Esta privatización de la mente se inició con la aparición del alfabeto en lo que hasta ese momento eran consideradas culturas orales. Esto permitió un paso fundamental en el desarrollo de la racionalidad, ya que permitió construir una conciencia histórica colectiva del tiempo y el espacio, una especie de autoconciencia.
Esto quiere decir que la introducción del alfabeto tuvo como consecuencia inmediata "definir la relación del yo con la realidad y reforzar el propio punto de vista sobre ella", según De Kerckhove. Esto ayudó a generar en los individuos sus pripios pensamientos y observaciones sociales acerca de la realidad, ampliando la inteligencia humana de las culturas orales. En éstas últimas, el lenguaje era el que controlaba a las personas y sus conductas sociales, ya que la propia percepción del mundo se hacía a través del mismo. Cuando surgió la posibilidad de introducir la escritura, el lenguaje le otorgó a los individuos la capacidad de dominar las expresiones humanas y la elaboración de un punto de vista individual de modo de dar paso a una reflexión del mundo social en el cual estaban inmersos. Esta "privatización de la mente" también facilitó a las jerarquías políticas y religiosas controlar controlar el procesamiento social de la información naturalizando el sentido común de la sociedad. Pero con la aparición del concepto de democracia, a cargo del alfabetismo griego, se generó un espacio de conciencia individual que daría paso a la construcción de un yo dentro de un espacio social determinado. Por ejemplo, el dinero desempeñó un papel sumamente importante en la evolución de la inteligencia humana, ya que permitió analizar y concientizar el tiempo, el espacio y el esfuerzo individual.
La introducción de nuevas tecnología, como el telégrafo, comenzó a reducir las limitaciones del tiempo y el espacio que habían surgido con el alfabeto. El telégrafo aparece así como una suerte de enlace entre el alfabeto y el ordenador. Del mismo modo, la aparición de los media disipó la distinción entre lo público y lo privado fundamental con la surgimiento de la escritura. Así, el reino interior de nuestra mente que aparecía como personal y privado es reemplazado por la experiencia pública de escuchar la radio o ver televisión, por ejemplo. Todo esto pasa a conformar un sentido común electrónico, una "realidad mental" en el exterior del cuerpo y de la mente, que hace que la percepción de nuestro yo interno vaya más allá de nuestra propia imagen corporal, trascendiendo las fronteras de lo imaginable.
esta muy bueno
Publicado por: a Noviembre 26, 2007 11:01 AM
