Al Pensar en la oralidad, como único medio de comunicación y de apropiación del mundo que nos rodea, se me presentan diferentes circunstancias de mi vida cotidiana. Comprendiendo el valor del sistema de la escritura para desenvolvernos en este mundo al cual pertenecemos, ya que es un mundo letrado, desde las cosas más pequeñas hasta los sistemas culturales, religiosos, etc puedo pensar y analizar, aunque minimamente cuestiones ligadas a los dos escenarios.
Crecí muy cerca de una persona que no accedió al sistema educativo, no por falta de recursos económicos si no por falta de interés, cosas muy distintas a la hora de hablar de educación. Esta persona hoy tiene 83 años y vio crecer a tres generaciones de mi familia. Una vez le pregunté qué hora era y me contestó –las 5 de la tarde. Yo dejé de hacer lo que estaba haciendo, me acerque al reloj porque no podía comprender lo tarde que era y en realidad eran las 4 y veinte minutos, pero lo que ella tiende a hacer en ese caso es a redondear y como la aguja se acercaba más al cinco, me dijo esa hora. En otra oportunidad la encontré mirando muy entusiasmada, un catálogo de las ofertas del supermercado, lo daba vuelta una y otra vez para encontrarle el sentido y para ver los precios de las ofertas, que más tarde alguien comentaria -¡"que barato está el detergente"! y asi ella podría opinar también. Muchísimas veces reunidos en el living de la casa de mi abuela, tuvimos que cambiar una película que comenzaba por TV porque era subtitulada, pero nuestra reacción es automática, cambiamos inmediatamente sin pensar que ella no puede comprender la película; así como también cuando pasan placas informativas en un programa, lo leemos en vos alta para que ella también participe desde su lugar y no se sienta aislada.
Cierta vez tuvo problemas con el dinero. Iba seguido a comprar a una despensa pero de un día para el otro dejó de ir, al tiempo comprendimos que tuvo inconvenientes con el vuelto. A los billetes los reconoce por los colores y te pregunta -¿este es de $ 5, no? Como sucede en el film “Saran Bubay”donde el protagonista sabe que ahorra dienero con su trabajo pero depende de la opinión de otra persona para saber si es mucho o poco.
Con estos hechos cotidianos quiero expresar la dependencia que ella vive con la gente que la rodea, desde ir al medico hasta hablar por teléfono o participar de una conversación cara a cara, ya que las entonaciones de sus frases siempre son asertivas en lugar de ser interrogativas o viceversa.

