Bruce Mazlish sostiene como tesis central de su texto “La cuarta discontinuidad” que el hombre esta en el vergel de romper la percepción de una discontinuidad entre si mismo y la tecnología, concebida como las herramientas con las que trabaja (la máquina moderna, dice Mazlish, es solo su expresión más acabada de momento).
Aquí se retoma esa consideración para, a partir de pensar la interface como un sitio en donde ubicar la relación hombre – máquina, verla como un punto de encuentro (o más bien, EL punto de encuentro) entre ambas entidades, que nos proporciona, a partir de intentar comprenderlo, un puntapié inicial para la superación de esa cuarta discontinuidad de la que habla Mazlish.
El término “interface”, afirma Scolari, ha sido utilizado como concepto paraguas, un comodín semántico aplicado sin reparos a toda situación y/o proceso en donde se verifique la transmisión de información entre dos puntos. Algo así como un rotulo explicativo de polisemia infinita batesoniano para lo que se supone qué es lo que hace una interfaz.
En la búsqueda del cómo lo hace, han surgido diferentes metáforas explicativas:
• Metáfora conversacional:
Se trata de una interacción mediada por la interfaz que toma la forma de diálogo, de charla, de conversación.
• Metáfora instrumental:
La interfaz es vista como una prótesis, una extensión del cuerpo del usuario para manipular objetos digitales. Un canal de uso.
• Metáfora superficial:
La interfaz es aquí una superficie osmótica que en un mismo movimiento separa y permite el intercambio hombre – computadora.
• Metáfora espacial:
La interfaz es un entorno, un espacio de interacción hombre – computadora.
Estas metáforas de acuerdo a Mantovani (citado en Scolari), no solo iluminan conceptualmente objetos o procesos, si no que también expresan, a la par, diferentes concepciones de hombre y de las relaciones intersubjetivas.
No es la intención aquí extendernos explicativamente sobre cada una de las metáforas propuestas, sino la de descubrir y reafirmar luego de su definición conceptual la existencia de un fondo común entre ellas: la interface implica necesariamente un movimiento relacional de CONTACTO entre un usuario y un dispositivo tecnológico que se despliega a simple vista.
Y hablar de contacto, ¿no es postular un continuo en la materia, de acuerdo a Mazlish?

