Ya paso, como una rafaga. Se parecio a las comidas de alta cuisine. Se las prepara durante horas y dias y se degustan en un santiamen. A mi me paso lo mismo con mi participacion en Exponenciar, la megaexposicion del grupo Clarin. La prepare durante mas de dos semanas, arme un fantastico PPT con cinco segmentos de video, y decenas de imagenes y graficos ad hoc. y todo se consumio en apenas una hora.
Pero valio la pena y lo que alli hice seguramente sera la base de algun libro que escribiremos de aqui a un par de años si la carotida asi lo decide.
Aunque proximamente saldra una nota larga resumiendo lo alli dicho las principales ideas estan encapsuladas aqui.
Un rápido paneo por dos innovaciones impares como han sido Internet y el software de código abierto revela situaciones paradojales. Que es posible una innovación sin ganancia, que la tecnología, como infinitas veces paso anteriormente, no se condensa en productos y en aparatejos preempaquetados y cerrados como cajas negras. Al revés somos lo usuarios quienes creamos a la tecnología y no es ésta la que decide que tipo de usuarios seremos.
El teléfono inventó a Graham Bell y no a la inversa. Y lo mismo pasó con la web que invento a Berners-Lee y no a la inversa. Así las cosas ¿que significa ser innovador en las organizaciones?
¿Cual es un buen modelo de innovador? ¿El genio tecnofilico a toda costa o el catalizador de nuevas practicas sociales? Si toda innovación es social ¿como despertar al inconsciente colectivo de sus usos dogmáticos y permitir que los usuarios co-generemos inventos tan maravillosos como la red o Linux? ¿Pero que pasará entonces con la ganancia? Aunque algo nuevo ya sabemos, puede haber innovación -y mucha- sin ésta, al menos en lo inmediato.

