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Alejandro Piscitelli
ISBN 950-6970-1
Paidós - 2002
 


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Subjetividad y cultura letrada. Análisis del filme Ciudad de Dios (Fernando Meirelles, 2003)
29.04.2004

El relato autobiográfico de un joven fotógrafo que vive en la Ciudad de Dios o la búsqueda de las imbricaciones entre dos culturas. Qué significa aprender a leer y a escribir en una realidad estructurada por el crimen organizado.

La Ciudad de Dios, en Río de Janeiro, no se parece en nada a la que concibió San Agustín, entre los años 413 y 427 dC. Si en el universo agustiniano la libertad humana se debatía en su lucha entre el bien y el mal, por “anteponer lo recto a lo torcido y lo ordenado a lo perverso”, en este suburbio de la gran ciudad brasilera la libertad parece estar atenazada en la trama del crimen organizado, donde “si corrés te matan y si te quedás también”.
Al margen, casi caído de aquel sistema, sobrevive un chico que aprendió a leer y a escribir en la escuela, siguiendo el mandato que los mayores les adjudican a todos los jóvenes pero que ninguno logra/puede asumir. Buscapé o Cohete - como lo llaman - consigue atravesar un límite, una frontera muy difícil de franquear - la de ese mundo aislado, cerrado sobre sí mismo que constituye la favela - y accede así al espacio de la educación formal escolarizada. Sin embargo, este acceso supone, al mismo tiempo, una exclusión, tanto del espacio socio-económico como cultural del mundo en el que creció. Cuando Cohete regresa a la favela ya no es el mismo que fue. Nos preguntamos, entonces, en qué medida el cambio (o la construcción) de su identidad subjetiva está relacionado con su “integración” a la cultura letrada.
Este paso de un mundo a otro que, como decíamos, es el paso de una cultura a otra, se manifiesta como una tensión, al interior de su subjetividad, entre dos formas o tipos de conocimientos y de experiencias. En este movimiento dialéctico, Cohete nos relata su vida y la de otros personajes de la favela: las peleas, los robos, el negocio de las drogas ligado al crimen y también el amor, la amistad - todo lo vemos a través de sus ojos.

El cuerpo, lo inmediato y lo frágil

En la Ciudad de Dios todo se aprende “mirando cómo se hace”, informalmente, sin necesidad de explicitar un soporte de reglas y de explicaciones, y entre pares; se trata de un aprendizaje del cuerpo, ligado a las prácticas cotidianas para sobrevivir - robar, matar, fumar. Los conocimientos que se almacenan en la memoria individual y colectiva, por ser ésta un soporte tan frágil, quedan sujetos a la precariedad y a la inestabilidad.
Estas propiedades del conocimiento son identificadas por el lingüista italiano Raffaele Simone como características del saber práctico o “ingenuo” predominante en las sociedades tradicionales, en las que el conocimiento “sofisticado” no está distribuido sino que es creado y puesto en circulación en un marco de enormes desigualdades sociales y es relativamente secundario, ya que su circulación es limitada y precaria - lo que lo hace poco controlable por parte de los que no son expertos.
A su vez, el predominio de la lengua hablada por sobre la escritura nos permite reafirmar la centralidad que esta cultura le otorga al cuerpo, centralidad que se desplaza hacia el texto en la cultura letrada, en la que “lo dicho” puede separarse de “quien lo dice” - o bien el texto puede despegarse del cuerpo. Ahora bien, es el cuerpo - la entonación de la voz, los gestos, la postura – el que expresa la fuerza ilocucionaria de “lo dicho” (el “cómo fue dicho”), la intención comunicativa; y ésta no puede ser transcripta por la escritura, está ausente en ella - aunque puede/debe inferirse en la lectura o interpretación.
En este punto, es fundamental retomar la observación de David Olson de que la lectura nos integra a una cultura, a una comunidad que comparte los mismos textos y códigos de lectura para la interpretación - actividad que consiste en inferir las instancias orales ausentes en el texto escrito: la intención comunicativa, el auditorio, el contexto. La escolarización, entonces, es un espacio para esta integración o identificación con otros, que en el caso de Cohete no son los otros con los que convive cotidianamente y ésta no es una cuestión menor. Pero, por sobre todo, y siguiendo el planteo de Olson , la actividad interpretativa es un acto individual que refuerza la autoconciencia del hombre y le permite reflexionar sobre su propio pensar. En este sentido, la forma autobiográfica que adopta el relato de nuestro personaje, sugiere pensar en las huellas que deja la escolarización o el ingreso a la cultura letrada en la constitución de la subjetividad.

El camino del “conocimiento de sí” de Cohete y la historia de la cámara de fotos

La película empieza en una situación de encrucijada: Cohete está atrapado en un tiroteo entre la policía y la pandilla de Ze Pequeño (Dadinho), el líder de uno de los dos grupos que concentran el negocio de la droga en la zona. El protagonista recuerda que ya ha estado en una situación similar, en la que “si corrés te matan y si te quedás también” - lo que se alude con las imágenes de una gallina corriendo, intentando escapar de los cuchillos que son frotados contra las piedras. A partir de este episodio, Cohete se remonta a los años de la infancia de aquellos que ahora se encuentran frente a él, alineados en alguno de los dos grupos que se enfrentan. La cámara que lo desplaza hasta fines de los años 60’ lo vuelve a colocar en el centro de la escena y de ahí en más encarnará su mirada sobre esa historia colectiva, su propia historia.
Nos cuenta sobre todos sus intentos fallidos de integrarse a las reglas o códigos de la comunidad, que establecen como rito de iniciación a la edad adulta el hecho de “haber fumado, inhalado, robado y matado”. La identidad de Cohete, empero, no aparece ligada a un arma, como ocurre con la mayoría de los personajes, sino a una cámara de fotos que intentó conseguir sin éxito, respetando las reglas de la cultura del trabajo “del afuera” de Ciudad de Dios, y finalmente obtuvo como un regalo de su amigo de la infancia Bené.
Con su cámara de fotos, Cohete finalmente registra un hecho que devela toda la injusticia de la vida en la favela pero, tras pensarlo un momento, decide no mostrarlo a los medios. Y nosotros, lejos de pretender establecer relaciones lineales y fijas, nos preguntamos: ¿Quién es el que se expresa en esas últimas fotos, a qué entramado socio-cultural y cognitivo nos remite ese “ojo que mira”?
¿A quién se nos muestra en esa figura de Cohete: al sujeto tecnologizado por la escolarización, que puede salir de su mundo cotidiano para compararlo con Vietnam, que utiliza mapas para hablarnos de distribuciones territoriales; o, en cambio, al sujeto que puede develar la lógica de funcionamiento del crimen organizado, por pertenecer a esa comunidad y conocer sus códigos?
Sin lugar a dudas, no nos referimos a un sujeto escindido. De lo que se trata es de ensayar una respuesta que articule ambos tipos de conocimientos y de experiencias o, en otros términos, una cultura oral y otra letrada. Para analizar una trama cultural y cognitiva, como la de Ciudad de Dios, que no tiene a la escuela como el principal referente legítimo de la transmisión cultural pero que, paradójicamente, reconoce la autoridad de los medios de comunicación propios de la cultura letrada.

Carolina Gruffat
23 de abril de 2004

Publicado por Carolina el Abril 29, 2004 11:23 PM | TrackBack
Comentarios

chupala

Publicado por: pf a Noviembre 29, 2006 03:05 PM

me parese una falta de respeto el comentario anterior!!
no falta la gente ordinaria cmo tu!

Publicado por: alejandra a Mayo 14, 2007 09:58 AM

la chupo y que!!!!!

Publicado por: catalina a Mayo 17, 2007 04:14 PM

k son chistosos wueon no faltan los k entran a esta wuea pa piro wuear jajjaj

Publicado por: a Mayo 29, 2007 05:58 PM

yo se la quiero chupar a alguien!!!

Publicado por: a Junio 4, 2007 01:07 AM

KIERO SABER KIEN KIERE CHUPARLA?PARA ENCONTRARNOS Y VER SI SE ANIMA A HACERLO!!!SPERO Q STES SEGURO DE LO Q DECIS Y KERES.CHAU BESITOS

Publicado por: DANIELA a Agosto 5, 2007 06:37 PM

No faltan estos imbeciles que hablan huevadas porque son puros idiotas.

Publicado por: verito_rp19@hotmail.com a Septiembre 28, 2007 12:24 PM

cual es la idea de hablar tantas tonterias. Existiendo miles de paginas para hablar estupideces, eliges justo esta.Realmente no lo entiendo.

Publicado por: psicologia a Octubre 11, 2007 04:11 PM
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