde te despertaste. Por un accidente estuviste congelado durante mil años. Tenía conocimiento de esto, pero no había forma de liberarte, tu despertar estaba programado para esta fecha. Me gustaría hacerte unos estudios”. “¿Sobre qué?”, preguntó Fry, “si yo me siento bien”. “Sobre Tecnopsicología, el estudio de los estados psicológicos de las personas sometidas a la influencia de las innovaciones tecnológicas”. “¿Y qué tengo que hacer?”, interrogó. El profesor le explicó que lo único que debía hacer era interactuar normalmente con los nuevos dispositivos que se fuera encontrando.
Así, Fry subió las escaleras del laboratorio, para encontrarse con una especie de departamento. Se sentó con el objetivo de mirar un poco de televisión. Y para su sorpresa, se prendió sola. Estaban pasando un programa de cocina, cuando una mano salió de la pantalla y le ofreció probar el plato del día que habían preparado. Fry gritó “¿Pero cómo, la tecnología no es un sistema cerrado, incapaz de interacción?” El profesor apareció para contestar sus dudas. Le explicó que la tecnología se había convertido en un sistema abierto, tal como el de los sentidos, cuya interacción siempre debe existir para mantener un equilibrio. También le contó cómo procesos que habían comenzado en su época, en el año 3000 ya eran naturales: “Vivimos en un Planeta Global, que es el concepto evolucionado de ‘Aldea Global´, es una sola comunidad de telecomunicación, donde existe una interdependencia como consecuencia de una relación instantánea. Por eso los programas de cualquier parte del planeta pueden interactuar con sus televidentes a cada instante. Ya no existen las naciones, ni límites geográficos. Vivimos en un gran globo interconectado”.
Fry tardó unos segundos en reaccionar y luego de reflexionar, le contestó al profesor: “Sí, ahora que lo pienso, ya desde mi época el hombre siempre se dedicó a ampliar los órganos sensoriales. Cuando yo era chico las formas electrónicas estaban en expansión”. Farnsworth, contento al ver que su nuevo discípulo se empezaba a interesar en los nuevos dispositivos, agregó: “Así es, Fry, la tecnología digital de tu era tuvo la virtud de eliminar los impedimentos de producción y circulación. Las personas ya no necesitan de los libros para exponer sus ideas”.
Fry, anonadado por las palabras del científico, comprendió cuánto había avanzado la Era de la información. Y mientras salía a conocer la nueva Nueva York, meditaba sobre cómo la velocidad eléctrica había abolido el tiempo y el espacio de la conciencia humana.
CONTINUARA...
Grupo: VERANO
Publicado por el Febrero 24, 2004 07:19 AM | TrackBack
