Paola Elizabeth Sánchez (paolaelizabethsachez@hotmail.com)
Retomando un ejemplo del texto de Ong ( Oralidad y escritura : cap 4, página 87 del apunte) , Platón fue una de las principales voces que se alzaron contra la escritura. Para el filósofo griego, la escritura era inhumana al pretender establecer fuera del pensamiento lo que en la realidad sólo puede existir dentro de él. Por otro lado, la escritura destruía la memoria. Asimismo, un texto escrito no produce respuestas. En cuarto lugar, la palabra escrita no puede defenderse como es capaz de hacerlo la palabra hablada natural. La escritura es pasiva.
Tanto en el pasado como en el presente esta controversia sigue vigente: antes, la escritura como así también la imprenta; hoy las computadoras.
En otro pasaje del texto de Ong ( De la memoria a los registros escritos), se menciona en un principio que los documentos con fines administrativos prácticos no inspiraban confianza inmediata. Fue necesario persuadir a la gente de que la escritura mejoraba la bastante los viejos métodos orales para justificar todos los gastos y fastidiosas técnicas que implicaba. Antes de la aparición de los registros escritos, por lo común se utilizaba el testimonio colectivo oral para fijar, por ejemplo, la edad de los herederos feudales. Los testigos eran más creíbles que los textos, porque era posible cuestionarlos y obligarlos a defender sus afirmaciones, mientras con los textos esto no podía hacerse. Es evidente, que la legitimidad de los documentos era muy precaria. En esos momentos, el consenso se confirmaba con los testimonios orales.
En la actualidad el lenguaje oral sigue subsistiendo en el lenguaje escrito; la veracidad de la constitución se remiten a un proceso histórico que si bien se introdujo con la escritura tiene sus bases en la oralidad.
Así como diferencias también se pueden encontrar relaciones entre la oralidad y la escritura. Por ejemplo, la organización estructural de la conversación posee ciertas marcas de la escritura: el uso de comillas a modo de gestos con los dedos. Y viceversa, la introducción de diálogos en los textos literarios es otro claro ejemplo. En el pasado(antes de la aparición de la imprenta) los textos manuscritos se encontraban en un estadio marginalmente oral, debido a la preeminencia del oído sobre la vista. Los textos escritos por lo común juntaban las palabras o dejaban un espacio mínimo entre ellas.
Retomando un ejemplo del texto de Ong ( Oralidad y escritura : cap 4, página 87 del apunte) , Platón fue una de las principales voces que se alzaron contra la escritura. Para el filósofo griego, la escritura era inhumana al pretender establecer fuera del pensamiento lo que en la realidad sólo puede existir dentro de él. Por otro lado, la escritura destruía la memoria. Asimismo, un texto escrito no produce respuestas. En cuarto lugar, la palabra escrita no puede defenderse como es capaz de hacerlo la palabra hablada natural. La escritura es pasiva.
Tanto en el pasado como en el presente esta controversia sigue vigente: antes, la escritura como así también la imprenta; hoy las computadoras.
En otro pasaje del texto de Ong ( De la memoria a los registros escritos), se menciona en un principio que los documentos con fines administrativos prácticos no inspiraban confianza inmediata. Fue necesario persuadir a la gente de que la escritura mejoraba la bastante los viejos métodos orales para justificar todos los gastos y fastidiosas técnicas que implicaba. Antes de la aparición de los registros escritos, por lo común se utilizaba el testimonio colectivo oral para fijar, por ejemplo, la edad de los herederos feudales. Los testigos eran más creíbles que los textos, porque era posible cuestionarlos y obligarlos a defender sus afirmaciones, mientras con los textos esto no podía hacerse. Es evidente, que la legitimidad de los documentos era muy precaria. En esos momentos, el consenso se confirmaba con los testimonios orales.
En la actualidad el lenguaje oral sigue subsistiendo en el lenguaje escrito; la veracidad de la constitución se remiten a un proceso histórico que si bien se introdujo con la escritura tiene sus bases en la oralidad.
Así como diferencias también se pueden encontrar relaciones entre la oralidad y la escritura. Por ejemplo, la organización estructural de la conversación posee ciertas marcas de la escritura: el uso de comillas a modo de gestos con los dedos. Y viceversa, la introducción de diálogos en los textos literarios es otro claro ejemplo. En el pasado(antes de la aparición de la imprenta) los textos manuscritos se encontraban en un estadio marginalmente oral, debido a la preeminencia del oído sobre la vista. Los textos escritos por lo común juntaban las palabras o dejaban un espacio mínimo entre ellas.
Publicado por datosgaby4 el Octubre 5, 2004 04:30 PM | TrackBackInteresante el comentario. Sería bueno
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