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Alejandro Piscitelli
ISBN 950-6970-1
Paidós - 2002
 


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Eternautas (final)
26.05.2005

- Recolección de datos

Historia del teléfono celular
Para comenzar un análisis sobre la telefonía celular nos parece importante realizar un pequeño recorrido histórico sobre los inicios de esta tecnología, sus condiciones de producción, su expansión comercial. El primer factor que destacaremos es que el teléfono celular tiene como base a dos inventos que revolucionaron las comunicaciones para siempre: el teléfono y la radio.

El teléfono fue inventado por Alexander Graham Bell en 1876, y la comunicación inalámbrica tiene sus raices en la invención del radio por Nikolai Tesla en la década de 1880 (formalmente presentado en 1894 por un joven italiano llamado Guglielmo Marconi). Estas invenciones se desarrollaron por separado durante un tiempo hasta que sus caminos se cruzaron de manera inesperada.
Martin Cooper fue el pionero en esta tecnología, considerado como "el padre de la telefonía celular" al introducir el primer radioteléfono, en 1973, en Estados Unidos, mientras trabajaba para Motorola; pero no fue hasta 1979 cuando aparecieron los primeros sistemas comerciales en Tokio, Japón por la compañía NTT. En 1981, los países nórdicos introdujeron un sistema celular similar a AMPS (Advanced Mobile Phone System). Por otro lado, en Estados Unidos, gracias a que la entidad reguladora de ese país adoptó reglas para la creación de un servicio comercial de telefonía celular, en 1983 se puso en operación el primer sistema comercial en la ciudad de Chicago.
Pero esta primera etapa se asemejaba mucho a la actualidad del teléfono móvil, un aparato personal, cómodo para llevar y de mayor uso en las manchas urbanas. Sin embargo existió una etapa intermedia que podemos encontrar entre la telefonía inalámbrica hogareña y el teléfono personal móvil: hacia la década del ´50 AT&T comenzó a comercializar teléfonos para ser usados en los automóviles.
Esto se produjo en los Estados Unidos el 17 de junio de 1946 en San Luis, Missouri. El sistema operaba con 6 canales en la banda de 150 MHz con un espacio entre canales de 60 KHz y una antena muy potente. Este sistema se utilizó para interconectar usuarios móviles (autos) con la red telefónica pública, permitiendo así, llamadas entre estaciones fijas y usuarios móviles.
La gente que realmente necesitaba comunicación móvil tenía que confiar en el uso de estos radio-teléfonos en sus autos. En el sistema radio-telefónico, existía sólo una antena central por cada ciudad, y muy pocos canales disponibles en la torre.
Un año después, el servicio telefónico móvil se ofreció en más de 25 ciudades de los EE.UU. y unos 44,000 usuarios en total aunque por desgracia había 22,000 más en una lista de espera de cinco años. Estos sistemas telefónicos móviles se basaban en una transmisión de Frecuencia Modulada (FM). La mayoría de estos sistemas utilizaban un solo transmisor muy poderoso para proveer cobertura a más de 80 km desde la base. Los canales telefónicos móviles de FM evolucionaron a 120 KHz del espectro para transmitir la voz con un ancho de banda de 3KHz.
La demanda para el servicio de telefonía móvil creció rápidamente y permaneció por detrás de la capacidad disponible en muchas de las ciudades de gran tamaño. La capacidad del sistema era menor que el tráfico que tenía que soportar, por ello, la calidad del servicio era terrible, las probabilidades de bloqueo eran del 65% o más altas. La inutilidad del teléfono móvil disminuyó la frecuencia de su uso ya que los usuarios encontraron que era mejor prevenir no hablando en horas picos. Los usuarios y las compañías telefónicas se dieron cuenta que un conjunto de canales no sería suficiente para desarrollar un servicio telefónico móvil útil. Se necesitarían grandes bloques del espectro para satisfacer la demanda en áreas urbanas, lo cual se lograría recién hacia mediados de la década del 60` mientras se reducía, lentamente, el tamaño de los aparatos.
A finales de los 60’s y principios de los 70’s el trabajo comenzó con los primeros sistemas de telefonía celular. Las frecuencias no eran reutilizadas en células adyacentes para evitar la interferencia en estos primeros sistemas celulares.
Se debe reconocer que la primera generación de radio celular analógico no fue una nueva tecnología pero si una nueva idea de reorganizar la tecnología existente a gran escala. Mientras que las comunicaciones de voz utilizaron el mismo FM analógico que se había estado usando desde la II Guerra Mundial, dos mejoras importantes hicieron el concepto celular realidad. A principios de los 70’s se inventó el microprocesador; aunque los algoritmos complejos de control se implantaban en lógica con cables, el microprocesador hizo más fácil la vida de todos. La segunda mejora fue en el uso de un enlace de control digital entre el teléfono móvil y la estación base. No fue sino hasta marzo de 1977 cuando la FCC aprobó que Bell probara un sistema celular en Chicago.
En 1978, en EE.UU. comenzó a operar el Servicio Telefónico Móvil Avanzado o Advanced Mobile Phone Service AMPS (sistema analógico). En ese año, 10 células cubrían 355000 km cuadradas en el área de Chicago, operando en las nuevas frecuencias en la banda de 800 MHz. Esta red utilizaba circuitos integrados LS, una computadora dedicada y un sistema de conmutación, lo que probó que los sistemas celulares podían funcionar.
Así se dio origen a la telefonía celular portátil como la conocemos hoy en día. La calidad de señal fue mejorada considerablemente como así también la capacidad de las redes para soportar una gran cantidad de líneas funcionando en simultáneo, todo gracias a la digitalización. El tamaño de los equipos sufrió una reducción inimaginable en un comienzo: de ser una base ubicada en los autos paso a ser un objeto de mano. Esto trajo aparejado una baja de los costos tanto en los equipos como en la utilización del servicio. Para ejemplificar el desarrollo del mercado, la industria celular creció de menos de 204,000 suscriptores en 1985 a 1,600,000 en 1988 sólo en EE.UU. Igual proceso tuvo lugar en otros países como Japón, Suecia, Alemania y Gran Bretaña, dejando de lado a los países subdesarrollados que vivirían en carne propia etapas de desarrollo similares pero mas tarde en el tiempo.

EVOLUCIÓN: las tres generaciones.
En sus dos décadas de vida, la telefonía celular atravesó por tres generaciones, que implicaron diversos cambios al interior de la misma tecnología pero que reformularon existentes o agregaron un plus de prácticas a las usadas producto de las mejoras en la señal, el tamaño y funciones que las terminales podían cumplir:
al principio era todo analógico y funcionaba a partir del estándar AMPS. Este sistema permitía el intercambio de información a través de la tecnología FDMA. Sin embargo, un grave problema que enfrentó esta tecnología de primera generación fue la “clonación de la programación de los códigos de los aparatos telefónicos” (o phreaking creo que sería el término), lo que significaba que existía relativa facilidad para usar ilegalmente líneas celulares de terceras personas y realizar llamadas telefónicas, locales y de larga distancia, con cargo al cliente propietario de la línea telefónica, quien no las había realizado. Otras limitaciones importantes que motivaron la migración hacia la segunda generación de telefonía celular, fueron la falta de nitidez en la transmisión de señal y las interferencias registradas. Por lo general, la operación de estos aparatos demandaba mucha potencia y pilas muy grandes que generaba demasiado calor.
En esta primera generación se dificultó el crecimiento de la oferta del servicio, porque la transmisión de señales por onda ocupaba un espacio considerable en el espectro de frecuencias y no se podían crear más frecuencias de las existentes; situación que ocurre también en la radiodifusión en amplitud modulada, frecuencia modulada y en la televisión abierta.
El paso a la segunda generación consistió en lograr una transmisión digital de señales, se buscaba también terminar definitivamente con la clonación de señales, hecho que se logró en aquellos países que introdujeron la tecnología CDMA, contrariamente a lo que sucedió en los que operaban la industria celular con TDMA.
Con la tecnología digital TDMA, el usuario utiliza todo el ancho de banda del canal de frecuencia asignado para él, lo que permite, ahora sí, incrementar la oferta del servicio a un número mayor de clientes.
Un servicio adicional que verdaderamente hizo muy eficiente y atractivo el uso de la telefonía celular de segunda generación, sea con tecnología CDMA o con TDMA, fue la ampliación de la cobertura del “Roaming.”
Mientras que en la primera generación, los usuarios que se trasladaban a otra ciudad tenían que tramitar otro número telefónico y se les asignaba temporalmente otro aparato (en nuestro país sólo se cambiaba de número) para poder hacer sus llamadas. Con la segunda generación se logró la interoperabilidad de las empresas telefónicas, expresado de manera metafórica, las empresas hablaban un lenguaje común para que los celulares, independientemente del lugar de origen y contrato, pudieran interconectarse y establecer el intercambio de señal: el Roaming Global.
Una tendencia mundial, si bien no generalizada, consiste en que todos las líneas telefónicas de celulares trabajen bajo los mismos estándares y tecnologías a fin de que independientemente de la ciudad o el país donde se encuentre el cliente, pueda continuar con su servicio.
Cuando un usuario se encuentra en otro país, al iniciar el marcado del número telefónico, un canal de comunicación paralelo integrado al aparato y a la línea empieza a buscar una empresa que le pueda dar el servicio y antes de que el usuario marque “send” y se realice la conexión, éste encuentra a la empresa que le va a dar el servicio.
Es así que en la segunda generación, al ser una transmisión digital, se logra el objetivo de ofrecer el servicio a un mayor número de usuarios, y al requerirse menos energía y potencia, los teléfonos móviles se vuelven más pequeños y cómodos.
Una siguiente generación, conocida como la 2.5, basada en tecnología para la transmisión de señales, incluyó un protocolo similar al usado en Internet, lo que concretó un importante paso para Internet móvil. De esta forma, surgieron diversos protocolos de telecomunicación para la transmisión de datos, tanto para la telefonía móvil como en Internet inalámbrico, éstos son el Wireless Access Protocol, WAP por sus siglas en inglés y el Bluetooth; los cuales están considerados como protocolos estandarizados para transmitir señales sin necesidad de cables.
La tercera generación optimiza la transmisión digital de señales con el perfeccionamiento de la tecnología Code Division Multiple Access, usada en la segunda. Actualmente las tecnologías usadas por diversos países, la WCDM y la CDMA2000, aunque no son compatibles entre sí, permiten incrementar la velocidad de transmisión hasta 2Mbps.
Con estas tecnologías, los servicios personales de comunicación introducen la telefonía celular multimedia, además de que se puede hacer videoconferencia, almacenamiento y transmisión de imágenes.
La adopción de estas distintas generaciones de celulares fue irregular en los distintos países. En nuestros días, una tendencia es que el comercio electrónico compartirá las transacciones digitales con el comercio móvil, de hecho ya hay navegadores y terminales para las compras móviles.
Como suele pasar en el campo tecnológico, los países subdesarrollados tardaron unos años más que aquellos más fuertes en implementarlo en los respectivos lugares. Pero, en mayor o menor medida, aquellos que poseen cierto grado de consumo de telefonía celular, ya ha pasado por las tres generaciones.

De nuevo la explosión
Tras el éxito alcanzado en las primeras etapas producto de la novedad que generaba la miniaturización de los aparatos, el mercado de telefonía se mantuvo con números estables en todo el mundo. Básicamente las empresas se dedicaron a perfeccionar detalles netamente técnicos que abrieran el juego a posteriores incrementos de abonados. Es así que se produjeron modificaciones muy fuertes en las redes que sustentaban los servicios (ver el apartado anterior). Por supuesto que al interior de cada cambio de banda o de “generación”, se incluían nuevas funciones además de la practicidad y demás mejoras de sistema. Pero los cambios llevados a cabo por las empresas ayudaban a mantener un ritmo estable de ingresos, sin sobresaltos y con un horizonte comercial asegurado de antemano.
Pero alcanzada la segunda revolución de teléfonos (ya casi la tercera) se produjo una innovación que generó un vuelco en los paradigmas de utilización de los mismos del lado de la masificación inimaginable años antes. Esto tuvo comienzo con la implementación de a tecnología GSM, la cual tiene como característica primordial la capacidad de almacenar en un chip intercambiable la línea del teléfono y una pequeña memoria interna. El teléfono, en sí mismo, ya no tendría que cargar con la línea lo cual escindía la comercialización de terminales y líneas y la especialización de las empresas fabricantes de teléfonos en rasgos eminentemente estéticos.
Lo ciento es que de la mano de esta descentralización nos chocamos con un repentino abaratamiento de las terminales y los abonos correspondientes a los servicios, gracias a encontrar redes digitales de avanzada aptas para la masificación del consumo.
Inmediatamente esta ecuación dio por resultado uno de las explosiones mas importantes en lo que a masificación se refiere. Lo particular del caso es la simultaneidad a nivel mundial que este proceso tuvo lugar, que, dependiendo de las características de la terminal, el costo increíblemente bajos de los equipo (producto de las campañas agresivas de subsidios por parte de las prestatarias) es la constante en el mundo, generando una fiebre por la telefonía que arroja efectos antes impensados: por primera vez en la historia de la telefonía los teléfonos celulares superan a los fijos, al punto de que muchas personas poseen dos o tres al mismo tiempo.
Pero claro, podría suponerse que estamos hablando de los países del primer mundo, pero las realidad no es así y encuentra, de hecho, en los países menos avanzados los casos más ejemplares. Nuestro país presenta números con el lanzamiento de la tecnología GSM hacia aproximadamente el año 2004 (dependiendo de la prestataria) similares al resto del mundo: en el 2001, los celulares sumaban unos 6 millones de unidades, para el 2004 ya era de 14 millones, duplicándose en algunos meses.
Pero no sólo el volumen de ventas sideral llama la atención y no sólo el hecho, también, de que no discrimine (como suele suceder) a los países más atrasados en tecnología: según datos recolectados en clarín.com de un artículo publicado el 25 de marzo (http://www.clarin.com/diario/2005/03/25/elpais/p-02201.htm) sobre un análisis de mercado de LatinPanel el 32,2% de los aparatos fue comprado por personas de bajos recursos, mientras que la clase media y la clase marginal se quedaron con el 22% en cada caso, y la clase alta compró solamente el 13,8%.
La razón del crecimiento entre los sectores bajos tiene que ver con que "se trata en muchos casos, de usuarios que, al no tener línea telefónica fija, se volcaron a la compra de una línea móvil para estar comunicados", señaló el analista Enrique Carrier en la entrevista. Y destacó que, 1 millón de hogares estaba en esta situación. "Ahora, esa cantidad de hogares (sin telefonía de red fija), cuanto menos, se duplicó”.
Según datos de la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), en el país hay 14,05 millones de teléfonos móviles en uso, cuando en enero del 2004, sumaban algo más de 6 millones. También crecieron, junto con la recuperación del consumo en general, la cantidad de llamadas: 116,5% si se compara el último mes de enero versus el mismo mes del 2004. Todos los estudios parecen enfatizar lo mismo. Pero, ¿qué prácticas nuevas lograron generar tal “fiebre”?. No sólo los costos tan bajos, sino también un plus de nuevas utilizaciones hicieron del celular un artículo indispensable a la hora de aprehender esta nueva realidad. De la mano de la ampliación de los servicios de SMS (mensajes de texto) con costo módico de 0,10, los ringtones (música en tu celular), la pantalla en colores, los juegos con animaciones propias de un mini-videojuego y las cámaras fotográficas se alcanzó un grado de personalización extremo que hasta puede uno generar el color de carcaza externa que desea. Aquí los gurúes del diseño crearon una amplia gama de posibilidades, un abanico de colores y formatos que van desde diseños formales para ejecutivos, hasta delicados formatos femeninos y audaces para los adolescentes. Pero la idea es la misma: la telefonía actual ataca una gran parte de la sociedad, no acotándose a un sector etario en particular.
Sin embargo, puede no quedar claro para alguien que desconoce las reglas del marketing y analiza los productos por su utilización intrínseca del boom tan mencionado. Para esto, qué mejor datos que el siguiente recogido de clarín virtual (http://www.clarin.com/suplementos/informatica/2005/03/09/f-00611.htm) sobre la masa monetaria que mueven nada más que los ringtones: 316 millones de dólares durante el año 2004 en todo el mundo. Y no sólo eso, el aporte gráfico aproxima otras tantas fichas ya que también se pueden bajar desde juegos hasta videos y fotos, gracias al sistema GPRS (paquetes de datos) y al protocolo WAP, que transforma al celular en una mini computadora con acceso a la web: en este rubro se generó unos 150 millones de dólares aunque, según análisis hechos por Lewis Ward (analista de comunicaciones móviles e inalámbricas para IDC), esta cifra va a superar los 1.100 millones de dólares para 2008.
Estos movimientos explican la reciente compra de la ex Movicom por parte de Telefónica en unos ¡1000 millones de dólares!, sí, vio bien. Parece una cifra faraónica, hasta el momento en que juntas se estima que van a facturar por unos ¡900 millones de dólares! (http://www.clarin.com/diario/2005/04/06/elpais/p-02001.htm). Quién no hubiera cerrado el trato en su lugar.
Como vemos la diversificación del celular ha ido en crecida sin parar, tanto en nuevos entretenimientos y formas de comunicarse para la gente como grandes ganancias para las empresas.

Algunas aproximaciones
Pero, mirando hacia el fondo de la cuestión, observamos una confluencia importante de diversas tecnologías en el celular, tanto en sus orígenes (la radio y el teléfono) como en su posterior desarrollo (con la incorporación de un MODEM para las descargas y conexión a la internet). Y este tema creemos propicio abordarlo desde lo que el autor Roger Fidler entiende por mediamorfosis : la transformación de los medios de comunicación, generalmente por la compleja interacción de las necesidades percibidas, las presiones políticas y de la competencia, y las innovaciones sociales y tecnológicas.
Dentro de esta definición, el autor destaca que se produce, en lo que respecta a los viejos medios, una metamorfosis de los mismos que son los que originan, por su cambio gradual, a los nuevos. Además, da lugar a los procesos de adaptación entre los mismos medios (coevolución y coexistencia), y a las determinaciones económico-políticas. No sólo eso, el autor retoma además la llamada “regla de los 30 años propuesta por Paul Saffo . Aquí se propone que para que toda innovación tecnológica logre introducirse en una cultura debe pasar aproximadamente ese lapso, entre que se realiza el descubrimiento de la misma, el boom comercial y la estandarización de la misma en la sociedad.
Ahora bien, estos conceptos nos ayudan a explicar en su mayoría a la telefonía celular. En primera instancia, observamos (retomando los puntos clave de la historia de la tecnología trabajada aquí) que el origen mismo del teléfono móvil responde a una “convergencia” de la radio y el teléfono de Bell, y después va a ir “coevolucionando” con los módem de la internet, en lo que se refiere a la actualidad (y a prácticas tales como los mensajes de texto).
Otro punto importante que atañe al principio de la metamorfosis, es que los medio “viejos”, por lo general, no muren en manos de los avances. Esto en así en la medida en que la telefonía fija, pese a las bajas registradas, sigue en pie en todo los países. Hasta se podría pensar a los celulares como una “amenaza” para las PC o las computadoras portátiles, ya que cada vez se asemejan más en las funciones que contienen (sin tanto potencial, claro está), pero nada de eso ocurre. En esta correlación con la computación basta observar la fusión que la telefonía está sufriendo con las Palm´s.
Y, creemos de mucha importancia en lo que va a referir a uno de los ejes articuladores de nuestro trabajo, que la “regla de los 30 años” es capital a la hora de tender alguna línea de análisis posible a la actual “fiebre” por la telefonía: vemos aquí cómo detrás de todo estallido comercial se encuentra un largo proceso d investigación de la tecnología y un período de latencia y posicionamiento en el mercado del producto. Pensemos que, el celular como tal viene desarrollándose desde la década del ´70,, pasando por las etapas de innovación, distribución gracias a los grupos primarios de los primeros usuarios y luego el boom, tras lo cual sigue la normalización e interiorización del mismo. Este punto ayuda a revelar las causas de un estallido no tan mágico ni repentino, sino una genealogía del mismo más profunda.
Pero lo cierto es que, estos nuevos avances, desde el acceso a Internet (ya sea para descargas tales como imágenes, videos, juego o chateen en MSN), hasta los SMS, los nuevos sistemas Bluetooth (manos libres inalámbrico) y los ringtones, erigieron un nuevo horizontes de prácticas que calaron hondo en las costumbres sociales, generando desde casos de dependencia absoluta hasta posiciones (las menos) de rechazo y abstención, pero lo cierto es que, de frente o a regañadientes: ¿quién no se para frente a una vidriera a siquiera observarlos? Se quiera o no, todos hablan “de” los teléfonos celulares, no sólo “por” ellos.

2- Estado de la cuestión.

Análisis que hay y análisis que faltan con respecto a la telefonía móvil.
En todo lo que concierne a las tecnologías utilizadas en la telefonía celular se puede encontrar una lista interminable de análisis que corresponden, justamente a la telefonía celular y la relación que ésta tiene con cuestiones que pertenecen al ámbito de la salud. Estos análisis hablan del grado de daño a la salud de las personas que viven cerca (o debajo) de las antenas que utilizan las empresas de comunicaciones para facilitar las comunicaciones. Tratan en el interior de estos debates las consecuencias irreversibles que puede producir la exposición a las radiaciones que provienen de estas antenas y de los mismos teléfonos celulares.
El colegio de abogados de Morón está protestando y luchando por la instalación indiscriminada de torres de telefonía celular aludiendo a que provoca contaminación del aire bajo la forma de “agentes físicos” en su municipio dado que las radiaciones electromagnéticas producen deterioros en la visión, morfología y geografía de los barrios y depreciación de las propiedades. Además de esto sostienen que se están violando ordenamientos tales como el Código de planeamiento Urbano de la Comuna, las normas de la Secretaría de Comunicaciones sobre alturas máximas.
Otra cuestión que toca muy de cerca la telefonía celular es el tema de la educación y de cómo los celulares, utilizándolos de determinada manera y manteniendo un control sobre algunas prácticas, pueden ser utilizados para ayudar a personas y grupos sociales que están fuera del sistema educativo a insertarse en él y/o animarse a buscar nuevas alternativas en éste ámbito.
Con respecto a la relación telefonía celular-salud se pueden citar artículos publicados en internet que sostienen que quienes viven debajo de las antenas fijas instaladas por las empresas de telefonía móvil sufren algunas molestias corporales tales como dolor de hombros, espalda, de articulaciones, dolor de huesos y dolor de senos, en mujeres, y de testículos en el caso de los hombres entre otras molestias (www.razban.com/microhazard.htm).
Esto se debe a que la calidad del servicio de las empresas obliga a que se instalen antenas fijas en las terrazas de edificios para así mejorar la comunicación. Otro problema que tiene que ver con la instalación de las antenas es el hecho de ver si cumplen con las normas de seguridad determinadas para la instalación de dichas antena (un ejemplo de ese asunto puede ser verificar que las instalaciones de antenas se hagan en lugares donde la gente no tenga acceso a seis metros de distancia de dicha instalación). La cercanía a las antenas instaladas de la telefonía celular también está sujeta a investigaciones que sostienen que los casos de cáncer y leucemia crecen de manera anormal en lugares cercanos a ellas.
Otro caso que se puede citar tiene que ver con los supuestos efectos de la radiación en los móviles. Ziff Davis Media (editorial de publicaciones como PCComputin, PCMagazine y de Family PC) publicó en 1999 un artículo (“Is Your Cell Phone Killing You?”) donde se compara a la telefonía celular con las empresas tabacaleras en su accionar. Es decir, en el ocultamiento de efectos nocivos del producto que venden. Se sostiene que durante una llamada de teléfono, el 40% de la energía radiada es absorbida por el brazo y la cabeza del usuario y que éstas investigaciones no son dadas a conocer por las empresas.
Las radiaciones que produce la telefonía móvil son radiaciones no ionizantes Se habla de contaminación electromagnética cuando nos referimos a la contaminación producida por los campos eléctricos y electromagnéticos. Los efectos que producen en el hombre son cefaleas, insomnios, alteraciones del comportamiento, depresión, abortos, malformaciones congénitas, etc
A pesar de todas éstas cuestiones mencionadas anteriormente, hay otros análisis que sostienen que el efecto nocivo de las antenas y de los móviles no estaría absolutamente probados. Un artículo del Dr. John E. Moulder, publicado en “Radiation Research” (“Cell Phones and Cancer: What is the Evidence for a Connection?”) menciona que “la evidencia existente para una relación causal entre la radiación RF de los teléfonos celulares y el cáncer resulta débil o inexistente”. Incluso las empresas de telefonía móvil ante la consulta de algún usuario sobre uno de estos temas tienen la obligación de contestarles que no están probados científicamente tales efectos nocivos.
Hay también otros efectos que pueden afectar la salud de manera indirecta. Un ejemplo de esto es que se constató la activación de airbags en los automóviles debido al uso del celular. También los manuales de celulares no recomiendan su utilización en hospitales por los posibles efectos que pueden tener sobre el instrumental delicado. Un tema que es importante y muy corriente y que pone en riesgo la salud propia y la de los demás, es el de manejar y hablar por celular al mismo tiempo. Esta actividad no afecta directamente a la salud, si no que tienen complicidad secundaria.estas cuestiones tienen que ver con accidentes que se producen (aunque son los menos) por estar hablando por teléfono activamente; también, en mayor cantidad, los accidentes pueden ser causados por atender un llamado o por levantar un teléfono que se cayó al piso del auto. El uso del teléfono al mismo tiempo en que se maneja un automóvil viene de mucho tiempo atrás. Hay que tener en cuenta los autos que surgieron en estados unidos que tenían, como un accesorio mas, instalados teléfonos. Para poder manejar más cómodos, con las dos manos en el volante y con la vista al frente, se invento el dispositivo denominado “Manos Libres” que, con ayuda de unos auriculares que van desde el parato telefónico al oido, sirve para utilzar menos las manos. Sin embargo, es claro que muchas veces se puede estar mirando para adelante pero no prestar atención a lo que se ve.
Volviendo al sector de la salud mas científico, por así nombrarlo, podemos agregar otro concepto que tiene más relación con la psicología. La “Tecnopsicología” es el estudio de los estados pscicológicos de las personas sometidas a la influencia de las innovaciones tecnológicas. Esto tiene que ver con que la psicología del hombre está fuertemente afectada o atravezada por las distintas innovaciones que él mismo crea. La vida del ser humano es afectada directamente por distintos factores culturales (uno de ellos es el uso del celular. En estos tiempos muchas personas dependen de él por distintos motivos). En este caso, la psicología se dedicaría a interpretar e integrar los efectos de las nuevas tecnologías sobre el ser humano como individuo perteneciente a una sociedad. (Derrick De Kerckhove “la piel de la cultura”. Cap. 1).
Dijimos también que los análisis que tienen como tema la telefonía celular se conectan con cuestiones relacionadas con educación. Un proyecto llamado “M-learning” realizado en algunos países de Europa, demostró que los celulares son herramientas efectivas para incentivar a los sectores de desempleados a volver a estudiar. En el experimento se les prestó a un grupo de jóvenes sin empleo, sin educación ni capacitación dispositivos programados con juegos y materiales didácticos y de aprendizaje que ayudaron a que los mismos redescubrieran el entusiasmo por la educación. La directora de la experiencia sostiene que hay muchas maneras de aprender y que no todo el mundo se puede ver dentro de un aula tradicional. Además dijo que lo que se propusieron fue la posibilidad de aprovechar el entusiasmo de los jóvenes por la tecnología celular para estimularlos a volver a insertarse en la educación. Con respecto a esto se puede mencionar el concepto de Derrick De Kerckhove “tecnofetichismo” (“La piel de la cultura”, Cap. 1: TECNOPSICOLOGÍA- Los efectos de las tecnologías electrónicas). De Kerckhove toma de Mac Luhan que cuando se introducen nuevas tecnologías de consumo en las vidas de las personas, puede ocurrir que ellas adquieran un “fetichismo obsesvio”. Este fetichismo tiene como orígen la tendencia de las personas a creer que la tecnología, como herramienta para ayudar a tapar sus carencias y como extensiones de sus cuerpos, puede terminar con todos sus problemas. Algo así como otorgarle poderes sobrenaturales a los aparatos que compran. En contraposición a esto, De Kerckhove dice que el hombre es capáz de integrar estos dispositivos tecnológicos a nuestra propia identidad y que esto ayudaría a poder insertarse en el mundo que se avecina con mayor facilidad. Con esto se puede entender el trabajo de las personas que crearon esta forma de estudio para los desplazados. Acerca de esto, la directora sostiene también que los teléfonos celulares y los asistentes personales (PDAs) tienen mucho potencial para ser utilizados como herramientas de aprendizaje.
También se quiere lograr la reinserción de los jóvenes que resultaron marginados por el sistema y métodos educativos tradicionales. En sí, lo que se quería demostrar era que se puede mejorar en lectura, ortografía y matemáticas jugando con el celular.
Los análisis que más abundan acerca de telefonía celular son los que están relacionados a la salud. En la web hay miles de monografías, debates, y entrevistas que tienen que ver con esta cuestión. En mucha menor medida encontramos análisis en el área de educación, aunque quedan afuera muchos temas tales como el problema de los jóvenes que utilizan mensajes de textos para hacer trampas en los exámenes. A esto se le pueden sumar también los casos en los cuales una clase académica se ve interrumpida por algún que otro celular que suena. Esto genera distracción y, en muchos casos, frustración, enojo, incomodidad.
Vemos también que hay estudios que se pueden asociar con el ámbito comercial y empresarial, estudios relacionados como las formas y modos de uso del celular, estudios sobre cuestiones técnicas que no tienen ningún comentario siquiera de las consecuencias sociales y culturales.
Hay distintos cuestionamientos que nos parecen muy importantes con respecto a aspectos sociales que tienen que ver con que no hay estudios ni análisis acerca de los posibles orígenes del boom del teléfono celular. Ya no alcanza con decir que este fenómeno social y cultural que tiene influencias en muchos aspectos de la vida, que genera una cierta dependencia y necesidades que anteriormente no tenía la gente se da por las grandes inversiones en publicidades que hicieron las grandes empresas de telecomunicaciones. Si bien está claro que la publicidad es un aspecto (o al menos el aspecto) visible de este boom, junto con el hecho de que en todas las series televisivas aparecen por doquier teléfonos celulares, no se puede negar que la masividad del celular viene de antes de la publicidad. Otro detalle para tener en cuenta con respecto a la publicidad y a las series televisivas que usan / abusan de los teléfonos celulares para casi todo lo que quieren contar es el hecho de que claramente se puede observar que lo primero que apareció fue este boom, y que luego vinieron las publicidades de los creativos de cada empresa de telefonía móvil; y casi junto con éstas, el uso en la televisión. ¿Qué más hay?, ¿cuáles son las cuestiones económicas que explican por qué la gente con menos recursos es la que más consume? Hay muchos estudios de descripción pero, como dijimos, hay muchos espacios que se dejan vacíos en los estudios acerca de la telefonía celular y la masificación que se dio en los últimos tiempos. Espacios que pueden llenarlos análisis con un punto de vista más social o cultural. Que traten más el asunto del orígen del boom que de los detalles de funcionamiento y de los servicios técnicos. Un factor a estudiar podría ser el formato que se le dan a los teléfonos celulares; los colores y la morfología de estos paratos hacen del celular un objeto atractivo para la vista. Suele pasar (a mi me pasa) que cuando se envía un mensaje de texto, es imposible mandar solamente uno. Hay siempre algo que hace que se vuelva a mandar otro mensaje. Esto genera una especie de adicción en las personas. Es notable observar cómo en una reunión de amigos en algunos momentos están todos viendo sus pequeñas pantallitas y se deja de conversar entre los presentes. Estos aspectos se relacionan muy fuertemente con el hecho de que se siente una especie de libertad para poder comunicarse con quien quiera, a la hora que sea y desde cualquier parte del mundo. Desde este punto habría que estudiar qué hace que la gente se sienta más libre cuando utiliza el celular. También se pone en juego aquí el tema del individualismo. El celular es propio e instranferible (salvo algunos casos), toda la gente lo guarda con recelo, e influye de manera muy fuerte en el accionar de las personas como individuos

3- La medida de los impactos sociales de la telefonía móvil
En esta parte del trabajo, se propone una reflexión acerca del impacto social y cultural de las nuevas tecnologías de la telefonía móvil. Por un lado, se expondrán algunas ideas acerca de la verdadera utilización del aparato así como la "utilidad de las utilidades" del mismo. La noción de diseño es de particular relevancia.
Por el otro, se evaluará la relación hombre – teléfono móvil desde una perspectiva psicológica, desde la mirada de una autora española que exhibe una postura conservadora en cuanto a los efectos en la sociedad de dicho aparato.
En definitiva, el estudio se centra en el eje de la relación hombre – objeto, desde dos posiciones distintas: una que hace a la técnica y otra que hace a la psicología.

¿Cuando un objeto es verdaderamente útil y cuando no? ¿Qué espera el usuario del producto que compra? ¿existen trabas para la utilización plena de las ventajas el teléfono móvil?
Según Joan Costa, el concepto clave es función. "Queremos que los objetos sirvan, o más exactamente, que nos sirvan". Esto quiere decir "que los objetos sean verdaderamente útiles, es decir utilizables, sencillos, dóciles de usar (cuando no son tan útiles se convierten en inútiles). En segundo lugar, queremos que los objetos funcionales estén siempre disponibles; detestamos las servidumbres de montar y desmontar, limpiar, engrasar, recambiar, etc. (...) En tercer lugar, queremos que el objeto siempre funcione; nada de averías y reparaciones" (Joan Costa, pág. 255).
Sin embargo, para Joan Costa esto supondría ver a las obras de arte como un simple adorno del mundo, ya que en si no tienen una finalidad práctica para el hombre. Es una dualidad maniquea que supone la adquisición de un bien material como una acción solo motivada por un supuesto conocimiento total de las ventajas técnicas del producto por parte del comprador, sin que estén involucradas las características estéticas del mismo.
Costa destaca que el diseño industrial del que surgen los productos tecnológicos "está hecho a partir de estudios de mercado, sondeos y encuestas sobre las motivaciones de los individuos y para llegar al mayor número posible de consumidores". Sin embargo, también dice que "a diferencia, pues, del artista, que es libre y trabaja con la fantasía y los símbolos, el diseñador trabaja en equipo y se ajusta a un pliego de condiciones técnicas que es tanto función del estudio de mercado como del proyecto del ingeniero, todo ello a la vez en función de los objetivos del industrial" (Ibid., pág. 257). Es decir, trabaja en términos de economía y opera de manera completamente planificada, lo que le quita libertad creativa y le impide crear diseños adecuados para productos que se amolden con eficiencia a los requerimientos verdaderamente importantes para el consumidor. La planificación industrial del diseño atenta contra el buen progreso del mismo: el diseño debe estar al servicio del usuario, y no atado exclusivamente a la lógica de un mercado con necesidad de crear necesidades en los potenciales compradores.
Esta distancia entre planificación del diseño y conveniencia de los usuarios hace pensar que cada novedad tecnológica no supone un pleno aprovechamiento de sus funciones, es decir, no implica aquello que Costa llama "utilización efectiva de los objetos funcionales". Una nota periodística tiene relación con esto. El título emite un juicio categórico: "Los argentinos no saben usar el celular". Cuenta que un estudio hecho por la consultora Strategy Groups sobre 400 casos arrojó por resultado que "la mayoría sabe utilizar los servicios básicos pero ignora gran parte de las otras prestaciones, como el chat, navegar por Internet y bajar ringtones" (Infobae, 15 de mayo de 2005). "El 66% de las personas que cambió su viejo teléfono por uno nuevo lo hizo porque “le parecen divertidos” dice a continuación. "El envío de mensajes de texto (SMS) es el servicio más conocido y utilizado por los usuarios. No sucede lo mismo con otras actividades como el chat, los juegos o los mismos ringtones (los timbres musicales), que o bien son desconocidos o no utilizados por los abonados". Sólo el 32 % de los encuestados tomó en consideración esas prestaciones a la hora de elegir su celular, generalmente fueron los más jóvenes.
Volviendo a Costa, no podemos hablar de lo útil como algo fijado y estático, sino como de una propiedad asignada por nosotros (los usuarios) al producto. Debemos hablar de la diferencia entre lo utilizable y lo utilizado.
Es así que, por ejemplo, podemos pagar bastante por un teléfono que puede sacar fotografías; luego descubriremos que fotografiar cualquier cosa a todo momento puede aburrirnos de un momento a otro...Por lo tanto, es el uso social, sumado a los problemas del diseño industrial, lo que pone límites a la expansión de una tecnología.

María Dolores Otero Castelló, psiquiatra de la Universidad de Sevilla, estudia el lazo psicológico que une al teléfono móvil y su dueño. Hace un estudio de psicología individual, motivada por una visión común en la vida urbana: la de celulares por todas partes. Toma como 'unidad de análisis, no la persona aislada, sino un “tipo genérico” humano' para un estudio descriptivo del usuario-de-teléfono móvil, y hace una tipología de las distintas motivaciones de las personas para comprar un celular.
"Parto de la premisa de que, al nacer la telefonía móvil, ya, la absoluta mayoría, se podría decir que la totalidad de la población del mundo occidental consideraba el teléfono como un objeto imprescindible, y la comunicación telefónica había sustituido, en una proporción muy significativa y con efectos trascendentes sobre las pautas culturales, al contacto personal, tanto en el ámbito laboral como en el familiar y social. Por tanto, “en el principio” del móvil ya existía la necesidad del teléfono y éste ya condicionaba el estilo de vida". La ventaja del móvil es que "el móvil continúa la tradición del teléfono clásico en su facilitación de los contactos sociales y en el mantenimiento de las relaciones, compensando, en parte y en algún aspecto, las dificultades que las distancias, la movilidad y la premura suponen para las mismas" (Otero Castelló, http://www.ull.es/publicaciones/latina/2002/latina47febrero/4705otero.htm).
Sin embargo, su mayor efecto es que reforzó una conducta de dependencia, que derivó en dependencia disfuncional: "El teléfono en general ha supuesto, y el móvil en particular ha incrementado, la posibilidad de que las personas, excesiva, desviada o patológicamente dependientes, satisfagan sus necesidades disfuncionales de control del “otro”. Se han constituido en “trampas” para que, en muchas ocasiones, el sujeto elegido para suplir las insuficiencias se sienta “obligado” (ya que le sentencian: “no te cuesta ningún trabajo”), a responder a las demandas, a pesar de su irritación o resistencia interna. En este sentido, la comunicación telefónica, viene a realizar una función vicariante del aislamiento, individualismo y alejamiento interpersonal (físico y psicológico) de la sociedad actual en el primer mundo."
Otero Castelló hace un análisis semiótico de un acto de búsqueda de intimidad y tranquilidad propio de ésta época, como lo es apagar el celular:

- Se apaga inespecíficamente: la función perlocutiva y el significante adscrito, en este caso, tendrían que ver con deseos de aislamiento (por trabajo, descanso, intimidad, estado anímico, etc.)
- Se apaga selectivamente para no recibir ni la información de que alguien concreto llama, y para que esa persona sepa que no se conoce su intención de comunicarse (lo que la diferencia de recibir la llamada y no atenderla). Esta conducta tiene relación con agresión, poder, evitación, etc.

Pero para la autora, el celular no producirá un cambio revolucionario en nuestras vidas. Su importancia pasa por el refuerzo de algo conocido y preexistente para cualquier integrante de la cultura urbana: es un motivo mas de estrés y dependencia como lo es el reloj, que por otra parte también brinda sensaciones de seguridad, y de libertad, lo cual depende de su uso mas que del aparato en sí.

Como conclusión, queda decir que el impacto de la telefonía celular en las relaciones sociales, tiene un freno considerable en el tipo de apropiación específica del aparato por parte de las personas, que no supone la utilización plena y efectiva de absolutamente todas sus funciones. Precisamente, que una nueva tecnología implique ventajas técnicas sobre otras anteriores no quiere decir que esas ventajas vayan a ser valoradas y por eso plenamente aprovechadas. Por ejemplo, se puede asegurar que el uso alternativo al de medio de comunicación verbal preferido por los usuarios es el de envío de mensajes de texto. Pero innovaciones como la de la posibilidad navegar por Internet, sacar fotografías, etc. no están plenamente desarrolladas por cuestiones de falta de practicidad para los usuarios. El usuario del celular es uno que no aprovecha a fondo la utilización plena del aparato y se inclina por los usos ya nombrados.
Asimismo, al mismo tiempo que le genera ventajas al darle momentos de contacto con seres queridos en tiempos muertos de todos los días, le genera una dependencia que no es exclusiva del aparato, y que podemos experimentar con otros aparatos de nuestra casa.
Para un análisis de los usos sociales del celular, cabe pensar, por un lado, en un estudio sobre la verdadera medida del aprovechamiento de las múltiples funciones que puede tener un aparato tal hoy en día. ¿Son tan necesarias funciones como la filmadora incorporada, o la de navegar por Internet? Si bien el mercado es desde siempre un ámbito de creación de necesidades artificiales (de la fantasía de poseer "lo último", lo que está de moda, sea lo que sea), quizás las preocupaciones del diseño industrial deben pasar por innovaciones que den lugar a un mayor aprovechamiento práctico. Es decir, así como parecen sobrarle funciones, quizás le falten otras que al parecer ningún estudio de mercado se ha preocupado por o ha logrado descubrir.
Por otra parte, hace falta un estudio cultural o semiológico del uso del teléfono celular. Esto incluye abundar en la cuestión de la dependencia hombre/objeto de la que habla Otero Castelló. También puede analizarse semióticamente ese tipo de charlas muy propias de la vida urbana y moderna que ella describe. El teléfono móvil invita a hablar en cualquier minuto libre del día, a maximizar pequeños tiempos muertos. Sin embargo, hay que reconocer que no siempre hay algo importante para decir a la otra persona. Ese acto de llamar para decir simplemente "ya llego" parece indicar, además de una cuota de dependencia, cierta banalización de la charla telefónica. Sería interesante averiguar si la misma afecta la calidad de las relaciones humanas, especialmente una erosión del lazo entre aquellos individuos que se llaman demasiado seguido por teléfono celular.


BIBLIOGRAFÍA

- COSTA, Joan, "Diseño y comunicación entre cultura tecnológica y cultura humanista" en Diseño, Comunicación y Cultura, Madrid, Fundesco, 1994.

- INFOBAE Diario, "Los argentinos no saben usar el celular, edición electrónica del 15 de mayo de 2005, http://www.infobae.com

- OTERO CASTELLÓ, María Dolores, "A propósito de la telefonía móvil / una reflexión desde la perspectiva de la psicología individual y social", en Revista Latina de Comunicación Social, número 47, de febrero de 2002, La Laguna (Tenerife), en la siguiente dirección telemática (URL):http://www.ull.es/publicaciones/latina/2002/latina47febrero/4705otero.htm


Trabajo realizado por los “Eternautas”

Publicado por datosivan1 el Mayo 26, 2005 03:55 PM | TrackBack
Comentarios

HOLA, YO ESCUCHE EN EL NOTICIERO QUE ESTABA CIENTIFICAMENTE COMPROBADO QUE EL USO DEL TELEFONO CELULAR EN EL BOLSILLO PROVOCABA CANCER TESTICULAR, LA VERDAD ES QUE YO SIEMPRE LO USO Y ME TIENE PREOCUPADO QUE TAN CIERTO ES ESO?? SI ME PUEDEN CONTESTAR, DESDE YA MUCHISIMAS GRACIAS.
ATTE BRUNO

Publicado por: Bruno a Noviembre 21, 2006 09:10 PM

EL USO DEL CELULAR ES UN FACTOR DE RIESGO POR LA RADIACIÓN EMITIDA. YO TENGO UN CONOCIDO QUE DESARROLLO UN CANCER TESTICULAR NO SEMINOMATOSO, Y EN ALGUNOS ESTUDIOS MENCIONAN ESTE TIPO DE CANCER ASOCIADOS AL USO DE CELULARES Y ANTENAS DE COMUNICACION, YO CUANDO LEI ESO SI ME QUEDE REALMENTE SORPRENDIDO. EL CELULAR ES UN FACTOR DE RIESGO, COMO LO ES EL TABACO, EL ESTRES, FACTORES DE RIESGO DE NACIMIENTO Y EL ORGANISMO DE CADA QUIEN.

Publicado por: Smicer a Enero 8, 2007 02:31 AM
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