Vivimos en una sociedad donde encontramos dos posiciones respecto del uso de la tecnología: la tecnofobia y la tecnofibia, hay amantes y enemigos de ellas. La pregunta que nos surge es, si las tecnologías como mediadores de la relación de los hombres entre ellos y con la naturaleza no es nueva ¿En qué sentido se modifica en la actualidad? Podemos ver desde la prehistoria con la invención de los utensilios y los lenguajes que ya esta inscripta esta mediación. Lo que ahora trataremos de ver es cómo ella modifica la relación de los hombres entre ellos mismos y con la naturaleza y para ello creemos necesario un recorrido histórico a fin de proveer una explicación más clara.
Nosotros coincidimos con la idea de Maldonado de que los hombres, a diferencia de los animales, no posee ninguna especialización, por eso han creado distintas prótesis (en tanto tecnología como extensión del propio cuerpo) para poder sobrevivir. Un ejemplo esclarecedor de esto es que ante la necesidad el hombre creó lanzas para cazar ya que buscaban la forma de facilitar el trabajo.
Con respecto a la naturaleza, desde el comienzo de la historia se crearon elementos para intentar trasformar a la naturaleza, pero con la primera revolución industrial, a mediados del SXVIII y principios del SXIX, el hombre llevó a cabo un proceso de industrialización donde incorporó vastas tecnologías y que tuvo como objetivo principal la dominación de la naturaleza. Se caracterizó principalmente porque se comenzaron a introducir nuevas formas de explotación de los recursos naturales, nuevos inventos y maquinarias (como la máquina a vapor creada por watt o la energía hidroeléctrica) que le permiteron modificar el estado bruto de las cosas y moldearlas según sus necesidades. A partir de la segunda década del siglo SXIX y hasta la primera guerra mundial; cuando ya el proceso de industrialización estaba en marcha, las máquinas habían invadido el paisaje y reordenado el trabajo humano. No solo los animales dejaron de ser la principal fuente de energía, el hombre habitaba nuevos paisajes, pasaba de campesino a obrero aturdido por el taylorismo y el fordismo, surgían nuevas clases sociales, y paralelamente, había logrado superar las hambrunas producidas por las tradicionales cosechas.
Paralelamente a los avances tecnológicos relacionados con la economía se fueron creando otro tipo de tecnologías que posibilitaron la comunicación.; el lenguaje, la escritura, la imprenta, el telégrafo, teléfono y el ordenador. Este último es el que nos interesa para analizar ya que permitió crear una representación más completa de la realidad, donde se le dio existencia a un mundo virtual posibilitando la Telepresencia; es decir la comunicación a través de las tecnologías sin necesidad de que el cuerpo este presente.
Todo lo anteriormente expuesto depende de algo inerte a lo que somos: nuestra capacidad de crear cultura y de trasmitir nuestras creaciones a través del tiempo y por otro lado, la capacidad de comunicarnos. Si tenemos en cuenta a Debray en “Introducción a la Mediología”, él sostiene que la mediología no es el estudio de los medios porque en realidad lo que importa son los puntos de vista desde donde se ve a los objetos y no ellos en sí mismos. Además, nos marca una diferencia interesante respecto de la comunicación y la transmisión. En el capítulo “El tiempo de la transmisión”, afirma que la diferencia central entre comunicar y transmitir tiene que ver con que la segunda intenta perdurar en el tiempo y se logra a través de él. En lo que refiere, a la comunicación es un momento de la transmisión y tiene que ver con compartir información en el espacio. Si pensamos en la cultura, junto con sus costumbres y tradiciones, estamos hablando de transmisión, por su parte, la comunicación se puede dar entre dos personas chateando en distintos países. Consideramos que en la actualidad se advierte una crisis de la transmisión dada por un quiebre en las instituciones, una deslocalización territorial que implica, entre otras cosas, una ruptura en la tradición cultural de la sociedad, lo que es centro de las principales criticas. Esto nos sirve para introducir la relación del hombre con la tecnología en la actualidad, los hombres ya no somos los mismos, nuestras propias creaciones, forman parte de nuestro ser, y más aún de nuestro cuerpo. Se podría pensar estas transformaciones con los celulares; cómo afectó la vida cotidiana y la envolvió en su totalidad. A pesar de que estos teléfonos utilizan la voz por lo que implica en un punto el uso del cuerpo, encontramos en el uso de los mensajes de texto y los correos electrónicos una comunicación despersonalizada e incompleta y una Telepresencia en el sentido de Dreyfus. Es decir, al no estar presente el cuerpo, se pierde la contextualizad de la comunicación corporal, es decir los gestos, tonos de voz y es por ello es que él sostiene que no es igual a la comunicación cara a cara. Por otro lado, advierte un proceso de inmersión ya que sometemos el cuerpo a un medio virtual que es muy distinto del real, se trata de un lugar de llegada y salida, donde creamos otras realidades, es cierto que se podría pensar lo mismo con un libro, pero en este sólo tenemos la imaginación, en cambio, en Internet podemos actuar e interactuar, crear personalidades, etc. En un Chat uno inventa un nick a partir del cual se va a comunicar con los demás que, generalmente, no es el nombre de uno. A pesar de sostener y coincidir con este autor también, tenemos en cuenta la idea que sostiene Maldonado sobre los límites difusos en la barrera que divide lo natural de lo artificial. Si pensamos que los hombres han creado prótesis para ampliar sus capacidades cognitivas, es muy difícil pensar cuando un cuerpo es natural, pero a pesar de no poder definir la “pureza”, creemos que la telepresencia es el otro extremo, es la comunicación sin la presencia de ningún rasgo natural de las personas, además no solo esta mediada (como todas las comunicaciones) por el lenguaje o la escritura, sino que también por las computadoras. Por otro lado, es cierto que las nuevas tecnologías de la información redefinen la experiencia humana. Ocurrió con la imprenta mecánica, la fotografía, la telegrafía, el teléfono, el fonógrafo, el cine, la radio, la televisión, el ordenador personal, y con Internet. Nuevas tecnologías de la información generan nuevas situaciones y también nuevas formas de entender entornos ya familiares.
Conclusión:
Creemos que la comunicación actualmente se da como explicamos en última parte del trabajo y es justamente ello lo que provoca fuertes reacciones en las opiniones de las personas. Pensamos que nos encontramos en un periodo de transición respecto de las formas de comunicación; parte de la sociedad concibe a las computadoras, los celulares, las palms, como tecnologías que median la comunicación de una forma positiva. Si pensamos en De Rosnay, la coevolución de los hombres con las máquinas, sería imposible pensar que las tecnologías no ocupen un lugar primordial en la comunicación. En cambio, quienes le temen a las mismas ven de modo negativo que la comunicación se encuentre mediada por la tecnología y creen que ella es la culpable del individualismo en que vivimos. Por nuestra parte, creemos que la tecnología ofrece la posibilidad de nuevas formas de comunicación, inventar y motivar la imaginación. Además, esta puede convivir con la comunicación cara a cara.
Por otra parte, si pensamos en la forma en que la tecnología modificó la naturaleza, tenemos que pensar en la economía ya que ella se relaciona con la manera de administrar recursos y como parte de ella la agricultura, ganaderia, apicultura, etc. Además, advertimos que desde la Revolución Industrial se fue modificando de forma más rápida la naturaleza, ya que se encuentra inscripta en el proceso de modernización que afectó a occidente y propició la urbanización del territorio. Por otro lado, observamos que paralelamente a este proceso de tecnologización intensivo se da un despreocupación respecto de la naturaleza. Esto se ve claramente en la contaminación ambiental, sonora, la escasez de recursos naturales y, como consecuencia de ello, una cantidad de organizaciones que luchan contra este desinterés; Greenpeace es un ejemplo claro.
Grupo Miércoles de 17 a 19hs.
Daer, Nadia
Lupi, Constanza
Magan, Tatiana
Torpoco Camarena, Luis Alberto
http://www.ekac.org/telepresencia.html
http://www.monografias.com/trabajos/vr/vr.shtml
Primero, es tecnofiLia, no tecnofiBia.
Con respecto al trabajo, creo que por momento cae en la descripicón de las obras y capítulos que revisamos a lo largo de la cursada, en detrimento de una enfoque, como pide la consigna, un poco más analítico. Con esto no digo que no haya análisis, porque si lo hay; simplemente les marco un estilo de redacción.
Quisiera corregir algo: no es cierto que en la telepresencia no haya ningún rasgo natural de las personas; tengamos en cuenta que la presencia virtual de esa persona es indicador de su existencia misma, la cual es la que posibilita la interacción que ustedes correctamente señalan como diferencia entre unas tecnologías y otras (un buen ejemple es la voz en las comunicaciones vías celular, la cual constituye el rasgo "natural" que ustedes reclaman).
Con respecto a la conclusión, no queda claro de que manera se instalan ustedes a mitad de camino entre la tecnofobia y la tecnofilia.
Primero, es tecnofiLia, no tecnofiBia.
Con respecto al trabajo, creo que por momento cae en la descripicón de las obras y capítulos que revisamos a lo largo de la cursada, en detrimento de una enfoque, como pide la consigna, un poco más analítico. Con esto no digo que no haya análisis, porque si lo hay; simplemente les marco un estilo de redacción.
Quisiera corregir algo: no es cierto que en la telepresencia no haya ningún rasgo natural de las personas; tengamos en cuenta que la presencia virtual de esa persona es indicador de su existencia misma, la cual es la que posibilita la interacción que ustedes correctamente señalan como diferencia entre unas tecnologías y otras (un buen ejemple es la voz en las comunicaciones vías celular, la cual constituye el rasgo "natural" que ustedes reclaman).
Con respecto a la conclusión, no queda claro de que manera se instalan ustedes a mitad de camino entre la tecnofobia y la tecnofilia.

