"Sobre la cibernética y un nuevo modo de pensar"

Resulta claro que hoy gracias a la revolución informática que ha acontecido, la posibilidad de manejar grandes volúmenes de información proporciona a la sociedad nuevas alternativas de progreso.
En este nuevo proceso que vive la humanidad, esta nueva forma de cambio social, desencadenada inicialmente por la introducción de la computadora en la vida diaria, se están produciendo grandes transformaciones en las estructuras de los pueblos y las naciones. En sus estilos de vida, en sus organizaciones sociales, sindicales, políticas, religiosas, militares y en sus economías.
Ya no se trata de un proceso lineal como lo fueron anteriores revoluciones, sino de un proceso de crecimiento exponencial, donde los costos bajan, la potencia sube y los desarrollos se multiplican. La principal consecuencia de este crecimiento, es la aceleración en los cambios en el entorno tecnológico del hombre. Y de que manera toda nueva tecnología modifica muchas de nuestras funciones cognitivas.
Las redes se crean, se establecen y se desarrollan en el ciberespacio, se conforman vínculos por medio de la participación continua de los sujetos sociales, tanto en foros, y debates, en el correo electrónico y así se ha ido estructurando una matriz donde la comunicación se convierte en el vehículo simbólico, mostrando cómo a través del intercambio y la confluencia de los diferentes ámbitos como la información, la comunicación y la tecnología se crea una nueva cultura, denominada cibercultura. La aparición de este fenómeno nos lleva a observar como esta hoy en día configurado el espacio social dentro de esa red. Hoy es un espacio donde convergen y conviven el orden y el desorden, porque no hay un centro, es puro dinamismo y circularidad. Esto se mantiene a pesar de los múltiples intentos y esfuerzos de grandes gobiernos y corporaciones para controlarlo, ya sea en nombre de la seguridad nacional o de intereses económicos mal disimulados.
En este espacio se conforman las redes sociales en cuya trama, la conexión, el estar conectado, va construyendo un sistema activo, cambiante y complejo que va a ir transformando, por que no, el tejido social.
Ahora bien, la lógica de este sistema nos permite pensar a las organizaciones y las comunidades como redes de circulación de información, de mensajes y de interacciones “en la medida en que sus empalmes son múltiples y sus encaminamientos, complejos” permitiendo la participación activa de todos los actores sociales. Este juego de múltiples interacciones nos lleva a pensar en la complejidad.
A partir del uso de las tecnologías de la informática y la comunicación, la cibernética ha mutado hacia diferentes campos. Según Peter Senge, el autor del libro titulado “La quinta disciplina”, hoy el pensamiento sistémico se necesita más que nunca porque la complejidad en la que estamos inmersos nos abruma. Quizá por primera vez en la historia, la humanidad tiene capacidad para crear más información de la que nadie puede absorber, para alentar mayor interdependencia de la que nadie puede administrar y para impulsar el cambio con una aceleración que nadie puede seguir. Esta escala de complejidad no tiene precedentes. Nos rodean ejemplos de “fallos sistémicos”, problemas como el calentamiento global, el agotamiento de la capa de ozono, el narcotráfico, los déficits comerciales. Son problemas que no tienen una causa simple y local. Sino que, como expone Gros, “las propiedades de las partes solo pueden entenderse desde el contexto del todo”. Es por eso que se ha propuesto un cambio de enfoque, una vision holistica del mundo: ver totalidades en vez de partes, constituir una cibernética de la complejidad. En vez de ver a las personas como seres que se limitan a reaccionar con impotencia, las vemos como partícipes activos en la modelación de la realidad. En vez de reaccionar ante el presente, se crea el futuro. Se trata de destruir la ilusión de que el mundo esta compuesto por fuerzas separadas y desconectadas.
Nadia Idiart Facetta.
Publicado por alumnom el Abril 10, 2006 09:51 PM | TrackBack
