GOUIFFES LUCIANA
PASSINI MARIANO
TENAGLIA LUCIANO
COMISION: VIERNES DE 11 A 13
INTRODUCCION
Los ciudadanos acostumbran a caer en adicciones a menudo poco conocidas y muy privadas. Nos damos cuenta principalmente de aquellas que directamente causan molestias o estragos a otros ciudadanos, o bien aquellas, cuyas consecuencias debe remediar la sociedad, como son el alcohol o las drogadicciones. Pero hay muchas otras adicciones nuevas y muy esclavizantes que están aumentando día a día, fruto de circunstancias sociales o causadas por las nuevas tecnologías, que también ayudan a esconder situaciones de soledad personal o de aislamiento. Nuestra trabajo se centra en este nuevo tipo de adicciones a las tecnologías, mas precisamente a los celulares, donde sostenemos que los celulares someten a sus consumidores y estos los cosifican, le otorgan un valor sobre natural que llenan sus espacios vacíos. Esta adicción a las nuevas tecnologías generalmente se dan por una falta de objetivos o por la inestabilidad emocional de la persona sometido a un mundo sumamente competitivo, donde el tiempo se agota, donde tus pares corren a la par tuyo y ante tantas incertezas que se deben afrontar en el presente, donde es especialmente precario el mundo del trabajo. A ello también puede contribuir la falta de valores, es el éxito a toda costa y sin importar quien se ponga enfrente lo que prevalece, el “corto plazo” generalizado nos invade, y esto asienta la desaparición de los valores mas sencillos y comunes que se nos han inculcado de chicos, pero que van desapareciendo de la mano de la vorágine cotidiana. Esto hace que muchas personas se hundan en una depresión insostenible por no poder seguir el ritmo que le impone la sociedad a la cual pertenece, y para la cual construye a su ves, por no lograr ese éxito obligatorio y de inmediato. En definitiva, buscamos escapar de alguna manera, entre esas tantas maneras, existe la adicción, y la tecnología se convierte en la adicción de la nueva era, y el celular aún mas ya que a diferencia de un reproductor de DVD, el celular nos contacta con gente, conocidos o no, es una salida de alguna manera “acompañados”, junto a alguien y no en soledad.
DESARROLLO
Gracias a las tecnologías incorporadas en los teléfonos celulares, millones de argentinos están ingresando en la etapa más avanzada de la revolución de las comunicaciones, convirtiéndose, a la vez, en protagonistas de un nuevo fenómeno económico y social. Cada día se envían por celulares 18 millones de mensajes de texto de hasta 150 caracteres de extensión. El crecimiento del mercado local ha sido, sencillamente, explosivo. El celular, de tamaño cada vez más pequeño y más económico en su precio, ha creado una nueva forma de relacionarse, en la que los chicos permanecen atentos a la pantalla la mayor parte del tiempo. Enviar pequeños textos en una suerte de “chateo” telefónico y bajar melodías o ringtones para reemplazar el timbre original de los teléfonos celulares se ha convertido en moneda corriente, especialmente para el segmento más joven de la población, que no va a ninguna parte sin su celu en la mochila, para los cuales constituyen una compañía, un “guardaespalda” o amigo invisible con el que se sienten protegidos, una fuente de juegos y de diversión. "Hoy el celular es el cortaplumas suizo de la tecnología. Nos sirve para saber la hora, sacar fotos, escuchar música, hablar y mantenernos comunicados con nuestro entorno. Pero al ser un elemento tan fuerte, hay que tratarlo con cuidado porque también genera una gran dependencia. Nos comunica más con los que están lejos físicamente, pero el temor es que nos aísle de los que están cerca", asegura Jorge Crom, profesor titular de Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA
Miles de personas padecen lo que la psicología ha denominado la “móvildependencia”; se trata de un hábito moderno, propio de las nuevas generaciones, que utilizan el teléfono celular las 24 horas, con el que mandan emails, mensajes de texto, sacan fotos y hasta chequean las noticias por Internet. Según la ONG española FACUA (Federación de Consumidores en Acción), algunos consumidores llegan a sufrir trastornos físicos y psicológicos como ansiedad, palpitaciones y sudores cuando olvidan llevar el aparato, se quedan sin batería o sin crédito. Así, los adolescentes son capaces de llamar de tres a cinco veces a una persona con la que se han citado, sólo para avisar que van en camino. Enrique Novelli, licenciado en Psicología, relata las características de un móvil adicto. “Son personas ansiosas, que tienen un sentimiento basal de ansiedad que los lleva a estar comunicados. Frente al aislamiento la solución es el celular”, señala el terapeuta, desde su experiencia personal. La idea, según transmite Novelli, es estar conectado mentalmente todo el tiempo. “La otra posibilidad es que surja la necesidad de comunicarse ante la posibilidad de perderse algo”, añade. La dependencia del teléfono móvil es un reflejo de otras obsesiones, inclusive, adicciones como el alcohol o las drogas. “Aparentemente no es tan grave; en general viene acompañado de otras compulsiones, como los workaholics (adictos al trabajo)”, opina la licenciada Laura Orsi. “Cuando llegan a terapia a veces no pueden despegarse del celular y a veces no lo apagan”, grafica la psicóloga. Para tranquilidad de mayores y usuarios compungidos, esta dependencia tiene solución. El tratamiento, como explican los terapeutas, es similar al que se aplica a ansiosos, adictos al trabajo y otros trastornos compulsivos. La amenaza en nuestro país está aún latente; los argentinos están recién descubriendo la adicción a “no me dejen solo”.
CONCLUSIÓN
Las nuevas tecnologías tienden a dominar a las personas, o ponerlos en un estado de dependencia por completo debido a una carencia particular en su poseedor, desde afecto pasando por objetivos personales, hasta laboral. El celular es una compañía la cual somete a las personas. Tendremos que prestar mucha atención, si bien no es un peligro, el foco quizás haya que ponerlo no en eliminar los celulares, si no ver en donde estamos fallando para que tengamos que caer tan fácilmente en las manos de estos productos. Quizás un análisis sociológico nos facilitaría observar donde se reproducen estas carencias de las que hablábamos mas arriba, focalizarnos ahí, y tratar de combatir este tramo de la interacción social. El celular llego para llenar un vacío, buscar culpables no siempre es recomendable, lo bueno es combatir el problema, pero si hay que señalar algún responsable, sin dudas que el celular no encaja en este rubro, la decadencia en la cual estamos inmersos es fruto de décadas de cosas mal hechas muy anteriores a la aparición de este aparatito, pero a partir de acá, de esta dependencia mas que a la vista, empecemos a proponer cosas para que en lugar de recurrir a una “cosa” cuando estamos mal, tengamos el valor y las ganas suficientes de acercarnos a un amigo, familiar, etc, a contarles lo que nos esta pasando.
BIBLIOGRAFÍA
La Nación online
www.geocities.com
www.clarin.com
El trabajo parece estar escrito en un registro periodístico, afirman varias hipótesis sin justificarlas ni recurrir a ninguna cita de autor. Corrijo: no parece, está escrito en registro periodístico; identifico claramente el estilo del diario La Nación, correspondiente al domingo 8/5/05.
Aclaración: es un requisito indispensable para aprobar el trabajo no utilizar la técnica conocida como "cortar y pegar", además de vincular a otros trabajos académicos sobre el tema.
Sugerencia: si van a trabajar el tema de la dependencia/adicción, retomen algún trabajo más o menos serio, al que se pueda acceder por un link.
Publiquenlo antes del miércoles.
Juaz, me enamoré de Carolina, comparto totalmente.
Publicado por: Leandro a Agosto 13, 2007 01:47 PM
