¿Qué es un teléfono celular en el imaginario social?
El intento de abordar esta pregunta y las diferentes respuestas a elaborarse, sin lugar a dudas serán netamente distintas a las posibles respuestas que pudieron haberse realizado pocos años atrás. Esta notable diferencia se debe fundamentalmente al enorme crecimiento que ha experimentado el mercado de teléfonos móviles. Esta ampliación afectó profundamente el rol otorgado al celular en la esfera social. Pasó de ser un artefacto de élite a impregnar la casi totalidad de las practicas sociales en las grandes urbes. No obstante, vale aclarar que, a pesar de la masificación y su consecuente baja en su precio debido a la amplia oferta, la función de los celulares confiriendo status es persistente.
La mayoría de nosotros tenemos teléfonos celulares o conocemos mucha gente que posee estos dispositivos técnicos (quizás habría que llamarlos medios, dado el uso social del dispositivo). El fenómeno masivo ha tenido lugar en un período extremadamente corto de tiempo. El crecimiento se ha dado en todos los niveles de ingresos y afectó a todos los grupos etarios. Desde un ejecutivo hasta un adolescente pueden percibir al celular como un objeto infaltable en sus vidas.
El surgimiento de este fenómeno es muy difícil de abordar en sincronía, ya que estamos inmersos en una coyuntura cambiante: hoy día el efecto de los mensajes de texto (SMS) sobre el lenguaje verbal es una zona gris pero, próximamente quizás surjan preguntas acerca del efecto de los mensajes multimedia o de la televisión vía celular (¿Conformará ésta un nuevo medio?).
Sin embargo, podemos elaborar algunas hipótesis analizando una de las claves que impulso el crecimiento en la demanda de celulares: la publicidad, es decir, aquellos discursos que buscan crear sobre el público la necesidad de uso, ya sea convenciendo o seduciendo. Las publicidades pueden acentuar la condición del teléfono como herramienta de seguridad o de trabajo, como entretenimiento, accesorio o como medio de contacto con el sexo opuesto.
No hace falta ser un gran sociólogo para darse cuenta de la importancia que ha cobrado la publicidad de celulares con sus incansables promociones en el crecimiento de los usuarios. Esto se comprueba fácilmente con sólo ojear un diario, mirar televisión o escuchar la radio (sin olvidar tampoco los afiches pegados en las calles) y observar todo el espacio que ocupan en los distintos medios de comunicación.
La idea de este trabajo es tratar de elaborar una idea sobre el significado de los teléfonos celulares en el imaginario social a través del análisis de diversos avisos publicitarios (el medio elegido es el periódico) y también incorporando nuestra experiencia personal como usuarios o simplemente como integrantes de este cuerpo social afectado por este fenómeno.
Como se ve claramente, las distintas empresas no sólo publicitan las bondades de los aparatos con respecto a la comunicación sino que a la vez incorporan múltiples servicios adicionales (correo electrónico y chat, por ejemplo) y apuntan a este aparato como objeto de distinción personal, ya sea a través de los distintos planes de pago mensuales (cantidad de minutos, cantidad de mensajes de texto disponibles, etc.) así como también a una quizás excesiva personalización mediante ringtones y los diseños de estos pequeños dispositivos. Las distintas estrategias publicitarias de las empresas (Movistar, CTI Móvil o Personal) marcan claramente que el celular dejó de ser un objeto que sirve exclusivamente para comunicarse y ha pasado a ser algo más que una simple herramienta de contacto. El teléfono celular no sólo significa poder estar en contacto a-toda-hora y en-todo-lugar.
No sólo podemos comunicarnos (vía telefónica o vía mensajes de texto) sino que se han añadido a estos artefactos múltiples funciones que van desde conectarse a Internet a sacar fotografías. Esta constante incorporación de nuevos usos y tecnologías constituyen a los celulares como uno de los principales estandartes del progreso en la actualidad. Este continuo avance se vislumbra más claramente en la campaña de Personal, cuyo eslogan “estas primero” marca claramente la estrategia de esta companía de distinguir a sus usuarios con respecto a las posibilidades tecnológicas que les abren sus celulares.
CTI Móvil, en cambio, apunta en sus más recientes publicidades a profundizar la personalización de los celulares sumando la posibilidad de regular el propio consumo al poder optar entre distintos planes que ofrecen variantes entre cantidad de minutos, mensajes de texto y servicios como Internet. Lo que busca CTI con esto es tratar de abarcar el mayor espectro posible de usuarios al proponer planes personalizados basados en los usos y en las posibilidades económicas de los consumidores.
Finalmente, vemos como Movistar enfoca su campaña al aspecto simbólico del aparato al vincularlo con distintas situaciones personales. El “regalame” (en alusión al día del padre), entre tantos otros usos que se le dan a la letra M, que promueve esta empresa busca instalar al celular en el imaginario popular como algo más que un simple aparato sino que apela al mismo como un objeto que nos permite compartir y disfrutar experiencias propias, siendo más que nada un objeto que nos acompaña en momentos clave de nuestras vidas.
Pese a estas diferencias, es común a todas las campañas publicitarias que todas contengan la promoción de compra de teléfonos celulares cada vez más baratos, buscando ampliar aun más el enorme mercado de la telefonía celular. El mensaje enviado es claro; no importa tu edad, trabajo o situación económica, el celular esta al alcance de tu mano, no te quedes afuera. Esta emergente tecnología nos interpela constantemente y busca sin lugar a dudas generarnos la necesidad de incorporarlas a nuestras vidas cualquiera sea el espacio que le asignemos. En síntesis, mas allá de los usos que les demos es claro que los celulares han llegado para quedarse y que mas allá de su utilidad (trabajo o seguridad personal) estos aparatos están cargados de un fuerte valor simbólico que van desde de una promoción de la excesiva individualización hasta marcar el limite entre quienes pertenecen y quienes no, quienes “progresan” y quienes quedan en el pasado.
Juan Manuel Cordoba
Adrian Troitiño
Viernes de 11 a 13 hs.
Sería interesante retomar esa zona gris de la que hablan y, aún dando por sentado su carácter nebuloso, investigar cómo los usuarios reinventan los SMS y de paso también al lenguaje.
Publicado por: Carolina a Junio 2, 2005 05:22 PM

