Un policía de Mendoza fue imputado hoy de "intento de homicidio" por la fiscal que investiga el disparo que recibió en el tórax al futbolista Carlos Azcurra cuando, en medio de un partido, increpó a un grupo de efectivos que lidiaba con hinchas exaltados.

Fuentes judiciales citadas por la agencia DyN informaron que la fiscal Liliana Curri imputó hoy al policía que realizó el disparo por "el delito de homicidio por abuso de función y uso de arma de fuego en grado de tentativa". Las fuentes señalaron que para ese tipo de delitos el Código Penal prevé penas de hasta 25 años de prisión.
El policía ahora imputado había sido separado preventivamente de su cargo y detenido junto a los otro cinco uniformados que participaron de los incidentes con los jugadores.
Ante esa situación, las fuentes explicaron que los cinco policías no imputados recuperarán su libertad "por ahora", dado que la fiscal también investiga si existió un "intento de encubrimiento" porque se habría tratado de cambiar el arma de la que salió el disparo.
Azcurra, de 28 años, permanecía esta noche hospitalizado en la sala de terapia intensiva del hospital Lagomaggiore, donde según el último parte médico "se encuentra hemodinámicamente estable, con asistencia respiratoria mecánica, pulmón derecho expandido y pronóstico reservado".
El ministro de Justicia y Seguridad, Osvaldo Tello, visitó al joven en el hospital y confirmó que en forma paralela a la investigación de la fiscal, "también el hecho es investigado por la Inspección General de Seguridad" (IGS).
"Es un momento malo para la provincia, para el deporte y para la institución policial", señaló el ministro, y dijo respecto de la situación del futbolista: "Gracias a Dios está evolucionando, lo que nos da esperanza de que mejore su estado de salud".
Asimismo, Tello indicó que no puede determinar si se trató de un caso de "gatillo fácil" o negligencia, hasta que lo decida la Justicia.
Por su parte, el gobernador Julio Cobos pidió "la sanción máxima, que es la separación de la fuerza" para el policía que hirió al jugador y resaltó que al ver las imágenes de los incidentes "realmente me da vergüenza".
Cobos, en diálogo con la prensa local, recordó que ayer en el estadio Malvinas Argentinas donde se jugó un partido de la B Nacional "la Policía procedió a controlar a la hinchada que arrojaba elementos y los jugadores de San Martín trataron de intervenir para que la policía dejara de actuar contra la hinchada".
En tanto, los padres del joven deportista lamentaron el episodio y señalaron que el futbolista está "delicado y tiene varios órganos comprometidos, aunque los médicos confían en que pueda recuperarse".
El entrenador del club San Martín, José María Martínez, opinó que "lo que pasó fue una ejecución" y cuestionó la actuación de "toda la policía", porque pese a los incidentes en la hinchada "no hubo invasión de cancha ni agresión".
El insólito hecho se registró hacia el final del segundo tiempo del partido por la primera B Nacional que Godoy Cruz ganaba 3-0 y que el árbitro Jorge Ferro acababa de suspender por desmanes provocados por hinchas de San Martín. La policía respondió a esas agresiones con balas de goma, ante lo cual los jugadores de San Martín intentaron detener a los efectivos y, en medio de empujones y forcejeos, Azcurra recibió un balazo de goma que lo dejó gravemente herido.
En medio de la desesperación de sus compañeros, el futbolista fue sacado de la cancha y trasladado al hospital, donde fue sometido a una operación de casi cuatro horas en la que los médicos le extrajeron la bala de goma y los perdigones que le dejaron un traumatismo con herida en el hemitórax derecho, desgarros en el diafragma y contusión hepática y obligaron a que le exptirparan el lóbulo inferior del pulmón derecho.

