Lo real es lo real y lo virtual es lo virtual. Unas 110 personas contestaron a las preguntas en clase, mientras que virtualmente 40 contestaron a dos de las tres preguntas a través de la red. Pero el resultado es proporcional al tiempo empleado y a la capacidad de análisis y revisión que permiten la reflexión.
Respecto de la policausalidad responsable de la caída en los índices de lectura, las respuestas in incluyen un campo variado de factores algunos mas previsibles (económicos, psicogenéticos, pedagógicos), otros de naturaleza mas mediamórfica (impacto de la TV, los videojuegos), algunos de carácter mas epistemológico o filosófico (cierre paradigmático, incapacidad de pensar a su propio tiempo, desinterés por lo inmediato).
En un par de ocasiones se cuestiono la pregunta indicando la poca fiabilidad de una encuesta on line, pero sobretodo el sesgo de la misma, ya que hubiese sido mas interesante preguntarse no tanto cuantos libros se compran en un determinado plazo de tiempo sino cuantos se leen en ese lapso.
En cuanto a los alcances sociopoliticos del fenómeno las respuestas incluyeron gran cantidad de consecuencias negativas como: domesticación sociocultural, sometimiento colectivo, licuación de la capacidad política, infantilización de la población con una caracterización en general de tipo conspirativo adjudicándole al gobierno o las capas dirigentes una voluntad explícita de estupidizar al común.
Curiosamente casi no hubo respuestas para la pregunta tres (que en realidad apuntaba a la s consecuencias mas efectivas y practicas del deterioro de la lectura y del crecimiento del analfabetismo sociocultural en sentido mas amplio ). Pero quien se atrevió con ella insistió en que el deterioro del Estado deja sin límites para demarcarse al sujeto, se borra la subjetividad -aunque esto no es necesariamente negativo ya que en la mediamorfosis estamos asintiendo a la emergencia de nuevas formas de ser sujeto en lo fluido.
En general no hubo maniqueísmos en las respuestas, y en algunas ocasiones apareció claramente una voluntad epistemologica tercerista que rechaza igualmente a una cultura letrada elitista pero no menos a una explosión de lo visual masificado.
Aunque recién estamos entrando en tema, ha habido un reconocimiento importante de la solidaridad entre hábitos de lectura capacidad critica, cuestionamiento de lo dado, rechazo de los simplismos, necesidad de entrenamiento, dificultad para multiplicar lecturas en tiempos de estrecheces económicas, y -en ciertas ocasiones- testimonios personales valiosos del trabajo del concepto que se evidencia en la autoreflexion y el distanciamiento necesarios para avanzar en el pasaje de las lecturas sobre papel a las lecturas en pantalla.
Es hora entonces de que profundicemos estas primeras observaciones y en esta ocasión trabajaremos algunas ideas iniciales acerca de la lectura en pantalla. Las observaciones pertenecen a Umberto Eco -un maestro de la escritura sobre papel- y aparecen como respuesta a entrevista que le hiciera Gloria Origgi (pueden bajarla de la red)
Ustedes deberán responder en linea al menos 2 de las 4 preguntas siguientes
1) ¿Corremos efectivamente -como dice Umberto Eco- el riesgo de que al poseer cada uno de nosotros -como hijos dilectos de la web- un sistema de filtros independientes prolifere un ejercito de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes
2) ¿Es defendible la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero? ¿Los libros y apuntes de cátedra son censores o consejeros?
3) ¿Que opina de la propuesta de Eco de que los textos universitarios sean gratuitos porque están financiados por el salario universitario y los incentivos de investigación?
4) De ejemplos puntuales en donde el sistema de propiedad intelectual amenace a la democracia y eventualmente pueda corromper la libertad de expresión
Referencias
La entrevista fue publicada en castellano en Radar Libros del 25 de Mayo del 2003. Apareció originalmente en el fabuloso coloquio Pantalla y Redes hacia una transformacion de la escritura que organizo el Centro Pompidou de Paris en marzo del 2002 y que esta completo en la red (aunque solo en francés ingles e italiano)
También fue retomada por nuestros amigos en el weblog de la cátedra Redacción I y II de Dialogica en Rosario
La versión impresa cuesta la bicoca de 23 euros.
Comienzo por aclarar que voy a contestar sólo la pregunta dos, y que volveré en otro momento para contestar otra más.
2) Creo que sí es defendible la postura de Eco: un mecanismo "consejero", pensado para el beneficio del lector, no es lo mismo que un filtro que simplemente se dedica a retener lo que a otros no les conviene que el lector lea/vea, como sería en el caso de un filtro "censor".
(Se supone, por supuesto, que el mecanismo que hace de "consejero" sólo se atiene a recomendar sitios, y no a EVITAR que el usuario ingrese en otros sitios no recomendados si desea hacerlo)
La diferencia entre consejo y censura está en que, si bien yo me puedo desviar de lo que me dice el consejo, actuar diferente de lo que me recomienda, no puedo desviarme de la censura, debido a que es inherente al término de censura el no permitirme apartarme del campo de cosas a las que esa censura no sólo me permite acceder, si no que también me IMPONE, puesto que lo que la censura anula es, precisamente, la LIBERTAD DE ELEGIR.
En cuanto al asunto de los libros y apuntes de cátedra, considero que depende de LA FORMA COMO SON PRESENTADOS por los profesores de cada cátedra.
En algunas comisiones, por ejemplo, el profesor/a no se dedica sólo a explicar lo que el autor del libro está afirmando, sino que estimula en el aula todo un debate respecto a si se opina que el autor está o no en lo cierto, y qué hay de criticable o elogiable en su postura. Esto es positivo, puesto que al estimular que se elabore un juicio sobre lo leído, se hace entender que no se le impone al estudiante el compartir la visión del autor.
También sucede que, muchas veces, el profesor pide a los alumnos que completen un cuestionario con preguntas personales sobre lo que piensan respecto a la cursada, la bibliografía, que se puede mejorar, etc. Así se crea una retroalimentación que ayuda a suavizar el carácter impuesto del contenido aprendido.
Sin embargo, lamentablemente, éso no es tan frecuente: en numerosos casos la comprensión de la teoría requiere tal esfuerzo por parte de los alumnos, que acaba por determinar que su explicación exija toda la cursada, dejando poco tiempo para la reflexión sobre lo visto en forma de debates.
Esto es visible especialmente en aquellas cátedras que ponen como lectura obligatoria textos que fueron escritos décadas o incluso SIGLOS atrás (como es el caso de "El Capital" de Karl Marx o algunos textos de Max Weber). Esos textos fueron originalmente escritos, evidentemente, no sólo en una lengua diferente de la nuestra, sino que empapados de una cosmovisión que tal vez no existe más actualmente, y lo mismo ocurre con sus traducciones, que suelen ser igual de viejas. Es por eso que se hace tan difícil su comprensión y lectura.
Pero lo que me parecería más grave sería que el profesor/a ceda a la tentación de imponer SU VISION respecto a lo que dicen los textos estudiados, en vez de limitarse a explicarlos. Aunque no es tan probable que suceda con textos como El Capital, sí puede suceder que un texto sea posible de ser interpretado de diferentes maneras, y puede llegar a ser frustrante para el alumno si su interpretación de un autor es calificada de incorrecta sin que se le ofrezcan razones de peso para ello.
Eso era simplemente para demostrar cómo la actitud del profesor respecto al contenido puede hacer de consejera o censuradora más que el contenido en sí.
Ahora, en cuanto al contenido mismo: Me parece que, en los casos en que la explicación lleva toda la cursada, sin dejar tiempo para el debate, es en cierto modo una forma involuntaria de censura, puesto que no se da oportunidad de reflexionar, y por ende cuestionar, lo que se está aprendiendo.
Creo que una posible solución sería que TODAS las cátedras ofrecieran en internet o por escrito información DETALLADA respecto a su régimen de enseñanza y sus contenidos, y que las direcciones de sus sitios de internet, o el lugar donde pueden solicitarse informes y/o encontrarse los resúmenes explicativos, estén especificados EN LA OFERTA PUBLICADA, para que el alumno sepa bien QUE es lo que elige cuando elige esa cátedra, en vez de elegir a ciegas, como pasa muchas veces, por falta de información. En otras palabras, si uno ELIGIO lo que está aprendiendo, entonces ya no puede llamarlo censura. Censura es, precisamente, aunque sea accidental o por negligencia, porque igual es retención de información, decir que el alumno es libre de elegir entre varias cátedras y, al mismo tiempo, permitir que tenga que elegir entre ellas sin saber NADA sobre ninguna, porque no se le especifica debidamente, en la oferta misma, dónde y cómo puede conseguir esa información.
En síntesis, la falta de organización a la hora de proporcionar información puede ser tan grave como el impedimento de circulación de información, por lo que yo he optado por llamar a la primera "censura accidental".
Cuanto mejor informado esté el alumno a la hora de elegir la cátedra, más legítima será su elección, y por lo tanto habrá menos probabilidad de que esté disconforme en el futuro.
Publicado por: Julieta Simoncini a Abril 14, 2004 03:02 AM
Piscitelli, darling: what a bunch of bullshit.
Se me mezclan los dos tópicos (el de Eco y el del analfabetismo en post previo); no es mi intención embarrarle el foro, así que borre a piacere, si hace falta. Sigo con gripe y me tentó responder.
1. Filtros y Enciclopedias
1.1 Es al mismo tiempo interesante y perturbador verlo pisar el palito a Eco, un tipo más inteligente que uno. Acá derrapa como pocas veces, dejando en evidencia que suscribe a la Academia como auto de fe. Contraponer la "sociedad de sabios" al "chico cualquiera de 14 años" es un disparate. Uno no puede sino preguntarse por qué los miembros de la "sociedad de sabios" tienen tantas dificultades para filtrar.
1.2 Filtrar no es una actividad nueva. Es lo que uno hace cuando se pasa horas en una librería. Los websites no vienen con el logo de Random House o Alianza, pero hay indicadores tanto o más certeros para darse cuenta de si vale la pena leerlos o no.
1.3 Eco se hace el canchero con lo del Grial, como si no hubiera escrito al menos una novela (El Péndulo de Foucault) cuya tensión básica está dada por la visión "de locos ocultistas delirantes". Más: si son delirantes uno se debería dar cuenta, ¿no? ¿O se puede ser delirante y pasar desapercibido? Las enciclopedias oficiales han sido históricamente tan serias como delirantes. Ahora hay más, muchas peores. Uh, qué problema.
1.4 Eco dixit: 'Si yo confío en la Sociedad Internacional de Filosofía y si ésta me dice: “Este sitio sobre Kant no es adecuado”, entonces no lo utilizo más.' No me parece. Si yo confío en la Sociedad Internacional de Filosofía y si ésta me dice: “Este sitio sobre Kant no es adecuado”, entonces
a) dejo de confiar en la Sociedad Internacional de Filosofía, instantáneamente b) consulto el sitio en cuestión c) determino yo, por mi cuenta, las razones posibles de la Sociedad Internacional de Filosofía para objetar el siteCualquiera sea mi juicio último ("el site es interesante" o "el site es horrible"), la Sociedad Internacional de Filosofía me hizo perder más tiempo del necesario. Salvo que, por supuesto, confíe yo ciegamente en ella, error que me sorprendería en un tipo como Eco.
1.5 No pasa nada. Hay mucha más información que antes, pero también es más fácil hacer las compras y uno no tiene que tejerse sus propios pulóveres o cavar un pozo para sacar agua. Cada uno organiza su tiempo como puede y el proceso de filtrado es (debe ser, creo) parte de lo que uno hace para conseguir las cosas. Vuelvo al ejemplo de la librería y agrego el de la disquería: el placer de revolver CDs o vinilo (para no hablar de lo que pasa en un buen mercado de pulgas) es parte indiscutible de la experiencia en el consumo de los ítems correspondientes. Lo de Eco es fiaca y pacatería.
1.6 Y en disciplinas menos opinables? Disciplinas menos opinables tendrán una cantidad proporcionalmente menor de información ¨delirante" como excrecencia. A quince mil sites sobre la existencia de los marcianos, corresponderán cuatro sites sobre biología molecular. Es inevitable. Nadie dijo, por otra parte, que la Web deba reemplazar toda instancia del conocimiento humano. Si quiero aprender a tocar el piano no aprendo en la Web.
1.7 Los websites, los libros, los discos, etc. están hechos por personas y se les parecen mucho. Eco quiere una tía que le diga con qué chica debe ponerse de novio. Yo sé que es cansador y muchas veces frustrante tener que conocer a tanta gente antes de poder decidir quiénes son tus amigos y quienes no, pero no hay más remedio. Salvo la tía, pero yo prefiero que la tía no me hinche las pelotas y se dedique a su vida.
1.8 En realidad (ahora me doy cuenta), Eco quiere ser él la tía. Lo cual cuadra bastante con lo que dije antes.
2. Clarín y los libros
2.1 Esa encuesta, titilando en el website de un diario escrito por analfabetos, es en sí una profecía de lo que le siguió en la versión comentada. Si nuestros únicos elementos de juicio fueran Clarín y los comentarios que se sucedieron en este mismo blog, habría que concluír que los libros no sirven para mucho. Mejor que la gente los lea (compre) menos.
2.2 Esto está relacionado muy llanamente con lo de Eco: Si yo confío en Clarín y este me dice: “Qué terrible, la gente no lee", entonces ha llegado la hora de preocuparse.
2.3 Es sorprendente que los libros no hayan desaparecido como elemento de consumo, considerando el parnaso al que han sido elevados en el último siglo. Parece una verdad monolítica e incuestionable: libro=bueno. Cero posibilidad de desacuerdo. Eso solo me sacaría las ganas de leer por un rato, pero es mucho peor cuando tantos de quienes defienden al libro per se (esto es: todos en los comentarios que nos ocupan) expresan su defensa con semejante dificultad.
2.4 ¿Por qué semejante consenso? ¿Por qué no "la mayoría de los libros son mierda", si esto es, en más de un sentido, rigurosamente cierto?
2.5 Esta categorización:
apareció claramente una voluntad epistemologica tercerista que rechaza
igualmente a una cultura letrada elitista pero no menos a una explosión de
lo visual masificado.
deja bastante que desear, me parece. En lo personal, suscribo fervorosamente a la primera posición (aceptando incluso lo de "elitista" como dato y no como meta) y no me opongo particularmente a la segunda (Radiohead!) La tercerista no la veo clara. Sí noto una suerte de pánico sociocultural reminiscente de la categoría "hormiguero pateado", durante el cual las hormigas oscilan entre la corrección política y una cierta hipocresía conmovedora. El libro es bueno. Disco es cultura.
2.6 Me gustaría sugerir un nuevo Iluminismo Punk como alternativa, pero me tengo que ir. Al menos le dediqué un rato al tema -- hace un par de días que lo tenía picando.
Publicado por: Raffo a Abril 15, 2004 03:54 PMsolo es una prueba
Publicado por: javier aguirre a Abril 15, 2004 05:09 PMHola, volví a leer mi respuesta a la pregunta 1, y noté que hace falta pulirla un poco. Además, me gustaría agregar un par de cuestiones.
En primer lugar, lo que yo quería dejar en claro es que, además de lo de no estar tan sujeto al tiempo, la "gran" diferencia entre internet y la televisión consiste en el hecho de que, si bien muchos analistas han sostenido últimamente que la audiencia de espectadores de TV no recibe la información de este medio de manera pasiva, esa audiencia tampoco puede interactuar *directamente* con la TV. Internet, en cambio, sí ofrece esa posibilidad... Y eso es precisamente lo que la hace más libre de ataduras que la televisión.
Otra cosa que quiero aclarar es que esto no me parece algo negativo, sino sencillamente nuevo y diferente. Así como durante décadas miles de personas, con o sin título, se preguntaban acerca de los efectos de la TV sobre la población (respuesta en la que aún hoy siguen trabajando), hoy miles de personas se sorprenden y se preguntan acerca de los efectos de internet. La postura de Eco no es nada más que otra postura, que en sí misma es interesante, en la medida que nos hace reflexionar sobre el tema.
La conclusión a la que yo buscaba llegar en mi respuesta a la pregunta 1 es que la tecnología es, en última instancia, el uso que se hace de ella. Si bien cada uno *es* libre de usarla como quiera, puedo entender (aunque no diré concretamente que lo comparto) el deseo de Eco de que internet no sea un espacio donde se dé cabida tanto al delirio, si no donde se pueda transmitir, también, esa cultura común que todos compartimos, que establece criterios comunes para hacer posible la acción en conjunto, la comunicación y la convivencia en una sociedad.
Pero estoy de acuerdo también con lo que dice Ruffo: esa cultura no se aprende, ni se puede aprender, sólo en internet. La red no es igual a realidad. Si alguno de nosotros trasladara la opinión de Eco fuera de lo que es internet, estaría teniendo (o atribuyéndole a Eco) una visión mediocéntrica, sea utópica (internet = difusión de cultura) o apocalíptica (internet = difusión de delirio).
Por lo tanto, el riesgo de que "...al poseer cada uno de nosotros -como hijos dilectos de la web- un sistema de filtros independientes, prolifere un ejercito de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes...", ese riesgo sólo deseaba yo circunscribirlo a la red.
Es *internet* misma, la que el corre ese riesgo (y no necesariamente *nosotros*). Y la razón por la que lo corre consiste, vuelvo a decir, en que cada tecnología es, más que ninguna otra cosa, el uso que se hace de ella.
Sólo quiero agregar una pregunta: si alguno de uds sabe cómo se hace para escribir en negrita o en cursiva cuando se hace un comentario, le agradecería que me contara por mail.
1) Creo que efectivamente si cada uno tuviera la oportunidad de editar una enciclopedia a su antojo, con los filtros que la vivencia personal y otros factores le aportarían, esto se convertiría en una invasión de opiniones enteramente subjetivas y muchas veces incongruentes, y aquel que no sabe qué recibe en mano, podría caer en las redes de un desentendido, que a la luz de la realidad pasaría a ser un sabio. Debe existir un límite a las publicaciones, actualmente ese límite es económico, y muchas veces se editan libros delirantes e incongruentes solo porque se pagó el precio para hacerlo.
2) Creo que es bastante relativa su posición, y que los ejemplos que eligió son demasiados mundanos y obvios, cuando en realidad hay una delgada línea que delimita las diferencias. En el caso de los apuntes de cátedra, a pesar de aconsejar por su vocabulario (te hacen creer que te sugieren), en realidad están condicionando y censurando tu manera de pensar y expresarte, ya que al momento de redactar algo, un examen por ejemplo, hay que atenerse a lo que la cátedra piensa, como muchos profesores aclaran. Muchas personas de una misma carrera y facultad que en general no compartieron cátedras parecen recibidas de diferentes universidades.
3) La propuesta sería maravillosa si se pudiera llevar a la práctica en un país como el nuestro, en el cual los subsidios a las investigaciones escasean, y siempre faltan cincuenta para el peso.
1) Me voy a tomar el atrevimiento de contradecir a Eco. Particularmente, considero que lo que plantea es poco probable. En la actualidad existe una desconfianza de Internet tal como en la antigüedad se desconfiaba de la escritura. Hoy en día, como nuestra civilización aún no tiene totalmente incorporada esta nueva tecnología a sus esquemas mentales, a la hora de investigar acerca de algún tema, siempre vamos a confiar más en los libros que en el contenido de las páginas web.
Además, con el surgimiento de una nueva tecnología no se elimina la anterior. Así como la escritura se apoya en la oralidad, la escritura en pantalla se apoya en la escritura sobre papel. Así, a la hora de tener que filtrar la información que nos brinda la red, vamos a contar con un acervo de conocimiento previo proporcionado por los libros (y por otros elementos de nuestra cultura) que no nos va a permitir filtrar la información “individualmente” o “al azar” como dice Eco.
2) Considero totalmente defendible la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero. Mientras que el primero atenta contra la libertad de expresión, el segundo nos orienta acerca de los contenidos.
El censor puede ser visto como algo negativo ya que cuando pensamos, creemos u opinamos algo que no es acorde a los criterios que maneja somos censurados, de modo que, si bien puede proteger a otras personas de los daños que pudiera causarles la información “incorrecta”, no nos da la posibilidad de “equivocarnos”. En cambio, el consejero puede ser visto como algo positivo porque si bien nos alerta sobre los “errores” de la información, de todos modos nos permite acceder a ella para poder llevar a cabo una valoración propia. Además, por otro lado, no viola la libertad de expresión.
Con respecto a los libros y apuntes de cátedra opino que son consejeros porque no nos dicen cómo debemos pensar, sino que tratan de guiarnos al conocimiento que se considera adecuado. Asimismo, en la cursada no se censuran nuestros “errores” sino que se califican con respecto a los criterios adoptados.
1)sinceramente no creo haber entendido del todo la idea de eco de las "enciclopedias", pero si tengo q responder a lo q entendi, creo q no estaria mal q cada uno tenga su propia enciclopedia, es decir, no creo q eso afectara a la comunicacion sino q al contrario, la volveria mas plural, porq asi como seria aburrido q todos dijeramos lo mismo y de la misma manera o que haya consenso siempre sobre un determinado tema, creo q no esta mal q haya una pluralidad de significados. No creo q la diversidad derive en puras subjetividades como lei mas arriba y en todo caso si fuera asi, estaria mal? acaso ya no somos todos puras subjetividades? en fin, creo q la idea de eco de ina diversidad de enciclopedias no es necesariamente negativa.
2)Al respecto de la idea de censor/consejero, creo q eco se equivoca, porq en el mayor numero de los casos, segurmantene esa sugerencia se convertiria en una censura. Algo asi como "te sugiero q no leas esto". Tampoco creo q sea necesaria un consejero para cada uno sino q eso depende de cada uno, es decir, creo q el saber q leer tendria q ser algo individual y no impuesto. Çsi yo quiero aprender de surrealismo, no me meto en internet y leo, sino q intento aprender de personajes conocidos del genero y luego voy a la internet. si bien acepto q en general peude pasr q uno caiga en sitios en q la informacion es cualqueir cosa, creo q tampoco esta mal, q todo suma a la hora de conocer. Se debe conocer lo bueno y lo malo, sino ¿como saber q es lo bueno?
Sobre los apuntes de catedra considero q son censores y que estan determinados por el capricho de cada jefe de catedra. muy pocos profesores sugieren o aconsejan, la mayoria impone.
3)estoy de acuerdo en q los ltextos universitarios sean gratuitos, pero acepto q en argentina eso es dificil porq si un profesor cobrara como debe cobrar no tendria q cobrar por una publicacion, pero en el estado actual de cosas no considero del todo mal q ellos reciban un ingreso por eso. PEro ojo, hay profesores q cobran sus libros como si fueran grandes best-sellers, y en las librerias de la facultad, y por otro lado no se los encuentra en fotocopiadora, algo bastante vivo y agoista de su parte.
4)el tema del copyright es discutible, en industrias como la musica estoy MUY de acuerdo en q las grandes discograficas tengan perdidas porq en estos años se llenaron los bolsillos cobrando 22 pesos un cd q tenia apenas un librito de dos paginas y q encima como el contrato con el artista era de 5 discos, la calidad y el contenido de la musica era PATETICA, porq sacan 2 temas para las radios y quien lso quiere tener tiene q gastar esa suma y se jode con los otros 6 temas q son una basura. Con respecto a los libros considero q estaria bien q la ley haga algo al respecto pero igualmente opino como eco en q el q quiere disfrutar de un libro, lo hace comprandoselo y no leyendolo en internet, se los digo porq tengo la trilogia de Lord of the Ring hace como un año y lei apenas 20 hojas y todavia quiero comprar los libros. Creo q los derechos de autor tienen q ser diferenciales para cada industria.
1) Me resultó muy interesante el tema acerca de los filtros informativos y creo que nunca me había puesto a pensar en él ni en sus posibles consecuencias. Considero real la cuestión de que cada uno de nosotros se enfrenta a diversos filtros en distintos medios, lo que configura diversos grados de conocimiento y de saberes. Es posible que amigos o conocidos nuestros al enfrentarse a filtros diversos a los nuestros, construyan en consecuencia también cono-cimientos e ideas divergentes, pero creo que eso es lo que enriquece nuestra comunidad cultural. Si bien es necesaria cierta armonía para lograr el consenso colectivo y tener todos las mismas herramientas para construir un futuro, creo que la diversidad enriquece, ayuda y ofrece distintos puntos de vista quizás imperceptibles para uno.
De esta manera estaremos hablando no de enciclopedias incompatibles, sino simplemente diferentes y que por tal razón pueden enriquecerse mutuamente y complementarse. Creo que esta situación acentuará la comunicación y la interacción porque uno buscará “com-pletar su enciclopedia” con los datos que otro pueda aportarle.
2) Acuerdo con esa oposición razón por la que me parece defendible. Mientras la censura no ofrece alternativa ni la posibilidad de que uno juzgue por sí mismo la conveniencia o fiabi-lidad de un conocimiento porque nos priva de éste, el consejero otorga otra posibilidad. Si bien nos advierte de la poca confiabilidad de un saber, deja en nuestras manos asumir o no el conocimiento proporcionado.
A muchos les conviene la censura para moldear nuestro pensamiento, nuestras ideas, en fin, nuestro conocimiento y manipularlo a su antojo. A nuestros gobernantes les convienen ciudadanos con poca capacidad crítica y de análisis. Censurando información logran su cometido porque de recibir gran información y tener que filtrarla desarrollaríamos más nuestra capacidad crítica.
Quisiera no ser negativa pero considero que muchos de los libros o apuntes que leemos a lo largo de toda la carrera funcionan como censores si bien muchos otros funcionan como consejeros. Me he encontrado con muchas materias, no sólo de la Universidad de Buenos Aires, en las que los propios profesores son los que publican los textos (son adaptaciones) y deciden qué información debemos leer y aprender y cuál es la correcta de colocar en un parcial en temas que no son exactos y en los que cada uno podría elaborar una opinión per-sonal sin irse de los conceptos fundamentales y básicos. Por otro lado considero que sería imposible leer toda la bibliografía de todos los autores de cada materia y se hace necesario un recorte pero hay textos que deberían leerse completamente y no acortarse por elección del profesor.
Las materias que ofrecen en sus clases la oportunidad de debatir y confrontar opiniones funcionan como consejeras ya que posibilitan todo tipo de intercambio, de visiones, opi-niones haciendo igualmente hincapié en la ideología y postura de la materia.
1.
Particularmente se me hace casi imposible imaginarme filtros independientes, es más la noción de filtro no la puedo concebir si no es de la mano de la cultura, del habitus, de la enunciación o como se le quiera llamar a donde estamos parados.
Creo que la información llega filtrada, los géneros (aunque habría que ver como se están configurando los de internet) por más collage que sean y del origen dudoso del que provengan ya organizan bastante.
Para que la apocalíptica suposición de Eco devenga real tendríamos que ser una comunidad de individuos un tanto más independientes y libres unos de otros, cosa que se me hace difícil de imaginar hoy en día. Los peores augurios sobre la individualidad que traería internet quedaron ya, creo, cubiertos de polvo.
2.
Estas y tantas otras etiquetas, características de su teoría, sirven quizá para ver los alcances, jugar con los límites, de los conceptos que nos rodean y nos moldean.
En este caso, habría una distinción, no tan clara, entre una y otra categoría, sin embargo también se puede pensar a una con componentes de la otra.
Todo consejo ilumina un sector que deja en las sombras a todo lo que no es ese sector, ese recorte se debe por lo general a motivos de diversa índole.
Cabría la pregunta de si en esos motivos se esconde algo de censura y debido a qué.
Creo que un buen ejemplo sería dos cátedras de una misma materia. ¿Por qué en una se estudia el mismo período histórico a la luz de determinados autores y no de otros? En términos peyorativos esa censura se debe a fines enunciativos, pedagógicos, políticos, etc.
1-Dada la sucesiva revisión de los artículos publicados en esta sección, encuentro que las posiciones adoptadas por Eco son a veces un poco extremas.Cuando trata el tema del filtraje que los individuos realizan en Internet, toma expresiones tales como "comunidad de sabios", que de acuerdo a su visión, son los que "han aportado la garantía del filtraje", y habla del resto de los individuos que no forman (formamos)parte de esa "gran comunidad"utilizando el término "cualquiera", dejando entrever desde mi punto de vista que la mayor parte de los seres que conformamos el resto de la sociedad somos absolutamente ineptos, estúpidos, delirantes. Esta afirmación de Eco es un absoluto dsprecio no sólo a las capacidades de las personas que acceden a los servicios de Internet, sino lo que es peor, una absoluta negación de las libertades individuales y de la posibilidad de discernir concientemente por parte de cada uno qué es lo conveniente a las necesidades de cada cual.Desconozco cuáles serían los criterios exactos que tomaría la "comunidad de sabios" para hacer un filtro de la información que circula, pero en todo caso, no veo por qué la gran sabiduría de esos elegidos sea una "garantía" confiable de transmisión de buena cultura. Es cierto que mucha información que circula en la red es incorrecta, falsa, perjudicial, etc.Cada individuo insero en una sociedad es moldeado por la misma por sus prácticas cotidianas y el contacto con el resto de sus semejantes, por lo tanto, comparten también un mismo filtro cultural. Lo cierto es que también , más allá de esos filtros casi "naturales" que vamos incorporando, cada cual va diferenciándose del resto y conforma su identidad subjetiva que entra en juego con las otras subjetividades. No veo resgo ninguno en que cada uno decida, de acuerdo a sus necesidades, que información esciger de las inmensa cantidad de posibiliddes que se abren en Internet. Un chico de 14 años no podrá discernir tal vez lo correcto, pero en todo caso ese proceso de búsqueda ayudará a activar en él todo un proceso de análisis investigativo que desarrollará cada vez más sus capacidades de aprendizaje. Ya la cultura y su entorno se encargarán de moldear sus criterios, pero lo importante es que él accedió a un conjunto de datos diferentes y que fue libre para escoger lo que le pareció adecuado.
2-Me parece una buena observación la que hace Eco con respecto a la crítica activa que puede ejercerse sobre determinado material sin ejercer censura sobre el mismo. Jamás tendría que hacerse censurasobre obras culturales sino que cada cual debería hacer una crítica constructiva acerca de aquello que llega a su conocimiento.Todo debe ser constantemente criticado y reflexionado positivamente para incentivar nuestras mentes, de lo contrario se caería en una aceptación ciega de lo que se nos da "de afuera", y nos comportaríamos como máquinas receptoras de información, pero sin capacidad creadora e interpretativa. Los apuntes de cátedra nos son censores, como no lo es ningún texto mientras se tenga análisi crítico.Los profesores preparan textos con determinadas temáticas y de tal o cual autor, pero esos materiales genera debate y apuntes reflexivos que abren la posibilidad de discusión e intercambio de visiones sobre un tema específico. Que nos den para estudiar la posición de x autor y no de otro no es censura siempre y cuando nos den la posibilidad de discutir y expresar nuestra visión de las cosas, y a la vez, nos otorguen más fuentes de obtención de información para ver todas las caras de la moneda.
1) ¿Eco creerá inocentemente en la individualidad a ultranza? ¿en la robotización del ser humano por la vil máquina que nos deshumaniza, nos aisla cada vez más de otros humanos?
Me parece excesivamente inocente ese pensamiento, muy poco crítico. Que cada uno sentado en una computadora conectado a internet tenga su propio filtro sin tener en cuenta que para formarse como individuo tuvo que estar atravesado por la cultura, el simbolismo, la comunicación con otros humanos y culturas, la televisión, el colegio, el trabajo, la calle.
¿Cómo podemos tener cada uno un filtro diferente y crear nuestra propia enciclopedia si somos seres semiotizados, seres culturales, seres humanos?
Si creyesemos ese disparate tendríamos que poder justificar cómo es posible que no existan hoy diferentes enciclopedias incompatibles entre sí teniendo en cuenta que cada uno al encender la tv elige el canal y el programa que quiere ver, lo mismo al comprar un libro, lo mismo al consmir cualquier producto, al caminar por la calle, al elegir qué almorzar y si caminamos por la vereda o por la calle ¿o se nos ocurre caminar con las manos por la calle Florida a las 10 de la mañana acaso?
No Eco, estamos inmersos en una cultura.
2) No existe blanco o negro puros en estos casos. Considero que hay muchos factores que juegan a la hora de juzgar esto.
En primer lugar, podría decir que al ser consejero uno esta censurando. El problema, en todo caso, sería responder si está bien censurar como forma de educar, hasta qué punto puede hacerse o si directamente no hay que censurar nada.
Los libros y apuntes de cátedra son censuradores en su mayoría. Para poder saber a qué apunta el programa de la materia, poder entender el lineamiento de la cátedra es condición leer sólo el capítulo x del libro y. Esta por supuesto la sugerencia de que para mayor información se pueda recurrir a tal libro. Pero juegan muchos otros factores: económicos, políticos, sociales.
Por supuesto que es censurar, sin duda.
1) Creo que, como dice Eco, en la sociedad actual cada uno posee un sistema de filtros independiente. Es en la web donde esto es más notorio, dado que, por ejemplo, es uno el que busca una determinada información y es uno mismo el que decide si la información encontrada le es certera o erronea. Sin embargo, no considero que esto conduzca a un ejército de enciclopedias delirantes e incompatibles. Si bien, en la actualidad, se suele confiar en la web para la búsqueda de información, la mayoría de la gente sigue recurriendo a los viejos libros y enciclopedias para saber que se está en presencia de una información certera y precisa. En fin, creo que si, que poseemos un sistema de filtraje de la información individual -de hecho la sociedad actual está plagada de individualidades- pero esto no nos lleva al riesgo de caer en enciclopedias delirantes ya que siempre se termina confiando en la "comunidad de sabios" que escriben sobre papel.
2) Creo que la oposición entre censor y consejero de Eco es defendible desde el propio ejmplo que el autor brinda. Incluso nosotros, cuando buscamos determinada información, la cercioramos dependiendo de la fuente. La diferencia con el censor radica en la posibilidad de elección. Si para un tema tengo toda una gama de autores entre los que puedo elegir, entonces podré confiar en el consejero que mejor responda a mis intereses; pero, si sólo se me impone una visión, entonces se me estará censurando la posibilidad de elegir.
Los libros y apuntes de cátedra están previamente seleccionados por la autoridad competente en la que confiamos e, incluso, se suelen explicitar los motivos de ese recorte o selección. Así, uno puede, por sus propios medios, buscar y completar ese recorte. Por ello, no creo que los libros y apuntes de cátedra actúen a modo de censores, sino más bien, a modo de consejeros, que nos guian en el aprendizaje de un determinado tema.
1)Catalogar a Internet como un lugar de proliferación de enciclopedias delirantes me parece un poco exagerado.Creo que a través de este nuevo medio, como también en otros, podemos dar cuenta de la pluralidad de opiniones y visiones del mundo. Este miedo que surge, de que cualquier persona que no está capacitada publique en la web es entendible, sin embargo, esto puede ser visto de una manera más positiva. Internet es un medio nuevo, por lo que todavía hay que esperar y ver que pasa en el futuro. No es conveniente hacer predicciones tan contundentes. Algo parecido ocurrió cuando surgió la escritura. Muchos filósofos, entre ellos Platón, se encargaron de demonizar la escritura. Hoy por hoy, nos damos cuenta que la mayoría de esas antiguas ideas eran exageradas. Gracias a la escritura la humanidad tuvo grandes logros.
2)La oposición que realiza Eco entre censor y consejero es defendible hasta cierto punto. Con esto quiero decir, que el censor no me permite de ninguna manera tener una opinión diferente a la que él tiene, pero el consejero tampoco sería un referente pleno de la libertad de expresión. El censor me cierra todo campo de posibilidades, el consejero no deja todas las puertas cerradas, pero me las limita de cierta manera, ya que está recortando el campo de lo posible.Con esto, no quiero decir que sea tan mala una cosa como la otra. Obviamente, es preferible siempre un consejero, que ofrezca un número determinado de opciones y me deje elegir entre ellas.
Con respecto a los apuntes de la cátedra, no creo que actúen como censores.
2) Creo que la posiciòn de Eco es peligrosa porque ¿quièn puede situarse en el lugar de un sabio, clasificando a sitios con posiciones
"verdaderas" o "falsas"?, ¿quièn elegirìa a los integrantes de los "monitoreos especializados"?,
¿quienes juzgarian si el trabajo de estos monitoristas es correcto o no?.
Eco simplifica el tema al colocar como ejemplo el caso de la institutriz que corrige a la chica que piensa que dos más dos es cinco. En este caso todos estariamos de acuerdo con que la institutriz corrija a la pequeña. ¿Pero con que criterio se calificarìa "Este sitio sobre Kant no es adecuado"?. ¿Acaso cuando uno va a la librerìa, los libros estàn calificados por un monitoreo especializado?.
Respecto a la cuestiòn de si los apuntes y libros de càtedra son censores o consejeros, considero que no se puede hacer una afirmaciòn general sobre el tema. Habrìa que analizar caso por caso teniendo especial consideraciòn sobre tres factores a saber:
A)El lineamiento general de cada càtedra.
B)El desempeño del profesor de los pràcticos. Este tiene un rol clave en el proceso de enseñanza porque desde su lugar puede adoptar tres posturas: dar el texto como la Verdad, plantearlo a partir de su particular visiòn, o presentarlo como un determinada lìnea de pensamiento apuntando a que el alumno puede "conversar" con él.
C)La actitud del alumno. Valoro su espíritu crítico pero en màs de una ocasiòn he visto como destrozan a una determinada teorìa aùn antes de llegar a comprenderla. Nosotros como alumnos deberiamos en primer instancia poner todo nuestro esfuerzo en comprender a los textos y, luego de esto, accionar nuestro espíritu crítico.
1.Considero que el riesgo que plantea Eco, el de que al poseer cada uno de nosotros un sistema de filtros se genere un ejército de enciclopedias incompatibles, no puede tener aplicación generalizada, sino que debe ser contextualizado. Dicho peligro debe situarse en el marco de las desigualdades que genera el proceso de globalización, específicamente en relación a las brechas infocomunicacionales (Ford; 1999) El termino refiere tanto a las diferencias en el acceso a los equipos tradicionales y nuevos como a los flujos de información y cultura procesados de manera convencional o mediante nuevas tecnologías o metodologías en el caso de la documentación o búsqueda de información.
En relación con lo planteado, una cuestión central está dada por las desigualdades de acceso a los equipamientos necesarios para hacer posible la conexión a Internet: el mayor número de líneas telefónicas se registra en el “Norte Occidental”. Países como Suecia, Estados Unidos o Suiza encabezan el ranking (un promedio de 600 teléfonos cada mil habitantes) Mientras que otros países como Nepal o la India tiene un promedio de 10 teléfonos cada mil. Según Ford, Internet es el sistema de comunicación donde se dan las mayores diferencias, solo navega un 2.7 % de la población mundial, porción de la cual más del 80 % corresponde sólo a Estados Unidos. Es decir, las posibilidades de acceso al hardware y al software necesario para conectarse a la Red no son equitativas para todo el globo, de modo que esto habrá de influir, de hecho, en las posibilidades reales de concretar un proceso de filtrado particular de cada individuo. A su vez a esto se suma la parcial democracia en la difusión y enseñanza de los conocimientos necesarios para comprender y manejar las nuevas tecnologías, ámbito en el que también se advierten marcadas diferencias en el mismo sentido que las apuntadas más arriba. En el caso de nuestro país, concretamente, deben considerarse las brechas internas. Es decir, las desigualdades ya planteadas que se manifiestan entre las distintas regiones del territorio.
En síntesis, considero que las probabilidades de que prolifere dicho ejército de enciclopedias incompatibles están en estrecha relación, en primera instancia, con las posibilidades reales de acceso al equipamiento necesario. No obstante, una vez considerada esta cuestión, no disiento completamente con la idea de la posible incompatibilidad de las enciclopedias ya que la diversidad en los criterios de selección pueden dar lugar a productos altamente heterogéneos y a los cuales, gracias al hipertexto, pueden tener acceso quienes tienen las herramientas.
2. Desde mi punto de vista, la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero solo es parcialmente defendible. Considero que el contenido de su argumento es ciertamente válido, pero creo que evade un aspecto fundamental en la cuestión y es que de hecho el filtraje siempre responde a un determinado punto de vista desde el cual éste se realiza. En este sentido, los juicios que una autoridad que filtra pueda emitir sobre determinada información responde a una línea ideológica que guía el filtrado y, si bien no está ocultando la información, los parámetros de pertinencia/impertinencia, correcto/errado siempre se establecen en base a ciertas máximas y a ciertas intenciones predeterminadas respecto a lo que se pretende establecer como válido o inválido. Creo que el punto es ser conscientes de la perspectiva desde la cual se hace el filtrado, cuestión que ciertamente no es tarea fácil.
Respecto a los libros y apuntes de cátedra, considero que estos son, de hecho, consejeros pues no creo que impidan el acceso a otro tipo de información, sino que lo que hacen es guiar el aprendizaje en función de determinados objetivos, los cuales, ciertamente responden a una línea ideológica determinada. Con lo cual, teniendo en claro cual es dicha línea lo siguiente es acatar o no a lo que los textos proponen.
Para empezar, no nos equivocaríamos si dejáramos de considerar el mundo de internet como nuestro único mundo habitado, como un universo ajeno o alejado de nuestros otros universos o campos de movimiento y conocimiento que se encuentran en estrecha relación con aquel. De la misma manera, por ser intencionalmente burdo, que un periodista de la década del ´40 estaba “equipado” de filtros al enfrentarse a un hecho noticioso (o a su construcción), obligado a discernir entre fuentes y fuentes, el “internauta” se ubica en una situación análoga. Y así como hay periodistas y periodistas, hay “internautas” e “internautas”. Es decir, enfrentarse a escritos apócrifos o, simplemente, erróneos, no es un riesgo que internet no comparta con otros campos.
Por lo mismo, un ejército de enciclopedias “incompatibles y eventualmente delirantes” es posible. No sólo eso, sino que efectivamente ya existen esos ejércitos y la dimensión política que Eco no tiene en cuenta entra con todo su peso en este momento. ¿Censores? ¿Consejeros? La línea que las separa es muy borrosa y, dicho sea de paso, móvil. La acción censora/consejera no es más que el doble rostro de una presentación de un objeto al que se tiene por correcto o verdadero. El apunte de cátedra, la cátedra en sí, es una puesta en escena en la que se aconseja al mismo tiempo que, se quiera o no, se censura. y sin necesidad de secuestrar libros. El ejercicio crítico, he ahí la cuestión que, ciertamente, no se soluciona con una institutriz institucional.
2) En mi opinión, es defendible la postura de Eco si los “consejeros” se limitan a la función de sugerir o aconsejar qué leer o qué páginas de Internet consultar. En este caso podrían influir en la decisión de quien los consulta, pero queda abierta la posibilidad de visitar aquellos otros sitios que no recomiendan.
Me parece bueno que Internet de la posibilidad de publicar lo que uno desee sin restricción alguna (en muchos casos gratuitamente), sin embargo, como Eco señala, se dificulta cada vez más la búsqueda en la red. Por eso, sería positivo ingresar a una base de datos que aconseje y describa diferentes sitios. Creo que este sistema no elimina el resto de las páginas a visitar, solamente no las menciona. Lo mismo sucede cuando su utilizan los buscadores. En este caso no aparecen todos los sitios disponibles y, además, es tan larga la lista ofrecida, que muchas veces uno solamente lee los primeros resultados de la búsqueda. Cabe destacar que la mayoría de los lugares encontrados no tiene nada que ver con lo que se está averiguando. En este caso, también se estaría consultando a un “consejero”, aunque no opine directamente, pero selecciona y prioriza los datos que otorga.
Los libros y apuntes de cátedra a veces son consejeros y otras censores. Más allá de la opinión que cada profesor comenta en los prácticos o teóricos, generalmente el material que leemos manifiesta una postura y no otra. Muchas veces, en las selecciones se dejan de lado temas y autores porque contradicen la concepción de la cátedra ¿eso no es censura?. En este caso -al igual que en las páginas “consejeras” planteadas por Eco- los alumnos también tendríamos la posibilidad de buscar otras fuentes, sin embargo, en la facultad se juega con la educación y no solamente con la información. Es común que tengamos que leer y estudiar textos con los que no estamos de acuerdo, sin embargo, no tenemos la posibilidad de decir “no, yo no opino lo mismo, por eso no lo estudio”. En Internet, si entramos a una página que nos aconsejan y nos damos cuenta que no nos gusta o que difiere con lo que pensamos, sólo debemos hacer “clic” y cerrarla, pero en la facultad no podemos dejar el libro y no leerlo, porque luego debemos hablar sobre él en los exámenes. Por eso, me parece mucho más comprometida la situación de una cátedra de la Universidad que la de un consejero de Internet, al que se puede tomar o dejar, incluyendo la posibilidad de consultar a muchos otros, no como en el caso de las cátedras de nuestra facultad en particular.
Creo que Eco no se refiere explícitamente a la Universidad de Buenos Aires, en la que los salarios universitarios y los incentivos de investigación son bajos, sumado a que muchos alumnos no tienen dinero siquiera para el colectivo y se ven obligados a abandonar sus estudios. Me parece muy bueno que los textos universitarios sean gratuitos, sin embargo, no lo veo cercano a la realidad de nuestra facultad. Con lo que no estoy de acuerdo es con los profesores que reeditan sus libros todos los años con pequeños cambios para que los estudiantes los compremos sin la posibilidad de pedirlos prestados a ex alumnos de la cátedra. Sin embargo, en muchos casos, los docentes hacen selecciones de textos que se publican en el Centro de Estudiantes. En este caso, los profesores no son quienes “hacen el negocio”, sino el Centro, que cobra y no justifica qué es lo que luego hace con el dinero.
Si los salarios universitarios y los incentivos de investigación fueran dignos, sería positivo que los textos universitarios fueran gratuitos, así, los docentes no tendrían la necesidad de vender sus textos (porque no son escritores que viven de eso) y todos los alumnos tendríamos la posibilidad de acceder a ellos sin tener que pagarlos o hacer fotocopias –que son caras e ilegales-. Por eso me parece buena la propuesta de Eco, pero primero debería cambiar la situación de nuestra Universidad para poder llevarla a cabo.
2)Defendiendo la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero, considero que los apuntes de cátedra como asi también los libros son consejeros, ya que nos proporcionan distintas informaciones para que nosotros hagamos una reflexión crítica y adoptemos nuestra propia opinión personal. No considero que sean censores, ya que no impiden que accedamos a tal o cual información, sino que aportan la circulación de diversas informaciones con el objetivo de que emitamos opiniones reflexivas al respecto.
3) Evidentemente es una propuesta "ilusoria" para poner en práctica en nuestro país. Hoy, estamos mas cerca del recorte presupuestario o del arancelamiento a las universidades, por lo cual es practicamente imposible pensar en dicha propuesta. Solo cuando exista una mayor inversión en materia educativa y la educación sea verdaderamente considerada una "inversión" puede que los textos universitarios lleguen a ser gratuitos por estar financiados por el salario universitario y los incentivos de investigación.
La propuesta es interesante, ya que muchos estudiantes no solo eligieron la universidad pública por su libertad de pensamiento y actitud crítica, sino también por ser gratuita.
1- Concuerdo totalmente con la opinión de Eco sobre los sistemas de filtros. dentro de la Web existe infinidad de información sobre un mismo tema. Alguna más confiable que otra. Pero quien determina esto, lo determina nuestro propio sistema de filtros, el cual no es completamente objetivo. Por que digo esto?. tomemos un ejemplo concreto. si nosotros quicieramos hacer una analisis sobre la literatura escrita por Cortazar, podriamos leer sus obras y también adentrarnos en la web para buscar críticas y opiniones sobre sus escritos. pero quizas nadie, ni aún el más asiduo lector y estudioso de este gran literato podría saber a ciencia cierta cuales fueron las razones por las cuales Cortazar escribio, lo que escribio.
2-Creo que la opinión de Eco es completamente defendible. Tomemmos los libros y apuntes de una determinada catedra. A nosotros como estudiantes de la carrera de Ciencias de la Comunicación, se nos da determinada bibliografía por entender que la misma es la más adecuada para el tema que se va a tratar. pero nadie nos impide ampliar nustro horizonte de conocimiento, buscando otra bibliografia que quizas hasta sea una critica de la propuesta por la catedra. Por esto es que los libros y apuntes entran en la categoria de consejeros y no de censores. papel que si le caberia en la epoca de la dictadura militar por ejemplo.
1) Sí, estoy de acuerdo con Eco. Me ha ocurrido más de una vez que al buscar información en la web me he encontrado con muchos sitios con información errónea o tergiversada. Hoy en día cualquier persona tiene fácil acceso a la web. No hace falta ni siquiera tener computadora: existen muchos lugares (cyber cafés, locutorios, etc.) que por unas monedas te conectan con el mundo. Tampoco hace falta ser un especialista en informática: con unos conocimientos básicos cualquiera puede “subir” algo a la red. Es decir, se corre un riesgo muy grande al buscar información en internet, porque si no estamos especializados en el tema podemos toparnos con cualquier tipo de información y tomarla como una buena fuente, cuando en realidad no tenemos ni la menor idea si es válida o no, o si quien la publicó está en condiciones de hacerlo.
3) En teoría me parece una buena propuesta porque ayudaría en muchos casos, en que los chicos no están pasando por una buena situación económica - y apenas sí tienen para el boleto del colectivo para asistir a la Universidad- y comprar los apuntes resulta todo un sacrificio de parte de ellos y también de sus padres. Por otro lado, soy consciente de la situación económica actual de las universidades públicas, donde la mayoría de los docentes trabaja ad honorem, la situación edilicia es deplorable y la administración está en manos de personas incapacitadas para ese puesto, en otras problemáticas. Con lo cual la propuesta de Eco resulta inviable dada la situación de las Universidades estatales, donde existen mayores urgencias que resolver.
Publicado por: Olivera Melina a Abril 19, 2004 01:19 PM1- yo no creo que tenga que plantearse particularmente en la situacion de recepcion de internet, la idea de un riesgo factible a partir de nuestro sistema de filtro (diferente quizas al de cualquier otro cibernauta). Porque en ultimo caso, nuestro sistema de filtro, nuestra competencia cultural, es modelizada por la institucion escolar (el aparato ideologico por excelencia del sistema de poder, aunque hoy muchos pongan en su lugar a los medios). Y ahí si, yo veo un riesgo. Porque la educacion YA nos socializa de un modo que vuelve inaprehensible algo tan simple como el indagar mas allá de lo "obvio" (determinaciones materiales, de propiedad, causas profundas); la distribucion de certezas, de una historia pre-fabricada inmutable, ya "hecha", son sintomas de ello. (ejemplo claro: nunca se enseña bien la dictadura militar del 76, al punto que muchos estudiantes universitario -y lo sé, y si hicieramos una encuesta nos escandalizariamos- no saben bien quien es Videla y el resto de los militares de la junta)
2-con respecto a la oposicion entre censor y consejero, es muy dificil. Yo, en parte estoy de acuerdo, en que un trabajo de filtraje que emita un juicio sobre determinada informacion nos pueda servir de base, luego seguiriamos nuestro propio juicio (igual que hacemos al leer una critica de cine). Por otro lado el dicenso es bueno (se que suena a frase hecha). La cuestion, como dije en 1) es tener la competencia para discernir entre la buena informacion y la basura - interesada, operada, detras de la aparente "neutralidad". las ideas, a diferencia quizas de los valores, no son en si inmutables (siempre y cuando se mantenga una coherencia: no soy un posmoderno).
Los apuntes de la facultad, ante la dicotomia planteada, son mas consejeros que censores. Es cierto que en algunas materias falta tematizar el modo o interpretacion de otras posturas, distintas quizas a la de la catedra. Estoy de acuerdo con la opinion de Simoncini con respecto a la falta de informacion sobre los contenidos de las catedras al momento de anotarnos a las materias.
La pregunta 3 tiene una respuesta obvia: estamos en Argentina, con una clase gobernante que siempre, o al menos desde la dictadura militar, desdeño la educacion, y la universidad no es la excepcion (recorte de presupuestos varios, mal pago a docentes, bajas, etc.)
Y los fondos para la investigacion?... preguntenle a Cavallo...
1- Estoy de acuerdo con la opinión de Eco. Hoy en día el acceso a internet está tan generalizado que hay sitios de todo tipo y es verdad que uno, al buscar información sobre algo que desconoce, puede caer en un filtro de información que esté muy alejado de la realidad.
2- Por supuesto que es defendible la oposición entre censor y consejero. Y los libros de las cátedras son consejeros por el hecho de que, en la mayoría de las materias, tenemos textos que nos demuestran las diferentes opiniones sobre determinado tema y queda en nosotros adoptar determinada postura o no. Y nadie nos impide leer otros autores para complementar la información.
PREGUNTA 2
yo no estoy de acuerdo con la distinciòn que propone Eco entre censor y consejero. personalmente considero que todo consejo conlleva, en sì mismo, cierta parte de censura, seleccionando aquellas cuestiones que forman parte del consejo y reprimiendo otras.
en el caso de los textos de la càtedra, podrìa decirse que son consejeros en el sentido de que nos interiorizan en saberes aùn desconocidos por nosotros. pero a la vez son censores ya que la selecciòn del material muchas veces presenta una sola visiòn de las cosas, las cuales nosotros debemos aprehender y tomar como ciertas.
podrìa decir tambièn que, al mismo tiempo, esta censura llega en forma de autocensura, al quedarnos sòlo con la propuesta de la càtedra y no buscar nosotros otro material y otras opiniones referidas al tema.
PREGUNTA 1
creo que es acertada la opiniòn de Eco de que, al tener cada uno un sistema de filtros independientes, se corre el riesgo de que se creen enciclopedias incompatibles y delirantes.
cada uno elegirìa un sistema de filtros de acuerdo a sus ideas, discriminando aquella informaciòn que no considera importante o necesaria. esta discriminaciòn se harà sujeta a una ideologìa, por lo que la informaciòn quedarà cargada de subjetividad.
de esta manera, toda enciclopedia contendrìa datos que estarìan lejos de ser objetivos.
AGUANTE EL DIEGO!!!
Publicado por: Fernando a Abril 19, 2004 03:46 PM1-
Comparto las apreciaciones de Umberto Eco en la entrevista realizada por Gloria Origgi para Radar Libros. Efectivamente, como usuarios recurrentes de la Web, podemos caer en el riesgo de ser los generadores de enciclopedias “incompatibles” y “delirantes”. Creo que el problema reside en el fácil acceso a la inmensa cantidad de opciones y corrientes de pensamiento distintas que brinda Internet. La información aparece indiscriminadamente dirigida a “nadie” en particular y a un ritmo cada vez mas vertiginoso que dificulta su completa asimilación.
Hoy en día consultamos infinidad de datos por la Web, los cuales, debemos filtrar de acuerdo a nuestro entender y capacidad cognitiva que no siempre resulta ser del todo válida o adecuada.
2-
Es admisible la oposición planteada por Eco ya que ambos conceptos: Censor y Consejero, no significan lo mismo.
Basándome en los conceptos anteriores, considero que los apuntes y libros de las cátedras de la facultad actúan como consejeros ya que nos permiten clarificar y enriquecer nuestros pensamientos y además son filtrados por una estructura académica de mi confianza.
1) El miedo de Eco es entendible ya que de hecho existe tal riesgo. Lo que es discutible es el pensarlo como riesgo negativo, no enriquecedor . Pero no seamos ingenuos,más de uno de los que dicen no estar de acuerdo, habrán maldecido alguna vez a los miles de sitios que postergan momentaneamente la búsqueda de información. Lo que sucede es entendible,en frente de lo nuevo nos es difícil aún discernir que es lo más conveniente de adoptar. Esto es aplicable al caso de internet: un espacio al que ciertos sectores pueden acceder, más no utilizar del mismo modo, ni aprovechar todas sus posibilidades. La fórmula infalible en la historia de la cultura (que conozco y que es poca, por lo cual entiendo que semejante concesión debilita mi punto de vista ) saber es poder se repite :el conocer otorga al que conoce un mayor poder sobre ese otro que no lo hace. Este problema referido al propio sistema de filtraje podrí funcionar si lo programamos a nuestro criterio, tarea difícil en tanto sería necesario pasarlo como si todas nuestras caras y luces fueran del orden de lo conciente.
2) Espero no equivocar los conceptos, o la intención de la pregunta (¿debería acaso reponer su fuerza ilocutoria?pésimo chiste de taller de datos)pero creo que la distinción efectuada por Eco es descuidada, tal vez apresurada o condicionada por el contexto. Lo que no querría es subestimar su opinión, pero a mi entender -meramente conjetural- la propia cultura es censura: diganme qué es sino una escala o jerarquía axiológica más o menos por todos respetada dentro de una comunidad(admito comentarios sobre el posmodernismo), qué es un Estado-nación,qué es la gramática, el derecho que rige nuestras vidas, qué es el lenguaje... Para la convivencia, la comunicación la nocion de sujeto distinta para cada época es preciso un mero acuerdo y esto es la regla, la que distingue a un criminal de un carpintero . UNn consejero es también alguien que nos restringe el espectro de potencialidades al recomendar qué aceptar o qué no y esto no sólo atañe a la internet.
Publicado por: Juan Ramiro Cava a Abril 19, 2004 08:50 PM1) Yo creo que si, que efetivamente corremos el rieso. La web hoy en día no nos asegura la fidelidad de la información que buscamos. A mi me ha pasado de buscar información que yo consideraba correcta y no lo era. Cualquier ser humano tiene acceso a poner información en la red y eso no nos da seguridad.
3) La propuesta de Eco me parece muy acertada. El problema sería ¿cómo hace el estado para financiarlos? todos estamos al tanto de la situación actual de las universidades del país, tenemos un gran porcentaje de profesores que nos dan clases ad honorem; pero por el otro lado tenemos alumnos/compañeros que no pueden pagar un texto. Considero que es un buen planteo de base pero en este país habría que modificar muchas cosas del sitema educativo antes de pensar en esta propuesta.
1-
No. El riesgo del que nos alerta Eco, que cada uno tenga su propio sistema de filtros, que cada uno fabrique su propia enciclopedia, que existan cinco millones de éstas, sería suponer que nos podemos abstraer, nos podemos aislar, en todo caso, escapar de la cultura, acción que parecería no ser posible. La cultura aparece como una instancia que reproduce a la totalidad y a su vez sobredetermina a las otras instancias, y para que esto ocurra, como dice Gramsci, es necesario que la cultura ejerza por sí misma un poder, una fuerza, un poder hegemónico. Si alguno de nuestros actos, cualquiera sea, pudiera escapar del universo de la cultura, sería a riesgo de la subjetividad misma. Somos humanos porque somos seres de cultura, y somos esto porque estamos atravesados por la escritura, que crea la definición de los conceptos y los estandariza.
Decir que al ser una información tan amplia, no llega filtrada, en el acto de percibirla mismo, está actuando la cultura y no puede ser nunca un acto individual que escape de ésta e impida la comunicación.
2-
En principio no. El asesor económico en el cual confía Eco para saber qué acciones comprar y cuáles no, seguramente responda a intereses determinados y según esto va a hacer su recomendación. Suponer que entes ¨recomiendan¨ avalados por su reputación que cierta información es válida y que otra no lo es; si éstos entes tienen un discurso de mucho peso, de mucho valor en el mercado lingüístico, es probable que discursos que atenten contra sus intereses nunca sean conocidos por el grueso de la comunidad de un determinado sector. Con la misma ingenuidad con la que un muchacho de 14 años puede creer válida una información errónea - para Eco - sobre el Santo Grial, este mismo sujeto, con la misma ingenuidad, va a ser conducido por la vía recomendada por cierto sector, que responde a sus propios intereses, lo quieran o no, ideológicos.
Enunciar que cierta información se recomienda leer y cierta no, atentaría – aunque la forma se presta al debate – contra el artículo 13 del Pacto de San José de Costa Rica (Conveción Americana de Derechos Humanos) , introducido como derecho positivo en nuestro país en 1984 por la ley 23.054, el cual pronuncia que ¨Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y expresión. Este derecho comprende la libertad de BUSCAR, DIFUNDIR Y RECIBIR informaciones y opiniones de TODA ÍNDOLE, sin consideraciones de fronteras ya sea oralmente, por escrito o en forma artística o impresa, O POR CUALQUIER OTRO PROCEDIMIENTO DE SU ELECCIÓN.¨
Pensar que exista un órgano – o muchos – con el peso de poder influir sobre las decisiones de qué leer y que no, es atentar contra el derecho a la información antes mencionado.
Con respecto a si los apuntes son censores o consejeros, pareciera que la respuesta es que ninguno de los dos, ya que los objetos en si son herramientas, que podrán instrumentarse de diversas formas. Depende de la lógica de circulación del texto en el universo cultural al que pertenecen. Los apuntes son textos, son escritura que crea la definición de los conceptos.
Respuestas
1)Efectivamente, creo que corremos ese riesgo. Pero no creo que siempre sea negativo, además que es muy difícil frenar ya a esta altura la avanzada de Internet. La clave para que esto no se nos vaya de las manos me parece que reside en reconocer cada uno sus limitaciones y no dejar el filtraje librado al azar. Es decir, si uno es consciente que de cierto tema no posee el conocimiento suficiente para filtrar la información no hacerlo uno ni depender exclusivamente del buscador. Una opción puede ser la planteada por Eco sobre distintas instituciones especializadas que monitoreen la red para filtrar esa información. De esta manera, se evita la censura pues todos los sitios continúan existiendo pero algunos están avalados por ciertas instituciones y otros no. Me parece que esto también tiene ciertos riesgos que detallaré más adelante.
Sin embargo al considerarnos “hijos dilectos de la Web” es probable que, lentamente, se forme un círculo vicioso. Es decir, que se termine legitimando como saber aquello que aparece en la Web filtrado por ciertas instituciones, muchas de las cuales pueden llegar a ser creadas justamente para cumplir esa tarea de filtros. Como consecuencia, aquello que no está la red o que no puede ser digitalizado pierde valor o deja de ser considerado información a tener en cuenta.
Lo que sostiene Eco en la entrevista sobre la proliferación de un ejército de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes lo entiendo como el caso extremo de un individualismo absoluto en el que cada uno se transforma en su propio maestro y sólo se tiene en cuenta la información recibida a través de Internet.
2) Para Eco, la censura consiste en impedir la circulación de información y el filtro hace un juicio sobre esa información. Estos filtros tendrían la función de consejeros. Un consejero es aquel que dice que es conveniente para las personas. Pienso que esta oposición planteada por Umberto Eco puede dejar en la sombra algunos aspectos. Se plantea a la censura como algo negativo ya que impide la difusión de cierta información y a los filtros o “consejeros” como una solución posible para la cantidad de información disponible en la Web. Es decir, para poder acceder a aquella realmente valiosa. Aquí se vislumbra un problema: ¿Quién es el encargado de llevar adelante esa función de filtraje? En el ejemplo que propone Eco, esta tarea es desempeñada por la Sociedad Internacional de Filosofía o la Oficina Católica del Cine (aclarando en este último caso que realizaban su tarea fuera de toda consideración religiosa). Pero, en definitiva, pueden ser instituciones serias que cumplen la función de filtros o no. No existe ninguna garantía. Además, es preciso tener en cuenta quien autoriza a esas instituciones a realizar este monitoreo. En el caso que nadie las autorice puede ser peligroso porque cualquiera puede filtrar información incluso sin tener conocimientos sobre el tema en cuestión, pero en el caso que alguien tenga que hacerlo también porque eso puede transformarse en un cierto tipo de censura. Por ejemplo, si los Estados Nacionales supervisan esos monitoreos ¿No podría eso relacionarse con ciertas épocas oscuras de nuestro país cuando se ejercía la censura? Me parece que esta oposición propuesta por Eco no es conclusiva sino que deja al descubierto varios aspectos. Se intenta controlar el avance de Internet y la inestimable cantidad de información que, a través de ella, disponemos mediante métodos que van quedando fuera de contexto histórico. Es prácticamente imposible físicamente que se pueda filtrar toda la información que se presenta en Internet. Esto no quiere decir que no deba hacerse nada pero me parece que la respuesta no está en la Internet misma, sino en los usuarios. Creo que la clave del uso de la Web no está en la censura ni en el filtro de la información sino en la capacitación de los internautas, en la tarea, difícil pero no imposible, de dotarlos con los conocimientos necesarios para que puedan valerse de otros medios además de la red.
En el caso de los libros y los apuntes de cátedra creo que son censores y consejeros. Censores en los casos en que una cátedra elige una determinada información para presentar a sus alumnos y deja otra afuera, por cuestiones de cantidad, volumen. En ciertos casos, también podría tener la función de “consejeros” cuando deja afuera información en relación con un juicio sobre la misma. Por ejemplo, debido a que no está actualizada. Me quedo con la segunda opción. Me parece que el material de estudio, en tópicos como los sociales, nunca debe dar nada por cerrado sino que debe ser la puerta para pensar sobre ciertas cuestiones.
2- La posición de Eco, que diferencia entre censor y consejero, me parece correcta, aunque no se si para ser defendible. Cuando el tema sobre el que se discute es la información el debate se abre mucho más allá de Internet y es muy difícil mantener posturas rígidas que se adapten a todos los medios (red, gráfico, publicaciones científicas, etc.). Pensándolo sólo como posible salida ante la dificultad de internet con respecto a los filtros, me parece una solución válida. Aconsejar tiene que ver con sugerir, mientras que censurar refiere directamente a la prohibición del acceso sobre determinada información, por lo tanto creo el planteo de Eco es viable.
Con respecto a la cátedra y su posición definitivamente es de consejera. Si bien la elección por parte de ustedes de determinado material sobre otro, elimina a ese otro, de ninguna manera se censura el acceso al mismo. De eso se trata la educación en cualquier nivel: gente capacitada y en la cual uno deposita su confianza (desde el momento que decide seguir viniendo, lo avala con su presencia) aconseja al resto sobre que es conveniente, más importante, trascendente, etc. adquirir conociminto.
3- Opino que vive, escribe y publica en Europa por lo tanto su propuesta me parece válida en esa realidad. Por estos pagos ni el salario universitario, ni los insentivos en investigación, compensarían al autor de la obra por su trabajo. Ojalá pudiera ser de esa manera ya que su planteo es muy lógico.
1)Con respecto a la siguiente idea expresada por Ecco: “Cada uno creará un sistema de filtros independientes, y esto proliferará un ejercito de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes”, creo ver aquí una posición ciertamente extremista. Si bien es cierto que la web posibilita a sus usuarios grandes libertades y es con ellos por demás generosa y permisiva a la hora de realizar un filtro individual, no veo aquí una amenaza inmediata e irreparable (Sobre todo en esta actualidad, en este tiempo presente- la web es demasiado nueva y esta poco preparada para hacer frente a lo escrito sobre papel). Como bien dice Ecco, fuimos instruidos en la enseñanza mediante libros, los cuales nos han expresado cierta información, filtrada cuidadosa y especialmente para nuestro mejor aprendizaje (Lo cual no quiere decir bajo ningún punto de vista, que ésta sea información perfectamente filtrada del caudal principal – quizás sí, tras muchos debates, la mas razonable). En lo que a mi respecta, soy consciente de la existencia de fallas y proliferaciones (Aberrantes algunas, no esta de mas decirlo) de la web, en tanto lo referente al conocimiento vía internet, es por eso que sin duda, y siguiendo la lógica de aprendizaje que he mantenido desde pequeño, confío mas en los libros ya ellos me remito a la hora de informarme. Si quiero consultar, averiguar, ahí si pues utilizo la web, pero de por sí, mi nivel de credibilidad y confianza, hacia la información proscripta en la net, lejos esta ciertamente de ser alto. Busco constatar en los libros (Que sin duda han sido por años y años filtrados una y otra vez para el mejor aprendizaje de las comunidades), lo que puedo averiguar mas caudalosa y velozmente por la net. Es por eso que no veo amenaza alguna en que “se pierda la comunicación en la sociedad” (Tal como lo plantea Ecco), ya que estoy convencido de que el hombre confía y confiará siempre más, por muchas décadas todavía, en el libro y en su información, y seguramente perdurará y se sobrepondrá la enseñanza mediante el libro, por sobre la imperfecta (Pero por demás SEDUCTORA) pseudo-enseñanza que brinda la web. Por ahora, y solo por ahora, no hay de que preocuparse...
2)Estoy de acuerdo con Ecco. Pienso que el consejero siempre aconsejará sobre “algo” que conoce bien, y le dará a quien lo consulte, su punto de vista, su pensar acerca de ese “algo”. Así, de todos los posibles consejos, provenientes de todos los posibles consejeros a quienes uno se haya limitado a citar, cada uno tomará aquél que mas se asemeje al propio pensamiento y actuará libremente en pos del mismo, todo esto gracias a la libre circulación de información proveniente de la libre consulta al/los consejero/s. Por otro lado, la censura como bien sostiene Ecco, es el corte de la circulación de información, lo cual me prohibiría automáticamente informarme.
Con respecto a si los libros y apuntes de la cátedra son censores o consejeros, diría que son consejeros, en tanto me brindan un tipo de información especialmente filtrada (Con una línea típica de pensamiento correspondiente a la U.B.A Sociales en este caso) para lograr mi mejor entendimiento. Mas allá de esto, esta en mí aceptar o identificarme con ese tipo de información que me es proveída dentro de la facultad, por más que sea lectura obligatoria. No es censura, obviamente, porque la opción de leer o no dicha información corre por mi cuenta, por mas de que el consejo de la facultad sea leerlo para luego aplicarlo si es que quiero eximirme. Uno decide ante opciones y prioridades...
Creo que las respuestas de Eco pecan al menos de superficiales.
1) En relación al primer tópico creo que Eco dispara esto de “competencia de enciclopedias, algunas delirantes”en forma desafortunada y presenta una exposición que carece de rigurosidad analítica. Creo que sentenciar a la humanidad a la imposibilidad de comunicarse por la competencia de tantas enciclopedias como personas existen es ridícula o cuando menos exagerada. En el último teórico el tema de la construcción de la subjetividad en lo social fue tocado y la profesora señaló que la lectura en soledad nunca es en soledad. Cuando uno se encuentra ante cientos de artículos en un buscador y aplica su propia conciencia crítica para discernir entre unos y otros, esta aplicando filtros que lo exceden, que no son producto de su incólume individualidad sino de la cultura en la que está inmerso, de la comunidad lingüística a la que pertenece y con la que comparte opiniones e interpretaciones de muchos otros textos que le permiten filtrar todo aquello que absorbe.
Por otra parte el hecho de que un texto esté impreso no garantiza su cientifisidad o veracidad, uno apela a reconocer el autor, su formación, otros trabajos que haya escrito y si esos son para Eco los filtros que devienen de la “comunidad de sabios”, pueden operar perfectamente a través de internet.
Podría considerarse que el implementación de filtros aporta practicidad y economicismo al uso de la web pero creo que introducir la idea del “monitoreo especializado” y del peligro de que cada individuo elabore su propia enciclopedia desvía el discurso hacia un lugar más relacionado con lo “razonable” y lo no “razonable” que abre la posibilidad de múltiples cuestionamientos y que son pasadas por alto.
2) En este punto creo que nuevamente Eco cae en un simplismo al señalar las diferencias obvias entre las ideas de censor y consejero sin deslizar al menos ciertos matices.
Comparto los comentarios publicados por compañeros respecto del peligro de que este tipo de filtro ejerza la censura de un modo indirecto. Peligro que reside, en mi opinión, en como estos filtros sean instrumentados.
En la versión completa de la entrevista, Eco menciona la labor de las editoriales y el modo en que ellas actúan como “consejeras”. Ahora bien resulta evidente que en tanto empresas están orientadas hacia fines económicos publican aquello que consideran será vendido pero en ningún caso poseen autoridad de discriminar lo “leible” de lo no “leible” y mucho menos la tendrían de imponer esas categorías sobre producciones ajenas que circulan en un espacio libre. Dudo que sea ésto lo que Eco entiende como “comunidad de sabios”. Creo que la propuesta de Eco necesitaría algunas especificaciones y mayor argumentación.
1) Bien. Creo que Eco exagera un poco tal vez, al ser invadidos por un ejercito de enciclopedias disparatadas y todo eso. Pero en cierta manera, es verdad que de toda la información esparcida en la Web, poca es realmente confiable. Hay muchos que se consideran sabios y publican su información. La mayoría de lo que se encuentra en la Web es basura. Pero el hecho de decidir que es basura y que no, es problema de cada uno. No creo que se necesite de alguien que filtre la información por mi, porque sentiría, no se si una especie de censura, pero si una especie de atentado a mi derecho a elegir. Quien filtre por mi, no tendría que ocultarme (ojo, no es lo mismo que prohibir) información que por ahí a mi si me resultaría interesante. Pero también se complicaría si a la hora de pedirle a alguien que me aconseje sobre algo me da todas las opciones habidas y por haber para que después yo elija. Seria lo mismo que nada. En realidad esto ya remite también a la pregunta 2, pero se relaciona. Si se considera al filtro como un consejero, tendría que darme la posibilidad de si quiero consultarlo o no. Generalmente, cuando voy a comprar un libro, pido que alguien me aconseje, me recomiende algo que pueda ser interesante, y que no sea basura. Si me compro un libro, quiero que valga la pena gastar ese dinero en algo que lo merezca, y en ese caso, mi filtro seria esa persona a la que le pido el consejo. Y si le pido el consejo, es porque confío en su capacidad y conocimiento. Puedo equivocarme. Esa persona también puede equivocarse. En fin, ningún filtro seria totalmente confiable, pero dependería de lo que yo opine, de lo que yo decida hacer con ese ¨consejo¨. Es mas fácil que otros decidan por mi, pero tal vez sienta que lo único totalmente confiable es mi juicio de valor. Yo trataría de conocer toda la información, luego de hacer mi propio juicio de valor, consultaría algún filtro y decidiría luego que hacer.
2) Los apuntes y libros universitarios no considero que sean filtros que censuran. En todo caso serian consejeros, sugieren una determinada ideología, pero no prohíben que otro tipo de material sea consultado.
En fin, creo que después de tanto pensar al respecto, caigo en la cuenta de que cada uno es, en definitiva, su propio filtro. Yo elijo si me parece que lo que leo es o no correcto, si quiero buscar algo mas, o me conformo con lo que se me da filtrado. Cada uno es libre de elegir, negar o aceptar lo que se le brinda. No creo que la situación sea tan caótica como la propone Eco, tal vez lo difícil sea darse cuanta o contar con un espíritu critico que me incentive a ir mas allá de lo dado y me permita reconocer lo legitimo de lo falso.
Pregunta 2: Yo creo que si es defendible la oposicion de Eco entre censor y consejero, porque no es lo mismo una prohibcion a una sugerencia. Creo que los libros funcionan en cada acto de lectura de diversas maneras, dependen de las competencias de compresion de los lectores por otro lados los apuntes actuan a mi criterio como consejeros porque son manipulados para aportar la informacion pertinente y son solo utilizados por quien los necesita y no por una mera imposicion.
Pregunta 3: Creo que Eco basa su propuesta en paises en los cuales el Estado o empresas subvencionan los salarios o las investigaciones, peroe n paises donde los salarios sonn bajos, deberia ser cobrados (no a precios altos) ya que eso permitiria la proliferacion de nuevos textos.
2) Estoy de acuerdo con la opinión de Eco a cerca de la diferenciación entre censor y consejero. Mientras que el censor no permite leer o ver lo que se nos ofrece, el consejero nos ayuda u orienta sobre lo que nos interesa.
Esto muchas veces es relativo y peligroso ya que algo que consideremos como consejero se puede llegar a tornar puramente un acto de censura. Hay circunstancias en las que no seguimos el camino del consejero ya que nuestra opinión paso mas de la que el nos pudo brindar, pero muy diferente es cundo en cambio de consejo hay censura, de ella no podemos escapar.
En cuanto a si los apuntes de cátedra son censores o consejeros, estoy de acuerdo con lo que leí arriba ya que muchas veces los profesores dan textos de mucho tiempo atrás y no dan cabida a nuevas y diferentes interpretaciones. Se explica y evalúa lo que el autor y el profesor explica y no se permite ni siquiera el debate.
3) En cuanto a la propuesta de Eco sobre que los textos universitarios sean gratuitos, seria positiva esa modalidad aunque la creo poco posible para el país en que vivimos ya que cada vez más los subsidios escasean hasta que llegara un momento en que no existan más. Creo que ayudando a las universidades y a los investigadores científicos se estaría creando un país con mucho mas futuro.
1) Creo que el riesgo de que prolifere un "ejército de enciclopedias incompatibles" está un poco exagerado por Eco. Sinceramente, no creo que ni él mismo crea seriamente en esa posibilidad. Utilizando sus propios términos, creo que está siendo excesivamente apocalíptico. Es verdad que la información disponible en la web es, en cantidad, enormemente superior a lo que puede manejar una persona por su cuenta y que, además, se encuentra casi totalmente inclasificada. O, mejor dicho, lo que pasa en la red es que, a priori, toda la información se encuentra igualada en valor, "no hay aplazaos ni escalafón". Pero, por otro lado, creo que el problema está sobredimensionado porque nadie está "en blanco" al momento de exponerse a la información disponible en internet. Quiero decir que, al momento de sentarnos frente a una computadora para navegar en la web, ya cargamos con nuestros propios filtros, adquiridos en distintos circunstancas y lugares, externos a la red. El riesgo que señala Eco sería tal si la web fuera la única fuente de información con que contásemos los seres humanos, o, al menos, la fuente principal, que, creo, ni siquiera eso es. Uno obtiene de la red toda clase de información, menos información importante. Todavía internet no ha superado el "prestigio" que poseen los libros como fuente de información. Digamos que nadie considera (¿nadie? bueno, no sé, estoy hablando por mí), nadie considera demasiado confiable a la información obtenida de la red. Y por otro lado, ante el desconocimiento, como en el caso del Santo Grial o el de la Filosofía, ejemplos citados por Eco, siempre está la posibilidad de consultar cualquiera de las fuentes existentes por afuera de la red. En todo caso, habría que ver qué es lo que garantiza el hecho de que el acceso a la publicación en papel sea tan restringido (al menos en comparación con el acceso a la publicación en internet).
2) Próximamente en las mejores salas.
Publicado por: Javieer Asioli a Abril 20, 2004 12:41 PM2) Estoy de acuerdo con la oposición entre censor y consejero. Me parece que Eco cuando habla de consejero se refiere a textos, instituciones y/o personas especializadas en ciertos temas que cualquier persona interesada puede consultar. Es importante tener en cuenta que estos consejeros brindan una interpretación posible entre muchas de un determinado tema y que esa interpretación no es la verdad absoluta. Cuando abordamos un tema por primera vez y tratamos de buscar información ya sea en Internet, en una biblioteca, etc. necesitamos cierto conocimiento en el cual apoyarnos para empezar. Los temas pueden abordarse desde diferentes aspectos y si no tenemos ningún punto de referencia en el cual apoyarnos necesitamos consultar a alguna persona, institución, etc. que pueda guiarnos. Por ejemplo, cuando ingresé en el CBC yo no tenía conocimiento de los escritos de Marx. En ese momento, fue necesaria la explicación de la profesora de sociología y la lectura de autores que escriben sobre Marx para comenzar a conocer sus conceptos básicos. Si yo hubiese leído algún texto de Marx sin alguna explicación previa seguramente no hubiese entendido nada.
Yo considero a los consejeros como una guía para abordar temas que desconocemos, como un punto de referencia a partir del cual podemos partir. Una vez que uno comienza a interiorizarse y a conocer profundamente una cuestión formula su propia interpretación que puede oponerse o no a la de su consejero. Me parece importante recalcar que la información e interpretación que los consejeros puedan brindar no son absolutas, son cuestionables. Al ser una interpretación de un determinado tema se supone que se desechan en ella ciertos aspectos y se revalorizan otros. Si un consejero se presenta como el poseedor de un conocimiento verdadero y absoluto y no brinda información que considera impertinente sería un censor. Un buen consejero daría toda la información que conociera o tuviera a su alcance aún cuando estuviere en desacuerdo con algún aspecto de ella.
Los apuntes y libros de cátedra actúan como consejeros para abordar ciertas cuestiones desconocidas o no. Hay que considerar que estas publicaciones responden a una visión entre muchas posibles de la realidad. Si se hace referencia a otras publicaciones que pueden coincidir o no en la visión de la cátedra y se deja en claro que esta visión no es la verdad absoluta y que hay muchas formas de interpretar un tema se estaría cumpliendo con la función de consejero.
La diferencia entre censor y consejero es que el primero corta intencionalmente la circulación de información por estar en desacuerdo con ella o porque la considera perjudicial o poco importante a su juicio. Se considera como el poseedor de la verdad. El consejero, si bien practica cierta censura al desechar cierta información para formar su interpretación de la realidad, se presenta como poseedor de una visión de la realidad posible entre otras y que puede ser cuestionada. Además, no niega información que se oponga a su forma de pensar y reconoce sus limitaciones en cuanto al conocimiento de determinado tema.
1) Me parece que no corremos riesgos de "que proliferen un ejército de enciclopedias incompatibles y delirantes". Cuando uno entra a Internet y busca información en los buscadores lo hace utilizando filtros propios no tan independientes ya que a través de la educación ya sea formal e informal fuimos instruidos bajo las mismas pautas culturales. Hay procesos cognitivos, métodos de aprendizaje comunes a los individuos de una sociedad que hace que seleccionen y aprehendan información de una determinada manera. Tenemos que tener en cuenta que no todos son hijos de la web ya que en Argentina es muy bajo el porcentaje de personas que poseen o tienen acceso a Internet. Este medio de comunicación y su uso no está lo suficientemente instalado en la cultura de esta sociedad. Hoy sigue predominando como fuente de información y de aprendizaje la educación a través de los libros que es más efectiva que la búsqueda de información a través de Internet. Los contenidos en los libros están más cuidados que en Internet.
1-
Estoy de acuerdo con lo que plantea Eco al decir que corremos el riesgo de tener nuestro propio filtro. Porque una vez que nos salen los resultados de las búsquedas es por nuestro sistema de filtro por el cual determinamos que es lo que nos interesa de los resultados y que no. También en algún punto puede llegar a ser, los filtros, incompatibles y delirantes.
2-
Me parece que la postura de Eco es defendible ya que da una clara visión entre lo que es censura y lo que es consejero. Dando a entender que el consejero es el que evalúa cuales son los pasos o postura que debemos tomar frente a un tema, pero siempre teniendo en cuenta nuestros intereses en el momento de recurrir al consejero. Pero obviamente queda en cada uno tomar lo que nos indica o no. En cambio lo que intenta explicar que el censor lo que hace es sacarnos la posibilidad de elección.
Con respecto a los apuntes y textos de las cátedras, considero que se los podría ubicar en el lugar de consejeros porque siempre se nos intenta mostrar las diferentes posturas con respecto a un tema haciendo de esta forma que nosotros mismos logremos obtener una postura clara y definida de un tema en particular.
RECOMENDAR VS CENSURAR:
Publicado por : Mercedes Pérez Cedrés.
20/04/04.
Un recomendador de libros tiene que ser sin duda una persona que goce del reconocimiento y la trayectoria necesarias para que sea tenido en cuenta.La naturaleza misma de esta relación genera una autocensura puesto que el que consulta casi nunca cuestiona la opinión del "experto"
No solo estoy de acuerdo con la opinión de Eco de que los libros universitarios deben ser gratuitos , sino que además la constitucón nacional reconoce como un derecho de todos los ciudadanos el acceso "GRATUITO" a la misma y en el articulo no se hace diferencia ni se establece un tope para la gratuitidad de la misma por lo que debe ser aplicada a todos los niveles del sistema educativo si lo que queremos es que la educación siga formando parte de un sistema democrático.De lo contrario estariamos tiñendo a la misma de un tono Elitista y por lo tanto Anticonstitucional .Ningún sistema democrático que se precie de tal debe permitir semejantes tácticas de exclusión social.
Publicado por: a Abril 20, 2004 03:29 PM1.En efecto corremos el riesgo de que al poseer cada uno un sistema de filtros independientes traiga como consecuencia un ejército de enciclopedias incompatibles, es decir, en una sociedad donde las personas tienen cada una su propio sistema de filtro, su propia enciclopedia, a la lñarga estas compiten y es ahí donde se pierde la comunicación.
Eco sostiene que el filtraje de información es el problema fundamental de la web, ya que es en este medio donde cada una de las personas se encuentra con una amplia gama de información que de no ser filtrada (aunque sea de manera azarosa) no podría ser asimilada.
2.Sí es defendible la oposición entre censura y consejero. Eco afirma que la solución para el óptimo funcionamiento de los sistemas de filtrado es que existan autoridades externas y/o internas a al web (por cada disciplina o tema) para que monitoree la información. A esta autoridad que filtra la llama consejero. La censura consiste en impedir la circulación mientras que el filtro hace un juicio sobre esa información, por esto mismo considero que los libros y apuntes de cátedra son consejeros, ya que representan un punto de vista, una versión, como dice Umberto Eco un juicio.
“La tecnología como algo natural”
Todavía me sigue rondando en la cabeza si realmente la computación es una tecnología que hay que tomar de forma natural. No sólo para un conocimiento tecnológico sino también para un buen desarrollo de la vida diaria. (Ong)
Eco hace referencia a los buscadores de información. Plantea que no son un sistema de filtraje de información.
En lo personal agrego dos cuestiones a esta idea de Eco. La primera es la variedad de temas. La Web es una gran base de datos y con colocar una sola palabra del tema a buscar puede disparar para cualquier lado.
La segunda es una pregunta. El navegante generalmente se pregunta: ¿Esto me sirve?
Un buscador puede guiar o aproximarse a un tema. Puede catalogar de forma convencional los temas que se busquen. También puede ordenarlos de una forma jerárquica.
Llamo navegante nativo a aquel que no esta profundamente experimentado y preparado para manejarse en el en este conglomerado de generalidades.
Se está al frente de un enjambre de títulos y breves explicaciones. El navegante “nativo” va ir escogiendo las páginas según la seriedad y planteamiento del tema, tanto en el título como en la breve explicación.
Aquí se produce un quiebre. Aquí es donde el navegante se pregunta: ¿Esto me sirve?
El navegante nativo es comparable con el “paseante” o “detective” que Charles Baudelaire menciona en su texto. ¿Por qué? Porque estos paseantes o detectives se encuentran en las calles en las avenidas buscando marcas o huellas. Y los navegantes nativos recorren paginas y paginas en busca de temas, tal vez su razón de vivir.
Refuerzo mi primer comentario sobre aquellos navegantes nativos que se encuentran solos mirando la pantalla, tratando de transformarse en una enciclopedia con el siguiente ejemplo:
“Un alumno universitario tiene que realizar un trabajo para la universidad. Como tiene problemas de diferentes índole no llega a realizarlo o está a poco de la entrega, decide bajarse una monografía por Internet.
Entra a un buscador pone el tema y se visualizan en la pantalla títulos y breves comentarios realmente muy “sensacionales”. Escoge uno de ellos luego de una leída rápida. Lo presenta en la facultad.
En la entrega de trabajos prácticos el profesor lo felicita pero lo extraña la gran coincidencia con un trabajo de Olson”.
El ejemplo trata de explicar las ventajas y desventajas de este espacio virtual. Las grandes ventajas que tiene está gigantesca base de datos, pero como a una persona le puede jugar en contra.
Este ejemplo también abre una nueva cuestión: ¿Se puede sacar provecho de esta nueva tecnología?. ¿Se pierde la moral y la ética? (En el caso del alumno). ¿En que puede terminar esta tecnología de avanzada?
Luego de haber contestado esta pregunta todavía me cuestiono si realmente la computación es una tecnología que hay que tomarla de forma natural. No sólo para un conocimiento tecnológico sino también para un buen desarrollo de la vida diaria. (Ong)
“Una depende de la otra”
2) Pueden surgir varias dudas en la diferenciación entre Censor y Consejero.
A mi entender se produce una dicotomía. “Una depende de la otra”
Eco dice: “ Si yo voy a ver a mi consejero económico y me dice que acciones puedo comprar y que accione no”. El consejero económico de Eco actúa de censor y consejero al mismo tiempo. ¿Por qué?
Porque primero le plantea la necesidad de ganar mas comprando un tipo especial de acciones y luego le plantea que NO puede comprar otras acciones porque perderá dinero. Lo aconseja de un lado pero lo censura de otro.
A mi entender yo creo que se produce un juego en bloque entre el censor y el consejero. Aconseja pero censura de alguna de forma.
NO compres esas acciones es una negación. PERO si compras estas otras. Ahí nace el consejero.
Otro ejemplo:
“La madre le dice al niño: Hijo, tienes que estudiar para ser alguien en la vida y asi poder llegar a obtener dinero”.
Aquí también se produce una censura pero también aparece el consejo.
“ESTUDIA, para ser alguien y ASI poder conseguir dinero”.
Eco también dice: “El trabajo de filtrar forma parte de la educación. La censura consiste en impedir la circulación de información”. Traigo esta frase para responder si los libros y apuntes de la cátedra son censores o consejeros.
En cierta forma son las dos cosas. Recordar lo mencionado anteriormente: “Entre el censor y el consejero se produce un juego en bloque.
El material elegido para los teóricos y los prácticas es realmente muy bueno, pero en el caso particular de la comisión donde me encuentro hay que elegir un tema sobre una estructura particular ya acordada entre el profesor y sus ayudantes. En este sentido se ve reflejado esta dicotomía, a la cual hice referencia anteriormente.
Se puede elegir cualquier opción pero mientras mejor sea la propuesta y menos riesgo de perder, va ser mejor. Pero optar por la opción menos conveniente suele ser más dificil, no sólo por saltar mas piedras e ir esquivando obstaculos, pero tal vez al final se encuentre un resultado mucho más rico que lo simplista de la mejor opción.
“La conclusión”
3) En cierta forma lo que plantea Eco en este punto no sucede en todos los países.
No quiero caer en una discusión política, educacional o económica, pero hay que tener en cuenta el caso Argentino. ¿Por qué? Porque muchas cosas no se pudieron hacer. Esto se debe a cuestiones financieras simplistas.
Para enunciar algunas cuestiones referidas a este tema:
- El presupuesto público destinados a las investigaciones, cada vez menos. MENOS RECURSOS, MAS IDEAS Y SUEÑOS.
- El salario universitario cada vez es más bajo y para nada parecido a un incentivo. MENOS RECURSOS, MAS CREACIONES
- Los textos universitarios gratuitos son parte de los sueños de los estudiantes y profesores. Pero al bajo incentivo, bajo salario, las opciones más baratas suelen ser las más inteligentes.
Un ejemplo de esto es el Weblog de la cátedra.
“ En este punto nace una gran duda que recorre las tres preguntas y que no pude resolver.
¿La tecnología es realmente necesaria para la vida natural del hombre? Realmente, ¿hay que dejarla de verla como algo artificial para naturalizarla?”.
1) Es cierto que se pueden encontrar infinidad de cosas en la web. Creo, como plantea Eco, que se corre efectivamente un riesgo: "una civilización en la que cada uno fabrique su propia enciclopedia". No todo es incompatible y delirante porque no podemos negar que se construye "saber", como es el weblogs de la cátedra; pero "uno se puede imaginar lo que podría producir el filtraje individual hecho por cualquiera, supongamos por un muchacho de catorce años". Aqui sí la competencia de enciclopedias sería delirante. En cuanto a los mecanismos de control no estoy muy interiorizada pero deber{ia existir algún tipo de regulación para que los sitios encontrados sean correctos y no "el producto de locos ocultistas delirantes".
2) Es defendible la oposición sugerida por Eco, ya que, una cosa consiste en hacer un juicio sobre la informaci{on y otra es impedir la circulación de esa información (censura). Los libros y apuntes de c{atedra son consejeros porque filtran la información más pertinente de acuerdo a los objetivos propuestos para el desarrollo de la materia.
1.- Eco acierta en el planteo del problema de la proliferación de enciclopedias debido a la inopatibilidad de un sistema de filtros independientes. Esto se debe a la masividad de la información que circula a traves de la red. Esta masividad es la que hace que un ser humano no pueda revisar y explorar todos los sitios acerca de una información determinada. Los filtros son herramientas que median entre la información y los internautas para el beneficio de estos últimos.
Siempre, de todos modos, se debe mantener una actitud de desconfianza con lo que se saca de internet. La puesta en duda de la información y los conocimiento es clave en el comportamiento crítico que debe caracterizar a una persona que busca conocimiento. Buscar diferentes fuentes, en este caso páginas web es un pequeño ejercicio de filtraje que nunca etsa de más hacer.
En cuanto a los filtrajes que monitorean la información tambien se debe tener cuidado porque siempre se transmite una versión de los contenidos y estos en algunos casos pueden responder a intereses determiandos que modifiquen alguno aspectos de la información. Nunca esta de más cuestionar lo que leemos y consultar otra fuentes.
2.- La oposición consejero/censor responde a un accionar distinto. El consejero en ningún momento cercena la producción o circulación de información, solo recomienda confiar en la información que el considera más fidedigna o confiable, con mayor rigor de verdad. El censor actua bajo una mentalidad destructiva, no permite que una información pueda ser leida por otros. Nada que afecte la libertad de los individuos y la libertad de exoresión puede considerarse bueno en una sociedad democratica, más en internet que es todo un mundo a favor del libre intercambio de información sin restricciones.
La censura nunca soluciona nada, en el caso de que alguna publicación de internet haga apología de lo ilegal o el odio racial, los responsables de estos sitios deberan responder por sus publicaciones, deben hacerse cargo de las responsabilidades ulteriores de sus publicaciones.
Los apuntes de la catedra son consejeros, nos guían a traves de una línea de conocimientos que son para nuestro beneficio y contribuyen a la correcta formación de un comunicador social. No censuran porque tenemos siempre las fuentes de los textos fragmentados que a veces se lee, para ahondar más en los temas y nunca se impide la lectura de otras fuentes siempre y cuando sean pertinentes a los contenidos en cuestión.
3.- La propuesta de Eco de que los textos universitarios sean gratuitos me parece un poco alejada de las posibles realidades de varios países en America Latina. En un país donde la gran mayoría de los salarios universitarios son mínimos y donde otra gran cantidad de los docentes universitarios trabajan ad honorem, esta posibilidad de que los textos sean gratuitos es muy improbable. El incremento de los recursos para la investigación y producción de conocimiento podría hacer que los textos fuesen gratuitos, más aún cuando el conocimiento producido este relacionado con la investigación conjunta entre universidades estatales.
2. Según mi parecer la diferenciación hecha por Eco entre "Censor" y "consejero" es totalmente defendible y bastante útil a la hora de hablar del enrequecimiento cultural de los individuos.
Es una tendencia bastante común de los seres humanos eso de buscar el consejo de quienes más saben sobre los temas que nos interesan o bien para informarnos directamente o bien para que nos aconsejen dónde encontrar buen material sobre el tema en cuestión. Esta actitud me parece válida y práctica, ya que simplifica o acorta el camino del aprendizaje. Por otro lado, me parece un tanto peligrosa si la persona que pide ayuda a un "consejero" toma su palabra como la verdad absoluta y hace suyos sus puntos de vista, sin seguir averiguando por otras fuentes también confiables para mantener su independencia de pensamiento. Lo ideal sería buscar buena información que coincida o no con las ideas que tiene sobre el tema nuestro consejero, para así fundamentar nuestro punto de vista sobre la cuestión.
Esta actitud, así planteada, es muy diferente a la de un "censor" que lo único que hace es impedir la circulación de aquel material que considera inadecuado, sin brindar razones valederas y arrogándose el derecho de decidir por los demás qué es válido y qué no, al colocarse en un lugar de autoridad. Esto sí me parece muy desechable, ya que creo que lo que deben hacer los que saben sobre un tema es aconsejar y después cada individuo sabe qué toma y qué no de esa palabra, según su criterio.
En cuanto a los apuntes y a los libros de Cátedra, pueden funcionar de las dos maneras, dependiendo del criterio de quien lo realiza.
Si es un material hecho a conciencia por un profesor que se preocupa porque sus alumnos aprendan y se informen sobre ese tema y no solamente sobre lo que piensa él sobre la cuestión y no realiza un recorte muy grande del tema y además sugiere distintos materiales de lectura complementaria, me parece que en ese caso funcionaría como un "consejero" apropiado para aquellos que se están acercando a ese tema en particular. Si en cambio, lo único que hace ese apunte o libro es querer "adoctrinar" al alumno, convencerlo de que lo único valedero es lo que piensa el titular de esa materia, cerrando todo espacio al diálogo y al discenso, me parece que ahí fundionaría como un "censor".
3. En cuanto a la gratuidad de los libros universitarios mi opnión se divide según haya que considerar los distintos intereses.
Como estudiante me vería bastante favorecida por esta gratuidad que me permitiría leer muchos más textos sin tener que preocuparme para llegar a fin de mes y eso redundaría en un aumento de la cultura de quienes accedan a este beneficio. También sería valedero preguntarse si sólo por el hecho de acceder al material, los alumnnos nos preocuparíamos por leerlos y enriquecernos o sólo sirvirían como adorno en nuestra biblioteca. Muchas veces el acceso fácil a la informacipon no significa -necesariamente- que este llegue provechosamente a más personas.
Considero que con los bajos sueldos con los que reciben los profesores en nuestro país y con los casi inexistentes incentivos para la investigación, acá sería irrisorio considerar que toda la labor intelectual que significa realizar una obra por escrito quedaría retribuído por estos valores. Me parece que considerado bajo este punto de vista simplemente economicista, los derechos de autor funcionan como un incentivo más a la hora de que el académico se decida a enfrentar la difícil tarea de publicar. También pongo reparos a esta postura cuando por el hecho de percibir este tipo de derechos lo que se hace es cambiar solamente un par de detalles para forzar una nueva venta editorial que impide el estudio a todos aquellos que no poseen el dinero suficiente para comprar el material de estudio y dependen de conseguirlo prestado.
En definitiva, considero que habría que buscar un punto intermedio. No sé bien cómo podría ser este, pero se podría subsidiar a este tipo de publicaciones así los autores cobrarían lo que les corresponden y serían más baratos para quienes los compren; o establecer un buen sistema de becas en las universidades nacionales que incluyan este tipo de material.
1. No sé si corremos ese reisgo que menciona Eco, pero sí corremos el de ser mal informados en nuestra buena fe al buscar material en la Red, cayendo en sitios que falseen -por cualquier motivo- la información que necesitamos. Creo que esto habría que buscar de prevenirlo.
Publicado por: María Belén Favre a Abril 20, 2004 04:58 PMPreguntas 1 y 2
Coincido con lo que dice Eco en cuanto a que si cada uno de nosotros tenemos un sistema de filtros independientes habría un ejercito de enciclopedias incompatibles y delirantes, esto sucede debido a que en la web (por ejemplo en los buscadores como google) cada una de las personas puede encontrar infinita información sobre un tema "X" algunas correctas, algunas aproximadas y otras incorrectas o hasta absurdas. Cada una de esas personas va a filtrar ese contenido de manera diferente y además algunos se dejaran llevar por informaciones incorrectas (sobre todos lo que no conocen nada sobre el tema bscado). Entonces tenemos a un número diferente de individuos que tendran visiones, conceptos muy distintos sobre un mismo tema llegando a la instancia que todos pensariamos de diferentes maneras sin poder llegarnos a comprender entre nosotros.
Por este motivo (respondiendo la pregunta dos) creo necesario e importante que hallan "consejeros", una autoridad en la web que filtre la información y que aconseje a los individuos sobre cual de ellas es confiable y cual no. La definición de "consejero" no es la misma a la de "censor", yo estoy hablando de alguien que nos aconseje sobre qué página, sitio, información elegir sabiendo la confiabilidad sobre ese sitio o la inconfiabilidad; muy distinto es un censor que no nos aconsejaria sino al contrario nos diría: "en esta página sí" ; "en esta página no".
En internet hoy en día cualquiera puede publicar cualquier cosa sobre cualquier tema, eso no se debe censurar pero si se debe saber que información es verídica o no y esto lo podriamos saber mediante "consejeros web".
Por este motivo defiendo la oposición sugerida de Eco entre "censura" y "consejero", ya que la censura sería impedir la circulación y publicacion de información mientras que el censor sería una autoridad que aconseje a ls usuarios sobre las diferentes informaciones.
Eco igualmente postula que hay otra discucion en cuanto en que lugar esta autoridad de filtraje debe ser representada. Personalmente pienso que deberia manifestarse en el exterior de internet ya que todos podriamos acceder a esa información. Si las encontarriamos en el interior de la web sería lo mismo a lo planteado anterioromenete ya que estariamos dudando si el sitio consejero es verdadero o falso.
Con respecto a los apuntes de cátedra y libros pineso que son consejeros, en la facultad nos enseñan difeentes autores, diferentes posturas de varios autores sobre un tema, etc; pero uno puede hacer su propio juicio sobre deternimados temas. Y esto debe ser promulgado por todos los profesores, el debate sobre libros estudiados debe hacerse siempre. Hay textos que leemos en la facultad que fueron redactados hace mucho tiempo y seria ilogico estudiar los conceptos y no discutirlos precisamente porque esta sociedad no es la misma que hace años atrás.
Sí actuarían como censores si los profesores nos dirian: "lo que dice marx es verdad y no cabe duda de ello, es asi y es asi" personalmente nunca me paso esto. Los profesores cada vez más nos hacen criticar, o defender los libros y los pensamientos de otros autores y eso es la facultad.
1)Es posible que al poseer cada uno de nosotros un sistema de filtros independientes prolifere un ejercito de enciclopedias "delirantes". Pero habría que ver que es lo que garantiza que una enciclopedia se aoherente. La "comunidad de sabios", según quien la mire, también pude ofrecer enciclopedias delirantes.
Creo que los "filtros individuales" no deben ser minusvalorizados, pues pueden ser también propicios paramiradas creativas.
2)Coincido en que consejero y censor no son lo mismo. De todos modos creo que el soberano de la lectura es el propio lector, que debe tener conocimiento tanto de aquello que lee, como de quien se lo aconseja; en ese sentido, considero que los libros y los apuntes universitarios son una especie de "mapa", de consejero con el cual valerse para arribar con cierto vagaje (pero libremente)los temas que nos interesan.
2) Creo que el riesgo de proliferación de filtros podría darse del mismo modo en el sistema tradicional de lectura. Es acaso la publicación x medio de una imprenta una forma diferente a la que es vía internet en este sentido? Entonces, por que surgiría recién con este último medio, una proliferación de filtros que no se hayan ya generado con anterioridad? Esto sucede con todas las publicaciones y por ende, surgen filtros en todas ellas. LO que para Eco debería usarse es una forma de advertencia.
3) En una sociedad con un sistema educativo ubicado como una de sus necesidades básicas (hablemos claro: que esto sea un hecho real y no una utopia utilizada en discursos políticos), los textos universitarios podrían ser dados de forma gratuita. Pero recordemos que Eco también es estudiado por muchas universidades mundiales y no es meramente un científico (acorde a lo por él dicho acerca de los escritores sí tienen una remunaeración por sus obras)
1) La verdad es que no comprendo del todo los pensamientos de Eco. En cuanto a lo referido a los filtros, no creo esto tan cierto. Porque si Eco dice que cada uno de nosotros ha tenido los mismos filtros, entonces ¿cómo romper con esa estructura? Me parece que si procesamos cierta información de internet es en base a otros procesos de filtraje que realizamos en cualquier momento de nuestra vida cotidiana. Según nuestros gustos y nuestras creencias, tomaremos ciertas informaciones de internet que corresponden a una forma de ver las cosas: la nuestra. Esta es la gracia de la diversidad, si no todos consultaríamos la misma página y extraeríamos de ella los mismos datos.
2) Me parece que lo que manifiesta Eco con respecto a los buscadores es cierto en algún sentido. Los buscadores son consejeros en cuanto aportan de manera simplificada un trabajo que, al menos yo, no estaría en condiciones de hacer de otra forma. Cuando él expresa que hay sitios que son “basura” o incongruentes, estoy de acuerdo. Pero no me parece que el mismo buscador seleccione y suprima estos sitios. Esta acción sí la considero un acto de censura, porque creo que está en uno mismo elegir sobre el resultado que arroja el buscador. Ejercer los usuarios de la red “nuestra” discriminación, para así, fomentarnos un espíritu electivo y crítico.
En cuanto a los apuntes de la cátedra no creo que sean censores. Si bien es cierto que pertenecen a una selección, se supone que los docentes han leído muchos textos referidos a la materia y consideran que éstos son los mejores. En este caso el rol del apunte de la cátedra es el de un consejero. Yo confío en que los textos elegidos para el aprendizaje de la materia aborden diferentes perspectivas sobre una misma temática.
1-¿A qué le teme Eco ¿A lo que Internet hará con los usuarios? ¿O lo que los usuarios harán con la herramienta?
UMberto duda del sentido común, sabe que las elecciones de los individuos en estas sociedades tienden a la mezcla,el pastiche,la información eficaz, el dato; antes que al conocimiento de procesos, el consumo desinteresado de arte, la búsqueda de autoconciencia...
Laimagen de la biblioteca infinita CON ENCICLOPEDIAS QUE LLEVAN EN SÍ LA INFORMACIÓN DE TODA LA BIBLIOTECA YA FUE INTUÍDA POR bORGES RESPECTO ALA CULTURA DE la letra impresa.Es decir que es un problema de la historia de la cultura, no del nuevo medio.
La libertad de nutrirse es tácita,supuesta, así como la libertad de comprar,de pensar, de trabajar,y como estas libertades,la de filtrar es claramente condicionada ¿Alguien creería que las "enciclopedias" serán tan variables como la cantidad de hombres? ¿Eco sabe,con ese saber que dan los círculos de sabios,que elpueblo es charlatán y es por eso que tanto teme al riesgo del ignorante eligiendo,de que deje de leerse,sea impreso o en la web, lacultura que elproduce?
Los filtros no son de ninguna manera independientes, esta el usuario condenado a elegir bajo algún parámetro.Estamos encajonados en la existencia particular, moldeados por todos lados, normalizados hasta el absurdo.
Ya lo dijo Eco: toda cultura es un gran filtro; su solución "consejera" parece una más de las mágicas propuestas ilustradas que acaban siendo vehículo para hacerle una finta alproblema estructural: lA cultura educativa ya corrupta por lainformación y sorda frente a la necesidad de inculcar espíritu crítico, una actitud para hacer el propio filtro.
El consejo no es censura,es dogma disfrazado.
2-Los libros y apuntes de cátedra no son consejo porque hay obligatoriedad.No son censura porque ni se considera a lo otro para negarlo, ni menos aún involucrarlo dialécticamente. Están,además, dentro de un programa institucionaL e impreso(legitimidad dada por la letra impresa y la inst.). Su conocimiento,por otro lado, condiciona la aprobación de la cursada; más, haY UNA CORRECTA LECTURA DE LOS TEXTOS: LA PROPUESTA POR LA CÁTEDRA (O DEBERÍA DECIR por EL AYUDANTE DE PRÁCTICIOS?) Y LAS OTRAS POSIBLES SON ANECDÓTICAS.Por esto más que consejo o censura estas propuestas académicas llevan en sí el virus del libro sagrado,del dogma consagrado.
Respecto a las opciones que Umberto plantéa: ¿Quién le dijo que elcírculo de sabios es un buen consejero? '¿Quién da el aval: el dinero, elpoder institucional,o solo elfantasma de Platón y su República? Esta pretención de verdad en ciertas mentes es por lo menos poco democrática (¿Eso es bueno o malo?)
"El filtraje está en la base de la educación" porque no podemos conocer todo pero ¿qué ocurre cuando el filtro antes que presentar información oculta otra de igual legitimidad?
Insisto, ese consejo huele a viejo.
La verdad es que en los ultimos años internet se ha transformado en un medio bastante masivo. En mi opinión efectivamente se corre el riesgo de poseer un sistema de filtros independientes. La masividad de información que aparece por busqueda no permite una elección de la información a conciencia. La mayoria de las veces buscamos informacion sobre temas de los cuales queremos adquirir conocimientos y por ende pueden derivar en sitios que nos den información erronea. La mayoría de los sitios de internet son delirantes, ya que la libertad que este medio otorga ess muy amplia, podemos aprender desde como armar un bomba hasta un curso de japones en 2 lincks.Es por lo tanto casi imposible que se puedan generar organismos que controlen los contenidos, por un lado porque siempre existen maneras de conseguirlos. Y por otro porque la información varía constantemente y sería casi imposible controlarlos a todos.
La posición sugerida por Eco entre el censor y el consejero, es defendible. Ya que de esta manera se puede orientar al usuario, sin que esto signifique obligarlo a dirigirse a determinados sitios y no a otros. Sin embargo, según la postura de cada individuo variará la opinión sobre el consejero; ya que puede pensarse que este recomienda ciertos sitios, por su ideologia o por otros intereses. En ese caso hablaríamos de censura encubierta. Solo podría llegar a respetar la idea del censor en los casos de pornografía, ya que es de muy fácil acceso para los menores.(Aunque en mi opinión yo pondría mayores restricciones para entrar en los sites para solucionar este problema, sin recurrir al censor.) Con solo poner que tienen mas de 18 años pueden ingresar a cualquier site de este tipo. y lamentablemente la mayoria de los padres no tienen control sobre estos temas.
La verdad es que despues de tantos años de dictaduras y censuras en la Argentina, creo que debe haber poca gente que este de acuerdo con el consejero, mucho menos con el sensor.
Hasta el momento me parece que los libros de esta catedra son consejeros, sobre todo en el web site, porque cada uno puede optar por adquirir mas o menos información segun el tiempo del que disponga en ese momento.
En otro momento contestare las otras 2 preguntas...
2) Creo particularmente que la argumentación que construye Eco acerca de la diferencia entre censor y consejero es bastante débil. En primer lugar porque me parece que esa función que ejercería de consejero en la web es bastante mas compleja que la que realiza un agente de bolsa. Es extraña también, sobre todo viniendo de un semiólogo, esa pretensión de universalidad o mejor dicho de objetividad que permitiría que un “grupo de sabios” fiscalizara y clasificara tanta información y nos lleva a pensar algunas preguntas: ¿Con que criterios realizarían dicha clasificación? ¿Criterios estrictamente científicos? ¿Existen hoy día criterios científicos claros y unívocos?
Esa atribución que pretende tomarse Eco y su concepto de “comunidad de sabios” es para mi manera de verlo bastante medieval, por su carácter elitista, asimétrico. Estaríamos frente a unos especie de Templarios del Saber que desde la oscura virtualidad de la pantalla digitarian a lo largo de la historia el flujo de la información.
Por otro lado y para finalizar mi respuesta no es sorpresa para mi que Eco tenga estas ideas, si uno lee algunos libros de el, en mi caso me paso con “El péndulo de Foucault” se puede advertir cierta vanidad erudita que la verdad que a mi me cansa. Nadie hubiera esperado, creo yo, que Borges hubiera opinado distinto de Eco si le hubiese tocado vivir en estos tiempos. La “diferencia” es que Eco es de izquierda (¿!). Y en este punto se abrirían nuevas preguntas que se alejan del tema que aquí nos interesa.
3) Esta pregunta es difícil de responder porque hay que retroceder un poco para contestarla, ya que Eco parte de la base de que el salario universitario y los incentivos para la investigación son una realidad concreta. En este país esta muy claro que esto no es así. Sinceramente creo que la discusión es puramente económica y habría que pensar si ese dinero de salario e incentivos, en el caso de existir, es suficiente para el desarrollo de la educación y la investigación en países como el nuestro. Lo que se me ocurre pensar es que Eco no vive de la producción de textos científicos ni universitarios.
1.
Creo que el riesgo esta planteado estrechamente no en la pluralidad de enciclopedias, sino en creer que las fuentes de información pueden ser confiables sin ningún tipo de cuestionamiento. Si alguien, para hacer una investigación sólo busca información en la web,sin dudas su trabajo, va a ser inóspito.
Tal vez este riesgo que plantea Ecco tiene la carga extremista del ejemplo. Realmente ,e parece que hace falta un poco´más de contexto para entender el tipo de riesgo.
Esto tal vez sea tildado como una actitud típica de desconfianza frente a la nueva tecnología, pero realmente esta critica esta siendo apuntada hacia otro lugar.
Creo que la información siempre debe ser cuestinada, sin importar su origen, tanto los libros como la web, como los medios de comunicación en general. Si es que vamos a conocer aspectos de algunas realidades que tasl vez no comocemos es preciso apuntalar los cuestionamientos. Muchas veces le preguntamos cosas a los textos y como sabemos, éstos no pueden contestar. Por lo tanto aca también se genera la posibilidasd de la aparición de varias "enciclopedias". Creo que la dversidad de enciclopedias pueden ser peligrosas pero no más que las ya existentes, y espero no equivocarme. dice Sábato que la esperanza es el peor error de los hombres y lo más peligroso.
No creo que sea terrible la aparición de filtros independientes, con crítica justificada de manera objetiva.
Nosotros los hijos del pensamienmto lógico y ordenado que nos dejó la escritura. No estoy de acuerdo con la uniformidad en ningún aspecto.
¿a que se refiere con delirante?
Es posible interactuar y comunicar sin tener los mismos filtros. Siempre y cuando se tienda a una crítica "apocalíptica", como diría el propio ecco.
2.
·La posición de Ecco frente a la distinción "censor" y "consejero" a colación de los filtros de la autoridad es linguisticamente acertada y estoy de acuendo en ese aspecto.
disciento en su concepción ingenua de la cultura, ya que, sobre todo en el mundo occidental ésta es un censor natural de reglas y leyes. Tal vez Ecco, se sumaría a los comentarios de Ong, quien dice que la alienación de un medio natural puede beneficiarnos para mejorar la vida del hombre pleno.
Igualmente sigo sosteniendo que la entrevista está sin contexto, creo que los comentarios de Ecco pueden ser mucho mas aprovechados en un marco académico.
·Por otro lado, tal vez posicionada de una manera mucho mas abstracta, y entonces siguiendo el ejemplo del aser económico que postula en la entrivista el señor Ecco, podríamos asegurar que los libros y los apuntes de cátedra son en forma estricta "consejeros", ya que no significa que para desempeñarnos en un contexto profesional, sea una condición estar apuntalados por los textos trabajados en la universidad. En este caso es harto perceptible la metodología de brindar textos con posturas distintas, con enciclopedias diversas, por los que es imposible verlos como censuradores de nuestro pensamiento. De la misma manera, los texto académicos incitan al cuestionamiento constante, al debate.
Igualmente hay que ver dentro de qué parámetros se puede llegar a manejar el sistema educativo de un pais y tal vez ahí no sea imposible encontrar censores inconcientes para el pensamiento...
1) Me parece que cada persona tiene incorporados determinados filtros que dependen de su educación. Y por lo tanto no creo que se puedan llegar a romper concientemente, porque uno los aplica sin darse cuenta. Además, si cada uno tiene un sistema de filtros independientes y cada uno accede a una información diferente que el de al lado, la comunicación con el otro se haría bastante dificultosa, aunque interesante. De todas formas, no me parece que esto llegue a pasar.
2) Eco tendría que especificar si el "consejero" te da la posibilidad de ver o acceder a los demás textos que no son de su agrado, porque sino se caería dentro de la censura.
Además nadie asegura que el consejero tenga un buen juicio a la hora de seleccionar la información, y puede estar dejando de lado un muy buen material.
Respecto a los textos de la cátedra no creo que sean censores, porque uno tiene la posibilidad de leer otro material si así lo quiere. Tampoco me parece que sean consejeros, porque su lectura es obligatoria y por lo tanto no me están dando un consejo sino una "orden" -siempre y cuando uno quiera aprobar la materia-. De todas formas, creo que la selección debe estar bien hecha porque fue realizada por gente muy instruida en el tema.
1) Al igual que Eco, pienso que cada uno posee un sistema de filtro independiente. En general uno decide que informacion buscar y entre tantas cosas que encuentra selecciona aquello que le es conveniente.
2)Me resulta oportuna la oposicion entre censor y consejero de Eco. Ante una variedad de textos y autores, yo puedo elegir aquel que es mas conviente segun los fines que persiga.
1) Desde luego, el problema de filtraje de información es el virus que ataca la red. Como se sabe hoy Internet es el medio más facil para adquirir información; la misma comodidad exige por parte de nosotros una responsabilidad de que dicha información sea veraz, ¿por lo tanto que implica ? nada menos que un compromiso de chequear, constatar, verificar( y todos los sinónimos que sean necesarios) en varios sitios o weblogs la data obtenida; si en algo difiere, es porque hay un dato que no es cierto, y posiblemente a continuación SI SE LO UTILIZA se cree una enciclopedia delirante.
3) No estoy de acuerdo, sino completamente de acuerdo, ya que los textos están financiados por el salario universitario y los incentivos de investigación. Lamento que en la universidad haya una política de centro de estudiantes(aunque yo misma sea estudiante) que lucre con ese material para utilizarlo para esa misma política.
1-Creo que lo que dice Eco puede llegar a ser posible, muchas veces la comunicaciòn con el otro se dificulta por la diferencia de informaciòn que posee uno y otro. De alli surgen las discusiones, que no por ello dejan de constituir una situacion comunicacional interesante. Ante la diversidad de informaciòn existente, muchas veces se llega a la verdad, siempre y cuando esa informaciòn sea certera. Pero ya me fui de tema.
Estoy de acuerdo con la idea de que cada uno tiene su propio sistema de filtro independiente y que este depende mucho de la educacion y la concientizaciòn acerca de la realidad.
Es natural ver que hay mucha gente que solo se contenta con cierto tipo de informaciòn que recibe y no piensa en la idea de "escuchar la otra campana" ante un tema, del que por supuesto, no tiene conocimiento comprobable.
2_ En cuanto a la posicion de Eco en la que distingue "censor" de "consejero", creo que si, que son dos cosas diferentes: aquel que te guia y te aconseja los diferentes caminos a seguir para lograr el objetivo buscado, presentando todos los posibles resultados, se distingue muy fuertemente de aquel que no te muestra aquello que no le conviene con la intenciòn de que el camino a tomar sea uno determinado y no te permite saber cuales hubiesen sido los posibles resultados, si no que te "impone" un unico resultado.Pienso que el objetivo de la Catedra debe ser el de mostrar los diferentes caminos, aunque claro està, eso dependera de cada docente.
3_ En cuanto al tema de los textos universitarios pienso que Eco esta de nuestro lado!
Publicado por: ileana ordines a Abril 22, 2004 04:56 PM1) La postura de Eco me parece demasiado apocalíptica. Es claro que por la Web corre cualquier tipo de información. Si yo tengo que buscar datos, supongamos, de Aristóteles o de Kant o de quien fuere; no me metería como primer recurso en Internet. Buscaría primero en una fuente que me diera más seguridad y confianza, como lo son los libros. Y como último recurso accedería a la Web, pero más que nada para verificar la información. Con esto –aclaro- no quiero decir que desconfie de la red, pero en el mundo virtual no todo es verdadero. Hay que ser muy ingenuo para confiar ciegamente en todo lo que circula por la misma.
Además, y por otro lado, tampoco estoy de acuerdo con eso de “una sociedad que ya no comunica”. Pienso que si bien, es verdad que nos encontramos en una sociedad de la información, Internet, por el contrario, permitiría adentrarnos en una sociedad de la comunicación. En la red hay un ida y vuelta, que los medios de comunicación tradicionales –en especial la TV- no permiten, porque solo imponen información. En la Web el usuario elige e impone al mismo tiempo, porque puede publicar sus opiniones. Tiene mayor soltura. Y obviamente gracias a esta posibilidad se encuentra con todo tipo de información. Con la red uno accede a lo que quiere.
2) En esta pregunta voy a responder más o menos lo mismo que en la pregunta anterior, o sea, me parece muy paternalista la postura de Eco. Respecto a la diferencia entre censor y consejero, no le encuentro mucho sentido. Creo que cada ser humano tiene una postura critica frente a las cosas, y pienso que en Internet esto se logra aun mas, mucho mas de lo que permiten otros medios de comunicación.
1) La postura de Eco me parece demasiado apocalíptica. Es claro que por la Web corre cualquier tipo de información. Si yo tengo que buscar datos, supongamos, de Aristóteles o de Kant o de quien fuere; no me metería como primer recurso en Internet. Buscaría primero en una fuente que me diera más seguridad y confianza, como lo son los libros. Y como último recurso accedería a la Web, pero más que nada para verificar la información. Con esto –aclaro- no quiero decir que desconfie de la red, pero en el mundo virtual no todo es verdadero. Hay que ser muy ingenuo para confiar ciegamente en todo lo que circula por la misma.
Además, y por otro lado, tampoco estoy de acuerdo con eso de “una sociedad que ya no comunica”. Pienso que si bien, es verdad que nos encontramos en una sociedad de la información, Internet, por el contrario, permitiría adentrarnos en una sociedad de la comunicación. En la red hay un ida y vuelta, que los medios de comunicación tradicionales –en especial la TV- no permiten, porque solo imponen información. En la Web el usuario elige e impone al mismo tiempo, porque puede publicar sus opiniones. Tiene mayor soltura. Y obviamente gracias a esta posibilidad se encuentra con todo tipo de información. Con la red uno accede a lo que quiere.
2) En esta pregunta voy a responder más o menos lo mismo que en la pregunta anterior, o sea, me parece muy paternalista la postura de Eco. Respecto a la diferencia entre censor y consejero, no le encuentro mucho sentido. Creo que cada ser humano tiene una postura critica frente a las cosas, y pienso que en Internet esto se logra aun mas, mucho mas de lo que permiten otros medios de comunicación.
1)La postura de Eco me parece demasiado apocalíptica. Es claro que por la Web corre cualquier tipo de información. Si yo tengo que buscar datos, supongamos, de Aristóteles o de Kant o de quien fuere; no me metería como primer recurso en Internet. Buscaría primero en una fuente que me diera más seguridad y confianza, como lo son los libros. Y como último recurso accedería a la Web, pero más que nada para verificar la información. Con esto –aclaro- no quiero decir que desconfie de la red, pero en el mundo virtual no todo es verdadero. Hay que ser muy ingenuo para confiar ciegamente en todo lo que circula por la misma.
Además, y por otro lado, tampoco estoy de acuerdo con eso de “una sociedad que ya no comunica”. Pienso que si bien, es verdad que nos encontramos en una sociedad de la información, Internet, por el contrario, permitiría adentrarnos en una sociedad de la comunicación. En la red hay un ida y vuelta, que los medios de comunicación tradicionales –en especial la TV- no permiten, porque solo imponen información. En la Web el usuario elige e impone al mismo tiempo, porque puede publicar sus opiniones. Tiene mayor soltura. Y obviamente gracias a esta posibilidad se encuentra con todo tipo de información. Con la red uno accede a lo que quiere.
2)En esta pregunta voy a responder más o menos lo mismo que en la pregunta anterior, o sea, me parece muy paternalista la postura de Eco. Respecto a la diferencia entre censor y consejero, no le encuentro mucho sentido. Creo que cada ser humano tiene una postura critica frente a las cosas, y pienso que en Internet esto se logra aun mas, mucho mas de lo que permiten otros medios de comunicación.
1) Me parece poco probable que eso suceda. Inevitablemente, el hombre arrastra su subjetividad como su sombra. Y en tanto creación humana, en este caso, internet no puede desligarse de ello. Incluso me parece sano el hecho que los filtros dejen impregnada la marca de la subjetividad de las personas. Así que no lo veo como riesgo.
Por otra parte, nunca existirá ese “ejército de enciclopedas incompatibles”, puesto que los hombres vivimos por y somos parte de un entramado de significaciones comunes que es la cultura y nos es imposible desprendernos de ella, ya que es parte constitutiva nuestra como sujetos y como comunidad.
2) La oposición planteada por Eco es viable. El censor determina mediante el autoritarismo qué debe circular y qué no en una cultura determinada. Realiza una imposición de ciertos parámetros en detrimento de otros, cuya circulación de ideas, signos y símbolos es impedida. Busca perpetuar la hegemonía de un grupo (que implica un conjunto de valores y percepciones sobre la realidad) por sobre otros opuestos.
La labor del consejero no es equiparable a la del censor. A diferencia de éste, el consejero no impone sino que orienta a los receptores hacia determinadas ideas, siempre basándose en una manera de ver la realidad. Ya lo señala Eco correctamente: “ Es muy distinto: si critico un libro de historia en la primaria, yo hago una crítica activa; si lo hago confiscar por la policía, ejerzo un acto de censura”.
Los libros y apuntes de cátedra serían una suerte de consejeros, y de ninguna manera censores. Fomentan el espíritu crítico, la reflexión y el análisis desde determinada cosmovisión, a través de la elaboración exhaustiva. Nos brindan la posibilidad de aceptar o rechazar los fundamentos; pero jamás se ejerce censura.
1- En la actualidad los individuos nos encontramos inmersos en un mundo vertiginoso y colmado de información diversa, por lo que es muy posible, me casi un hecho diría, que nosotros por este motivo que expongo seamos muy propensos a obtener diferentes interpretaciones de una misma información. Es decir, es alta la posibilidad de que las personas perciban y seleccionen cosas importantes para cada cual y por ende diferentes aunque se trate de un mismo tema. Yo creo que en la diversidad se encuentra el juego, por lo que no me parece acertada, desde mi humilde opinión, la postura de Eco acerca de que resulten enciclopedias incompletas y/o delirantes. En primer lugar, hay que preguntarse cuál es el parámetro de coherencia que se requiere. La libertad que otorga la web considero se presta a ser muy beneficiosa en algunos aspectos y muy perjudicial en otros. El hecho de poder publicar libremente nuestras ideas sin censura es un rasgo que nos permite ampliamente seleccionar qué leer y/o publicar en esta vía actual de comunicación y qué no. Es cierto también que muchas veces los errores de textos que se encuentran en la web pasan inadvertidos ante tanta cantidad de información,pero... ¿ No es así como se desempeña cada individuo en su vida , en la sociedad, el mundo en general?. Nadie está excento de caer en esta cuestión, por lo que no creo que este ambito pueda ser la excepción a la regla.
3- En cuanto a la propuesta de Eco considero que es viable, ya que a mi entender la decisión en cuanto a la condición de venta de textos universitarios debería quedar enteramente a criterio del autor. Es decir, comparto con el autor mencionado el hecho de que los textos universitarios sean gratuitos, de dominio público, ya que es la educación el aspecto pendiente a fomentar y reforzar en nuestro país. De otro modo, no todos tendrían contacto con el material bibliográfico, tal como efectivamente sucede hoy. De esto se desprende otro problema que radica en la imposibilidad que tienen muchos argentinos de acceder a un soporte electrónico para recurrir a estos textos, que si bien no es el tema que se formula en esta pregunta no es para ignorar, ya que a mi entender, se encuentra entrañablemente ligado al que nos compete en esta ocasión.
Por otro lado, creo que el que se dispensen libros gratuitamente no significa que se incremente el nivel de plagio y/o copia, ya que estos son aspectos no involucrados directamente con el arancelamiento o no de los textos. Cabe aclarar que se trata de cuestiones propicias a desenvolverse aún más en este espacio tan anónimo como libre.
1)En mi opinión Eco se contradice en cuanto al tema de las enciclopedias, debido a que posteriormente en la misma entrevista admite que algunos buscadores efectivamente “filtran” sólo información paga. A partir de esto se podría deducir que las enciclopedias que cada internauta poseería no estarían tan alejadas las unas de las otras, debido a esta función uniformadora que cumplen dichos filtros.
Por otra parte no veo el problema en que cada individuo construya su propia enciclopedia con recortes de todo aquello que encuentre en la web. Es una cuestión de preferencias o intereses que tarde o temprano se conectarán con todo aquello otro que no estaba incluido primeramente en la misma. Además me parece totalmente arbitraria la postura que sostiene en relación a la confianza debida hacia la comunidad de sabios. En la actualidad esta entidad se halla totalmente desvirtuada y por más que una persona siguiera creyendo que debe remitirse a ciertas opiniones en cuanto a la información que obtiene en la web, el término “comunidad de sabios” es tan generalizado que se perdería en un mar de opiniones encontradas que dependerían, en última instancia, de aquel grupo al cual dicha persona decidiera otorgarle credibilidad.
2) En lo que se refiere al tema Internet no me parece defendible la diferenciación sostenida por Eco entre censor y consejero, debido a que en el ámbito de la web la línea entre uno y otro se hace muy delgada. La idea del monitoreo de los sitios suena más a censura que a otra cosa, aunque Eco trate de ponerse en la postura de la persona “inculta y débil” y utilice esto como justificación para realizar dichos actos. Las personas con suficiente espíritu crítico, o por lo menos sentido común más un hábito regular de navegación, saben a ciencia cierta que no todos los sitios son creíbles y que muchos más están llenos de barbaridades. Pero más allá del afán de orden que pretende Eco para la web, cabe preguntarse si esa no es su esencia. Si Internet no representa en la actualidad un espacio de anarquía virtual en la cual cada uno puede expresarse sin temor a opiniones o, justamente, censuras.
Por supuesto, esto permite la salida a la luz de los sectores más espantosos del ser humano, como ser las páginas de pornografía infantil y tantas aberraciones parecidas, pero me parece que Eco tiene miedo de enfrentar esto a la cara, de darse cuenta de que además de su mundo cotidiano existe otro de dimensiones dantescas que, si bien es intuido, al hacerse “oficial” suena aún más desconcertante.
1)En mi opinión Eco se contradice en cuanto al tema de las enciclopedias, debido a que posteriormente en la misma entrevista admite que algunos buscadores efectivamente “filtran” sólo información paga. A partir de esto se podría deducir que las enciclopedias que cada internauta poseería no estarían tan alejadas las unas de las otras, debido a esta función uniformadora que cumplen dichos filtros.
Por otra parte no veo el problema en que cada individuo construya su propia enciclopedia con recortes de todo aquello que encuentre en la web. Es una cuestión de preferencias o intereses que tarde o temprano se conectarán con todo aquello otro que no estaba incluido primeramente en la misma. Además me parece totalmente arbitraria la postura que sostiene en relación a la confianza debida hacia la comunidad de sabios. En la actualidad esta entidad se halla totalmente desvirtuada y por más que una persona siguiera creyendo que debe remitirse a ciertas opiniones en cuanto a la información que obtiene en la web, el término “comunidad de sabios” es tan generalizado que se perdería en un mar de opiniones encontradas que dependerían, en última instancia, de aquel grupo al cual dicha persona decidiera otorgarle credibilidad.
2) En lo que se refiere al tema Internet no me parece defendible la diferenciación sostenida por Eco entre censor y consejero, debido a que en el ámbito de la web la línea entre uno y otro se hace muy delgada. La idea del monitoreo de los sitios suena más a censura que a otra cosa, aunque Eco trate de ponerse en la postura de la persona “inculta y débil” y utilice esto como justificación para realizar dichos actos. Las personas con suficiente espíritu crítico, o por lo menos sentido común más un hábito regular de navegación, saben a ciencia cierta que no todos los sitios son creíbles y que muchos más están llenos de barbaridades. Pero más allá del afán de orden que pretende Eco para la web, cabe preguntarse si esa no es su esencia. Si Internet no representa en la actualidad un espacio de anarquía virtual en la cual cada uno puede expresarse sin temor a opiniones o, justamente, censuras.
Por supuesto, esto permite la salida a la luz de los sectores más espantosos del ser humano, como ser las páginas de pornografía infantil y tantas aberraciones parecidas, pero me parece que Eco tiene miedo de enfrentar esto a la cara, de darse cuenta de que además de su mundo cotidiano existe otro de dimensiones dantescas que, si bien es intuido, al hacerse “oficial” suena aún más desconcertante.
1. Acostumbrados a una sociedad plagada de imágenes e hiper letrada, para nosotros los occidentales es común ver películas, series televisivas o leer un libro. Nos es imposible no reconocer las palabras cuando las vemos escritas, salvo que las mismas sean en un idioma que nos resulta ininteligible. Reconocemos las letras que forman una palabra y otras imágenes debido al curioso efecto de figura-fondo, analizado por la psicología de la Gestalt (además, esta escuela trabaja sobre como agrupamos mentalmente cosas que vemos por semejanza, contigüidad, etc). Nuestra psique esta adaptada a tratar con complicados conjuntos de signos, podemos darles sentido, o mejor, nos cuesta no darles sentido.
En una sociedad ágrafa los encuentros ante las imágenes son diferentes a nuestra sociedad alfabetizada, pues proceden ellos de a poco, empezando por partes pequeñas, sin tomar en cuenta el todo. Es como quien no puede ver y comienza a recorrer la superficie de un objeto para dar cuenta de qué es, dando cuenta de este “táctilmente”. Nosotros, por el contrario, estamos acostumbrados a abordar imágenes de todo tipo, de forma integra. Las sociedades africanas se concentran en detalles no pudiendo comprender un film. Concentrándose en la imagen de una persona, se pierden el hecho de que enfrente tienen la imagen de una multitud.
6. La oralidad supone a alguien que habla frente a una persona o grupo de personas (las tecnologías despedazan esta afirmación, pero hagamos de cuenta que no pasó nada). A esa persona que habla se le puede contestar, interrumpir, molestar, abuchear, y demás. Por otro lado, el hablante no sólo se comunica por medio de su voz (lo que dice, tono, ritmo), sino por medio de sus gestos, su vestimenta y tantos otros comunicadores paralinguísticos. También su auditorio le comunica, con gestos de aprobación, silencio o murmullo, silbidos o con la simple apatía. La oralidad, además está atado (grabadores aparte) al presente. Las palabras flotan en el aire, pero no están congeladas para siempre ahí.
Frente a esta oralidad, como cuenta Ong, se ha desarrollado la escritura, invento revolucionario como pocos. La escritura trabaja anclando la palabra al papel, poniéndola frente al receptor/lector. Además, quien ha formulado el enunciado no está presente. Por lo tanto quien lee no tiene forma de verlo a la cara, comunicarle su sentir, refutarlo o transmitirle su agraciada aprobación. Las palabras son palabras, y están ahí. Casi parece que prescindieran por completo de su autor. Esto, del otro lado, significa que el autor escribe para un público imaginario, quizás masivo o quizás lánguido. La escritura, al contrario de la oralidad, está aislada de su contexto.
Si bien la hoja escrita nos facilita el buscar las palabras en la memoria, no nos ayuda conocer tanto al emisor como la oralidad, en la cual podemos ver directamente a nuestro orador. También es bueno observar que los discursos, por ejemplo, eran algo público, en contraposición a la lectura privada en la que derivó (después de varios años recién) en la lectura en privado, silenciosa y apacible. Roger Chartier ha registrado como las obras del siglo XV indicaban a los lectores como debían entonar la lectura cuando leían la obra frente a un auditorio. Se está retomando aquí el perdido hábito de la lectura colectiva, lectura de una obra en público, en la cual una persona leía para muchas.
La escritura es enunciada en pasado, es texto antes de que llegue a toparse con nuestros ojos. El oído no puede conservar todo lo que obtiene por tanto tiempo, pues depende de la palabra escrita. Al tiempo, podemos empezar a dudar de qué hemos escuchado exactamente, y así reformular las frases escuchadas en algunas que nos parezcan parecidas y no logran decir lo mismo. En cambio la palabra escrita siempre está ahí, siempre podemos recurrir a ella y ver exactamente la frase que queremos leer.
No creo que haya primacía hoy en día de ni del oído no de la vista. Son complementarios. Según la situación nos favorecerá más uno que otro. Para cuestiones académicas o muy oficiales conviene tener un adecuado uso del habla oral. Para cuestiones de conocimiento hoy en día las letras son esenciales. Quienes ganan? Los alfabetizados. Quienes pierden? Quienes todavía no han podido acceder al conocimiento de las letras. Claramente ya han perdido.
2) Creo que sí. Retomando a Eco: "la censura consiste en impedir la circulación de información mientras que el filtro hace un juicio sobre esa información".
Opino que los libros y apuntes de la cátedra son consejeros en la medida que no impiden que la información circule. En la mayor parte de mi trayecto académico en la UBA, desde la parte docente se estimuló al ejercicio de una lectura crítica, una crítica activa que poco tiene que ver con la censura.
3) En un país en el que los salarios universitarios y los fondos para la investigación son poco justos(en realidad mediocres) como Argentina una posición así no es defendible. En este país un texto de studio no queda retribuído, como plantea Eco en general.
Publicado por: Clara Salvadores a Abril 26, 2004 01:41 PM1)Creo que cada uno de nosotros sí poseemos un sistema de filtros que utilizamos en la web, para buscar información, para publicarla, etc. Pero no pienso que sea un riesgo que cada uno tenga esa cierta visión –o filtro- para poder ya que éstas, a mi entender, se complementan. Si existiera una sola manera de “filtrar información” sería todo monótono, tanto como si todos dijéramos lo mismo, escribiéramos lo mismo o pensáramos igual. La idea de que existan esa diversidad de opciones es lo que enriquece a la web, cada uno tendrá infinidad de opciones a la hora de seleccionar algo, y de acuerdo con su criterio encontrará lo que supone que es mejor para él.
2)Puede que se considere que efectivamente el censor no es censor en sí, sino consejero en cuanto a que su experiencia (siempre suponiendo que es mucho mayor que la nuestra en cuanto a materia que se esté tratando), ya que sabrá en muchos casos qué conviene ver, leer, etc.
Pero también hay que remarcar la posibilidad de que este consejero solo nos muestre su visión del asunto (seguramente lo más probable), y que nosotros al hacerle caso estaríamos dejando de lado muchísimos otros textos con visiones diferentes que, por más que el “consejero” las considere no aptas o innecesarias, también servirían para tener un aspecto mucho más amplio del tema en cuestión. Como anteriormente decía con los filtros, ahora reafirmo mi opinión, creo que todo suma, y no solo para hacer un montón de algo, sino para enriquecerlo.
(Espero haberme explicado bien para que se entienda lo que trato de decir)
1-Pienso que el hecho de que cada uno de nostros tengamos un propio sitema de filtros es una de las mejores cosas que nos puede pasar y uno de los mejores logros que la web asi como la escritura sobre papel nos han proporcionado. Me parece lamentable y realmente me asombra que un hombre de tanto renombre como Eco, haya dicho semejante cantidad de disparates: afirmar en terminos antagónicos que existe una diferencia entre un chico de 14 años y la comunidAd de sabios, es afirmar que solo estos últimos son los portadores dela verdad, y que la confianza que en ellos tangamos es la clave para un adecuada educacion. Esto lo veo mal, muy mal, y simplemnte por el hecho de que nadie ha podido aun detrminar qué cuernos es la verdad y nadie ha podido confirmar que es portador de la misma. Sin ir mas lejos, y retomando lo que dije en un principio, tenemos el caso de MAriano GRondona, " el gran pensador argentino".....o mejor dicho, "el mas dañino pensador argentino." Por supuesto Eco, tambien hay chicos de 14 años dañinos,ja
Igualmente , no me quiero ir de tema y es por eso que me gustaria reafirmar que el hecho de que existan las multiples enciclopedias y el delirio, es algo muy bueno, es una prueba de que nuesra subjetividad esta en funcionamineto y de que somos capaces de tomar partida de los hechos que acontencen a nuestra vida, sin tener que recurrir a las enciclopedias de sabios, que no son mas que genocidas del pensamiento.
Otra cosita que me gustaria tomar para que no queden dudas que me defraude con el pensamiento de Eco, es esa frase en la afirma su confianza o algo por el estilo en la sociedad internacional de filosofia.
REtomo esta frase porque se relaciona con lo que decia hace instantes: ¿ como cuernos puedo pensar que la no se que de filosfia, tiene la bandera de la verdad?....como decia Raffo, si la sociedad de filo. se considera capaz de afirmar que una cosa es buena o mala, lo primero que hago es no creer mas en ella....y por supuesto, investigar por mi cuneta el asunto y porqué la sociedad me dijo lo que me dijo:otro error que me parece considerable en un tipo como Eco.- solo que esta vez no se lo atribuyo tanto al "elitismo sabio y marginador" que parece poseer,sino que se lo atribuyo al conservadurismo que por lo menos en la entrevisata demostro.
2- LA difrencia que Eco marca entre censura y consejero, no es algo brillante o vanguardista, es de notorio conocimiento y ya suena aburrido...el problema reside una pregunta: ¿ podrían ser una comunidad de sabios o una soc. iternacional de filosofia, consejeros de alguien?...esa es una pregunta dificil de responder,porque no creo que una comunidad de sabios o una sac.internacional sea portadora de toda la verdad y la objetividad del mundo entero, no obstante, es muy dificil confiar en la palabra de alguine como consejero. Seria bueno, introducir aqui, algo no mecionado aun: la ideologia. LA ideologia esta presente en todos os discursos sociles, ya sean cientificos, politicos, economicos, etc...mal vista, la ideologia no es lo contrario de la verdad, sino que es algo que a lo que ni ningun ser humano puede escapar, por el hecho de ser un ser social racional. Ahora bien, si hay ideologia en todo discurso social...¿ podemos creer en algo o alguien? NO, nuevamente no. NO confio en nadie, ni en mi mismo, y considero que ésta - dudando- es la mejor manera de educarnos...formando opiniones propias, críticas, etc.
HAora bien....¿ que suscede con los textos de la catedra?. LEjos de querer que me reprueven, quiero decirles que tampoco creo rotundamente en ellos,ni en Ong, ni Olson, ni nadie....lo cual NO QUITA QUE YO DE ELLOS TOME COSAS QUE EVIDENEMENTE ME PARECEN BRILLANTES Y ABSULOTAMNETE COINCIDENTES CON MI FORMA DE VER LAS COSAS.
pd. no me gusto tampoco que para ejemplificar lo del consejero utilice un ejemplo tan capitalista, como el de la bolsa de mercados.
1) El riesgo de poseer cada uno de nosotros un sistema de filtros independientes (¿por qué la pregunta dice “como hijos de la web”?¿Será q en el resto de los ámbitos de nuestra cotidianidad no poseemos filtros para la información?) que prolifere un ejército de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes YA ESTÁ DADO. ÉSE RIESGO LO VENIMOS CORRIENDO DESDE LA EXISTENCIA DE LA PALABRA.
¿Bajo qué criterio somos Dios para decir que cosas son “razonables” y que cosas son delirios? Está muy bien guiar, es más, es necesario. Las arbitrariedades de la filtración no son lo que está mal, sino el juzgar a que lo “otro” esté mal (osea, la censura). Podríamos decir, “esto (X) es mas pertinente para lo que estamos estudiando, de ésta (X) manera y en éstas (Xs) circunstancias.” No se puede no filtrar, los filtros son innatos, son una ayuda, pero también pueden ser una ayuda para el error, ¿por qué no?.
Con la cuestión de que la red esté llena de delirios, cosas sin sentido, publicidades y basura ¿Acaso no vemos lo mismo en cada ámbito del mundo que nos rodea y nos ampara, en las calles, en los establecimientos, en las puertas de los baños públicos...? No creo q por ello debamos aterrorizarnos a tal punto de no salir mas a la calle. ¿Habría que filtrar entonces las leyendas de “Vote a Chupete” es mas o menos delirante de “Chechu te quiero... Carlitos”? Por ahí a Chechu le sirvió mucho la declaración de Carlitos... Y no todos vamos a entender TODO, aunque el filtro de la información lo pueda hacer yo, o las “grandes comunidades de sabios” o “cualquiera de 14 años”, o la Sociedad Internacional de enamorados de Chechu. “¿Y cómo hace un visitante ingenuo...?” Y yo diría que si realmente le interesa que siga investigando y saque sus propias conclusiones.
3)¿Salario universitario..., incentivos de investigación...?? ¿Esas cosas existían en la Argentina? ¡¡Pero que buena noticia!! Estoy maravillada. Entonces, lo de los textos gratuitos es una utopía que debería ser llevada a la realidad. Yo igual sigo en la duda... ¿Hablamos de la misma Argentina?, en la que en los hospitales no hay insumos, en las aulas no hay ventanas y de la facultad que todavía está reclamando la dicha del edificio único... (donde la desnutrición, el desempleo, la indigencia.... mejor nos hacemos los distraídos?). No solamente los textos deberían ser gratuitos para las universidades, la información es un derecho común; en un principio no se entiende todavía como los libros son mas caros que las fotocopias, una de las causas en la que es mas fácil lo ilegal y lo pirata... quizá es que no sabemos lo que eso signifique por ser ésta una sociedad dónde somos todos ignorantes porque no compramos libros, porque están caros.
1) Me parece que el hecho de que cada persona tenga un filtro propio a la hora de analizar los contenidos de un sitio en internet es algo bueno a diferencia de lo que propone Eco. No serian enciclopedias incompatibles sino que dicho filtro ayuda al usuario a darse cuenta de la calidad del sitio que visita.
Encuentro la opinion de Eco un tanto extremista por momentos me recuerda a esos viejitos conservadores que no se adaptan a los cambios y critican a las nuevas tecnologias.
3) Siempre me agradaron las cosas gratis y nunca me niego a recibir algo sin pagar, pero si estamos hablando de la universidad de Argentina preferiria que antes de tener material gratuito los docentes sean bien pagos, mejoren las instalaciones, haya mas becas etc.
Publicado por: Emiliano Luzza a Abril 27, 2004 10:53 AM1) Creo que el hecho de que haya información disponible que sea contradictoria no implica de ningún modo que se creen “enciclopedias incompatibles y delirantes”. Según mi parecer Eco peca de arrogante, menospreciando la inteligencia y cultura de el hombre común. Es cierto que deben existir quienes creen todo aquello que se les dice, pero seguirán existiendo incluso si internet dejara de existir. Siempre habrá alguien dispuesto a decir alguna barbaridad y afirmar su veracidad y realismo. Depende de quien lo escuche creerlo ciegamente o tratar de confirmar, o no, esa información. Lo mismo ocurre con la información que circula en internet. La incompatibilidad que puede surgir es la misma que puede surgir de cualquier otro medio que proporciones un cierto conocimiento: las diferentes posiciones respecto de un mismo tema y los distintos puntos para abordarlo. En síntesis, el riesgo existe, ha existido siempre y seguirá existiendo mientras exista un ser humano dispuesto a escuchar, o leer, y otro dispuesto a hablar sin conocimiento de causa.
2) Creo que, al menos de la forma en que él lo plantea, si hay una diferencia. Creo que es como tener que poner en la tapa de un cd o al inicio de una película que se recomienda supervisión de un adulto. El filtro dice “no lo recomiendo”, pero sigue estando en las manos de cada uno lo que hace con esa recomendación. La censura, en cambio, ni siquiera permite que aquello que es censurado llegue a la gente. No les da la posibilidad de decidir si quieren verlo o no, escucharlo o no.
Publicado por: María Florencia Bortoluzzi a Abril 27, 2004 12:07 PM1) Creo que en realidad sería un error que cada uno tuviera si propia enciclopedia, había una diversidad excesiva de opiniones y pluralizaría más la comunicación. Si bien está bueno que cada uno tenga la oportunidad de ser subjetivo y de esta forma construir una opinión individual y personal, es decir poniendo en funcionamiento este "filtro personal e independiente", tal vez sería más ameno llegar a un consenso y poner las cosas en común, no solo para mejorar el entendimiento generalizado, sino que también la comunicación. Sin embatgo no creo que la idea de Eco sea un divague o locura, sino que es una propuesta casi imposible de llevar a cabo... casi no significa imposible del todo.
2) Si el término consejero está bien utilizado, y significa literalmente lo que buerdamente conocemos como una "ayuda", está perfecto, sería una especie de filtro que nos muestra la mejor forma de acceso y/o entendimiento a una texto, para que de ahi en más nosotros tengamos la posibilidad de crear nuestra propia opinión y/o crítica. Ahora si ese consejo solo esta basado en mostrarnos solo determinadas cosas, ocultándonos otras ya se asemejaría más al concepto de censor, que utiliza este filtro tan solo para "inyectarnos" de elementos de su interés, sacándonos la oportunidad de acceder a diversas posiciones y debatir. En la faclutad en si tenemos cierta libertad, limitada por la orientación que tiene cada cátedra: económica, social o política, creo que ya la carrera es bastante extensa y diversa que habría que seguir esta línea y tener la oportunidad de escuchar todas las campanas, para de esta forma crear una orientación propia y no ser coactados por lo que "la cátedra nos quiere mostrar".
3) Sería una idea espectacular, creo que de esta manera el acceso a la cultura universitaria seria más amplia y más gente tendría la oportunidad de conformar esta nueva sociedad "critica", sin embargo hay que ser realista, la situación actual que vivimos en nuestro país imposiblilita esto. Es por eso que creo que mismo en la universidad por los bajos salarios, muchos profesores se ven obligados a cobrar sus propias publicaciones con el fin de ganar un sueldo digno, auque en ese momento también hay que ponerse en el lugar del alumno y posibilitar la adquisición del mismo por otras vías (fotocopias, con un plus para el profesor). La realidad es que es una idea ilusoria, hoy en dia se continua la lucha para mantener la educación universitaria gratuita, imagenemosnos luchando por que los apuntes también lo sean.
Bueno, ndad mas quiero aclarar que me embale contestando las pregunats del prmier teórico y las relacionadas con este, así como lo de Eco, esta contestado en el primer teórico-
PERDON NO VOLVERA A SUCEDER
1)No estoy de acuerdo con el concepto de la enciclopedia que plantea, primero porque por mas que el traspaso y pluralidad de conocimientos sea algo positivo y enriquesedor para la comunicacion, es al mismo tiempo un obstaculo para la misma...sin ir mas lejos hoy dia la comunicacion entre las personas es un asunto complejo. Por ejemplo las palabras que se usan en el interior tienen un significado totalmente distinto en la capital, o a lo que un mexicano denomina de una manera nosotros de la forma opuesta...imaginense lo que seria si cada uno pudiera publicar su propia enciclopedia con sus formas particulares de llamar a las cosas, sus condicionamientos, etc.
Mas de uno publica cosas dignas de ser quemadas (como el ultimo libro de Hadad...o cualquiera de el)imaginense si fuera esto a nivel masivo!?
2. No sé si es defendible, pero si es válido su intento de distinguir entre un sistema de filtros que selecciona y sugiere la información y otro que oculta determinada información que va en contra de sus intereses. Creo igualmente que en Internet existe un material muy rico y variado; y que en realidad es responsabilidad del usuario saber elegir y distinguir lo bueno, lo malo, lo confiable, lo seguro, lo poco creíble. Lo que nos podemos cuestionar es si realmente nos encontramos capacitados para eso. En cuanto a la pregunta sobre los libros y apuntes de cátedra, creo que son consejeros. Puedo opinar desde el ámbito con el que me relaciono, que es la universidad de ciencias sociales. Creo que tenemos todas posibilidades de tomar lo importante y valioso de cada escritor; y poder criticar y disentir en algunos aspectos o en todos.
3. La propuesta de Eco sería aceptada ampliamente por el alumnado. Pero el problema radica en que el salario de los profesores no sólo es ínfimo, sino que la mayoría de las veces no se les paga por meses. Ni mucho menos es posible hacer gratuitos los materiales de estudio cuando las financiaciones para la investigación son escasas. Creo que este problema además de involucrar a profesores universitarios y alumnos, involucra obligatoriamente al Estado, que debiera facilitar y mejorar las condiciones para la enseñanza.
2 y 3- LOs textos universitarios pueden poseer las dos cualidades. Por supuesto que son consejeros en el aspecto que motiva y guía al lector por ciertos caminos. También puede suceder que estos caminos estén algo forzados, y obliga, el texto, a ser recorridos a punta de pistola.
Si bien en una universidad pública se daría por sentado que los apuntes tendrían que ser gratuitos, habría que hacer salvedades según los diferentes paises y sus respectivas situaciones económicas.
1) En primer lugar, no termino de entender a qué se refiere exactamente Eco cuando dice que cada uno posee su propia biblioteca filtrada de Internet. Si se está refiriendo a la selección de material que uno hace al buscar determinada información y seleccionar las páginas que considera más adecuadas de entre todas las que encuentra, entonces me parece que podría haber tantas bibliotecas como internautas. Cada uno seleccionará el contenido de su biblioteca de acuerdo a sus gustos, intereses y sentido común. Entonces, lo que puede ser delirante para unos, puede ser sumamente interesante para otros; no habría motivo alguno para descalificar los criterios de selección ajenos. En cambio, si lo que intenta expresar Eco es una preocupación por la proliferación de información aparentemente mal intencionada o de mala calidad, me parece que la solución no es monitorear la red en busca de mala información, sino educar a las personas y proveerles las herramientas para que puedan ejercer con libertad el derecho a elegir qué desean leer y puedan desarrollar u juicio crítico propio.
2) Sí, creo que es defendible en tanto un consejero, como su nombre lo indica, aconseja, mientras que un censor directamente prohíbe. Queda en manos de cada uno la decisión de confiar o no en su consejero y esto nos devuelve al tema del criterio propio y de la relatividad de las cosas. De la misma manera que uno puede seleccionar qué leer por sí mismo, también puede seleccionar a quién escuchar a la hora de las sugerencias. Estas pueden ser buenas o malas, de manera que nos encontramos una vez más ante la necesidad de contar con herramientas para juzgar lo que se nos dice: el consejero nos ahorrará parte del trabajo, pero primero debemos elegir a quién le haremos caso. En definitiva, el consejero nos impone un límite con su consejo, pero este límite puede ser respetado o no libremente por cada uno de nosotros. En cambio, el censor anula la libertad de elección. Bajo este punto de vista, considero que los apuntes universitarios son consejeros, no censores: abren un abanico de posibilidades y sugieren lecturas de las posturas que analizan, pero siempre tienden a la formación del propio juicio crítico y a la apertura del debate, sobre todo en una carrera como la nuestra en la que se pueden ver las mismas cosas desde puntos de vista totalmente opuestos según la materia y la cátedra en la que se curse.
3) Me parece interesante la idea de que el acceso al conocimiento pueda ser gratuito. Sin embargo, creo que el financiamiento universitario y los incentivos de investigación están muy lejos de ser realidades concretas en sociedades como la nuestra. Por ende, la puesta en práctica de la propuesta implicaría modificaciones profundas de la consideración de la educación desde la política.
4) Cuando un periodista trabaja para un medio con una cierta línea de opinión que debe respetar; cuando un escritor vende sus derechos de autor a una editorial o a una productora cinematográfica, en el caso de un guionista, que le indica qué decir y qué no y cómo decirlo. Se me viene a la mente el ejemplo puntual de la película Kill Bill que fue realizada como un solo film y que Miramax exigió fraccionar por conveniencias comerciales y que además cuenta al menos con dos versiones: una “light” para el mercado occidental y una más violenta para el mercado oriental.
1)
Estoy de acuerdo con la postura de Eco cuando dice que corremos el riesgo.Aunque es verdad que la web no nos asegura la fidelidad de la informacion que podemos encontrar en ella,me parece que todos tenesmo conocimiento de esto y por ende nunca nos quedamos con una unica palabra.O sea, no es imposible poder comprobar que la informacion que uno captura u obtiene es incorrecta.Como diria Eco,la filtramos...
Cuando nos enfrentamos a internet sabemos que esto puede ocurrir y que la informacion sea incorrecta.
2)Si el consejero se limita a aconsejar nada mas, me parece correcto,ahora si la intencion es negar la posibilidad de que el usuario ingrese en otros sitios que el, no recomendo, no estoy de acuerdo.Debe dejar a libre eleccion que es lo que uno realmente quiere hacer.
Me parece que la postura de Eco es defendible ya que da una clara visión entre lo que es censura y lo que es consejero, hace una buena distinción entre ambos.
En cuanto a los apuntes de la cátedra no creo que sean censores. Aunque pertenecen a una selección, los docentes de la cátedra piensan que estos son los mejores textos referidos a la materia. El rol del apunte de la cátedra sería de consejero.
) En cuanto a la propuesta de Eco sobre que los textos universitarios sean gratuitos, creo que seria interesante esa modalidad aunque la creo poco posible aplicarla a la situacion del país, ya que debería haber una política de subsidios adecuada, o mejor dicho real.
REITERO LAS RESPUESTAS PQ ANTES NO PUSE MI APELLIDO
1-¿A qué le teme Eco ¿A lo que Internet hará con los usuarios? ¿O lo que los usuarios harán con la herramienta?
UMberto duda del sentido común, sabe que las elecciones de los individuos en estas sociedades tienden a la mezcla,el pastiche,la información eficaz, el dato; antes que al conocimiento de procesos, el consumo desinteresado de arte, la búsqueda de autoconciencia...
Laimagen de la biblioteca infinita CON ENCICLOPEDIAS QUE LLEVAN EN SÍ LA INFORMACIÓN DE TODA LA BIBLIOTECA YA FUE INTUÍDA POR bORGES RESPECTO ALA CULTURA DE la letra impresa.Es decir que es un problema de la historia de la cultura, no del nuevo medio.
La libertad de nutrirse es tácita,supuesta, así como la libertad de comprar,de pensar, de trabajar,y como estas libertades,la de filtrar es claramente condicionada ¿Alguien creería que las "enciclopedias" serán tan variables como la cantidad de hombres? ¿Eco sabe,con ese saber que dan los círculos de sabios,que elpueblo es charlatán y es por eso que tanto teme al riesgo del ignorante eligiendo,de que deje de leerse,sea impreso o en la web, lacultura que elproduce?
Los filtros no son de ninguna manera independientes, esta el usuario condenado a elegir bajo algún parámetro.Estamos encajonados en la existencia particular, moldeados por todos lados, normalizados hasta el absurdo.
Ya lo dijo Eco: toda cultura es un gran filtro; su solución "consejera" parece una más de las mágicas propuestas ilustradas que acaban siendo vehículo para hacerle una finta alproblema estructural: lA cultura educativa ya corrupta por lainformación y sorda frente a la necesidad de inculcar espíritu crítico, una actitud para hacer el propio filtro.
El consejo no es censura,es dogma disfrazado.
2-Los libros y apuntes de cátedra no son consejo porque hay obligatoriedad.No son censura porque ni se considera a lo otro para negarlo, ni menos aún involucrarlo dialécticamente. Están,además, dentro de un programa institucionaL e impreso(legitimidad dada por la letra impresa y la inst.). Su conocimiento,por otro lado, condiciona la aprobación de la cursada; más, haY UNA CORRECTA LECTURA DE LOS TEXTOS: LA PROPUESTA POR LA CÁTEDRA (O DEBERÍA DECIR por EL AYUDANTE DE PRÁCTICIOS?) Y LAS OTRAS POSIBLES SON ANECDÓTICAS.Por esto más que consejo o censura estas propuestas académicas llevan en sí el virus del libro sagrado,del dogma consagrado.
Respecto a las opciones que Umberto plantéa: ¿Quién le dijo que elcírculo de sabios es un buen consejero? '¿Quién da el aval: el dinero, elpoder institucional,o solo elfantasma de Platón y su República? Esta pretención de verdad en ciertas mentes es por lo menos poco democrática (¿Eso es bueno o malo?)
"El filtraje está en la base de la educación" porque no podemos conocer todo pero ¿qué ocurre cuando el filtro antes que presentar información oculta otra de igual legitimidad?
Insisto, ese consejo huele a viejo.
Hola. Preparando el teórico que debería dar el día martes, he estado siguiendo muchas de las respuestas al ejercicio, que me ha parecido muy interesante. Entonces quería expresar una idea sobre el tema del filtrado. Teniendo en cuenta que las tecnologías no son solamente artefactos "duros", sino que también pueden abarcan algunos sistemas simbólicos (por ejemplo, hablamos de técnicas de estudio , y nos referimos a reglas mnemotécnicas, mapas conceptuales, etc), creo que podemos pensar que el filtrado es en sí mismo una tecnología, o una técnica si les parece más ajustado el término. Pero lo más interesante respecto de las técnicas es su capacidad de ser transferidas a los usuarios para que luego ellos mismos las resignifiquen. Entonces, yo diría: el filtro no debe ser de la Sociedad Internacional de Filosofía, únicamente. Especialmente quienes nos encargamos de producir y transferir información y conocimiento (que ahora somos nosotros, pero que dentro de un tiempo serán ustedes, tanto en ámbitos académicos como profesionales), deberíamos transmitir el modo en que esos filtros se construyen, de manera tal que todo el mundo pueda tener su propio filtro. En la época en que yo estudiaba, a esto se le llamaba formar "pensamiento crítico". Entonces, ya no importará si la SIF filtra o no filtra, en tanto cada uno de los usuarios/lectores tenga sus propias estrategias de filtrado preparadas para acordar, discernir o complementar con la SIF. Y no obstante, como esos filtros se construyen en instancias culturales y comunitarias(por ejemplo las clases en la Facultad), esto reduce que la enciclpedia sea sólo propia e individual . Gran parte de los usuarios/lectores compartirá la misma enciclopedia , por ejemplo: quienes nos formamos en la universidad en los años ochenta-principios de los noventa compartimos el post-estrcuturalismo. Quienes se formaron unos años después los, estudios culturales. En los setenta fue el estructuralismo, etc.
Hay que seguir trabajando para que las personas construyan sus propios filtros: no hay que delegar la tarea de filtrado en ninguna institución, aunque sí pueden contribuir, en ocasiones a otorgarles filtros a cada una de los usuarios/lectores. La consigna sería: filtros distribuidos democráticamente y no centralizados en unos pocos sabios.
Los apuntes de Cátedra deberían contribuir a formar filtros. Lo que pasa es que para filtrar se necesita conocer: no podemos descartar las teorías marxistas si no las conocemos. De otro modo, pecaríamos de prejuiciosos. La universidad actúa un poco entonces, censurando (uno podría pensar "¿por qué en tal o cual materia no puedo poner mi propio pensamiento y tengo que poner sólo el del autor?", y el profesor podría responder "Porque para conocer sobre un objeto es necesario suspender el juicio, y usted como estudiante está en esa etapa de su vida. Más adelante, cuando haya accedido a un conocimiento específico que todavía no tiene, podrá ponerlo en tela de juicio") y un poco aconsejando , es decir contribuyendo a formar los propios filtros, que en etapas más avanzadas servirán para poner en tela de juicio a algunos autores, como estamos haciendo ahora con Eco.
Publicado por: Gaby Sued a Mayo 7, 2004 01:56 PM1 - Particularmente se me hace casi imposible imaginarme filtros independientes, es más la noción de filtro no la puedo concebir si no es de la mano de la cultura. Creo que la información llega filtrada, los géneros por más collage que sean y del origen dudoso del que provengan ya organizan bastante.
2 - Defendiendo la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero, considero que los apuntes de cátedra como asi también los libros son consejeros, ya que nos proporcionan distintas informaciones para que nosotros hagamos una reflexión crítica y adoptemos nuestra propia opinión personal. No considero que sean censores, ya que no impiden que accedamos a tal o cual información, sino que aportan la circulación de diversas informaciones con el objetivo de que emitamos opiniones reflexivas al respecto.
3 - Opino que vive, escribe y publica en Europa por lo tanto su propuesta me parece válida en esa realidad. Por estos pagos ni el salario universitario, ni los insentivos en investigación, compensarían al autor de la obra por su trabajo. Ojalá pudiera ser de esa manera ya que su planteo es muy lógico.
4 - Cuando un periodista trabaja para un medio con una cierta línea de opinión que debe respetar; cuando un escritor vende sus derechos de autor a una editorial o a una productora cinematográfica, en el caso de un guionista, que le indica qué decir y qué no y cómo decirlo. Se me viene a la mente el ejemplo puntual de la película Kill Bill que fue realizada como un solo film y que Miramax exigió fraccionar por conveniencias comerciales y que además cuenta al menos con dos versiones: una “light” para el mercado occidental y una más violenta para el mercado oriental.
Marcelo Daniel García
DNI 29753853
1 - Particularmente se me hace casi imposible imaginarme filtros independientes, es más la noción de filtro no la puedo concebir si no es de la mano de la cultura. Creo que la información llega filtrada, los géneros por más collage que sean y del origen dudoso del que provengan ya organizan bastante.
2 - Defendiendo la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero, considero que los apuntes de cátedra como asi también los libros son consejeros, ya que nos proporcionan distintas informaciones para que nosotros hagamos una reflexión crítica y adoptemos nuestra propia opinión personal. No considero que sean censores, ya que no impiden que accedamos a tal o cual información, sino que aportan la circulación de diversas informaciones con el objetivo de que emitamos opiniones reflexivas al respecto.
3 - Opino que vive, escribe y publica en Europa por lo tanto su propuesta me parece válida en esa realidad. Por estos pagos ni el salario universitario, ni los insentivos en investigación, compensarían al autor de la obra por su trabajo. Ojalá pudiera ser de esa manera ya que su planteo es muy lógico.
4 - Cuando un periodista trabaja para un medio con una cierta línea de opinión que debe respetar; cuando un escritor vende sus derechos de autor a una editorial o a una productora cinematográfica, en el caso de un guionista, que le indica qué decir y qué no y cómo decirlo. Se me viene a la mente el ejemplo puntual de la película Kill Bill que fue realizada como un solo film y que Miramax exigió fraccionar por conveniencias comerciales y que además cuenta al menos con dos versiones: una “light” para el mercado occidental y una más violenta para el mercado oriental.
Publicado por: Marcelo Daniel García a Mayo 19, 2004 03:25 PMCon respecto a la dualidad que plantea Eco censor-consejero yo diría que hay que tener cuidado. Coincido con alguien que opinó antes de que el acto de leer debe ser individual. Me parece que el término "consejero" puede ser engañoso y que dicho encargado de "sugerirnos" puede terminar convirtiéndose en un censor oculto.
Yo creo que los apuntes de cátedra de la carrera en general no aconsejan ni censuran, reflejan una manera de pensar a la cual uno puede reaccionar de manera crítica y de ahí evaluar si uno coincide o no.
Con respecto a que los textos universitarios deberían ser gratuitos estoy de acuerdo, pero también es cierto que que ya de por sí una alta cantidad de docentes gana un salario ínfimo, si es que lo cobra. Lamentablemente por más que su postura es lógica, no es viable en la Rep. Arg. dónde la educación no es la principal preocupación del estado quién, obviamente, es el encargado de pagar los bajos "incentivos" y los paupérrimos sueldos.
Publicado por: Alejandra Rodríguez a Mayo 20, 2004 10:30 PMTeorico N2:
Pregunta N1:
El hombre pudo tener plena conciencia de su subjetividad y de sus ideas frente al mundo una vez que pudo desarrollar la lectura en voz baja , y esto no ocurrio hasta los origenes de la Modernidad. La escritura posibilita una introspección mas fuerte que la oralidad no solo frente al mundo objetivo , sino frente a la propia subjetividad del lector . La escritura es un modelo para el habla . Hacemos introspección de la lengua según los terminos anotados por nuestros sistemas de escritura.
Pregunta N2:
La escritura es un sistema secundario . No puede haber escritura sin oralidad, pero si lenguas orales sin escritura.
La escritura hace conciente aspectos de la lengua oral y es el conocimiento del alfabeto lo que vuelve conciente los fonemas.
Las escrituras representan estructuras liguisticas solo en el sentido de que proveen un modelo para ellas. Los fonemas estan disponibles para la conciencia y supone que la escritura es responsable de volverlas concientes .
El habla entonces puede ser modelada por las convenciones ortograficas . Es asi que la escritura proporciona un modelo de conocimiento . L a escritura es importante para el habla , nos transforma de hablantes en usuarios de la lengua. La a escritura sirve como modelo para el habla.
Pregunta N3:
Lo que la escritura proporciona es la conciencia de la estructura implícita del habla . La escritura es esencial para la conciencia lingüística en terminos de morfología , sintaxis y fonética .
La escritura es capaz de representar lo dicho.
El modo en que algunos escritores dan cuenta de instancias orales , esa representación detallada es un gesto artístico de gran valor.,ni la escritura ni el habla tienen la primacia absoluta, los poderes expresivos y reflexivos de ambos son complementarios .
Pero en la escritura el acto interpretativo es individual por lo que refuerza el autoconocimiento y le permite al hombre reflexionar
Es monopolio de la escritura el desarrollo de los modos de pensamiento. Escribir lo que pensamos nos permite separar el yo del ello , a nosotros de la realidad al punto de que hay cada vez mas una subjetividad anomica .
La escritura produce la privatizacion de la mente y al mismo tiempo genera formas de control . La escritura es un modelo para el habla y responsable de hacerlas conciente..El mundo y la mente estan planteados como aspectos de una teoria que relaciona la cultura escrita y el pensamiento.
1)Que cada persona tenga un sistema de filtro diferente no significa que deban ser incompatibles entre sí, y menos aún, delirantes. Me parece que la idea de Eco es un poco conservadora. Para mi opinión, cuantas más ideas y conocimientos haya, es mejor, ya que de esta forma puede aumentar la inteligencia colectiva, el intercambio de creencias y conocimientos. De lo contrario, se caería en una homogeneización del imaginario cultural: todos pensaríamos igual, hablaríamos de los mismos temas, todos tendríamos una misma visión del mundo. Eco dice que una civilización en la cual cada uno tiene su propio sistema de filtro es una sociedad que ya no comunica. Para mí, es exactamente a la inversa. Además, afirma que alguien que aborda por primera vez un tema puede “caer en manos del primer charlatán que haya hecho un sitio”. Yo entiendo que Eco es una persona muy inteligente, y que por ende es comprensible que tenga un ego más grande que una casa, pero en esa afirmación me dio la sensación de que subestima a las personas que son menos que él. Que alguien no sea Eco, no implica que no pueda diferenciar cuando una información es seria y cuando no lo es.
2)En este sentido, sí coincido con Eco. No me parece que un censor sea lo mismo que un consejero: mientras uno prohíbe la circulación de determinado material, otro sugiere. Hay una diferencia bastante grande entre sugerir y prohibir. En cuanto a los apuntes de cátedra, me parece que son consejeros. Si bien es cierto que muchas veces (la mayoría) a la hora del parcial hay que atenerse a la opinión de la cátedra, uno puede tener su propia visión, si le interesa el tema puede leer bibliografía complementaria y opuesta a la visión de los apuntes. Nadie prohíbe eso, y por lo tanto, no es censura. Además, si en un parcial uno desarrolla lo que vio en la cursada y a eso le contrapone un texto o teoría que no incluía el programa, me parece que a la cátedra no le va a ofender. Todo lo contrario.
3)La propuesta de Eco me parece bien para algunas partes del mundo. Acá en Argentina, es obvio que es imposible. Con los bajísimos sueldos de los profesores y con el mísero presupuesto a la educación e investigación, no se puede hacer nada. Muy linda la propuesta, pero bajada a la realidad en Argentina – y en muchos otros países del mundo – es imposible.
2 – Comparto la idea de la diferencias entre censor y consejero. Creo que Eco es muy claro en sus ejemplos. Como aclara “La censura consiste en impedir la circulación de esa información”, mientras que el consejero, sugiere que información asimilar.
Con respecto a los apuntes y textos de las cátedras, defiendo la idea de que son consejeros.
No recuerdo un programa de alguna cátedra que no invite analizar bibliografía complementaria, y esta en su mayoría compuesta de perspectivas muy amplias, y por más títulos que las requeridas en la cursada.
3 – La propuesta de Eco va en el camino del tipo de Universidad que deseo. Pero no una Universidad que se quede solo en la publicación gratuita de los textos para los estudiante, sino también que financie el transporte a aquellos que no pueden asumir tal gasto. Pero aquí estaría lo lindo. Porque si esto se da, el estudiante recibido no se tendría que hacer el olvidadizo, y tendría que retribuirle con su trabaja a la sociedad, lo que esta le dio. Nada de ir a regalar el verdadero talento a uno de estos país que no hacen más que seguir robándonos, pero cada vez de formas más diversas. Pero aquí me exprese mal. No es algo que deberíamos hacer si esto y aquello se da. Es algo que ya tendríamos que estar haciendo. Porque después de todos los ataques neoliberales, por suerte nuestra Universidad sigue siendo pública. Y a esos que hablan del milagro de Chile, vayan a preguntarle a los estudiantes chilenos si tienen algún espacio de estudio superior público. Tengo más cosas que decir con respecto a nuestro país hermano, pero este no es el lugar... Latinoamérica para los Latinoamericanos. Sin más...
1)Creo que lo que dice aquí Eco es algo exagerado. Si bien estoy de acuerdo con que, ante la sobreoferta de informacion (en la cual se puede encontrar textos completamente delirantes por la falta de control al acceso de publicación en la red) nosotros creamos filtros que son particulares de cada uno; pero todos esos filtros están fuertemente influenciados por la manera de pensar de un grupo social que tiene una cultura y lengua en comun, influenciados todos sus miembros por el mismo contexto. Como asi cuesta salirnos de nuestra lengua para ponernos en le lugar de aquel que piensa y actúa desde otra, es muy difícil que nuestros filtros se diferencien mucho de los realizados por mis pares hispanoparlantes Argentinos.
En fin, creo que si bien es justificada en parte el temor de Eco por los diferentes sistemas de filtrado, y tiene razón en cuanto a las enciclopedias delirantes, estamos conscientes que éstas existen y no somos sobreinfluenciados por ellas.
3)Con respecto a este tema estoy totalmente de acuerdo con Eco. Esto facilitaría al acceso amaterial competente para aquel que estudie o simplemente quiera informarse sobre algún tema en particular. Además ante los textos universitarios no hay que estar tan a la defensiva porque es un material mucho más fiable que el de la web que sufre este problema de sobreoferta infomacional.
Por último quiero agregar que éste me parece el camino correcto para incentivar a la gente a estudiar.
Sí corremos el riesgo pero la diversidad de opiniones es un pilar fundamental de una sociedad basada en la tolerancia y en la diversidad de visiones (esto no significa que cada cosmovisión sea consciente y libre). Creo que el “caos” de internet es mejor que un espacio estructurado y uniforme cuyos discursos estén ordenados para una lectura pasiva y determinista. No estoy de acuerdo con la oposición de Eco entre censor y consejero. Las dos categorías a mi entender son censoras. ¿Quién puede decir quién es consejero? ¿Quiénes forman parte de la “comunidad de sabios”? ¿Necesitamos que nos aconsejen qué podemos leer? Y más importante ¿por qué?¡¡
Publicado por: Mario Mottironi a Junio 15, 2004 02:27 PM2)Los apuntes de las catedras actuan como consejeros, siempre y cuando existan entre ellos una diversidad de opiniones acerca de cada tema en particular. De esta manera ayudan a la critica y al disernimiento personal.
No estoy para nada de acuerdo con la filosofia de ciertas catedras que muestran pensamientos unicos en base a algunos temas, por que no tienen en cuenta que (por lo menos nuestra carrera) no es una ciencia esacta y existen diversidades de informaciones y de opiniones diferenciadas, a las cuales tenemos derecho a tener acceso para formar nuestro pensamiento critico.
Acuerdo con Eco en su diferenciacion censor-consejero.
3)La propuesta de Eco seria de muchisima utilidad porque facilitaria el acceso ala educacion de muchas personas que no pueden llegar a ella por cuestiones economicas.
Creo que politicas como estas son las necesarias en nuestra sociedad si pretendemos que esta siga progresando.
1) En mi opinión, es probable que al ser los filtros, como dice Eco, al azar y producidos por cada persona con una experiencia y estructura diferente, terminen en una total desorganización y en "millones de enciclopedias" que son muy diferentes entre si. Me parece que un poco de organización a la desbordada red, no vendría mal. Y realmente no me parece que se este coartando la libertad de expresión. Además es razonable el tema tratado en el articulo, sobre las "comunidades de sabios" en donde, con la cantidad de informacion desbordada, cada persona tiene que confiar en la sabiduría del que escribe sin siquiera conocerlo, sin saber nada sobre él.
2)La oposición entre "censor" y "consejero", me parece defendible ya que no es lo mismo censurar información, es decir, prohibir su lectura, que aconsejar que es lo conveniente para leer (desde ya utlizando un criterio objetivo, sabiendo separar lo delirante y lo falso y no poniendo de manifiesto ideologías o sentimientos hacia determinados textos). Lo que quiero decir con esto, es que los filtros serán útiles en la medida en que no nos condicionen sobre que tipo de información debemos consumir, deberan dejar de lado las producciones delirantes. Es en este sentido, que la diferencia entre "censor" y "consejero" es válida.
Personalmente, creo que los apuntes de cátedra pueden ser, en determinadas ocasiones, "censores" ya que tenemos que leer lo que nos imponen (con su determinada ideología y lineamientos) y aunque se permita entrar en debate (en algunas materias), a la hora del parcial tenemos que repetir como loros lo que se nos hizo leer. Y en más de una ocasión, hasta se pide usar las mismas exactas palabras que el autor como condición para aprobar el examen.
1) Creo que Eco exagera el asunto de los filtros, y resbala en sus conclusiones: por más que existan cientos de sitios acerca de un tema y sólo diez de ellos no sean "delirantes" (¿para quién?), Eco deja de lado el hecho de que esos filtros no son sólo individuales, sino que por medio del boca a boca, el entorno en el que se mueven las personas y en otras instancias de la vida social se forman filtros que van más allá de lo individual, por lo que sería imposible que todos nostros tengamos nuestra propia enciclopedia "delirante". Considero que el autor de "Apocalípticos e integrados" estuvo bastante apocalíptico en esta predicción (no adoptando yo mismo una posición integrada, sino dejando el interrogante abierto, a falta de una respuesta satisfactoria a una pregunta compleja y referente a un problema tan reciente).
2) Creo que la relación entre censor y consejero es mucho más dialéctica de lo que Eco sugiere. La frase de Eco "La censura consiste en impedir la circulación de información, mientras que el filtro hace un juicio sobre esa información" simplifica bastante lo que ocurre en realidad: muchas veces los juicios pueden actuar como censusra cuando los consejeros (intencionalmente o no) cierran caminos que podrían llegar a ser fructíferos para los aconsejados mediante la utilización de las categorías positivo/negativo desde una posición de autoridad intelectual (lo que remite a las articulaciones entre el saber y el poder).
Considero que los apuntes de cátedra no son censores ni consejeros en sí mismos, sino que hay que ver qué tipo de uso hacen los profesores (y los alumnos, por qué no), de ellos. El asunto de los apuntes en la facultad es muy complejo, y multidimensional: ¿hay alternativas a esta forma de estudio?, ¿es suficiente el fragmento para comprender el todo?, ¿cómo y quién decide qué se da y qué se sacrifica?... Condiciones socio-económicas se combinan con problemáticas organizativas, capacidades de asimilación, y subjetividades varias para dar como resultado un problema complejo que requiere un largo debate.
1) Si, poseemos un sistema de filtros al interactuar socialmente, y en suma, tenemos los mismos filtros; ademas toda la historia de la cultura consiste en la puesta en funcionamiento de filtros.
Por lo tanto, al utilizar la web caemos en la situación de tener que filtrar solo una información tan difícil de digerir por su amplitud que, si no llega filtrada, no puede ser asimilada.
Entonces, nos encontramos en una civilización en la cual cada uno tiene su propio sistema de filtro, y por así decirlo, en una civilización donde uno fabrica su propia enciclopedia. Así, una sociedad con cinco millones de enciclopedias que compiten entre si, es una sociedad que ya no comunica.
2) Si, yo creo que sí. Una autoridad que filtra no se llama censor sino consejero, y en el texto da un ejemplo muy claro sobre esto: “Si una persona va a ver a su consejero económico y le pide que le diga que acciones no comprar, este no actúa como censor, sino como consejero que le dice que es conveniente comprar tales o cuales acciones. Por lo tanto, en este sentido toda cultura seria una censura, porque así, (agregando otro ejemplo del texto) una institutriz que dice que dos más dos no es cinco, censuraría al chico que no lo sabe; entonces, el trabajo del filtraje forma parte de la educación y los apuntes de cátedra funcionan como consejeros.
Publicado por: Luciana Chomik a Julio 2, 2004 12:04 AM1) Con respecto a esta pregunta estoy de acuerdo con Eco. Creo que, sin duda, internet nos sumerge en un mundo donde es muy complicado saber con exactitud la veracidad del material y además buscar material por la red a veces se hace demasiado agotador para no conseguir lo que uno busca, no solo por la cantidad del material sino porque uno mismo se desvirtua de lo que esta buscando con otras cosas. Esto no quiere decir que no sea buena para buscar información, ya que corre con la ventaja de no salir de nuestras casas. Sin embargo, si no fuera por esto último, siempre prefiero más una biblioteca.
3) Coincido con Eco en que los textos universitarios deban der gratuitos ya que hay mucha gente que debe dejar de cursar por no poder pagar los apuntes. Creo que con las becas no es suficiente. El problema es que el presupuesto nunca alcanza, los alumnos cada vez son más, y mucha de la plata uno tampoco sabe dónde va a parar. Ojalá se pudiera dar una situación tal que de momento parece algo utópica.
1) En mi opinión, lo que plantea Eco es poco probable. Hoy en día, Internet no se encuentra tan arraigada en la gente, ya sea por falta de recursos, falta de conocimiento o simple elección. Así como la escritura tardó siglos en afianzarse en el imaginario de la gente, no es de esperar que la Internet se afiance tan rápidamente. Por lo tanto, a la hora de investigar acerca de algún tema, sobre todo si se sabe que puede encontrárselo en un libro, siempre se confiará más en ellos que en una página Web.
Además, con la aparición de una nueva tecnología no se elimina la anterior. Del mismo modo que cuando surgió la escritura, el habla o la oralidad seguía siendo el eje de la comunicación y se utilizaban conjuntamente, el surgimiento de la tecnoescritura no desecha la escritura en papel, ya que pueden complementarse. De este modo, al tener que filtrar la información que nos ofrece la red, contaremos con un bagaje de información y conocimiento previo proporcionado por los libros que no resultará en ese “ejército de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes de las que habla Eco.
2) Me parece que la propuesta de Eco sobre la diferencia entre censor y consejero es absolutamente defendible. Desde ya, no es lo mismo un censor, aquel que prohíbe determinada exposición, que un consejero, aquel que brinda un punto de vista para ayudar a la persona en cuestión. Teniendo en cuenta situaciones vividas en el pasado, el censor ha adquirido un tinte negativo en su definición, pero debemos admitir que muchas veces es necesario para la seguridad y protección de las personas, sobre todo de los niños. Sin embargo, el rol de consejero es otro, ya que intenta apostar a la reflexión.
Con respecto a los libros y apuntes de cátedra, yo creo que son más un consejero que un censor. Sin embargo, considero que es necesario brindar apuntes no recortados (es decir, sólo capítulos, por ejemplo) sino la información entera. Teniendo en cuenta que esto puede sonar a utopía, y es imposible de realizar, al menos debe ofrecerse la información necesaria para que quien quiera ir a los textos enteros pueda hacerlo, y no basemos nuestra lectura en los recortes de textos que nos ofrecen. De este modo, podremos tomar a estos mismo como un consejero, que da libertad para acudir a otras fuentes, y no como un censor que nos dice qué leer y qué no leer.
1) Como dice Umberto Eco, es difícil filtrar toda la información que tenemos de la Web. El riesgo de producir enciclopedias delirantes es un hecho que podría tomarse como cierto solo en el aspecto de la gente común, que no produce libros ni información, pero que sí mezcla la información en su cabeza por no poder filtrar los datos de la Web. Creo que todavía siguen existiendo las comunidades de sabios y que estas, a pesar de no tener un alcance en la web, si filtran y nos dan la información que creen correcta. No considero, desde mi punto de vista, que sea un gran riesgo que estas comunidades no puedan filtrar en la web. Creo que cada persona que navega, lueg de un tiempo, entiende cuando le hablan del Santo Grial desde lo serio o lo chabacano despues de alguna experiencia en la Web.
2)No estoy del todo de acuerdo con Eco en su oposición entre censor y consejero. Si la cultura provee a la sociedad de información digerida por filtros, eso no es un juicio, es ya una censura de lo que cree que no puede llegar a la sociedad, un filtro implica que algo pasa y algo queda. No creo que lo que plantea Eco sea tan así, me parece que un censor también aconseja, es probable que de modo más autoritario e imponiendo, pero el consejero también censura, incita a que no se vaya por tal camino y se tome el que dice él.
2 – estoy de acuerdo con la idea de Eco sobre censores y consejeros, los libros tanto como los apuntes son consejeros, por que nos proporcionan información que nos permite realizar una reflexión para luego poder formular nuestra propia opinión. De ninguna manera pueden ser censores ya que aportan la circulación de información para que no formulemos nuestras propias opiniones .
3-La propuesta es buenísima, ahora que se pueda llevar a la práctica en un país como el nuestro es en estos tiempos una utopía. El debate de hoy en día no es este, sino el del recorte presupuestario a las universidades. De que incentivos a la investigación se esta hablando, cuando los docentes paran cada dos por tres por un digno aumento de sueldos.
2 – estoy de acuerdo con la idea de Eco sobre censores y consejeros, los libros tanto como los apuntes son consejeros, por que nos proporcionan información que nos permite realizar una reflexión para luego poder formular nuestra propia opinión. De ninguna manera pueden ser censores ya que aportan la circulación de información para que no formulemos nuestras propias opiniones .
3-La propuesta es buenísima, ahora que se pueda llevar a la práctica en un país como el nuestro es en estos tiempos una utopía. El debate de hoy en día no es este, sino el del recorte presupuestario a las universidades. De que incentivos a la investigación se esta hablando, cuando los docentes paran cada dos por tres por un digno aumento de sueldo
1) creo que si se corre el riesgo, como afirma Eco. En internet cualquier persona puede publicar lo que desee, y el hecho de que no existan filtros, cuando uno busca determinada informacion puede llevarse sorpresas. Mucha gente busca informacion en internet, y si no se presta demasiada atencion a lo que encuentra puede caer en textos que carecen de importancia. Estoy de acuerdo con Eco cuando dice que el trabajo del filtraje forma parte de la educacion.
2) Considero que la oposición entre consejero y censor es defendible pero no para el caso de internet. Creo que en internet deben aparecer todas las paginas disponibles y que debe ser trabajo del usuario seleccionar la información que le sea pertinente. Con respecto al otro ítem de la pregunta, creo que muchas veces los profesores se ponen en el papel de consejeros cuando en realidad deberían encontrar un punto de equilibrio entre ambos. Muchas veces hacen una selección de los textos de cátedra guiados por su propia subjetividad y niegan a los alumnos los diferentes puntos de vistas que se puede tener de un texto.
1)En mi opinión cuando nosotros buscamos información por Internet sabemos que no toda la información que encontramos está avalada académicamente. Por eso considero que todos poseemos un sistema de filtros, en diferente manera. No sostengo que sea inadecuado que haya pluralidad de sistemas de filtros, al contrario, de esta manera se genera pluralidad de información, de opinión etc. Si todos tuviéramos la misma visión de las cosas no habría avances, nos quedaríamos estancados, porque lo bueno de que haya muchas ideas es que se complementen, y al sumarse una con otra se llegue a algo mucho mejor de lo que podrían haber sido si . seguían por caminos separados. Eco habla de una comunidad de sabios que se podría comparar con los moderadores que filtraban la información en los buscadores.
2) Puede ser que hay una oposición entre censores y consejeros. En mi opinión creo que en cierta manera se articulan uno con otro. Los libros, etc son consejeros porque uno siempre tiene la decisión final de lo que opta por leer o dejar de lado. Los consejeros a la vez pueden ser censores porque pueden mostrarnos el lado que ellos quieren de las cosas, y los censores pueden ser neutrales y mostrarnos lo que realmente vale más la pena.
Si consideramos de este modo a los censores y consejeros, no habría una línea divisoria entre ambos, uno forma parte del otro y viceversa.
1) ¿Corremos efectivamente -como dice Umberto Eco- el riesgo de que al poseer cada uno de nosotros -como hijos dilectos de la web- un sistema de filtros independientes prolifere un ejercito de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes?
Según Umberto Eco existe una comunidad científica que filtra lo que SE DEBE leer y lo que no. Quien la lleva acabo es la Sociedad Internacional de Filosofía o la Oficina Católica de Cine. Es como que el saber queda relegado en lo que esta Sociedad dice. Sin dudas, hay un fenómeno de inclusión y exclusión. Yo pregunto ¿y si lo que excluyen para los usuarios es importante? Esa información…no llegará a los usuarios. O también puede suceder que cualquier persona puede filtrar información, sin tener noción del tema.
2) ¿Es defendible la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero? ¿Los libros y apuntes de cátedra son censores o consejeros?
Según Eco la censura tiene que ver con el impedimento de la circulación de la información. Los filtros dan cuenta de los consejeros, los cuales dicen qué es conveniente leer para las personas. Entre la producción y la recepción hay una especie de enigma, de incertidumbre, ya que no se sabe de ante mano los efectos que tiene el discurso. En otras palabras, el quid de la cuestión está puesto en el usuario, pues se supone que está capacitado o dotado de cierta información para que pueda valerse de otros soportes, no sólo del electrónico.
En una cátedra, los libros funcionan como consejeros porque les dicen a sus alumnos que lean tal o cual información y excluyen otras. Pero si excluyen algún material éste tiene que ver con que no está muy actualizado o bien ese contenido quedó obsoleto. Es un proceso dinámico, de ninguna manera estable.
3) Eco cuando dice que los textos universitarios deben ser gratuitos habla más con el corazón y las ganas que con la cabeza. En primer lugar, en países sub desarrollados como los que somos aquí en América latina, donde mueren niños desnutridos todos los días, donde muchos duermen sin techo, o bien apretados y en condiciones de higiene fatales, donde en aquellos pueblos alejados los niños caminan horas descalzos en e frió para llegar a la escuela y escuchar la voz de su maestra, y en donde, profesores y profesoras se “desloman” día a día para darnos lo mejor por migajas, creo q es una ilusión hablar de libros gratis. Prioridades son prioridades, y bien sabemos q la salud y la vida de muchos niños vale mas (MUCHO MAS) q la posibilidad de otorgar libros gratis. Es necesario que un país adopte medidas realistas según la coyuntura q atraviesa, y pedir hoy en día este tipo de beneficios es irreal, por lo menos por ahora. Al igual q los militantes que marchan por sus únicos intereses como si fuesen de vida o muerte. Yo los quiero ver a ellos en la puna o en Tucumán caminando con dos hojas abajo del brazo y un lápiz con 3º c., a ver si se seguirían quejando por reclamos insignificantes. Por eso insisto en que la propuesta de Eco es interesantísima, pero no aplicable a cualquier país.
4) Hace un par de años asistí a un seminario brindado en un hotel de la costanera en el q el debate se refería a Internet y la libertad, en la cual disertaron los profesor James Boyle, Nicolas Novile y Luis Quevedo. Recuerdo que el debate tomo un perfil relacionado con esto: el hecho de que la propiedad intelectual amenace la libertad de expresión. Allí expusieron claramente por Ej. como en Internet se estaba dando paulatinamente un proceso por el cual era cada vez más complicado extraer fragmentos de la red, ya q estos prohibían dicha acción, defendiendo el derecho de autor. También como se estaba “codificando cada vez mas las pc´s de cada usuario” q al conectarse y bajar algún material enviaría datos a algún lugar de cada una de las acciones que llevase a cabo quien navegara. Otro tema que tuvo lugar fue la prohibición de utilizar ciertas palabras como bomba nuclear, palabras en árabes, nombres de terroristas, ya q atentaban contra la seguridad del mundo, cuando nadie lo creía así. Asiq en definitiva, en Internet se ven ejemplos de cómo se puede amenazar la libertad de expresión o bien condicionarla.
2) Yo creo que sí existe la oposición entre censor y consejero. El censor no me mostrará todas las opciones entre las que puedo optar, mientras que el consejero me brindará todo un abanico de posibilidades, pero me recomendará algo en particular. En el caso de Internet, por ejemplo los buscadores, no creo que se los pueda considerar censores, sin embargo tampoco los llamaría consejeros, ya que no pueden aconsejarme sobre qué de todo aquello que aparece online me puede servir y que no, ya que desde el vamos constituyen un sistema de flitros y por ende dejan cosas afuera.
Los apuntes y libros de la facultad funcionan, generalmente, como censores. Muchas veces nos hacen comprar ciertos textos y no tenemos posibilidad de conocer (salvo por nuestra cuenta u otros medios) diferentes campanas o posturas.
3)Sinceramente la propuesta es maravillosa, quién podría negarlo...sin embargo, hay que ser realistas. Que los textos universitarios fueran gratuitos resolvería uno de los mayores inconvenientes de muchos para acceder a una carrera. EL problema es que si esos textos van a ser financiados por el salario universitario y los incentivos de investigación por allí habría que empezar. Todos sabemos que el presupuesto es sumamanente escaso y que salvo unas pocas becas no hay muchas posibilidades para acceder a los textos...pero bueno, soñar no cuesta nada, el problema es que duele caerse de la cama.
Publicado por: a Julio 7, 2004 11:18 PM2) Yo creo que sí existe la oposición entre censor y consejero. El censor no me mostrará todas las opciones entre las que puedo optar, mientras que el consejero me brindará todo un abanico de posibilidades, pero me recomendará algo en particular. En el caso de Internet, por ejemplo los buscadores, no creo que se los pueda considerar censores, sin embargo tampoco los llamaría consejeros, ya que no pueden aconsejarme sobre qué de todo aquello que aparece online me puede servir y que no, ya que desde el vamos constituyen un sistema de flitros y por ende dejan cosas afuera.
Los apuntes y libros de la facultad funcionan, generalmente, como censores. Muchas veces nos hacen comprar ciertos textos y no tenemos posibilidad de conocer (salvo por nuestra cuenta u otros medios) diferentes campanas o posturas.
3)Sinceramente la propuesta es maravillosa, quién podría negarlo...sin embargo, hay que ser realistas. Que los textos universitarios fueran gratuitos resolvería uno de los mayores inconvenientes de muchos para acceder a una carrera. EL problema es que si esos textos van a ser financiados por el salario universitario y los incentivos de investigación por allí habría que empezar. Todos sabemos que el presupuesto es sumamanente escaso y que salvo unas pocas becas no hay muchas posibilidades para acceder a los textos...pero bueno, soñar no cuesta nada, el problema es que duele caerse de la cama.
Publicado por: Mariana Rotondaro a Julio 7, 2004 11:19 PM1)Eco plantea que toda la historia de la cultura consiste en la puesta en funcionamiento de filtros, que nos permite interactuar socialmente; con la red se corre el riego de que cada uno tenga su propio sistema de filtro, que cada uno genere su propia enciclopedia. Afirma que una sociedad de este tipo no comunica.
Creo que lo que plantea Eco es un tanto alarmista y que no corremos hacia un ejercito de enciclopedias incompatibles y delirantes. Ahora bien, estoy de acuerdo en que cuando uno aborda un tema del que no tiene conocimientos previos en la red, el encontrar la información que uno busca a veces resulta una tarea engorrosa, y el dar con información errónea es una clara posibilidad. Creo que a la red le hace falta disponer de una herramienta mejor a los buscadores para guiarnos en la búsqueda de datos, que nos permita dar con el tema buscado y con el enfoque que pretendemos de ese tema.
2)Creo que la postura de Eco en relación a las nociones de “censor” y “consejero” es defendible. La noción de “consejero” entendida como alguien (en quien podemos confiar o no) que realiza un juicio de valor acerca de alguna manifestación cultural (sea un libro, una película, una pagina web, etc.) puede brindarme herramientas previas para saber con que elementos habré de enfrentarme, y esto no constituye un acto de censura. Es una manifestación de una opinión que puede ser positiva o negativa, pero que en ningún aspecto impide la circulación libre de aquello que se critica.
Respecto a los apuntes de cátedra, creo que estos son “consejeros” (refiriéndome a lo que veo en la carrera de Cs. de la Comunicación). Estos apuntes, si bien están seleccionados por la cátedra y apuntan a un modo de encarar la materia, abren la posibilidad a que busquemos fuera de la facultad mas información y desde otras perspectivas, dejando en cada uno la voluntad de hacerlo. Nos brindan un primer acercamiento a un tema, que dependerá de nosotros (los alumnos) y del interés que nos despierte el incrementar este soporte teórico con material buscado fuera del ámbito universitario.
Juan Pablo Yedro
DNI 29.472.208
Comision: viernes 9 a 11 hs.
Docente: Estela Domínguez Halpern
coloyedro@hotmail.com
1_Creo que el riesgo existe, pero que se deberían convenir ciertas reglas o convenciones o algún otro sistema para poder publicar en armonía.
3_Me parece coherente la propuesta ya que hay chicos que no pueden estudiar por que aunque puedan pagar el viaje hasta la institución no pueden pagar el valor de los materiales para estudiar. Pero se que en un país como el nuestro, con la crisis económica y estudiantil que se está viviendo no sería posible, primero habría que revertir esta situación y despues pensarlo.
Publicado por: Gabriela Chiarelli a Julio 9, 2004 09:06 AMNo estaría mal relacionar las categorías que cita Eco de censor/consejero con el concepto de poder que menciona Foucault, un poder que se practica.Los conceptos que Eco nombra no son más que dos caras de una misma moneda, derecho revés de una misma trama.El poder radíca en orientar la mirada, un recorte de la realidad total, sacar de contexto el fragmento de un libro puede tener de consejero pero cuando se muestra o se recorta la realidad se esta censurando al dejar fuera del campo de vision lo que no se considera apropiado. En cuanto a la calidad de las publicacioes en internet la posición de Eco me parece poco feliz . Mucho antes ya de la existencia de la red , las editoriales habian invertido bastante papel en obras malas de autores con buenos mecenas.
1- Estoy de acuerdo con Eco, ya que considero que muchas veces la información que se puede encontrar en internet es errónea. No es necesario saber demasiado para poder crear una página, con lo cual aparece el problema de la veracidad de la fuente. Considero que es necesario que se introduzcan filtros, paar que las publicaciones sean concientes.
3- Considero que la propuesta de Eco es realmente estupenda. Nuestro país está inmerso en una profunda crisis social y económica y se necesita de personas capacitadas para sacar el país adelante. Hay muchos jóvenes capaces e inteligentes que no pueden acceder a una carrera universitaria por los costos de los apuntes y esto personalmente me apena mucho. Se de gente que tuvo que abandonar sus estudios ante la imposibilidad de obtener los elementos necesarios para los mismos y es por esto que estoy totalmente de acuerdo con Eco. Lógicamente comprendo que el presupuesto destinado a la educación es pobre y por tanto esto no puede ser más que una simple utopía.
Bueno con respecto a la pregunta numero 1 sobre Eco.
Es cierto q hay una diversidad de filtros segun a q medio nos enfrentemos.en base a esto puedo decir q si bien es necesaria cierta armonia entre las distintas opiniones para llegar a un consenso colectivo, tambien seria enriquecedor q se construyan diferentes posturas acerca de un mismo tema por ejemplo.Se trata de una riqueza cultural conformada por esta pluralidad de pensamientos.
Yo creo q la diversidad enriquece, ya q se alejaria del riesgo de caer en un pensamiento totalizante y homogeneizador.
Creo q la enciclopedias se pueden ir complementando mutuamente con estas diversidades, pero para esto habria q ver como se logra la igualdad en cuanto a las herramientas q uno usa para apropiarse de los distintos saberes.Se sabe q en esta realidad en q vivimos es dificil la igualdad en cuanto conocimientos, porq cada uno se las rebusca de distintas maneras para informarse y aprehender las distintas realidades.
Pregunta 2.
Si el mecanismo censor actua como filtro para retener cierta informacion q se quiere q no llegue a los usuarios y el mecanismo consejero, no anula la libertad de eleccion como el anterior, sino q recomienda sitios e insita al lector a la busqueda y exploracion.Yo creo q si es defendible la postura de Eco.Pero hay q tener en cuenta q tambien cuando uno elige, lo hace desde determinada postura, ninguna eleccion es libre de la carga subjetiva.Tambien creo q el mecanismo consejero, si bien te dice q lugares investigar, no te dice como hacerlo y eso tampoco peca de inocente.
Nose si los libros de las catedras en si son censores o consejeros.Lo q pienso es q la actitud del profesor en su clase puede ser censuradora o consejera, porq se sabe q hay muchos profesores q te obligan a comprar su libro y en cierto lugar, cuando se supone q seguramente tengan un arreglo con esas librerias y eso no es nada consejero, sino al contrario te censura en todo sentido, si o si tenes q leer lo q elllos te dicen y encima buscar el material donde ellos te imponen.es de terror...
Pregunta 3.
Me encantaria q los apuntes fuesen gratis, pero es muy fantasioso a mi entender en este pais donde poca bolilla le dan a la educacion en si y menos a la universitaria.Donde priman las ideas de recortes presupuestarios y amenazas de arancelamiento de las estatales.
Pero si es admirable los profesores q trabajan ad honorem y le ponen toda la garra a la clase y es asi cuando mas te llega lo q quieren trasmitir.
Pregunta 4.
Para mi un claro ejemplo seria el caso de un columnista de determinado diario q escribe bajo cierta idelogia determinada y no le dejan ir mas alla de esa postura, anulando toda libertad individual de expresion y opinion.
1.Creo efectivamente que corremos muchisimos riesgos al estar estrechamente vinculados con la red. La informacion circulante suele ser en demasia y muy discordante entre si por este motivo el lector o como se qiuera llamarlo esta sujeto a modificaciones subjetivas donde cada vez mas desaparece la tan codiciadea autonomia. En cortas palabras es como alguna vez se dijo : "Donde usted elije esta siebndo elegido".
Publicado por: nestor franco galli a Julio 12, 2004 04:31 PM1) Me parece que sí corremos el riesgo de que al poseer un sistema de filtros independientes profliferen las enciclopedias incompatibles y delirantes, ya que al estar inmersos en una civilización en la que cada uno tenga su sistema de filtros, sin conocimientos o investigaciones previas, es un peligro para la producción de la cultura. Es muy peligroso que cualquiera tenga el poder del filtraje para el desarrollo de futura información.
A mi juicio es correcta la afirmación de Eco acerca de filtros externos e internos a la web, ya que es una garantía para la búsqueda de información acertada.
2) Yo creo que sí es defendible la oposición de Eco entre censor y consejero, porque este último cumple a función, como lo indica la palabra, de aconsejar qué información es útil y cuál es promovida por delirantes. Una persona tiene la libertad de acudir a el consejero (o al tipo de información) que más se asemeje a sus necesidades e intereses. Me perece correcto que el proceso de filtraje sea considerado como parte de la educación, porque sino, como dice Eco, toda la educación sería producción de censura. Ante tanta cantidad de información de la que nos nutrimos constantemente es necesario un proceso de filtraje ya que sino la misma nos invadiría a tal punto que nos dejaría sin poder asimilarla. El problema esta en quién realizará el proceso de filtraje ya que muchas veces corremos el peligro de por ignorancia o desinformación confiemos en aquel "delirante" en el proceso de filtración. Si este último esta en manos de una persona u organismo capaz para realizar dicha tarea, estamos ante un fenómeno que nos permite procesar correctamente la información.
En mi opinión los apuntes y libros de cátedra funcionan como consejeros, ya que no solo producen un filtraje de la información para faciitar el entendimiento, sino que además no generan censura ante otros textos que no se ajusten a los conocimientos que los mismos proveen, muchas veces también por la reducción de material que debe hacer una cátedra por falta de tiempo. Es más, creo que posibilitan que una persona interesada en el tema indague sobre otras posturas o se nutra de otra información.
1) Es muy probable que corramos este riesgo al incrementarse el uso de la Internet y la proliferación de subculturas que trae aparejada. Aun así es necesario cierta armonía y consenso en lo colectivo para que la comunicación logre tener efectividad. Este es el miedo que expone Eco para sostener la necesidad de establecer un consenso para determinar parámetros comunes para lograr coincidir en las formas de recibir la información circulante teniendo el discernimiento acerca de lo que es importante y lo que no y lo que debe tener el estatus de significativo y competente. Internet al poner a disposición gran cantidad de información abarca a muchísima gente y rompe las barreras de temporalidad y espaciales lo que otorga un aventaja con respecto a otro medio digital como la TV. Es en resumen mas accesible, menos sujeta al tiempo pero a a vez mas distante porque aun se sostiene el anonimato de la autoría de lo que allí se ve. Es por lo tanto mucho mas difícil de organizar no solamente la información sino a la gran masa de gente que lo utiliza. Allí radicaría el problema de lo que la gente realiza con sus consumos. Esto puede derivar en un caos si es que según la visión de Eco no se propone la utilización de filtrajes para beneficio de la educación, lo que según la visión de Origgi atentaría contra la libertad de expresión y podría llamarse censura.
Si la Internet se vuelve básica e imprescindible al ser una nueva tecnología cambiara de forma definitiva la percepción de las generaciones futuras respecto de la nuestra , siendo uno de los principales medios que contribuirá a educar e insertar a los individuos al mundo. Allí estaría la importancia de filtrar lo útil de lo deformante para la educación de las futuras generaciones, determinar qué es lo importante, que lo aleatorio y que lo completamente inútil. La posición de Eco es por lo menos polémica ya que suscita la critica de sectores que consideran que se subestima al usuario de Internet y no se lo considera dentro de la comunidad de sabios, ya que se los excluye de esa comunidad y se los considera como sujetos sin capacidad de decisión, que no posee libertades y que necesita de un grupo paternalista que guíe y elija el camino por ellos. Esta será la principal critica hacia sus dichos.
2) Se puede realizar una critica activa sin necesidad de llegar a la censura, esta es la propuesta de Eco que mayor consideración puede tener para llegar a un consenso acerca de la forma de tratar a una obra cultural, no censurarla sino realizar una critica de manera constructiva que ayude a mejorar la producción y que ayude a perfeccionar de alguna manera la percepción que se logrará de la misma. Todo debe ser sometido a critica y reflexionado para llegar a conclusiones que incentiven la mente. De lo contrario, solo quedaría aceptar lo que se nos impone desde afuera, sin capacidad interpretativa: la teoría de la aguja hipodérmica. Los libros de texto no son censores sino que se convierten en consejeros al abrir debates y proponer discusiones acerca de su contenido provocando el dialogo entre ellos y los lectores que serán los beneficiados y los que obtengan un rédito al poder ampliar su conocimiento de manera reflexiva y no meramente repetitiva.
Considero que el usuario es quien realmente debe decidir lo que más le conviene, sólo que no todos los usuarios son licenciados, doctores, etc. y a veces es necesaria la presencia de un filtro que le ayude a precisar su necesidad de información. Con esto no quiero decir que los usuarios sean analfabetos ni mucho menos y perdonenme si mi enfoque está muy centrado al usuario, es que soy bibliotecaria.
Tampoco esto no significa que esté a favor de la censura de información, la que siempre estará influenciada por factores socioeconómicos, todo depende del país donde se viva. Sólo que opino que los filtros juegan un importante papel. Estan presentes en los propios conocimientos del usuario, desde el momento en que este solicita una determinada informacion, luego esta la fuente que bien pueden ser los buscadores, y por ultimo está la percepcion con que el bibliotecario vea la informacion, ya que le dara la que el cree que le hace falta al usuario y hasta que punto no se si esto es censura o que es, por lo menos no creo que se haga con mala voluntad.
Publicado por: Mariela del Castillo a Marzo 24, 2006 03:35 PM
