Como hemos leído en el texto de Maldonado, el diagnóstico por imágenes ha avanzado a pasos agigantados en la sociedad; pero no solo en el mundo de la medicina sino también en otros ámbitos como por ejemplo el deporte.
En el deporte podemos citar diferentes casos en donde se aplique el diagnóstico por imágenes. Uno de ellos es el fútbol, deporte por excelencia, en donde se tiene la posibilidad, gracias a las decenas de cámaras ubicadas estratégicamente, de que ciertos fallos del juez puedan ser revertidos con posterioridad al encuentro ya que la mayor tecnologización permite observar detalles que en el mismo momento pasaron desapercibidos.
Otro de los casos es el rugby, en donde el juez principal tiene la posibilidad de pedirle a un asistente, ubicado en una sala de cámaras, que corrobore mediante las diferentes imágenes tomadas si la pelota salió o no del campo de juego, o si la misma fue apoyada por detrás del la línea de conversión.
Por último, el tenis parece ser el caso más significativo con respecto a esta cuestión. Este deporte posee un sistema de digitalización de imágenes instantáneo en donde se le permite ver al televidente, e incluso al jugador en ciertas oportunidades, si la pelota que viaja a más de 200 km/h picó sobre o fuera de la línea
Por supuesto que existen controversias en torno a la utilización de este tipo de tecnologías dentro del deporte como en todos los ámbitos. Están los que aseguran que esto le quita naturalidad y emoción al juego; y también están los que opinan que la aplicación del diagnóstico por imágenes le da una sensación de justicia y precisión al juego.
Juan Manuel Galeano

