¿Libertad o control?
Los teléfonos celulares, al igual que las computadoras, requieren de programas (software) para el funcionamiento básico1 del el aparato (hardware). Quienes son especialistas en programación se denominan hackers. Según el sitio Wikipedia2, un hacker3 se ocupa de “hacer programas mejores y más eficaces.” Asimismo, la “Enciclopedia Libre”4 refiere que estos gurús informáticos son personas a las “que les apasiona el conocimiento, descubrir o aprender nuevas cosas y entender el funcionamiento de éstas.”
Pero a su vez hay que destacar la existencia de los llamados crackers, quienes, a diferencia de los hackers, son considerados delincuentes informáticos. Los crackers, según Wikipedia “usan su conocimiento, con fines maliciosos, antimorales o incluso bélicos, como intrusión de redes, acceso ilegal a sistemas gubernamentales, robo de información y muchos más crímenes informáticos, también es cracker el que distribuye material ilegal o moralmente inaceptable, como fabricación de virus, herramientas de crackeo”, etcétera.
En el contexto anárquico y desregulado de la Web, miles y miles de usuarios anónimos pueden potenciar su capacidad para atravesar cualquier control o traba informática que enfrenten en la red y en el ámbito privado, logrando acceder a información, programas, música, etc., burlando de leyes de propiedad intelectual5.
La existencia de crackers plantea el siguiente interrogante sobre su práctica ¿Ayudan a expandir la libertad o violan sistemáticamente los derechos de autor? La arquitectura de libertad que presenta la red hoy día (aunque vaya ganando terreno cada vez más la arquitectura de control promovida por el comercio) hace de Internet algo inabordable, no susceptible de control. No hace falta ser un gurú de la computación para acceder a numerosas páginas que permiten bajar música o películas o descargar programas sin pagar un centavo6, ya sean para nuestras computadoras o nuestros celulares. Esta problemática de la libertad (y anonimato) que gobierna Internet plantea en la sociedad la problemática de la regulabilidad de la red. ¿Esta bien regular los usos de la tecnología? ¿Cómo se pueden regular sus usos?
En lo que respecta a páginas sobre programación de celulares, se puede mencionar al sitio de Internet http://mobile.box.sk/. Este portal se encuadra en la Box Network7, cadena de portales que afirma, entre otras materias, brindar servicios de “seguridad informática”8 y programación. El portal Mobile (móvil, en idioma inglés) aparece como una herramienta tanto para crackers, hackers, aficionados o expertos en programación de celulares. Este sitio se caracteriza por poner a disposición del visitante diferentes descargas gratuitas para las diferentes marcas y modelos de teléfonos: manuales de usuario, wallpapers (logos), ringtones (timbres musicales) y juegos. Asimismo, ofrece documentación y aplicaciones para bloquear (virus), desbloquear y clonar celulares. Vale aclarar que el sitio denomina a esta última área como dedicada a “secretos”9 de los teléfonos móviles. Mobile, además, da lugar al intercambio entre los visitantes, mediante un foro de consultas10. El portal, en otro orden, recibe consultas en el área Dr. Mobile11. Según se afirma, “cada día, el Dr. Mobile se toma unos minutos de su ocupada cirugía para responder algunas de las preguntas y trata de resolver sus problemas vinculados con celulares12.”
Como se ve claramente, los límites de la legalidad son extremadamente difusos en lo que respecta al espacio virtual ya que portales y páginas Web como Mobile permiten a los usuarios de teléfonos celulares optimizar su propio aparato sin intervención ni pago alguno a las empresas prestadoras de servicio de telefonía móvil. Pero esta cualidad conllevaría una retroalimentación positiva del fenómeno de crecimiento actual de los celulares, al favorecer su desarrollo como verdaderos “polirrubros digitales”13 que no sólo se limitan a permitirnos hablar sino que, por el contrario, con todas las posibilidades que brindan, se configuran cada vez con mayor fuerza como señales de identidad personal.
Los teléfonos celulares parecen alimentar una paradoja, ya que mientras más libertades creemos gozar como usuarios (excesiva personalización, múltiples usos, utilidad laboral, etc.) más controlados parecemos estar. De esta manera, coincidimos con la revista Rolling Stone, que señala que “la proliferación de aparatos con cámara digital, enlace a Internet y GPS nos acerca bastante no sólo a un estado de comunicación interpersonal permanente sino a la cristalización del panóptico14 de que hablaba Michel Foucault: una sociedad conectada, pero observada y mantenida a raya por una vigilancia constante”. No solo dependemos cada vez más y más de estos pequeños aparatos sino que a la vez estamos alimentando un gran negocio, enraizado en el consumo de las utilidades que nos “ofrecen” los teléfonos móviles. Pese a esto, no se puede olvidar la dimensión simbólica que adquiere esta tecnología, al permitir desarrollar nuevos rituales (de amistad, de seducción, modas nuevas) y manteniendo así una red social siempre disponible.
Con respecto a las empresas proveedoras de servicios, estas también se ven inmersas en una paradoja. Mientras por un lado la distribución ilegal de material genera pérdidas económicas al filtrarse muchos de los servicios que proveen estas empresas, por el otro favorece a las mismas al consolidar el consumo de este tipo particular de tecnología y, por lo tanto, incentiva la maquinaria de expansión de la telefonía móvil. Ninguna empresa ve con buenos ojos la circulación libre (y exenta de pago) de sus mercancías, pero no pueden negar a su vez que el efecto de esta misma incrementa y solventa el mercado de sus productos directa o indirectamente ya que solidifican esta práctica social (uso de celulares) en la esfera social.
Como vemos, la piratería informática no solo vulnera leyes de copyright sino que a su vez tiene un gran impacto al consolidar numerosas prácticas sociales, entre ellas, el uso de telefonía celular. Pese a los numerosos intentos de frenar la libre circulación de información y programas (por ejemplo Napster15) la existencia y efectos que provocan los hackers parecen crecer al ritmo que crece la Internet. Por lo tanto solo queda la opción de adaptarse a esta situación, sacando el mayor provecho posible, ya sean los usuarios al tener acceso gratuito a programas y otras utilidades, o las empresas al permitirse filtrar estas mismas y seguir incrementando de ese modo el consumo de su tecnología.
1Un teléfono celular tiene como función principal la de permitir comunicaciones telefónicas inalámbricas. No obstante, quienes hacen uso de los celulares pueden hacer diferentes apropiaciones del aparato, pueden refuncionalizarlo.
2Wikipedia es un portal enciclopédico conformado por recursos aportados por los usuarios. Ver http://www.wikipedia.org/
3http://es.wikipedia.org/wiki/Hacker
4Tal es el slogan de Wikipedia
5Textos completos de legislación nacional sobre propiedad intelectual ley 11.723 (http://infoleg.mecon.gov.ar/txtnorma/42755.htm) y de protección del software ley 25.036 (http://infoleg.mecon.gov.ar/txtnorma/54178.htm)
6No hacemos referencia sólo a los freeware, sino a productos comerciales
7http://www.box.sk/
8El entrecomillado se debe a que, además de los portales de programación (para hackers) como http://linux.box.sk/, http://easy.box.sk/(Windows), http://amiga.box.sk/, http://edge.dev.box.sk/ y http://code.box.sk/, forman parte de la Box Network, los sitios http://neworder.box.sk/ y http://astalavista.box.sk/ , dedicados a recursos plenamente crackers (cracks para programas no registrados , virus, números de serie, etc.).
9http://mobile.box.sk/secrets.php3
10http://mobile.box.sk/wb/?did=mobile
11http://mobile.box.sk/doctorall.php3
12“Every day, your Dr. Mobile takes a few minutes out of his busy surgery to answer some of your questions and attempts to solve your cellular related problems.”
13http://www.rollingstonela.com/notaMostrar_cs.asp?nota_id=709569
14Sistema de vigilancia y control, donde todo se puede ver
15Programa pionero de intercambio de documentos de audio en formato MP3 vía peer-to-peer
Juan Manuel Córdoba
Adrian Troitiño
Libertad o control es el enigma del copyleft, un tema que da para mucho...
El desarrollo del trabajo está muy bien, es interesante cómo lo plantean y van enrollando varios de los temas de la materia.
Felicitaciones, chicos!!

