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Periodismo participativo: una aproximación
28.11.2005

Por María Florencia Martinez Galiñanes florcita_222@yahoo.com.ar


Se está produciendo una transformación en la relación entre los medios masivos y la audiencia. Un cambio trascendental, porque son ahora los espectadores los que se convierten en periodistas. Lo que está sucediendo es que se corrieron los límites del periodismo tradicional y son las bases las que publican sus historias. Con dificultades, improvisaciones, y algunos defectos, los “nuevos” periodistas reclaman un espacio que no sabemos si será correspondido por las grandes empresas periodísticas.

Nos encontramos hoy frente a un fenómeno que no puede escapar a nuestra atención: el periodismo participativo. Este nuevo concepto socava los esquemas tradicionales que conocemos sobre producción, publicación y circulación de los mensajes de los medios. Una serie de hechos han puesto a Internet en el eje de la discusión: tanto los atentados en Londres como los últimos atentados en Yakarta nos muestran claramente la incidencia que los weblogs, los grupos de discusión, los foros y las comunidades colaborativas tienen en los medios.
Los sucesos del siete de julio del 2005 en Londres fueron relatados por miles de personas en foros, pero principalmente en Weblogs. Los noticieros nacionales llenaron bloques enteros dedicados a bucear por los weblogs para buscar fotos sacada desde celulares y relatos de lo acontecido, ya que los medios no transmitían nada debido a la estricta censura del gobierno británico.
Con su corta existencia, los blogs han mutado de diarios personales a nuevas formas de informar, de ejercer el periodismo de una manera no tradicional. “En Estados Unidos, por ejemplo, se dice que la de Irak fue la primera "guerra blog" (como Vietnam fue la primera "guerra televisiva"). Ciudadanos comunes, candidatos presidenciales, periodistas y hasta los mismos soldados recurrieron a este formato para contribuir al debate público y — lo principal— para tener una fuente alternativa de noticias”, comentan los periodistas Natalia Paéz y Andrés Hax en su artículo “Blogs: el sueño del medio propio”.
Pero ¿qué es lo que realmente está cambiando con la posibilidad de publicar y de tener un medio donde informar a los miles de usuarios que diariamente se conectan a la red? ¿Es el periodismo o son las empresas periodísticas los que tienen que preocuparse ante este fenómeno?
A continuación se expondrá esta problemática, abordada desde varios ejes, para despejar dudas o generarlas junto con la responsabilidad que eso implica.


Yo con vos, yo con todos


El uso de los weblogs es parte de la historia reciente, cinco años hace desde que los primeros formatos aparecieron en internet, sin embargo hace bastante tiempo que se está trabajando en esa dirección. Un weblog es una especie de diario en línea que está frecuentemente actualizado, ofrece enlaces, tiene un orden cronológico y brinda información sobre diferentes temas y posee la particularidad de tener comentarios editorializantes.
“La venerable profesión del periodismo se encuentra en un raro momento de la historia donde, por primera vez, su hegemonía como guardián de las noticias es amenazada no solo por la tecnología y los nuevos competidores, sino, potencialmente, por la audiencia a la que sirve”, escriben Shayne Bowman y Chris Willis en el capítulo uno de “Nosotros, el medio”.
Existe nuevo tipo de periodismo que afecta al conjunto de la sociedad por el simple hecho de que se “produce de la base hacia arriba”, donde no hay un control ni supervisión por parte de editores o de la empresa. En “Nosotros, el medio” hay una definición de Periodismo participativo: “es el acto de un ciudadano o grupo de ciudadanos que juegan un papel activo en el proceso de colectar, reportar, analizar y diseminar información. La intención de esta participación es suministrar la información independiente, confiable, exacta, de amplio rango y relevante que una democracia requiere”.
Estos nuevos periodistas trabajan a través de las herramientas brindadas por las nuevas tecnologías. Como dice Alejandro Piscitelli en uno de sus teóricos “consideramos a las TICs como dispositivos que permiten a los individuos comunicarse entre sí, tanto como producir, acceder, almacenar, y compartir información y establecer relaciones cognitivas específicas de los investigadores con sus objetos de estudio”. Se debe tener en cuanta que estructuralmente hay aún fallas en este tipo de periodismo, tanto por una cuestión de acceso, como por las posibilidades de recepción de los mensajes.
Este periodismo participativo se construye a través de diferentes herramientas que funcionan hace tiempo en el ciberespacio, por ejemplo:

• Grupos de discusión
• Contenidos generados por el usuario
• Publicaciones colaborativas
• Punto a punto
• Weblogs

Éstos últimos más populares y reconocidos entre los usuarios, fueron mutando de diarios personales a publicaciones especializadas. Lo novedoso de este formato es que se puede interactuar con otros soportes, mezclando el texto la imagen y el sonido de una forma atrayente. Como dice Julián Gallo “en adelante, se pueden ver y escuchar las cosas de las que se habla, dar testimonio, exhibir, demostrar; esto es algo completamente nuevo. Porque no se trata de televisión, ni de cine, ni de video, ni de textos en Internet que tienen un video vinculado. Es un lenguaje naciente donde los textos se unen a los fragmentos de video y modifican su sentido uno a otro”.
Es una poderosa arma para los periodistas independientes o personas que tienen ganas de publicar noticias o informes y no encuentran espacio en los medios masivos. Experiencias como las de Indymedia o La Fogata digital demuestran cómo uno se puede convertir en un corresponsal popular. En el caso del primero ejemplo, las reglas de juego son bastante flexible, uno puede publicar las noticias y someterse a las críticas posibles que se pueden dar a través de los comentarios posteriores. Lo que se genera a partir de los comentarios es que se obtengan fuentes de diversos lugares y que se amplíe la información dada en un principio. Indymedia es una página popularmente conocida que en nuestro país tuvo su auge después de diciembre del 2001, pero hay miles de personas que utilizan formatos similares para la publicación de sus noticias.
Esto implica una democratización del periodismo, pero uno no puede ser ingenuo y pensar que implica una democratización en las comunicaciones. Con la cuestión del periodismo la audiencia ha tomado diferentes roles, se permiten crear y renovar su capital social. Es por estas razones que debemos plantear un cambio en el periodismo que conocemos para pensar el periodismo que viene.
Los modelos de emisión masiva tienen reglas diferentes a las que contemplamos hoy e día. En base a una estructura de emisor-receptor hoy estamos hablando de un “yo con todos” y de “todos conmigo”. Me parece interesante resaltar una de las observaciones que aparecen en la nota de la revista Ñ de Natalia Paez y Andrés Hax, que en un mundo gobernado por la imagen los blogs ponen en primera plano a la palabra nuevamente.
Como dice Wade Roush en el artículo de la revista Ñ “los blogs comparten mucho con el espíritu del movimiento de software libre. La idea no es guardar secretos o fuentes, sino abrirse y crear buen contenido a través de la colaboración”. Esto es un interesante punto de vista, para recordar qué es el software libre voy a recurrir al texto de Himanen: “cualquiera puede participar en su desarrollo -del programa- y todos pueden utilizarlo libremente”, en los weblogs ocurre algo similar, porque aquí la audiencia tiene un enorme poder, en el que ya no es pasiva como antes. Aunque yo tampoco me jugaría a decir que se va a producir una revolución como afirman en “Nosotros, el medio”.
Durante la década del ochenta se asomó un nuevo paradigma en las investigaciones sobre los fenómenos comunicacionales. Los estudios culturales afirmaban que las audiencias no se comportaban como ingenuotes culturales, sino que tenían una participación activa en los procesos, luego, durante los noventa se pudo confirmar que el gran cambio no había llegado, el zaping no nos hacía ni más democráticos ni más selectivos y que la revolución estaba lejos de concretarse.

Cuando pase el temblor


¿Los periodistas se pueden sentir amenazados por este avance del periodismo participativo? Yo creo que no, pero me parece acertada la visión de Rebecca MacKinnon en el artículo de Ñ “la tecnología de los blogs permite que personas que no tienen formación profesional en periodismo puedan interactuar directamente en el proceso de la creación de las noticias. Los costos relativamente bajos de tecnologías de creación de contenidos permiten que cualquier ciudadano alfabeto que tiene acceso a una computadora conectada a Internet puede crear su propio medio de información interactivo."
A pesar de ser tan simple este proceso tiene ciertas dificultades, primero por el tiempo que hay que dedicarle, y el hecho de que en internet circula mucha basura y es difícil limpiar lo importante. A esto el periodista José J. Escribano se pregunta: “Ese es el punto débil de la cuestión: el de la red convertida en un muro infinito para el registro de los graffiti, de tanta variedad como bajeza, que la mente pueda concebir. ¿Pero cómo atacar ese fenómeno en conjunto, cuando hasta el anonimato, que puede ser su debilidad más elocuente, es, bajo ciertas condiciones, la vía excepcional para quebrantar el silenciamiento al que de otra manera estarían subordinados la sociedad y sus miembros por un régimen dictatorial? ¿Eliminaríamos por aquello otro el teléfono, el correo postal, el fax?? ¿O haríamos lo mismo que hacen los chinos a fin de evitar los mensajes políticos indeseables?”
Es un punto interesante de discutir, porque como expresé en una frase anterior, realmente ¿estamos hablando de democratización? Después de las reuniones de la Sociedad de la Información, vemos los resultados, Estado Unidos no quiere ceder el control de la red, y como la arquitectura misma de la red puede ser controlada, juega con ese punto. Es como la vacuna de Barthes, muchos pueden hablar, pero la estructura no se va a modificar, en todo caso se van a readaptar, en todo caso quienes más deben temer no son los periodistas, sino las empresas periodísticas. Algunos cambios se están produciendo, entre ellos podemos ver la estructura de los diarios digitales y como trasladaron el formato web a las páginas del medio. Un claro ejemplo es Clarín y su avance en Internet.
Veo positivo esta marca indeleble que está dejando en el periodismo, el tema de bajarse del escalón y contar con las verdaderas fuentes que son las bases, si millones tienen la posibilidad de conectarse y expresar lo que piensan el paso va a ser muy grande, pero hay que tener cuidado, porque en definitiva ¿Quiénes leen esos weblogs? No será que se terminen agrupando y se fragmenten en grupos de convencidos y que no puedan salir de ese círculo. Julián Gallo afirma: “Con los blogs será definitivamente más fácil armar nuestra propia agenda de temas, nuestras propias noticias del mundo, nuestra propia idea del mundo”. El tema acá es qué decimos cuando decimos “nosotros”, “nuestro”. ¿De quien es esa idea de mundo?

Bibliografía:
• Bowman, Shayne y Willis, Chris, Nosotros, el medio. Cómo las audiencias están modelando el futuro de las noticias y la información. Ed. J. D Lasica. Traducido por Guillermo Franco M.
• Groisman, Martín; Ciclos, líneas y tramas , en Cultura Digital. Comunicación y sociedad (material de Cátedra); 2005
• Sunstein, Carl; “Fragmentación y cibercascadas”, en República.com. Internet: democracia y libertad.
• Lawrence Lessig; “arquitecturas del control”, en El código y otras leyes del ciberespacio.
• Himanen, Pekka; “La academia y el monasterio”, en La ética del hacker.
• Natalia Paez y Andres Hax; “Blogs, o el sueño del medio propio.
• José escribano; “Los bloggers, nuevo desafío para la prensa”.

Publicado por alumnosjulia el Noviembre 28, 2005 06:24 PM | TrackBack
Comentarios

Buen trabajo. Faltó integrar otros recursos además del texto. Nota: 7 siete

Publicado por: Santiago a Diciembre 1, 2005 08:33 AM
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