Estas tecnologías cambiaron nuestras visiones del mundo, nuestra propia construcción de la intersubjetividad, tal como sostiene Olson(...)Sin embargo, la experiencia pone de manifiesto que las tecnologías abren un sinnúmero de puertas, pero muy probablemente cierren la misma cantidad de oportunidades para aquellos sectores que no pueden acceder a ellas.
Es difícil aceptar que hoy no podemos siquiera pensar que alguien pudiera estar por fuera de nuestro sistema. Probablemente, y a modo ingenuo, podemos percibir que existen sectores marginados, incapaces de leer y escribir. Sin embargo, nos es complicado cuestionarnos acerca de esa marginación, de esa exclusión social que genera no haber podido acceder al modelo de lecto-escritura, que baja sobre nosotros en todo momento y lugar. Pocas veces reflexionamos a cerca de nuestras prácticas sociales, prácticas que a menudo se naturalizan frente a nuestro sentido común y nos impiden tomar distancia para realizar un análisis efectivo.
En un principio el modelo abría puertas, puertas hacia el conocimiento, hacia la propia construcción de identidades individuales y colectivas. Sin lugar a dudas eran herramientas que no podían ser vistas bajo aspectos negativos. La escritura y la lectura permitieron que los textos sagrados (hasta esos momentos reservados solo para un sector social mínimo) fueran conocidos e interpretados por un número mayor de individuos. Estas tecnologías cambiaron nuestras visiones del mundo, nuestra propia construcción de la intersubjetividad, tal como sostiene Olson. Ambas competencias permitieron el surgimiento de nuevas conciencias, individualidades que a partir de ese momento ya no necesitaban ser guiadas por un único individuo que intermediara entre los hombres y la lectura. Individualidades que permitían creer en la libertad de pensamiento absoluta.
Sin embargo, la experiencia pone de manifiesto que las tecnologías abren un sinnúmero de puertas, pero muy probablemente cierren la misma cantidad de oportunidades para aquellos sectores que no pueden acceder a ellas. A partir del modelo de la lecto- escritura, ya nada fue pensado por fuera de él, a punto tal que viviendo nuestra cotidianeidad somos capaces de afirmar que aquel que no sabe leer y escribir, no puede moverse en nuestra sociedad tal como se nos presenta en forma diaria. Lo que a simple vista solo parece ampliar horizontes, al mismo tiempo restringe, sin lugar a dudas el campo de las prácticas sociales.
Las tecnologías impactan en el medio en el que se insertan y modifican nuestros esquemas de representabilidad, motivo por el cual cabe preguntarnos si aún gozamos de libertad de pensamiento o solo nos movemos libremente dentro de los modelos que se han encargado de enseñarnos.
Georgina Pepe
Publicado por el Octubre 14, 2004 02:54 PM | TrackBack
