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Alejandro Piscitelli
ISBN: 8497840607
Gedisa - 2005
 
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PERIODISMO TRADICIONAL VS PARTICIPATIVO: "Los polos opuestos se atraen"
27.11.2005

“La venerable profesión del periodismo se encuentra en un raro momento de la historia donde, por primera vez, su hegemonía como guardián de las noticias es amenazada no solo por la tecnología y los nuevos competidores, sino, potencialmente, por la audiencia a la que sirve”.
Shayne Bowman y Chris Willis “Nosotros, el medio”

Introducción

La frase precedente encierra una paradoja que intentaré explicar. Por un lado los medios periodísticos tradicionales actuales se esfuerzan por poseer la última tecnología que utilizan tanto para la producción de sus “mercancías informativas” (desde diarios y revistas en soporte papel como ediciones digitales que permiten búsquedas avanzadas de ediciones anteriores y filtros de contenido), como para la obtención de esa información que de alguna manera luego comercializan. Pero por otro lado, esas mismas tecnologías que le permiten abaratar costos, tener un acceso inmediato con lo que sucede a miles de kilómetros de distancia y diseñar cientos de posibles presentaciones de esa información, está al alcance de su propia audiencia y para ella no resultaría muy difícil seguir el mismo camino, en cuanto a fuentes, que sigue cualquier diario que se actualice on-line.
Esta es la base de mi argumentación, el hecho de que medios y audiencias compartan los medios tecnológicos de producción y difusión de la información mundial hace que el choque de intereses y sobre todo de roles sea inevitable.
En este trabajo analizaré el llamado “Periodismo Participativo” y su supuesta constitución como paradigma de la comunicación del siglo XXI en detrimento del periodismo tradicional. Argumentaré más adelante que este fenómeno no implica una suplantación sino una conjunción de ambos periodismos, sin perder de vista, claro está, la relevancia y los puntos tanto favorables como desfavorables de las nuevas tecnologías puestas al servicio de la comunicación.
Primero tomaré en cuenta los diferentes modos de hacer periodismo comunitario en Internet, pero me centraré en la figura del weblog como el principal canal de recolección y difusión de información en la red que promueve esta práctica.
A continuación observaré, a partir del surgimiento del “Periodismo participativo”, las transformaciones en cuanto a los roles del periodista y el usuario (los cuales en la actualidad no son necesariamente opuestos) y por último tocaré los aspectos referidos a la objetividad y veracidad comprándolo siempre por mera facilidad metodológica con el “periodismo tradicional”.

La evolución: del diario personal al weblog

Los primeros weblog o “weblog prehistóricos” (Piscitelli) eran utilizados para sistematizar el acceso a diversos sitios, ya que no existían buscadores tales como los conocemos hoy en día. Luego se comenzó a utilizar esta herramienta con un sentido distinto, integraba comentarios más links y con esta premisa lo entendemos en la actualidad. En un principio los ahora llamados blogs (a secas), se limitaban a ser una especie de “bitácoras” y en muchas oportunidades sólo cumplían la función de “diarios” de carácter autorreferencial, que describían las acciones y opiniones de sus autores.
Tuvieron que producirse varias situaciones para que estas “bitácoras” escasas de contenido y con pequeño numero de lectores se convirtieran en “sólidas alternativas a los medios establecidos de publicación” (Piscitelli).
Durante los ataques a las Torres Gemelas, muchos medios tradicionales se rindieron ante la gran demanda de información y al no poder responder a esta avalancha, el público experimentó otros canales (foros, weblogs o simples e-mail) para obtener la información que se necesitaba. Los textos actualizados en estos weblogs no sólo condensaban información e imágenes de diversos medios establecidos, sino que además incluían opiniones y relatos de sobrevivientes al atentado; esto sumado a fotos y grabaciones caseras de los aviones estrellándose en el corazón de Manhattan, sin duda las más explícitas y versátiles que se hayan publicado jamás. Incluso estas imágenes fueron compradas por los medios tradicionales para realizar la cobertura del hecho tanto en sus ediciones impresas como on-line en los días siguientes al 11-S.
A partir de este atentado la popularidad de los weblogs fue en ascenso y con el comienzo de la llamada “Guerra al Terror” encarada por George. W Bush contra Irak, el fenómeno pasó de ser exclusivo de un pequeño y selecto grupo en Internet a constituirse en una verdadera herramienta comunicacional, informativa y sobre todo de opinión en expansión: los llamados “warweblogs”.
Sin ir más lejos, los mismos medios tradicionales le sacaron provecho a esta incipiente estrategia: Luego de la tragedia del transbordador Columbia, los medios y el propio gobierno norteamericano pidieron a la audiencia su colaboración con imágenes que pudieran ayudar a descubrir las fallas que desataron el accidente. También frente a las marchas contra la ocupación de Irak, la BBC instó a su público alrededor del mundo para que enviaran fotos de esas movilizaciones, ya que por la rapidez de los acontecimientos la agencia noticiosa no pudo tener sus propios fotógrafos en las distintas coberturas. Las mejores fueron publicadas en su sitio web.
Con este recorrido histórico llegamos a los weblogs actuales los cuales, como dije más arriba, se constituyen como una alternativa nueva frente a los medios periodísticos tradicionales. Mencionaré, para terminar, el resumen que desarrolla Piscitelli basado en la tipología de Rebecca Blood sobre los weblogs:
a)“Los blogs continúan el formato de los diarios personales (...) su vida es relativamente corta y su hegemonía esta vinculada a la facilidad del acceso tecnológico.
b)Los diarios exhiben posteos mucho más largos y más razonados (...) tiende a ser más un trabajo de formulación y transcripción que un registro de eventos.
c)En los filtros no tenemos diarios ni historias (...) links y nada de opinión o comentario (...) se trata de realzar la realidad documentada en otros sitios” (Piscitelli)
Vale aclarar que estos tres tipos de weblog no son puros, sino que en la red podemos encontrar combinaciones de todo tipo y en realidad, lo que analizaré en un momento como “periodismo participativo”, responde a un modelo de weblog que integra los tres formatos anteriores dándole a sus textos una independencia tal que es imposible catalogarlos dentro de uno u otro tipo. Ellos incluyen: comentario, links, información pura, cita de fuentes, gráficos, imágenes, videos e infografías.

La “amenaza” del Periodismo Participativo

En “Nosotros, el medio” los autores definen como Periodismo Participativo al “acto de un ciudadano o grupo de ciudadanos que juegan un papel activo en el proceso de colectar, reportar, analizar y diseminar información. La intención de esta participación es suministrar la información independiente, confiable, exacta, de amplio rango y relevante que una democracia requiere” (Bowman y Willis, 2003). Si bien es objetable el papel democratizador que a simple vista estos autores le asignan, me centraré ahora en la idea del “papel activo” que juegan los ciudadanos y en cuanto a la relevancia y las características que estos autores le asignan a la información que surge de esta metodología pospondré ese análisis para más adelante.
El papel activo del que se habla en “Nosotros, el medio” desplaza el rol del público o receptor de las noticias hacia un espacio de producción y emisión. El antiguo receptor es reemplazado por un co-productor de noticias, capaz de agregarle aspectos y problematizar otras cuestiones que dejan por fuera los medios tradicionales. Esta no es la única característica de este nuevo periodismo, sino que por la exposición de las diversas opiniones por medio de un weblog, este sistema permite a los mismos “bloggers” intercambiar comentarios sobre las noticias, realizar debates sobre distintas cuestiones y de modo cooperativo rediseñar los textos originales.
Si bien gran parte de los llamados medios tradicionales en ocasiones se nutren de los weblogs desconocidos o poco conocidos, muchos estudiosos en el tema suponen que el Periodismo participativo representa una amenaza al periodismo tradicional y sus profesionales. Al basarse en la acción comunitaria trastoca los esquemas anteriores que caracterizan al viejo periodismo. “Es un periodismo diferente, uno que no está confinado por las tradiciones y estándares propios de la profesión tradicional” (Bowman y Willis, 2003). Esta situación no era ni remotamente imaginable hace unos cuantos años, cuando los medios centrales recogían, clasificaban, diagramaban y difundían ciertas noticias y dejaban fuera de la agenda otras, pensando siempre en un receptor pasivo que solo lee y no critica (mucho menos produce) y sobre todo no se siente comprometido con la realidad que lo rodea; como nos dicen los autores con respecto a la actualidad: “ Estas acciones de ciudadanos que se involucran en el periodismo no están limitados a los weblogs” (Bowman y Willis, 2003).
De hecho Howard Rheingold en “Multitudes Inteligentes” describe el contexto dentro del cual la práctica periodística comunitaria alternativa se puede fomentar desde otros canales como fueron el derrocamiento del presidente de Filipinas en 2001, producto de una movilización organizada a partir de mensajes de texto y la llamada “Batalla de Seattle” en 1999, donde una gran oposición logró boicotear la reunión que la Organización Mundial de Comercio desarrollaría en esa ciudad: “(por medio de) palm pilots inalámbricas, podían conectarse con páginas web continuamente actualizadas donde se ofrecían crónicas desde las calles” (Rheingold).
Así mediante una tecnología que comparten tanto los medios centrales como los bloggers y además las mercancías tecnológicas con las que contamos (red inalámbrica, celulares con cámara fotográfica, etc), cualquier experiencia que consideremos digna de publicarse podrá ser vista en todo el mundo a través de Internet. En este sentido es que afirmo que si bien existe una muy buena razón para que los periodistas tradicionales se sientan intimidados por el avance de este periodismo participativo, una masificación de los weblogs y su función comunicativa no llevará a una destrucción de este periodismo central sino a una redefinición de sus estructuras; es este aspecto el que utilizan los autores de Nosotros el medio para distinguir estas dos formas de hacer periodismo “ (el periodismo participativo) se produce de la base hacia arriba, hay poca o ninguna supervisión o flujo de trabajo periodístico formal de un cuerpo administrativo. En su lugar, es el resultado de muchas conversaciones simultáneas y distribuidas que pueden florecer o atrofiarse rápidamente en la red social de la Web” (Bowman y Willis, 2003).

El As bajo la manga del Periodismo Tradicional

En este punto del trabajo se me podría preguntar: ¿entonces que le falta hoy en día al Periodismo participativo para transformarse en una práctica legítima de comunicación informativa?
En primer lugar deberíamos analizar si el objetivo principal del Periodismo Participativo es constituirse en una práctica masiva “profesional”, como adelanta Piscitelli: “el futuro cercano seguramente dará lugar a blogs profesionales, en los que los autores recibirán un salario o una paga por escribirlas. Tal vez así haya un mayor esfuerzo y compromiso por ofrecer contenidos de la mejor calidad posible” (Piscitelli). Tal y como nacieron los weblogs y su correlato en el Periodismo Participativo podrían hacernos dudar de esta afirmación, ya que uno de los pilares fundamentales de este método es la participación y no la obligación, además el incentivo de un salario dejaría por fuera el concepto de comunitario y crearía una jerarquía similar a la que se establece en el periodismo tradicional, donde existe un redactor, jefe de redacción, editores, secciones etc. Así pues, pienso que una profesionalización de los weblogs es posible en tanto su producto no siga llamándoselo “Periodismo participativo o escritura colaborativa” ya que se le negaría el significado que he desarrollado a lo largo de estas páginas.
En segundo lugar y contestando la pregunta formulada al comienzo de este apartado, lo que le falta (o mejor dicho lo que aún no tiene) el Periodismo participativo es un grado de veracidad aceptable. Primero quisiera hacer una aclaración: con esto no quiero decir que los medios tradicionales sean veraces ni mucho menos objetivos, sabemos que la subjetividad esta presente en todos los aspectos de nuestra vida y es imposible despegarnos de ella por más profesionales que queramos parecer. De hecho, adscribo a lo que afirma Martín Groisman al respecto: “Los medios masivos actúan como reguladores del orden social, propagando las ‘tendencias’ del diseño y la moda, las artes y las ciencias, el espectáculo (...) va estableciendo la jerarquía y el orden de importancia de los temas que le ‘interesan’ al público masivo” (Groisman). A lo que me refiero, es a que los medios tradicionales aún con los reveses que ha recibido por parte de la escritura colaborativa, goza de un nivel de veracidad que le da la propia audiencia con el respaldo de un imáginario social que asocia al periodismo con La Verdad (respaldo del cual carecen los weblogs).
Los medios centrales detentan la veracidad por constituirse como grandes empresas informativas, con importantes publicidades detrás y con una representación puntual (aunque no exista un director general, en el caso de los multimedios el “dueño” representaría su cara visible), mientras que “la gran crítica a los blogs periodísticos es que sus redactores utilicen nick names (sobrenombres) o no se pueda verificar la veracidad de los datos publicados” (Paez y Hax).

A modo de conclusión

A lo largo de este trabajo he planteado las bases por las cuales considero que el Periodismo Participativo, si bien podría decirse que amenaza el territorio que a lo largo de tantos años defendieron los medios tradicionales, no impulsará una sustitución de este último ni por el contrario será derrotado por un modelo de difusión informativa que evidentemente ha descubierto sus puntos débiles y se encuentra en seria discusión. Con esto quiero decir que a mi entender no sería correcto plantear una sustitución futura de un modelo por el otro sino una conjunción, donde se mantenga la estructura colaborativa del Periodismo participativo y la confianza de la audiencia (por asi decirlo) que ha logrado el periodismo tradicional a base de un arduo trabajo, en cuanto a la veracidad. Conjunción que le permita ser reconocido como medio legítimo de comunicación y que tras un largo debate sobre su estructura (es decir, “plantear las reglas del juego”) cumpla con el objetivo democratizador que planteaban Bowman y Willis en una de las primeras citas con respecto al Periodismo Participativo. Cita que quisiera retomar como cierre de este trabajo para ejemplificar lo que una adopción conjunta de ambos modelos periodísticos podría aportarnos como sociedad: “La intención de esta participación es suministrar la información independiente, confiable, exacta, de amplio rango y relevante que una democracia requiere” (Bowman y Willis, 2003).


Alicia Beatriz Miño
DNI: 29.986.041

BIBLIOGRAFÍA


Bowman, Shayne y Willis, Chris; Introducción, capítulo 1 y 2 en Nosotros, el medio (formato PDF);http://www.hypergene.net/wemedia/espanol.php; 2003

Groisman, Martín; “Ciclos, líneas y tramas” en Cultura Digital. Comunicación y sociedad (material de Cátedra); 2005

Paez, Natalia y Hax, Andrés; “Blog, el sueño del medio propio”; Revista Ñ; 4/6/2005

Piscitelli, Alejandro; Capítulos 3 y 5 en Internet, la imprenta del siglo XXI(material de Cátedra); 2005

Rheingold, Howard; Capítulos 6 y 7 en Multitudes inteligentes: la próxima revolución social (material de Cátedra); 2005

Publicado por alumnosjulia el Noviembre 27, 2005 04:54 PM | TrackBack
Comentarios

Alicia: La verdad que es un muy buen Informe. Sólo le falta utilizar algunos recursos más (fotos, por ejemplo) que lo enriquezcan, por un lado, y una vinculación con la propia experiencia publicando, por el otro. Teniendo en cuenta que no participaste de las anteriores publicaciones que hicimos, la nota va a bajar en consecuencia. Pero está muy bien.
Nota: 5 cinco.

Publicado por: Santiago a Diciembre 1, 2005 02:02 AM

quiero hacer una monografia qu ese denomine "periodismo participativo y celulares con camara" para lo cual requiero información bibliografica,por favor me lo podria enviar.Jose luis ,estudiante de periodismo,para su suficiencia.

Publicado por: jose luis a Enero 17, 2007 07:08 PM
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