
Platón en el Fedro (274-277) a través de la palabra de Sócrates plantea una serie de críticas a la escritura, compárandola con la tradición oral.
Walter Ong recupera dichas objeciones en el capitulo cuatro de su obra Oralidad y Escritura - Tecnologías de la Palabra.
La primera de las críticas que Platón realiza al aparecer la escritura, consiste en la imposibilidad de objetivar el pensamiento al situarlo fuera del sujeto. También se refiere a la escritura como destructora de la memoria ya que a través de la representación gráfica deja de ser necesario el hecho de memorizar, debilitando el pensamiento. En tercer lugar, es imposible plantearle dudas a un texto escrito, a diferencia de la oralidad con la cual se puede obtener una explicación mediante el intercambio verbal. Según Platón, esta misma imposibilidad de poder establecer una relación recíproca impide la capacidad de defensa de ese escrito.
Hoy en día se pueden observar las mismas críticas que Platón postula a la escritura pero referidas a nuevas tecnologías. Con respecto a la aparición de la computadora se piensa que resulta imposible la interacción, tomando el mismo lugar "pasivo" de la escritura y de sustitución de las capacidades intelectuales del individuo. Asimismo se sostiene que el uso de la calculadora reemplaza la ejercitación de la memoria.

