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El Libro
Alejandro Piscitelli
ISBN 950-6970-1
Paidós - 2002
 


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La era del pingüino
17.11.2004

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A la hora de investigar la regulación y las implicancias políticas del software -en especial software propietario- emergen un par de cuestiones verdaderamente inquietantes.

Primero, el software está protegido por copyright o derecho de autor y posee una licencia.
Segundo, el lenguaje con el que está escrito el software (código) está oculto, lo que impide modificaciones al mismo.

Si la arquitectura es -por excelencia- la disciplina reguladora del espacio urbano, el código puede pensarse como la arquitectura del software en el ciberespacio.

En vista de la tendencia comercial y los monopolios de regulación existentes, a comienzos de los 80 estas cuestiones despertaron ciertas disyuntivas interesantes para la comunidad informática estadounidense de aquel entonces.

Software Libre

En 1983, de la mano de Richard Stallman -programador estadounidense en el Massachussets Institute of Technology (MIT), el último “hacker” en sentido clásico- surge el copyleft, un sistema de software cuyo pilar básico es “libre desarrollo y distribución” del programa y que será el origen del concepto de software libre. A partir de esta idea, al año siguiente Stallman crea el proyecto GNU (GNU is Not Unix) para desarrollar un sistema operativo que sea compatible con Unix -creado por los laboratorios Bell y monopolizado por AT&T- pero de uso gratuito y libre, con código abierto (Open Source).

Con ese fin, surge en 1985 la Free Software Fundation, entidad liderada por Stallman, y lo más importante, nace la GPL (Licencia Pública GNU) una matriz de regulación para los desarrollos de dicho software.

Libertad en sentido amplio

Debemos considerar qué dice Stallman en el manifiesto GNU (Wayner):
"Software Libre'' se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software. De modo más preciso, se refiere a cuatro libertades de los usuarios del software:
• La libertad de usar el programa, con cualquier propósito (libertad 0).
• La libertad de estudiar cómo funciona el programa, y adaptarlo a tus necesidades (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición previa para esto.
• La libertad de distribuir copias, con lo que puedes ayudar a tu vecino (libertad 2).
• La libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie. (libertad 3). El acceso al código fuente es un requisito previo para esto.

A grandes rasgos, el concepto de libertad en el software remite a la libertad de expresión para difundir un bien público a la comunidad. Si se dispone de esta libertad esencial entonces el conocimiento mismo puede circular abiertamente, o por lo menos hay un corriente democratizadora que avanza en dicha dirección, cuestión que está íntimamente vinculada a la ética del hacker.

Esta ética o nética es un fenómeno que puede pensarse desde la década de los '60 y que desarrolla ampliamente Pekka Himanen. La creatividad, la libertad en la red, el aprendizaje compartido y solidario con el resto de los miembros del colectivo -poniendo en común y de forma pública los descubrimientos realizados- así como la búsqueda del reconocimiento social por parte de los colegas programadores son los principales elementos que definen la ética del hacker (Himanen).

En el difundido ensayo "La catedral y el bazar", Eric Raymond plantea la difrencia entre el modelo abierto de Linux y el modelo cerrado preferido por la mayor parte de las compañías. En la catedral, una persona o grupo muy reducido deciden de antemano el producto, concentrado todo el poder en forma jerárquica, mientras que en el bazar la creación es colectiva y coooperativa, entrando en juego múltiples puntos de vista.

Siguiendo esta coevolución de la tecnología y la cultura, el underground digital se reprodujo y dispersó por Internet y en 1991 un estudiante finlandés, Linus Torvalds, decidió continuar el proyecto Stallman. Así devino Linux -el pingüino informático-, un sistema operativo íntegro compatible con Unix que actualmente compite con productos como OS/2 o Windows.

Repercusión en Argentina

Pero ¿qué repercusión tuvo en nuestras tierras el Software Libre?
Hace cuatro años, surgió en la Universidad Nacional de Salta la primer versión criolla de Linux denominada Ututo. Es la primera distribución del pingüino íntegramente argentina, creada por los ingenieros Diego Saravia y Luis Saravia en base a las distribuciones SuSE y Debian.

Ututo recorrió la red y tuvo una gran respuesta el año pasado en la ciudad capital. En los laboratorios de computación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, un grupo de estudiantes y docentes de computación, GUPOS, brindaron software libre para la educación y desarrollaron Guppix, basada en tres distribuciones: Debian, Knoppix y Ututo.

Además se formó un Grupo de Usuarios de Linux de Capital Federal (Cafelug) y se produjeron numerosos avances en la materia (sin lugar a dudas, comenzó a transferirse el uso de Linux de las manos de avezados programadores al resto de los usuarios).

Durante mayo de 2003 se realizó en la Casa Rosada, la Primera Reunión del Ambito de Software Libre en el Estado . En la segunda de estas reuniones, mediante la Resolución 259/2003, se declaró de interés nacional el emprendimiento denominado "Ambito de Software Libre en el Estado Nacional".

En febrero de 2004 se anunció el ¿ambicioso? proyecto estatal para que dentro de cinco años todas las computadoras del gobierno nacional utilicen como sistema operativo el software gratuito de Linux.

Asimismo, en vistas de la posibilidad de utilizar software libre en el ámbito educativo, Martín Olivera, presidente de SOLAR (Asociación de Software Libre en Argentina), destacó: "Incluir el Software Libre en la educación básica, media y universitaria es el primer paso: estaremos enseñando tecnología, y a la vez valores como cooperación y solidaridad. Se debe educar a los educadores, y crear una red de apoyo humana y técnica desde el Estado y la comunidad para multiplicar los resultados y que lleguen a todo el país".

Ignacio Uman

Bibliografía consultada

Himanen, Pekka; "La academia y el monasterio" e "Informacionalismo y la sociedad de red", Cap. 4 y Epílogo en La ética del hacker y el espíritu de la era de la información, Destino, Buenos Aires, 2002.
Wayner, Peter; "Libertad" y "El código" en La ofensiva del software libre. Granica, Barcelona, 2001.
Lessig, L. (2001) “El código es la ley” Cap. 1 y “¿Qué cosas regular?” Cap. 7 de El código y otras leyes del ciberespacio, España, Taurus, 2001.
http://www.fcen.uba.ar/prensa/noticias/2003/noticias_05jun_2003.html
http://www.pagina12web.com.ar/diario/sociedad/3-31814-2004-02-23.html

Publicado por Ignacio el Noviembre 17, 2004 08:31 PM | TrackBack
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