Por Bernal, Manuel; Enriquez, Andrés; Guido, Agustina; Pessi Sebastián
Cuánta razón tienen los compañeros al publicar “Ojos de basura” ¿Quién no se planteó alguna vez qué vamos a hacer con tantos desechos? ¿Dónde los vamos a tirar? ¿Quién debe hacerse cargo de una ciudad más limpia? ¿Y del mundo?
Cuánta razón tienen los compañeros al publicar “Ojos de basura” ¿Quién no se planteó alguna vez qué vamos a hacer con tantos desechos? ¿Dónde los vamos a tirar? ¿Quién debe hacerse cargo de una ciudad más limpia? ¿Y del mundo? Es cierto cómo uno se siente fuertemente contaminado cuando anda por lugares comerciales como el Once. A cada paso nos asedian chicos, chicas o gente mayor que nos dan soluciones para el amor, que quieren vendernos celulares o los hechizos de un brujo, por supuesto, no estoy culpando a ellos, pro la interminable cantidad de “papelitos”, terminan siempre, o casi siempre, en las calles de la capital. Por otro lado me pregunto cómo va a ser posible para nosotros terminar con la cuestión de la basura si todo lo que consumimos está básicamente diseñado para generar desechos.
Además de la basura material, llámese papeles, plásticos, colillas de cigarrillos, etc., no hay que olvidarse del terrible y casi insoportable agobio por un lado de la basura sonora y por otro de la basura visual. En el primer caso hablo de algo tratado hasta el cansancio en cada charla referida al medio ambiente, la “contaminación auditiva”, que es asimilada por nosotros de una forma tan natural como que el rojo es rojo y el negro, negro. Bocinas, motores, gritos, música, nos son escupidos cotidianamente a todos los que nos acercamos medianamente al centro de la ciudad. Por otra parte no quiero dejar de lado otro tipo de contaminación que personalmente me resulta bastante insoportable. Estoy hablando de las interminables publicidades que en todo momento estamos mirando ¡todo el tiempo! Celulares, gaseosas, autos, dietas, hamburguesas, futuros, cursos de inglés o computación y todo lo que la mente de los publicistas se imaginen, entran en nuestro cerebro a cada paso, en todo momento y ¿qué podemos hacer contra eso?
Retomando lo que escribieron los compañeros, estoy convencido que la única solución, o por lo menos el único camino posible para llegar a ella, es tomar conciencia cada uno de lo que significa seguir contaminando así a nuestra ciudad, nuestro país, nuestro mundo, y pensar que sólo estamos en él de paso, que después de nosotros va a vivir gente que tiene el mismo derecho a gozar del sol, los campos, las montañas, o el mar. Creo que hay que dejarse de joder, pero en serio, aunque no entiendo nada de meteorología, estoy seguro de que las recientes catástrofes a nivel mundial están estrechamente relacionadas con el maltrato que hacemos del mundo, principalmente las grandes empresas y sus fábricas de destrucción masiva.
“Madre natura único Dios, aire, agua, sol y nada más existe”, dice una canción de ATTAQUE77, me parece que tienen bastante razón.
Un muy buen comentario de la nota anterior con buen "tiempo de atraccion idiomatica".Puntaje:5
Publicado por: giselle Ferreirós a Noviembre 1, 2005 05:44 PMEs un buen comentario, coincido con los compañeros.
Puntaje:4

