Durante mucho tiempo se soñó con una comunicación poderos, rápida y omnipresente al servicio del individuo, que permita conectar a las personas alrededor del mundo. Hoy, gracias a los desarrollos tecnológicos estamos ante un progreso de las comunicaciones muy grande.
¿Pero es realmente un progreso beneficioso o es perjudicial para el concepto abstracto de la comunicación? ¿En qué se transformó la comunicación misma, concebida como un intercambio, un compartir?
El mundo donde la comunicación acerca a todos, donde es omnipresente parece ser la culminación de un gran proceso gestado durante muchos años. Ahora desde cualquier lugar podemos contactar a cualquier persona, incluso no teniendo una computadora, hasta los celulares hoy en día (conectados a internet) pueden enviar mensajes o fotos a cualquier parte del mundo. Y como si fuera poco los aviones también frece el servicio de conexión on-line a sus pasajeros, como un extra que algunas empresas todavía no tienen.
Es decir, estamos viviendo lo que Derrick De Kerckove llamó fetichismo tecnológico. Este frenesí comunicacional de estar conectado a toda hora y en todo lugar se vuelve hacia el fetichismo tecnológico con el progreso de internet, casi como la necesidad de una droga para un adicto. (Es más, ¿se podría hablar incluso de adictos a la Internet? Yo, por mi parte, creo que sí).
Una pregunta válida para este fenómeno sería: ¿Por qué saldríamos de nuestras casas, iríamos al cine, si desde el hogar de cada uno se puede encargar todo por internet, desde alquilar la película, encargar la comida que quisiéramos comer (en este caso podrían ser los pochoclos)?
El deseo de comunicación, y de estar conectado a todo el mundo a través de la red, se volvió obsesivo y simboliza aparentemente la felicidad de la integración al cuerpo social y a todos aquellos que viven en internet. Es el deseo de pertenencia, de participación, de fusión que despoja al individuo de su miedo de soledad y de su angustia.
Pero esto también puede no ser así. Hervé Fisher, en su texto EL CHOQUE DIGITAL asegura:“Cuantas más personas juntas hay, más el sentimiento de soledad individual corre el riesgo de crecer, a menos que se cree una dinámica de multitud. Y, cuando mayor es la tecnología de comunicación a distancia, mayor es el riesgo de que disminuya la comunicación de proximidad psicológica”.
Esta inflación de la comunicación planetaria está produciendo una importante pérdida de la comunicación cercana. Las nuevas tecnologías hacen desaparecer el espacio y el tiempo, pero con ello se llevan también a la esencia de la persona.
“La comunicación potenciada por las tecnologías es extremadamente poderosa técnicamente. Pero lo que gana en distancia lo pierde en proximidad psicológica”, agrega Fisher.
La comunicación sigue siendo más activa, más completa y social y humanamente más mejor en el caso de una persona destecnologizada que conversa con la gente o incluso viaja para encontrar a alguien, y no se sienta en la computadora esperando que el otro se conecte o le escriba por messenger (solo por dar un ejemplo).
Ahora, esto es en el plano de las comunicaciones cotidianas. Trasladémoslo a la escuela, a la educación.
Este fetichismo del cual hablábamos, podría traducirse incluso en la educación a distancia. ¿Para qué ir a los colegios, asistir a las Universidades, si se puede aprender rápida, económica y cómodamente desde la PC de una casa?, sin tener tiempos que controlar, ni clases a las cuales ir, sin preocuparse por la asistencia y los exámenes sorpresa.
La educación, o la escuela como institución es una de las principales fuentes de donde los chicos adquieren el hábito de comunicar, y si la comunicación misma se encuentra en una etapa en la que el “ruido” (o sea aquello que interfiere en la comunicación) es más importante que el contenido, o como dijo Mc Luhan: “El medio es el mensaje”, ¿qué será en generaciones futuras, cuando esos niños hayan crecido, qué se interpretará por comunicación, qué forma habrá de educar a los chicos y qué métodos de comunicación reinarán?
Esta es sólo una reflexión para que nos imaginemos qué podría llegar a pasa.
Aclaración: Las ideas de este post están basadas en el texto de Hervé Fisher “EL CHOQUE DIGITAL”, que no está en el programa de la materia, pero que por cierto a mí me resultó muy interesante. El que lo quiera me avisa y veo la forma de pasárselo.
Publicado por Guido Speroni
Publicado por Ignacio el Junio 30, 2004 11:00 PM | TrackBackel lunes 29 de octubre de 2007,el filosofo HERVE FISHER, DICTARA UNA CONFERENCIA EN EL MUSEO NACIONAL DE ARTE VISUALES DE URUGUAY-POR SUPUESTO,COMO ARTISTA PINTORA Y CARTOONIST,ALLI ESTARE-LA SOLEDAD DE SIEMPRE DEL CREADOR,ES ANTECEDENTE DEL PLANTEAMIENTO DE H. FISHER, AL QUE EXPRESO MI ADMIRACION!!
RAQUEL ORZUJ- www.orzuj.com.uy

