Nuestro trabajo abordará como objeto de estudio al arte digital, más específicamente a los cuadros/imágenes realizadas con dispositivos digitales (computadoras, scanners, cámaras fotográficas digitales, software especializado, impresoras, etcétera). Los conceptos teóricos que nos ofrecen más puntos de vista desde donde abordar nuestro objeto son real/virtual y espacio/ciberespacio. Concretamente las ideas de Levy, Casacuberta y Dreyfus.
Con miras a esta investigación entrevistamos a Emma Calviño, quien acaba de presentar en la galería de Adriana Indik –Rodríguez Peña 2067 PB “A”- una muestra de una serie de obras denominada “Tránsito III, los caminos del miedo” donde expone, según sus propias palabras: “fotografías intervenidas digitalmente”, mediante el uso de diversas tecnologías. Asimismo consultamos a distintas personas que concurrieron a ver esa exposición y otras que asisten regularmente a variadas muestras de arte.
Dijo Pablo Picasso: “Si una obra de arte no es siempre actual, no puede ser tomada en consideración”. Citamos esta frase para introducir las ideas de Levy en este análisis y poner de manifiesto la discusión que existe sobre si una obra construida completamente con dispositivos tecnológicos forma o no parte de lo que se considera arte. Siguiendo a este autor, que trabaja lo virtual como algo que no está aquí, sino que existe, en estado latente -como potencialidad, voluntad que en un futuro podrá convertirse en materialidad- podemos decir que efectivamente las obras que encontramos en las ciber-galerías son virtuales (tanto los cuadros como las mismas galerías) puesto que en un futuro podrían ambas pasar a ser reales. Sin ir más lejos la artista entrevistada realiza sus obras con una computadora y sus periféricos para luego imprimirlas y poder exponerlas, venderlas, regalarlas, etcétera: si bien utiliza las herramientas tecnológicas, no abandona la materialidad de su arte (dice: “tampoco es cuestión de estar ajeno a la época en la que vivimos”). Entonces ¿Cuál es la diferencia entre aquellos que ven grandes murales suspendidos en las paredes y quienes perciben una pequeña imagen desde sus casas?.
De lo expuesto anteriormente se podría concluir que muchos artistas, si bien adoptan las nuevas tecnologías y las incorporan en el proceso creativo, siguen considerando importante la materialidad, la “fuerza” que posee una obra de arte concreta y original. Tanto es así que varios usuarios entrevistados sostuvieron que si bien el arte digital es una práctica con gran capacidad de expresión, a la hora de comprar una obra, se inclinan por el arte tradicional (cuadros o esculturas hechos a mano).
En ese sentido y teniendo en cuenta el concepto de virtualidad desarrollado por Dreyfus (quien analiza la pérdida de corporeidad que producen las nuevas tecnologías –telepresencia-) se observa que la experiencia cuando es cara a cara, es decir, cuando el usuario se encuentra frente a la obra de arte original, es mucho más productiva que la modalidad a distancia. Esto se deduce de las preferencias expresadas por los mismos usuarios que, en su gran mayoría, consideran que es una experiencia más enriquecedora la visita a una galería real que a una virtual, puesto que las obras se pueden apreciar en toda su magnitud (en referencia al tamaño de las obras vistas en pantalla, a los puntos de vista que puede adoptar la persona, etcétera).
En el ámbito del arte digital, el usuario es muchas veces identificado con el artista que hace uso de las herramientas tecnológicas para intervenir o generar imágenes digitalmente. Así es que se ponen en juego dos puntos de vista diferentes. Por un lado están quienes ven en la relación entre el público y las obras virtuales una pérdida de “materialidad”, necesaria para obtener una completa percepción de la obra (relación con el concepto de “aura” de Benjamin y con la idea de captar la “experiencia óptima del mundo” de Merleau-Ponty) y por otro, algunas personas consideran que esto no es central, sino que lo que se pierde en percepción total se gana en posibilidades de difusión e interacción -las conexiones virtuales en algunos casos dan lugar incluso al diálogo personalizado entre el usuario y el artista propiamente dicho-.
El arte digital en toda su extensión, brinda a los individuos muchas posibilidades de participación que trascienden la mera visualización de las obras. Con el surgimiento de ésta nueva expresión artística, muchos artistas digitales y creadores de sitios web de arte, han focalizado sus esfuerzos e inventiva en una dirección participativa, colaborativa e interactiva, e incluso existen tendencias al proceso creativo on-line, involucrando no sólo al usuario-espectador, sino también invitando a otros artistas –profesionales y amateurs-, creando una red que funciona como una comunidad atenta a las innovaciones tecnológicas y dispuesta a contribuir con sus trabajos (Digital Jam es un sitio de internet que, entre otras cosas, invita al espectador/usuario a “dejar su papel pasivo” para participar en sesiones creativas on-line).
Talento vs. práctica
Por otra parte y haciendo referencia a la discusión que tiene lugar en el texto de Casacuberta se consultó a Calviño, quien consideró que “las habilidades se aprenden, pero con el talento se nace”, es decir que si bien una persona puede lograr ser un excelente dibujante, sus dibujos pueden estar vacíos de sentimiento, pasión, expresión artística, mientras que otro con unos pocos trazos simples es capaz de transmitir infinidad de significados y sensaciones a quien lo aprecie. Por esta razón considera que el sentido del arte va más allá de las herramientas con las que se trabaja, pasa por lo que se expresa con ellas; es una noción más amplia que implica al artista en todas sus dimensiones (exterior -habilidades técnicas- e interior –talento, pasión-).
La artista, luego de hacer uso de la tecnología al crear sus obras, usualmente decide exponerlas en galerías convencionales destacando la relación de sus trabajos con el público. Según Calviño, la presencia real ante la obra es un ingrediente importante, pero no excluyente. Destaca que existe una gran diferencia en el sentir del espectador al pararse frente a la imponencia de la obra. A través de la pantalla no existe dicha conexión, no se percibe ese “aura” de la misma forma. No obstante, ella no descarta la publicación virtual de su trabajo, ya que sostiene que de la misma forma que las tecnologías deben utilizarse por el artista al momento de la creación, también es positivo aprovecharlas para lograr, por ejemplo, la difusión planetaria de la obra.
Trascendiendo el nivel de la presencia real/virtual, nos surge una nueva duda: ¿Qué diferencias hay entre una obra digital y una pintura hecha manualmente? En su Crítica a la razón informática, Tomás Maldonado introduce el concepto de “prótesis” para designar a las “estructuras artificiales que sustituyen, completan o potencian, parcial o totalmente, una determinada prestación del organismo” (Maldonado, Tomás “Cuerpo humano y conocimiento digital”. Cap. 3 de Crítica de la razón informática. Barcelona, Paidós, 1998), tomando la idea de Maldonado, entendemos que tanto el pincel como el mouse y el ordenador funcionan como prótesis del artista, una extensión de la mano que en éste caso viene a ser de ayuda durante la creación artística. Podemos llegar a afirmar entonces, que lo que surge en el seno del artista en el instante creativo es lo mismo, sólo que existen diversas formas de plasmarlo. En éste punto adherimos con la entrevistada nuevamente, quien destaca que la condición de artista de un individuo viene dada de manera innata, pero el talento no se aprende ni se oculta y éste último, no discrimina las herramientas que se presenten en su camino.
Espacio/ciberespacio
Nuestro objeto de estudio presenta una especificidad que no es menor a la hora de tener en cuenta lo referido al espacio. Si bien las obras se terminan de configurar en el espacio virtual y con herramientas digitales, luego adquieren una materialidad corpórea y se exponen en cuadros dentro de una galería real, es decir, en el espacio físico. A pesar de que la artista tenida en cuenta no se manifestó en contra de las galerías virtuales y las considera adecuadas, es ésta relación espacial la que nos interesa. El pasaje de lo virtual a lo real, de la no corporeidad a la corporeidad, del ciber espacio donde comienza la obra, hasta el espacio físico donde se termina de realizar (consumida por el usuario).
A simple vista se podría pensar que se trata de una resistencia al avance tecnológico que poco a poco lo va ocupando todo. Primero se abandonarían los medios tradicionales para producir la obra y, finalmente, algún día se abandonará la forma de exposición tradicional. Desde esta perspectiva nuestro objeto de estudio estaría a mitad de camino, no sería ni lo uno ni lo otro. Tal vez, en definitiva, por esa particularidad nos haya llamado tanto la atención. Pero no es desde esta postura que lo consideramos, sino que lo tomamos como una práctica en sí misma, no un camino a medio recorrer, sino como un camino acabado (siempre abierto a progreso), una posible forma más.
Emma Calviño
Egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Becaria del Ministerio de Educación de Brasil y de la Dirección Nacional de Cultura (Proyecto Norte Argentino). Contó con el patrocinio del Instituto de Cultura Hispánico de Madrid para realizar estudios de arte en España. También realizó, entre muchos otros, estudios de visión con Ballester Peña y de grabado y técnicas experimentales con B. Di Vruno. Además cursó arte en Japón con el profesor Svanacini. Actualmente ejerce la docencia.
Integrantes: Martín Sacan, María Florencia Squillari, Gabriel Hirsch y Julia Tanoni.
Publicado por martes8 el Noviembre 13, 2005 01:47 PMBueno, tienen buenas perspectivas. Ojalá puedan dar paso a los dichos de los actores entrevistados, antes que diluirlos en conceptos teóricos
El contenido del trabajo está bien. Pero la temática tratada tal vez requeria algunas imágenes, algunos enlaces, auqne sea a algun reseña de la artista. Trbajar con la tipografía, lograr una producción legible en la pantalla. Era una buena oportunidad para intentar una escritura diferente a la del papel.
Publicado por: Gaby a Noviembre 28, 2005 09:36 AM

