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El Libro
Alejandro Piscitelli
ISBN: 8497840607
Gedisa - 2005
 
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Lecturas, autores y censuras
13.04.2004

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Lo real es lo real y lo virtual es lo virtual. Unas 110 personas contestaron a las preguntas en clase, mientras que virtualmente 40 contestaron a dos de las tres preguntas a través de la red. Pero el resultado es proporcional al tiempo empleado y a la capacidad de análisis y revisión que permiten la reflexión.

Respecto de la policausalidad responsable de la caída en los índices de lectura, las respuestas in incluyen un campo variado de factores algunos mas previsibles (económicos, psicogenéticos, pedagógicos), otros de naturaleza mas mediamórfica (impacto de la TV, los videojuegos), algunos de carácter mas epistemológico o filosófico (cierre paradigmático, incapacidad de pensar a su propio tiempo, desinterés por lo inmediato).

En un par de ocasiones se cuestiono la pregunta indicando la poca fiabilidad de una encuesta on line, pero sobretodo el sesgo de la misma, ya que hubiese sido mas interesante preguntarse no tanto cuantos libros se compran en un determinado plazo de tiempo sino cuantos se leen en ese lapso.

En cuanto a los alcances sociopoliticos del fenómeno las respuestas incluyeron gran cantidad de consecuencias negativas como: domesticación sociocultural, sometimiento colectivo, licuación de la capacidad política, infantilización de la población con una caracterización en general de tipo conspirativo adjudicándole al gobierno o las capas dirigentes una voluntad explícita de estupidizar al común.

Curiosamente casi no hubo respuestas para la pregunta tres (que en realidad apuntaba a la s consecuencias mas efectivas y practicas del deterioro de la lectura y del crecimiento del analfabetismo sociocultural en sentido mas amplio ). Pero quien se atrevió con ella insistió en que el deterioro del Estado deja sin límites para demarcarse al sujeto, se borra la subjetividad -aunque esto no es necesariamente negativo ya que en la mediamorfosis estamos asintiendo a la emergencia de nuevas formas de ser sujeto en lo fluido.

En general no hubo maniqueísmos en las respuestas, y en algunas ocasiones apareció claramente una voluntad epistemologica tercerista que rechaza igualmente a una cultura letrada elitista pero no menos a una explosión de lo visual masificado.

Aunque recién estamos entrando en tema, ha habido un reconocimiento importante de la solidaridad entre hábitos de lectura capacidad critica, cuestionamiento de lo dado, rechazo de los simplismos, necesidad de entrenamiento, dificultad para multiplicar lecturas en tiempos de estrecheces económicas, y -en ciertas ocasiones- testimonios personales valiosos del trabajo del concepto que se evidencia en la autoreflexion y el distanciamiento necesarios para avanzar en el pasaje de las lecturas sobre papel a las lecturas en pantalla.

Es hora entonces de que profundicemos estas primeras observaciones y en esta ocasión trabajaremos algunas ideas iniciales acerca de la lectura en pantalla. Las observaciones pertenecen a Umberto Eco -un maestro de la escritura sobre papel- y aparecen como respuesta a entrevista que le hiciera Gloria Origgi (pueden bajarla de la red)

Ustedes deberán responder en linea al menos 2 de las 4 preguntas siguientes

1) ¿Corremos efectivamente -como dice Umberto Eco- el riesgo de que al poseer cada uno de nosotros -como hijos dilectos de la web- un sistema de filtros independientes prolifere un ejercito de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes

2) ¿Es defendible la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero? ¿Los libros y apuntes de cátedra son censores o consejeros?

3) ¿Que opina de la propuesta de Eco de que los textos universitarios sean gratuitos porque están financiados por el salario universitario y los incentivos de investigación?

4) De ejemplos puntuales en donde el sistema de propiedad intelectual amenace a la democracia y eventualmente pueda corromper la libertad de expresión

Referencias

La entrevista fue publicada en castellano en Radar Libros del 25 de Mayo del 2003. Apareció originalmente en el fabuloso coloquio Pantalla y Redes hacia una transformacion de la escritura que organizo el Centro Pompidou de Paris en marzo del 2002 y que esta completo en la red (aunque solo en francés ingles e italiano)

También fue retomada por nuestros amigos en el weblog de la cátedra Redacción I y II de Dialogica en Rosario

La versión impresa cuesta la bicoca de 23 euros.

Publicado por Piscitelli el Abril 13, 2004 09:55 AM | TrackBack
Comentarios

Comienzo por aclarar que voy a contestar sólo la pregunta dos, y que volveré en otro momento para contestar otra más.

2) Creo que sí es defendible la postura de Eco: un mecanismo "consejero", pensado para el beneficio del lector, no es lo mismo que un filtro que simplemente se dedica a retener lo que a otros no les conviene que el lector lea/vea, como sería en el caso de un filtro "censor".
(Se supone, por supuesto, que el mecanismo que hace de "consejero" sólo se atiene a recomendar sitios, y no a EVITAR que el usuario ingrese en otros sitios no recomendados si desea hacerlo)
La diferencia entre consejo y censura está en que, si bien yo me puedo desviar de lo que me dice el consejo, actuar diferente de lo que me recomienda, no puedo desviarme de la censura, debido a que es inherente al término de censura el no permitirme apartarme del campo de cosas a las que esa censura no sólo me permite acceder, si no que también me IMPONE, puesto que lo que la censura anula es, precisamente, la LIBERTAD DE ELEGIR.

En cuanto al asunto de los libros y apuntes de cátedra, considero que depende de LA FORMA COMO SON PRESENTADOS por los profesores de cada cátedra.
En algunas comisiones, por ejemplo, el profesor/a no se dedica sólo a explicar lo que el autor del libro está afirmando, sino que estimula en el aula todo un debate respecto a si se opina que el autor está o no en lo cierto, y qué hay de criticable o elogiable en su postura. Esto es positivo, puesto que al estimular que se elabore un juicio sobre lo leído, se hace entender que no se le impone al estudiante el compartir la visión del autor.
También sucede que, muchas veces, el profesor pide a los alumnos que completen un cuestionario con preguntas personales sobre lo que piensan respecto a la cursada, la bibliografía, que se puede mejorar, etc. Así se crea una retroalimentación que ayuda a suavizar el carácter impuesto del contenido aprendido.
Sin embargo, lamentablemente, éso no es tan frecuente: en numerosos casos la comprensión de la teoría requiere tal esfuerzo por parte de los alumnos, que acaba por determinar que su explicación exija toda la cursada, dejando poco tiempo para la reflexión sobre lo visto en forma de debates.
Esto es visible especialmente en aquellas cátedras que ponen como lectura obligatoria textos que fueron escritos décadas o incluso SIGLOS atrás (como es el caso de "El Capital" de Karl Marx o algunos textos de Max Weber). Esos textos fueron originalmente escritos, evidentemente, no sólo en una lengua diferente de la nuestra, sino que empapados de una cosmovisión que tal vez no existe más actualmente, y lo mismo ocurre con sus traducciones, que suelen ser igual de viejas. Es por eso que se hace tan difícil su comprensión y lectura.
Pero lo que me parecería más grave sería que el profesor/a ceda a la tentación de imponer SU VISION respecto a lo que dicen los textos estudiados, en vez de limitarse a explicarlos. Aunque no es tan probable que suceda con textos como El Capital, sí puede suceder que un texto sea posible de ser interpretado de diferentes maneras, y puede llegar a ser frustrante para el alumno si su interpretación de un autor es calificada de incorrecta sin que se le ofrezcan razones de peso para ello.
Eso era simplemente para demostrar cómo la actitud del profesor respecto al contenido puede hacer de consejera o censuradora más que el contenido en sí.

Ahora, en cuanto al contenido mismo: Me parece que, en los casos en que la explicación lleva toda la cursada, sin dejar tiempo para el debate, es en cierto modo una forma involuntaria de censura, puesto que no se da oportunidad de reflexionar, y por ende cuestionar, lo que se está aprendiendo.
Creo que una posible solución sería que TODAS las cátedras ofrecieran en internet o por escrito información DETALLADA respecto a su régimen de enseñanza y sus contenidos, y que las direcciones de sus sitios de internet, o el lugar donde pueden solicitarse informes y/o encontrarse los resúmenes explicativos, estén especificados EN LA OFERTA PUBLICADA, para que el alumno sepa bien QUE es lo que elige cuando elige esa cátedra, en vez de elegir a ciegas, como pasa muchas veces, por falta de información. En otras palabras, si uno ELIGIO lo que está aprendiendo, entonces ya no puede llamarlo censura. Censura es, precisamente, aunque sea accidental o por negligencia, porque igual es retención de información, decir que el alumno es libre de elegir entre varias cátedras y, al mismo tiempo, permitir que tenga que elegir entre ellas sin saber NADA sobre ninguna, porque no se le especifica debidamente, en la oferta misma, dónde y cómo puede conseguir esa información.
En síntesis, la falta de organización a la hora de proporcionar información puede ser tan grave como el impedimento de circulación de información, por lo que yo he optado por llamar a la primera "censura accidental".
Cuanto mejor informado esté el alumno a la hora de elegir la cátedra, más legítima será su elección, y por lo tanto habrá menos probabilidad de que esté disconforme en el futuro.

Publicado por: Julieta Simoncini a Abril 14, 2004 03:02 AM

Piscitelli, darling: what a bunch of bullshit.

Se me mezclan los dos tópicos (el de Eco y el del analfabetismo en post previo); no es mi intención embarrarle el foro, así que borre a piacere, si hace falta. Sigo con gripe y me tentó responder.

1. Filtros y Enciclopedias

1.1 Es al mismo tiempo interesante y perturbador verlo pisar el palito a Eco, un tipo más inteligente que uno. Acá derrapa como pocas veces, dejando en evidencia que suscribe a la Academia como auto de fe. Contraponer la "sociedad de sabios" al "chico cualquiera de 14 años" es un disparate. Uno no puede sino preguntarse por qué los miembros de la "sociedad de sabios" tienen tantas dificultades para filtrar.

1.2 Filtrar no es una actividad nueva. Es lo que uno hace cuando se pasa horas en una librería. Los websites no vienen con el logo de Random House o Alianza, pero hay indicadores tanto o más certeros para darse cuenta de si vale la pena leerlos o no.

1.3 Eco se hace el canchero con lo del Grial, como si no hubiera escrito al menos una novela (El Péndulo de Foucault) cuya tensión básica está dada por la visión "de locos ocultistas delirantes". Más: si son delirantes uno se debería dar cuenta, ¿no? ¿O se puede ser delirante y pasar desapercibido? Las enciclopedias oficiales han sido históricamente tan serias como delirantes. Ahora hay más, muchas peores. Uh, qué problema.

1.4 Eco dixit: 'Si yo confío en la Sociedad Internacional de Filosofía y si ésta me dice: “Este sitio sobre Kant no es adecuado”, entonces no lo utilizo más.' No me parece. Si yo confío en la Sociedad Internacional de Filosofía y si ésta me dice: “Este sitio sobre Kant no es adecuado”, entonces

a) dejo de confiar en la Sociedad Internacional de Filosofía, instantáneamente b) consulto el sitio en cuestión c) determino yo, por mi cuenta, las razones posibles de la Sociedad Internacional de Filosofía para objetar el site
Cualquiera sea mi juicio último ("el site es interesante" o "el site es horrible"), la Sociedad Internacional de Filosofía me hizo perder más tiempo del necesario. Salvo que, por supuesto, confíe yo ciegamente en ella, error que me sorprendería en un tipo como Eco.

1.5 No pasa nada. Hay mucha más información que antes, pero también es más fácil hacer las compras y uno no tiene que tejerse sus propios pulóveres o cavar un pozo para sacar agua. Cada uno organiza su tiempo como puede y el proceso de filtrado es (debe ser, creo) parte de lo que uno hace para conseguir las cosas. Vuelvo al ejemplo de la librería y agrego el de la disquería: el placer de revolver CDs o vinilo (para no hablar de lo que pasa en un buen mercado de pulgas) es parte indiscutible de la experiencia en el consumo de los ítems correspondientes. Lo de Eco es fiaca y pacatería.

1.6 Y en disciplinas menos opinables? Disciplinas menos opinables tendrán una cantidad proporcionalmente menor de información ¨delirante" como excrecencia. A quince mil sites sobre la existencia de los marcianos, corresponderán cuatro sites sobre biología molecular. Es inevitable. Nadie dijo, por otra parte, que la Web deba reemplazar toda instancia del conocimiento humano. Si quiero aprender a tocar el piano no aprendo en la Web.

1.7 Los websites, los libros, los discos, etc. están hechos por personas y se les parecen mucho. Eco quiere una tía que le diga con qué chica debe ponerse de novio. Yo sé que es cansador y muchas veces frustrante tener que conocer a tanta gente antes de poder decidir quiénes son tus amigos y quienes no, pero no hay más remedio. Salvo la tía, pero yo prefiero que la tía no me hinche las pelotas y se dedique a su vida.

1.8 En realidad (ahora me doy cuenta), Eco quiere ser él la tía. Lo cual cuadra bastante con lo que dije antes.

2. Clarín y los libros

2.1 Esa encuesta, titilando en el website de un diario escrito por analfabetos, es en sí una profecía de lo que le siguió en la versión comentada. Si nuestros únicos elementos de juicio fueran Clarín y los comentarios que se sucedieron en este mismo blog, habría que concluír que los libros no sirven para mucho. Mejor que la gente los lea (compre) menos.

2.2 Esto está relacionado muy llanamente con lo de Eco: Si yo confío en Clarín y este me dice: “Qué terrible, la gente no lee", entonces ha llegado la hora de preocuparse.

2.3 Es sorprendente que los libros no hayan desaparecido como elemento de consumo, considerando el parnaso al que han sido elevados en el último siglo. Parece una verdad monolítica e incuestionable: libro=bueno. Cero posibilidad de desacuerdo. Eso solo me sacaría las ganas de leer por un rato, pero es mucho peor cuando tantos de quienes defienden al libro per se (esto es: todos en los comentarios que nos ocupan) expresan su defensa con semejante dificultad.

2.4 ¿Por qué semejante consenso? ¿Por qué no "la mayoría de los libros son mierda", si esto es, en más de un sentido, rigurosamente cierto?

2.5 Esta categorización:

apareció claramente una voluntad epistemologica tercerista que rechaza
igualmente a una cultura letrada elitista pero no menos a una explosión de
lo visual masificado.

deja bastante que desear, me parece. En lo personal, suscribo fervorosamente a la primera posición (aceptando incluso lo de "elitista" como dato y no como meta) y no me opongo particularmente a la segunda (Radiohead!) La tercerista no la veo clara. Sí noto una suerte de pánico sociocultural reminiscente de la categoría "hormiguero pateado", durante el cual las hormigas oscilan entre la corrección política y una cierta hipocresía conmovedora. El libro es bueno. Disco es cultura.

2.6 Me gustaría sugerir un nuevo Iluminismo Punk como alternativa, pero me tengo que ir. Al menos le dediqué un rato al tema -- hace un par de días que lo tenía picando.

Publicado por: Raffo a Abril 15, 2004 03:54 PM

solo es una prueba

Publicado por: javier aguirre a Abril 15, 2004 05:09 PM

Hola, volví a leer mi respuesta a la pregunta 1, y noté que hace falta pulirla un poco. Además, me gustaría agregar un par de cuestiones.

En primer lugar, lo que yo quería dejar en claro es que, además de lo de no estar tan sujeto al tiempo, la "gran" diferencia entre internet y la televisión consiste en el hecho de que, si bien muchos analistas han sostenido últimamente que la audiencia de espectadores de TV no recibe la información de este medio de manera pasiva, esa audiencia tampoco puede interactuar *directamente* con la TV. Internet, en cambio, sí ofrece esa posibilidad... Y eso es precisamente lo que la hace más libre de ataduras que la televisión.

Otra cosa que quiero aclarar es que esto no me parece algo negativo, sino sencillamente nuevo y diferente. Así como durante décadas miles de personas, con o sin título, se preguntaban acerca de los efectos de la TV sobre la población (respuesta en la que aún hoy siguen trabajando), hoy miles de personas se sorprenden y se preguntan acerca de los efectos de internet. La postura de Eco no es nada más que otra postura, que en sí misma es interesante, en la medida que nos hace reflexionar sobre el tema.

La conclusión a la que yo buscaba llegar en mi respuesta a la pregunta 1 es que la tecnología es, en última instancia, el uso que se hace de ella. Si bien cada uno *es* libre de usarla como quiera, puedo entender (aunque no diré concretamente que lo comparto) el deseo de Eco de que internet no sea un espacio donde se dé cabida tanto al delirio, si no donde se pueda transmitir, también, esa cultura común que todos compartimos, que establece criterios comunes para hacer posible la acción en conjunto, la comunicación y la convivencia en una sociedad.

Pero estoy de acuerdo también con lo que dice Ruffo: esa cultura no se aprende, ni se puede aprender, sólo en internet. La red no es igual a realidad. Si alguno de nosotros trasladara la opinión de Eco fuera de lo que es internet, estaría teniendo (o atribuyéndole a Eco) una visión mediocéntrica, sea utópica (internet = difusión de cultura) o apocalíptica (internet = difusión de delirio).

Por lo tanto, el riesgo de que "...al poseer cada uno de nosotros -como hijos dilectos de la web- un sistema de filtros independientes, prolifere un ejercito de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes...", ese riesgo sólo deseaba yo circunscribirlo a la red.

Es *internet* misma, la que el corre ese riesgo (y no necesariamente *nosotros*). Y la razón por la que lo corre consiste, vuelvo a decir, en que cada tecnología es, más que ninguna otra cosa, el uso que se hace de ella.

Sólo quiero agregar una pregunta: si alguno de uds sabe cómo se hace para escribir en negrita o en cursiva cuando se hace un comentario, le agradecería que me contara por mail.

Publicado por: Julieta Simoncini a Abril 15, 2004 05:51 PM

1) Creo que efectivamente si cada uno tuviera la oportunidad de editar una enciclopedia a su antojo, con los filtros que la vivencia personal y otros factores le aportarían, esto se convertiría en una invasión de opiniones enteramente subjetivas y muchas veces incongruentes, y aquel que no sabe qué recibe en mano, podría caer en las redes de un desentendido, que a la luz de la realidad pasaría a ser un sabio. Debe existir un límite a las publicaciones, actualmente ese límite es económico, y muchas veces se editan libros delirantes e incongruentes solo porque se pagó el precio para hacerlo.
2) Creo que es bastante relativa su posición, y que los ejemplos que eligió son demasiados mundanos y obvios, cuando en realidad hay una delgada línea que delimita las diferencias. En el caso de los apuntes de cátedra, a pesar de aconsejar por su vocabulario (te hacen creer que te sugieren), en realidad están condicionando y censurando tu manera de pensar y expresarte, ya que al momento de redactar algo, un examen por ejemplo, hay que atenerse a lo que la cátedra piensa, como muchos profesores aclaran. Muchas personas de una misma carrera y facultad que en general no compartieron cátedras parecen recibidas de diferentes universidades.
3) La propuesta sería maravillosa si se pudiera llevar a la práctica en un país como el nuestro, en el cual los subsidios a las investigaciones escasean, y siempre faltan cincuenta para el peso.

Publicado por: Thelma Pussetto a Abril 15, 2004 11:10 PM

1) Me voy a tomar el atrevimiento de contradecir a Eco. Particularmente, considero que lo que plantea es poco probable. En la actualidad existe una desconfianza de Internet tal como en la antigüedad se desconfiaba de la escritura. Hoy en día, como nuestra civilización aún no tiene totalmente incorporada esta nueva tecnología a sus esquemas mentales, a la hora de investigar acerca de algún tema, siempre vamos a confiar más en los libros que en el contenido de las páginas web.
Además, con el surgimiento de una nueva tecnología no se elimina la anterior. Así como la escritura se apoya en la oralidad, la escritura en pantalla se apoya en la escritura sobre papel. Así, a la hora de tener que filtrar la información que nos brinda la red, vamos a contar con un acervo de conocimiento previo proporcionado por los libros (y por otros elementos de nuestra cultura) que no nos va a permitir filtrar la información “individualmente” o “al azar” como dice Eco.

2) Considero totalmente defendible la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero. Mientras que el primero atenta contra la libertad de expresión, el segundo nos orienta acerca de los contenidos.
El censor puede ser visto como algo negativo ya que cuando pensamos, creemos u opinamos algo que no es acorde a los criterios que maneja somos censurados, de modo que, si bien puede proteger a otras personas de los daños que pudiera causarles la información “incorrecta”, no nos da la posibilidad de “equivocarnos”. En cambio, el consejero puede ser visto como algo positivo porque si bien nos alerta sobre los “errores” de la información, de todos modos nos permite acceder a ella para poder llevar a cabo una valoración propia. Además, por otro lado, no viola la libertad de expresión.
Con respecto a los libros y apuntes de cátedra opino que son consejeros porque no nos dicen cómo debemos pensar, sino que tratan de guiarnos al conocimiento que se considera adecuado. Asimismo, en la cursada no se censuran nuestros “errores” sino que se califican con respecto a los criterios adoptados.

Publicado por: Guillermo Wirth a Abril 16, 2004 05:35 PM

1)sinceramente no creo haber entendido del todo la idea de eco de las "enciclopedias", pero si tengo q responder a lo q entendi, creo q no estaria mal q cada uno tenga su propia enciclopedia, es decir, no creo q eso afectara a la comunicacion sino q al contrario, la volveria mas plural, porq asi como seria aburrido q todos dijeramos lo mismo y de la misma manera o que haya consenso siempre sobre un determinado tema, creo q no esta mal q haya una pluralidad de significados. No creo q la diversidad derive en puras subjetividades como lei mas arriba y en todo caso si fuera asi, estaria mal? acaso ya no somos todos puras subjetividades? en fin, creo q la idea de eco de ina diversidad de enciclopedias no es necesariamente negativa.

2)Al respecto de la idea de censor/consejero, creo q eco se equivoca, porq en el mayor numero de los casos, segurmantene esa sugerencia se convertiria en una censura. Algo asi como "te sugiero q no leas esto". Tampoco creo q sea necesaria un consejero para cada uno sino q eso depende de cada uno, es decir, creo q el saber q leer tendria q ser algo individual y no impuesto. Çsi yo quiero aprender de surrealismo, no me meto en internet y leo, sino q intento aprender de personajes conocidos del genero y luego voy a la internet. si bien acepto q en general peude pasr q uno caiga en sitios en q la informacion es cualqueir cosa, creo q tampoco esta mal, q todo suma a la hora de conocer. Se debe conocer lo bueno y lo malo, sino ¿como saber q es lo bueno?
Sobre los apuntes de catedra considero q son censores y que estan determinados por el capricho de cada jefe de catedra. muy pocos profesores sugieren o aconsejan, la mayoria impone.
3)estoy de acuerdo en q los ltextos universitarios sean gratuitos, pero acepto q en argentina eso es dificil porq si un profesor cobrara como debe cobrar no tendria q cobrar por una publicacion, pero en el estado actual de cosas no considero del todo mal q ellos reciban un ingreso por eso. PEro ojo, hay profesores q cobran sus libros como si fueran grandes best-sellers, y en las librerias de la facultad, y por otro lado no se los encuentra en fotocopiadora, algo bastante vivo y agoista de su parte.
4)el tema del copyright es discutible, en industrias como la musica estoy MUY de acuerdo en q las grandes discograficas tengan perdidas porq en estos años se llenaron los bolsillos cobrando 22 pesos un cd q tenia apenas un librito de dos paginas y q encima como el contrato con el artista era de 5 discos, la calidad y el contenido de la musica era PATETICA, porq sacan 2 temas para las radios y quien lso quiere tener tiene q gastar esa suma y se jode con los otros 6 temas q son una basura. Con respecto a los libros considero q estaria bien q la ley haga algo al respecto pero igualmente opino como eco en q el q quiere disfrutar de un libro, lo hace comprandoselo y no leyendolo en internet, se los digo porq tengo la trilogia de Lord of the Ring hace como un año y lei apenas 20 hojas y todavia quiero comprar los libros. Creo q los derechos de autor tienen q ser diferenciales para cada industria.

Publicado por: Ignacio Fontana a Abril 16, 2004 06:36 PM

1) Me resultó muy interesante el tema acerca de los filtros informativos y creo que nunca me había puesto a pensar en él ni en sus posibles consecuencias. Considero real la cuestión de que cada uno de nosotros se enfrenta a diversos filtros en distintos medios, lo que configura diversos grados de conocimiento y de saberes. Es posible que amigos o conocidos nuestros al enfrentarse a filtros diversos a los nuestros, construyan en consecuencia también cono-cimientos e ideas divergentes, pero creo que eso es lo que enriquece nuestra comunidad cultural. Si bien es necesaria cierta armonía para lograr el consenso colectivo y tener todos las mismas herramientas para construir un futuro, creo que la diversidad enriquece, ayuda y ofrece distintos puntos de vista quizás imperceptibles para uno.
De esta manera estaremos hablando no de enciclopedias incompatibles, sino simplemente diferentes y que por tal razón pueden enriquecerse mutuamente y complementarse. Creo que esta situación acentuará la comunicación y la interacción porque uno buscará “com-pletar su enciclopedia” con los datos que otro pueda aportarle.

2) Acuerdo con esa oposición razón por la que me parece defendible. Mientras la censura no ofrece alternativa ni la posibilidad de que uno juzgue por sí mismo la conveniencia o fiabi-lidad de un conocimiento porque nos priva de éste, el consejero otorga otra posibilidad. Si bien nos advierte de la poca confiabilidad de un saber, deja en nuestras manos asumir o no el conocimiento proporcionado.
A muchos les conviene la censura para moldear nuestro pensamiento, nuestras ideas, en fin, nuestro conocimiento y manipularlo a su antojo. A nuestros gobernantes les convienen ciudadanos con poca capacidad crítica y de análisis. Censurando información logran su cometido porque de recibir gran información y tener que filtrarla desarrollaríamos más nuestra capacidad crítica.
Quisiera no ser negativa pero considero que muchos de los libros o apuntes que leemos a lo largo de toda la carrera funcionan como censores si bien muchos otros funcionan como consejeros. Me he encontrado con muchas materias, no sólo de la Universidad de Buenos Aires, en las que los propios profesores son los que publican los textos (son adaptaciones) y deciden qué información debemos leer y aprender y cuál es la correcta de colocar en un parcial en temas que no son exactos y en los que cada uno podría elaborar una opinión per-sonal sin irse de los conceptos fundamentales y básicos. Por otro lado considero que sería imposible leer toda la bibliografía de todos los autores de cada materia y se hace necesario un recorte pero hay textos que deberían leerse completamente y no acortarse por elección del profesor.
Las materias que ofrecen en sus clases la oportunidad de debatir y confrontar opiniones funcionan como consejeras ya que posibilitan todo tipo de intercambio, de visiones, opi-niones haciendo igualmente hincapié en la ideología y postura de la materia.

Publicado por: Fátima Martínez Burzaco a Abril 17, 2004 05:56 PM

1.
Particularmente se me hace casi imposible imaginarme filtros independientes, es más la noción de filtro no la puedo concebir si no es de la mano de la cultura, del habitus, de la enunciación o como se le quiera llamar a donde estamos parados.
Creo que la información llega filtrada, los géneros (aunque habría que ver como se están configurando los de internet) por más collage que sean y del origen dudoso del que provengan ya organizan bastante.
Para que la apocalíptica suposición de Eco devenga real tendríamos que ser una comunidad de individuos un tanto más independientes y libres unos de otros, cosa que se me hace difícil de imaginar hoy en día. Los peores augurios sobre la individualidad que traería internet quedaron ya, creo, cubiertos de polvo.

2.
Estas y tantas otras etiquetas, características de su teoría, sirven quizá para ver los alcances, jugar con los límites, de los conceptos que nos rodean y nos moldean.
En este caso, habría una distinción, no tan clara, entre una y otra categoría, sin embargo también se puede pensar a una con componentes de la otra.
Todo consejo ilumina un sector que deja en las sombras a todo lo que no es ese sector, ese recorte se debe por lo general a motivos de diversa índole.
Cabría la pregunta de si en esos motivos se esconde algo de censura y debido a qué.
Creo que un buen ejemplo sería dos cátedras de una misma materia. ¿Por qué en una se estudia el mismo período histórico a la luz de determinados autores y no de otros? En términos peyorativos esa censura se debe a fines enunciativos, pedagógicos, políticos, etc.

Publicado por: María Inés Rimondi a Abril 17, 2004 11:32 PM

1-Dada la sucesiva revisión de los artículos publicados en esta sección, encuentro que las posiciones adoptadas por Eco son a veces un poco extremas.Cuando trata el tema del filtraje que los individuos realizan en Internet, toma expresiones tales como "comunidad de sabios", que de acuerdo a su visión, son los que "han aportado la garantía del filtraje", y habla del resto de los individuos que no forman (formamos)parte de esa "gran comunidad"utilizando el término "cualquiera", dejando entrever desde mi punto de vista que la mayor parte de los seres que conformamos el resto de la sociedad somos absolutamente ineptos, estúpidos, delirantes. Esta afirmación de Eco es un absoluto dsprecio no sólo a las capacidades de las personas que acceden a los servicios de Internet, sino lo que es peor, una absoluta negación de las libertades individuales y de la posibilidad de discernir concientemente por parte de cada uno qué es lo conveniente a las necesidades de cada cual.Desconozco cuáles serían los criterios exactos que tomaría la "comunidad de sabios" para hacer un filtro de la información que circula, pero en todo caso, no veo por qué la gran sabiduría de esos elegidos sea una "garantía" confiable de transmisión de buena cultura. Es cierto que mucha información que circula en la red es incorrecta, falsa, perjudicial, etc.Cada individuo insero en una sociedad es moldeado por la misma por sus prácticas cotidianas y el contacto con el resto de sus semejantes, por lo tanto, comparten también un mismo filtro cultural. Lo cierto es que también , más allá de esos filtros casi "naturales" que vamos incorporando, cada cual va diferenciándose del resto y conforma su identidad subjetiva que entra en juego con las otras subjetividades. No veo resgo ninguno en que cada uno decida, de acuerdo a sus necesidades, que información esciger de las inmensa cantidad de posibiliddes que se abren en Internet. Un chico de 14 años no podrá discernir tal vez lo correcto, pero en todo caso ese proceso de búsqueda ayudará a activar en él todo un proceso de análisis investigativo que desarrollará cada vez más sus capacidades de aprendizaje. Ya la cultura y su entorno se encargarán de moldear sus criterios, pero lo importante es que él accedió a un conjunto de datos diferentes y que fue libre para escoger lo que le pareció adecuado.
2-Me parece una buena observación la que hace Eco con respecto a la crítica activa que puede ejercerse sobre determinado material sin ejercer censura sobre el mismo. Jamás tendría que hacerse censurasobre obras culturales sino que cada cual debería hacer una crítica constructiva acerca de aquello que llega a su conocimiento.Todo debe ser constantemente criticado y reflexionado positivamente para incentivar nuestras mentes, de lo contrario se caería en una aceptación ciega de lo que se nos da "de afuera", y nos comportaríamos como máquinas receptoras de información, pero sin capacidad creadora e interpretativa. Los apuntes de cátedra nos son censores, como no lo es ningún texto mientras se tenga análisi crítico.Los profesores preparan textos con determinadas temáticas y de tal o cual autor, pero esos materiales genera debate y apuntes reflexivos que abren la posibilidad de discusión e intercambio de visiones sobre un tema específico. Que nos den para estudiar la posición de x autor y no de otro no es censura siempre y cuando nos den la posibilidad de discutir y expresar nuestra visión de las cosas, y a la vez, nos otorguen más fuentes de obtención de información para ver todas las caras de la moneda.

Publicado por: María de Jesús Giosa a Abril 18, 2004 10:42 AM

1) ¿Eco creerá inocentemente en la individualidad a ultranza? ¿en la robotización del ser humano por la vil máquina que nos deshumaniza, nos aisla cada vez más de otros humanos?
Me parece excesivamente inocente ese pensamiento, muy poco crítico. Que cada uno sentado en una computadora conectado a internet tenga su propio filtro sin tener en cuenta que para formarse como individuo tuvo que estar atravesado por la cultura, el simbolismo, la comunicación con otros humanos y culturas, la televisión, el colegio, el trabajo, la calle.
¿Cómo podemos tener cada uno un filtro diferente y crear nuestra propia enciclopedia si somos seres semiotizados, seres culturales, seres humanos?
Si creyesemos ese disparate tendríamos que poder justificar cómo es posible que no existan hoy diferentes enciclopedias incompatibles entre sí teniendo en cuenta que cada uno al encender la tv elige el canal y el programa que quiere ver, lo mismo al comprar un libro, lo mismo al consmir cualquier producto, al caminar por la calle, al elegir qué almorzar y si caminamos por la vereda o por la calle ¿o se nos ocurre caminar con las manos por la calle Florida a las 10 de la mañana acaso?
No Eco, estamos inmersos en una cultura.

2) No existe blanco o negro puros en estos casos. Considero que hay muchos factores que juegan a la hora de juzgar esto.
En primer lugar, podría decir que al ser consejero uno esta censurando. El problema, en todo caso, sería responder si está bien censurar como forma de educar, hasta qué punto puede hacerse o si directamente no hay que censurar nada.
Los libros y apuntes de cátedra son censuradores en su mayoría. Para poder saber a qué apunta el programa de la materia, poder entender el lineamiento de la cátedra es condición leer sólo el capítulo x del libro y. Esta por supuesto la sugerencia de que para mayor información se pueda recurrir a tal libro. Pero juegan muchos otros factores: económicos, políticos, sociales.
Por supuesto que es censurar, sin duda.

Publicado por: Mariana Malant a Abril 18, 2004 04:56 PM

1) Creo que, como dice Eco, en la sociedad actual cada uno posee un sistema de filtros independiente. Es en la web donde esto es más notorio, dado que, por ejemplo, es uno el que busca una determinada información y es uno mismo el que decide si la información encontrada le es certera o erronea. Sin embargo, no considero que esto conduzca a un ejército de enciclopedias delirantes e incompatibles. Si bien, en la actualidad, se suele confiar en la web para la búsqueda de información, la mayoría de la gente sigue recurriendo a los viejos libros y enciclopedias para saber que se está en presencia de una información certera y precisa. En fin, creo que si, que poseemos un sistema de filtraje de la información individual -de hecho la sociedad actual está plagada de individualidades- pero esto no nos lleva al riesgo de caer en enciclopedias delirantes ya que siempre se termina confiando en la "comunidad de sabios" que escriben sobre papel.

2) Creo que la oposición entre censor y consejero de Eco es defendible desde el propio ejmplo que el autor brinda. Incluso nosotros, cuando buscamos determinada información, la cercioramos dependiendo de la fuente. La diferencia con el censor radica en la posibilidad de elección. Si para un tema tengo toda una gama de autores entre los que puedo elegir, entonces podré confiar en el consejero que mejor responda a mis intereses; pero, si sólo se me impone una visión, entonces se me estará censurando la posibilidad de elegir.
Los libros y apuntes de cátedra están previamente seleccionados por la autoridad competente en la que confiamos e, incluso, se suelen explicitar los motivos de ese recorte o selección. Así, uno puede, por sus propios medios, buscar y completar ese recorte. Por ello, no creo que los libros y apuntes de cátedra actúen a modo de censores, sino más bien, a modo de consejeros, que nos guian en el aprendizaje de un determinado tema.

Publicado por: Andrea Pantarotto a Abril 18, 2004 05:21 PM

1)Catalogar a Internet como un lugar de proliferación de enciclopedias delirantes me parece un poco exagerado.Creo que a través de este nuevo medio, como también en otros, podemos dar cuenta de la pluralidad de opiniones y visiones del mundo. Este miedo que surge, de que cualquier persona que no está capacitada publique en la web es entendible, sin embargo, esto puede ser visto de una manera más positiva. Internet es un medio nuevo, por lo que todavía hay que esperar y ver que pasa en el futuro. No es conveniente hacer predicciones tan contundentes. Algo parecido ocurrió cuando surgió la escritura. Muchos filósofos, entre ellos Platón, se encargaron de demonizar la escritura. Hoy por hoy, nos damos cuenta que la mayoría de esas antiguas ideas eran exageradas. Gracias a la escritura la humanidad tuvo grandes logros.

2)La oposición que realiza Eco entre censor y consejero es defendible hasta cierto punto. Con esto quiero decir, que el censor no me permite de ninguna manera tener una opinión diferente a la que él tiene, pero el consejero tampoco sería un referente pleno de la libertad de expresión. El censor me cierra todo campo de posibilidades, el consejero no deja todas las puertas cerradas, pero me las limita de cierta manera, ya que está recortando el campo de lo posible.Con esto, no quiero decir que sea tan mala una cosa como la otra. Obviamente, es preferible siempre un consejero, que ofrezca un número determinado de opciones y me deje elegir entre ellas.
Con respecto a los apuntes de la cátedra, no creo que actúen como censores.

Publicado por: Cintia Palombo a Abril 18, 2004 08:56 PM

2) Creo que la posiciòn de Eco es peligrosa porque ¿quièn puede situarse en el lugar de un sabio, clasificando a sitios con posiciones
"verdaderas" o "falsas"?, ¿quièn elegirìa a los integrantes de los "monitoreos especializados"?,
¿quienes juzgarian si el trabajo de estos monitoristas es correcto o no?.
Eco simplifica el tema al colocar como ejemplo el caso de la institutriz que corrige a la chica que piensa que dos más dos es cinco. En este caso todos estariamos de acuerdo con que la institutriz corrija a la pequeña. ¿Pero con que criterio se calificarìa "Este sitio sobre Kant no es adecuado"?. ¿Acaso cuando uno va a la librerìa, los libros estàn calificados por un monitoreo especializado?.
Respecto a la cuestiòn de si los apuntes y libros de càtedra son censores o consejeros, considero que no se puede hacer una afirmaciòn general sobre el tema. Habrìa que analizar caso por caso teniendo especial consideraciòn sobre tres factores a saber:
A)El lineamiento general de cada càtedra.
B)El desempeño del profesor de los pràcticos. Este tiene un rol clave en el proceso de enseñanza porque desde su lugar puede adoptar tres posturas: dar el texto como la Verdad, plantearlo a partir de su particular visiòn, o presentarlo como un determinada lìnea de pensamiento apuntando a que el alumno puede "conversar" con él.
C)La actitud del alumno. Valoro su espíritu crítico pero en màs de una ocasiòn he visto como destrozan a una determinada teorìa aùn antes de llegar a comprenderla. Nosotros como alumnos deberiamos en primer instancia poner todo nuestro esfuerzo en comprender a los textos y, luego de esto, accionar nuestro espíritu crítico.

Publicado por: Martin J. Gonzalez a Abril 18, 2004 09:06 PM

1.Considero que el riesgo que plantea Eco, el de que al poseer cada uno de nosotros un sistema de filtros se genere un ejército de enciclopedias incompatibles, no puede tener aplicación generalizada, sino que debe ser contextualizado. Dicho peligro debe situarse en el marco de las desigualdades que genera el proceso de globalización, específicamente en relación a las brechas infocomunicacionales (Ford; 1999) El termino refiere tanto a las diferencias en el acceso a los equipos tradicionales y nuevos como a los flujos de información y cultura procesados de manera convencional o mediante nuevas tecnologías o metodologías en el caso de la documentación o búsqueda de información.
En relación con lo planteado, una cuestión central está dada por las desigualdades de acceso a los equipamientos necesarios para hacer posible la conexión a Internet: el mayor número de líneas telefónicas se registra en el “Norte Occidental”. Países como Suecia, Estados Unidos o Suiza encabezan el ranking (un promedio de 600 teléfonos cada mil habitantes) Mientras que otros países como Nepal o la India tiene un promedio de 10 teléfonos cada mil. Según Ford, Internet es el sistema de comunicación donde se dan las mayores diferencias, solo navega un 2.7 % de la población mundial, porción de la cual más del 80 % corresponde sólo a Estados Unidos. Es decir, las posibilidades de acceso al hardware y al software necesario para conectarse a la Red no son equitativas para todo el globo, de modo que esto habrá de influir, de hecho, en las posibilidades reales de concretar un proceso de filtrado particular de cada individuo. A su vez a esto se suma la parcial democracia en la difusión y enseñanza de los conocimientos necesarios para comprender y manejar las nuevas tecnologías, ámbito en el que también se advierten marcadas diferencias en el mismo sentido que las apuntadas más arriba. En el caso de nuestro país, concretamente, deben considerarse las brechas internas. Es decir, las desigualdades ya planteadas que se manifiestan entre las distintas regiones del territorio.
En síntesis, considero que las probabilidades de que prolifere dicho ejército de enciclopedias incompatibles están en estrecha relación, en primera instancia, con las posibilidades reales de acceso al equipamiento necesario. No obstante, una vez considerada esta cuestión, no disiento completamente con la idea de la posible incompatibilidad de las enciclopedias ya que la diversidad en los criterios de selección pueden dar lugar a productos altamente heterogéneos y a los cuales, gracias al hipertexto, pueden tener acceso quienes tienen las herramientas.

2. Desde mi punto de vista, la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero solo es parcialmente defendible. Considero que el contenido de su argumento es ciertamente válido, pero creo que evade un aspecto fundamental en la cuestión y es que de hecho el filtraje siempre responde a un determinado punto de vista desde el cual éste se realiza. En este sentido, los juicios que una autoridad que filtra pueda emitir sobre determinada información responde a una línea ideológica que guía el filtrado y, si bien no está ocultando la información, los parámetros de pertinencia/impertinencia, correcto/errado siempre se establecen en base a ciertas máximas y a ciertas intenciones predeterminadas respecto a lo que se pretende establecer como válido o inválido. Creo que el punto es ser conscientes de la perspectiva desde la cual se hace el filtrado, cuestión que ciertamente no es tarea fácil.
Respecto a los libros y apuntes de cátedra, considero que estos son, de hecho, consejeros pues no creo que impidan el acceso a otro tipo de información, sino que lo que hacen es guiar el aprendizaje en función de determinados objetivos, los cuales, ciertamente responden a una línea ideológica determinada. Con lo cual, teniendo en claro cual es dicha línea lo siguiente es acatar o no a lo que los textos proponen.

Publicado por: María Laura Pérez a Abril 18, 2004 11:01 PM

Para empezar, no nos equivocaríamos si dejáramos de considerar el mundo de internet como nuestro único mundo habitado, como un universo ajeno o alejado de nuestros otros universos o campos de movimiento y conocimiento que se encuentran en estrecha relación con aquel. De la misma manera, por ser intencionalmente burdo, que un periodista de la década del ´40 estaba “equipado” de filtros al enfrentarse a un hecho noticioso (o a su construcción), obligado a discernir entre fuentes y fuentes, el “internauta” se ubica en una situación análoga. Y así como hay periodistas y periodistas, hay “internautas” e “internautas”. Es decir, enfrentarse a escritos apócrifos o, simplemente, erróneos, no es un riesgo que internet no comparta con otros campos.
Por lo mismo, un ejército de enciclopedias “incompatibles y eventualmente delirantes” es posible. No sólo eso, sino que efectivamente ya existen esos ejércitos y la dimensión política que Eco no tiene en cuenta entra con todo su peso en este momento. ¿Censores? ¿Consejeros? La línea que las separa es muy borrosa y, dicho sea de paso, móvil. La acción censora/consejera no es más que el doble rostro de una presentación de un objeto al que se tiene por correcto o verdadero. El apunte de cátedra, la cátedra en sí, es una puesta en escena en la que se aconseja al mismo tiempo que, se quiera o no, se censura. y sin necesidad de secuestrar libros. El ejercicio crítico, he ahí la cuestión que, ciertamente, no se soluciona con una institutriz institucional.

Publicado por: gabriel herz a Abril 19, 2004 12:26 AM


2) En mi opinión, es defendible la postura de Eco si los “consejeros” se limitan a la función de sugerir o aconsejar qué leer o qué páginas de Internet consultar. En este caso podrían influir en la decisión de quien los consulta, pero queda abierta la posibilidad de visitar aquellos otros sitios que no recomiendan.
Me parece bueno que Internet de la posibilidad de publicar lo que uno desee sin restricción alguna (en muchos casos gratuitamente), sin embargo, como Eco señala, se dificulta cada vez más la búsqueda en la red. Por eso, sería positivo ingresar a una base de datos que aconseje y describa diferentes sitios. Creo que este sistema no elimina el resto de las páginas a visitar, solamente no las menciona. Lo mismo sucede cuando su utilizan los buscadores. En este caso no aparecen todos los sitios disponibles y, además, es tan larga la lista ofrecida, que muchas veces uno solamente lee los primeros resultados de la búsqueda. Cabe destacar que la mayoría de los lugares encontrados no tiene nada que ver con lo que se está averiguando. En este caso, también se estaría consultando a un “consejero”, aunque no opine directamente, pero selecciona y prioriza los datos que otorga.
Los libros y apuntes de cátedra a veces son consejeros y otras censores. Más allá de la opinión que cada profesor comenta en los prácticos o teóricos, generalmente el material que leemos manifiesta una postura y no otra. Muchas veces, en las selecciones se dejan de lado temas y autores porque contradicen la concepción de la cátedra ¿eso no es censura?. En este caso -al igual que en las páginas “consejeras” planteadas por Eco- los alumnos también tendríamos la posibilidad de buscar otras fuentes, sin embargo, en la facultad se juega con la educación y no solamente con la información. Es común que tengamos que leer y estudiar textos con los que no estamos de acuerdo, sin embargo, no tenemos la posibilidad de decir “no, yo no opino lo mismo, por eso no lo estudio”. En Internet, si entramos a una página que nos aconsejan y nos damos cuenta que no nos gusta o que difiere con lo que pensamos, sólo debemos hacer “clic” y cerrarla, pero en la facultad no podemos dejar el libro y no leerlo, porque luego debemos hablar sobre él en los exámenes. Por eso, me parece mucho más comprometida la situación de una cátedra de la Universidad que la de un consejero de Internet, al que se puede tomar o dejar, incluyendo la posibilidad de consultar a muchos otros, no como en el caso de las cátedras de nuestra facultad en particular.

Creo que Eco no se refiere explícitamente a la Universidad de Buenos Aires, en la que los salarios universitarios y los incentivos de investigación son bajos, sumado a que muchos alumnos no tienen dinero siquiera para el colectivo y se ven obligados a abandonar sus estudios. Me parece muy bueno que los textos universitarios sean gratuitos, sin embargo, no lo veo cercano a la realidad de nuestra facultad. Con lo que no estoy de acuerdo es con los profesores que reeditan sus libros todos los años con pequeños cambios para que los estudiantes los compremos sin la posibilidad de pedirlos prestados a ex alumnos de la cátedra. Sin embargo, en muchos casos, los docentes hacen selecciones de textos que se publican en el Centro de Estudiantes. En este caso, los profesores no son quienes “hacen el negocio”, sino el Centro, que cobra y no justifica qué es lo que luego hace con el dinero.
Si los salarios universitarios y los incentivos de investigación fueran dignos, sería positivo que los textos universitarios fueran gratuitos, así, los docentes no tendrían la necesidad de vender sus textos (porque no son escritores que viven de eso) y todos los alumnos tendríamos la posibilidad de acceder a ellos sin tener que pagarlos o hacer fotocopias –que son caras e ilegales-. Por eso me parece buena la propuesta de Eco, pero primero debería cambiar la situación de nuestra Universidad para poder llevarla a cabo.

Publicado por: Melina Abeid a Abril 19, 2004 10:29 AM

2)Defendiendo la oposición sugerida por Eco entre censor y consejero, considero que los apuntes de cátedra como asi también los libros son consejeros, ya que nos proporcionan distintas informaciones para que nosotros hagamos una reflexión crítica y adoptemos nuestra propia opinión personal. No considero que sean censores, ya que no impiden que accedamos a tal o cual información, sino que aportan la circulación de diversas informaciones con el objetivo de que emitamos opiniones reflexivas al respecto.
3) Evidentemente es una propuesta "ilusoria" para poner en práctica en nuestro país. Hoy, estamos mas cerca del recorte presupuestario o del arancelamiento a las universidades, por lo cual es practicamente imposible pensar en dicha propuesta. Solo cuando exista una mayor inversión en materia educativa y la educación sea verdaderamente considerada una "inversión" puede que los textos universitarios lleguen a ser gratuitos por estar financiados por el salario universitario y los incentivos de investigación.
La propuesta es interesante, ya que muchos estudiantes no solo eligieron la universidad pública por su libertad de pensamiento y actitud crítica, sino también por ser gratuita.

Publicado por: Ana Paula Forcatto a Abril 19, 2004 10:42 AM

1- Concuerdo totalmente con la opinión de Eco sobre los sistemas de filtros. dentro de la Web existe infinidad de información sobre un mismo tema. Alguna más confiable que otra. Pero quien determina esto, lo determina nuestro propio sistema de filtros, el cual no es completamente objetivo. Por que digo esto?. tomemos un ejemplo concreto. si nosotros quicieramos hacer una analisis sobre la literatura escrita por Cortazar, podriamos leer sus obras y también adentrarnos en la web para buscar críticas y opiniones sobre sus escritos. pero quizas nadie, ni aún el más asiduo lector y estudioso de este gran literato podría saber a ciencia cierta cuales fueron las razones por las cuales Cortazar escribio, lo que escribio.
2-Creo que la opinión de Eco es completamente defendible. Tomemmos los libros y apuntes de una determinada catedra. A nosotros como estudiantes de la carrera de Ciencias de la Comunicación, se nos da determinada bibliografía por entender que la misma es la más adecuada para el tema que se va a tratar. pero nadie nos impide ampliar nustro horizonte de conocimiento, buscando otra bibliografia que quizas hasta sea una critica de la propuesta por la catedra. Por esto es que los libros y apuntes entran en la categoria de consejeros y no de censores. papel que si le caberia en la epoca de la dictadura militar por ejemplo.

Publicado por: Natacha Batausky a Abril 19, 2004 12:00 PM

1) Sí, estoy de acuerdo con Eco. Me ha ocurrido más de una vez que al buscar información en la web me he encontrado con muchos sitios con información errónea o tergiversada. Hoy en día cualquier persona tiene fácil acceso a la web. No hace falta ni siquiera tener computadora: existen muchos lugares (cyber cafés, locutorios, etc.) que por unas monedas te conectan con el mundo. Tampoco hace falta ser un especialista en informática: con unos conocimientos básicos cualquiera puede “subir” algo a la red. Es decir, se corre un riesgo muy grande al buscar información en internet, porque si no estamos especializados en el tema podemos toparnos con cualquier tipo de información y tomarla como una buena fuente, cuando en realidad no tenemos ni la menor idea si es válida o no, o si quien la publicó está en condiciones de hacerlo.

3) En teoría me parece una buena propuesta porque ayudaría en muchos casos, en que los chicos no están pasando por una buena situación económica - y apenas sí tienen para el boleto del colectivo para asistir a la Universidad- y comprar los apuntes resulta todo un sacrificio de parte de ellos y también de sus padres. Por otro lado, soy consciente de la situación económica actual de las universidades públicas, donde la mayoría de los docentes trabaja ad honorem, la situación edilicia es deplorable y la administración está en manos de personas incapacitadas para ese puesto, en otras problemáticas. Con lo cual la propuesta de Eco resulta inviable dada la situación de las Universidades estatales, donde existen mayores urgencias que resolver.

Publicado por: Olivera Melina a Abril 19, 2004 01:19 PM

1- yo no creo que tenga que plantearse particularmente en la situacion de recepcion de internet, la idea de un riesgo factible a partir de nuestro sistema de filtro (diferente quizas al de cualquier otro cibernauta). Porque en ultimo caso, nuestro sistema de filtro, nuestra competencia cultural, es modelizada por la institucion escolar (el aparato ideologico por excelencia del sistema de poder, aunque hoy muchos pongan en su lugar a los medios). Y ahí si, yo veo un riesgo. Porque la educacion YA nos socializa de un modo que vuelve inaprehensible algo tan simple como el indagar mas allá de lo "obvio" (determinaciones materiales, de propiedad, causas profundas); la distribucion de certezas, de una historia pre-fabricada inmutable, ya "hecha", son sintomas de ello. (ejemplo claro: nunca se enseña bien la dictadura militar del 76, al punto que muchos estudiantes universitario -y lo sé, y si hicieramos una encuesta nos escandalizariamos- no saben bien quien es Videla y el resto de los militares de la junta)
2-con respecto a la oposicion entre censor y consejero, es muy dificil. Yo, en parte estoy de acuerdo, en que un trabajo de filtraje que emita un juicio sobre determinada informacion nos pueda servir de base, luego seguiriamos nuestro propio juicio (igual que hacemos al leer una critica de cine). Por otro lado el dicenso es bueno (se que suena a frase hecha). La cuestion, como dije en 1) es tener la competencia para discernir entre la buena informacion y la basura - interesada, operada, detras de la aparente "neutralidad". las ideas, a diferencia quizas de los valores, no son en si inmutables (siempre y cuando se mantenga una coherencia: no soy un posmoderno).
Los apuntes de la facultad, ante la dicotomia planteada, son mas consejeros que censores. Es cierto que en algunas materias falta tematizar el modo o interpretacion de otras posturas, distintas quizas a la de la catedra. Estoy de acuerdo con la opinion de Simoncini con respecto a la falta de informacion sobre los contenidos de las catedras al momento de anotarnos a las materias.
La pregunta 3 tiene una respuesta obvia: estamos en Argentina, con una clase gobernante que siempre, o al menos desde la dictadura militar, desdeño la educacion, y la universidad no es la excepcion (recorte de presupuestos varios, mal pago a docentes, bajas, etc.)
Y los fondos para la investigacion?... preguntenle a Cavallo...

Publicado por: javier aguirre a Abril 19, 2004 01:50 PM

1- Estoy de acuerdo con la opinión de Eco. Hoy en día el acceso a internet está tan generalizado que hay sitios de todo tipo y es verdad que uno, al buscar información sobre algo que desconoce, puede caer en un filtro de información que esté muy alejado de la realidad.
2- Por supuesto que es defendible la oposición entre censor y consejero. Y los libros de las cátedras son consejeros por el hecho de que, en la mayoría de las materias, tenemos textos que nos demuestran las diferentes opiniones sobre determinado tema y queda en nosotros adoptar determinada postura o no. Y nadie nos impide leer otros autores para complementar la información.

Publicado por: M. Sol Iglesias a Abril 19, 2004 02:46 PM

PREGUNTA 2
yo no estoy de acuerdo con la distinciòn que propone Eco entre censor y consejero. personalmente considero que todo consejo conlleva, en sì mismo, cierta parte de censura, seleccionando aquellas cuestiones que forman parte del consejo y reprimiendo otras.
en el caso de los textos de la càtedra, podrìa decirse que son consejeros en el sentido de que nos interiorizan en saberes aùn desconocidos por nosotros. pero a la vez son censores ya que la selecciòn del material muchas veces presenta una sola visiòn de las cosas, las cuales nosotros debemos aprehender y tomar como ciertas.
podrìa decir tambièn que, al mismo tiempo, esta censura llega en forma de autocensura, al quedarnos sòlo con la propuesta de la càtedra y no buscar nosotros otro material y otras opiniones referidas al tema.

PREGUNTA 1
creo que es acertada la opiniòn de Eco de que, al tener cada uno un sistema de filtros independientes, se corre el riesgo de que se creen enciclopedias incompatibles y delirantes.
cada uno elegirìa un sistema de filtros de acuerdo a sus ideas, discriminando aquella informaciòn que no considera importante o necesaria. esta discriminaciòn se harà sujeta a una ideologìa, por lo que la informaciòn quedarà cargada de subjetividad.
de esta manera, toda enciclopedia contendrìa datos que estarìan lejos de ser objetivos.

Publicado por: Paula Cecilia Gil a Abril 19, 2004 03:04 PM

AGUANTE EL DIEGO!!!

Publicado por: Fernando a Abril 19, 2004 03:46 PM

1-
Comparto las apreciaciones de Umberto Eco en la entrevista realizada por Gloria Origgi para Radar Libros. Efectivamente, como usuarios recurrentes de la Web, podemos caer en el riesgo de ser los generadores de enciclopedias “incompatibles” y “delirantes”. Creo que el problema reside en el fácil acceso a la inmensa cantidad de opciones y corrientes de pensamiento distintas que brinda Internet. La información aparece indiscriminadamente dirigida a “nadie” en particular y a un ritmo cada vez mas vertiginoso que dificulta su completa asimilación.
Hoy en día consultamos infinidad de datos por la Web, los cuales, debemos filtrar de acuerdo a nuestro entender y capacidad cognitiva que no siempre resulta ser del todo válida o adecuada.

2-
Es admisible la oposición planteada por Eco ya que ambos conceptos: Censor y Consejero, no significan lo mismo.
Basándome en los conceptos anteriores, considero que los apuntes y libros de las cátedras de la facultad actúan como consejeros ya que nos permiten clarificar y enriquecer nuestros pensamientos y además son filtrados por una estructura académica de mi confianza.

Publicado por: Maria Laura Cormano a Abril 19, 2004 08:38 PM

1) El miedo de Eco es entendible ya que de hecho existe tal riesgo. Lo que es discutible es el pensarlo como riesgo negativo, no enriquecedor . Pero no seamos ingenuos,más de uno de los que dicen no estar de acuerdo, habrán maldecido alguna vez a los miles de sitios que postergan momentaneamente la búsqueda de información. Lo que sucede es entendible,en frente de lo nuevo nos es difícil aún discernir que es lo más conveniente de adoptar. Esto es aplicable al caso de internet: un espacio al que ciertos sectores pueden acceder, más no utilizar del mismo modo, ni aprovechar todas sus posibilidades. La fórmula infalible en la historia de la cultura (que conozco y que es poca, por lo cual entiendo que semejante concesión debilita mi punto de vista ) saber es poder se repite :el conocer otorga al que conoce un mayor poder sobre ese otro que no lo hace. Este problema referido al propio sistema de filtraje podrí funcionar si lo programamos a nuestro criterio, tarea difícil en tanto sería necesario pasarlo como si todas nuestras caras y luces fueran del orden de lo conciente.

2) Espero no equivocar los conceptos, o la intención de la pregunta (¿debería acaso reponer su fuerza ilocutoria?pésimo chiste de taller de datos)pero creo que la distinción efectuada por Eco es descuidada, tal vez apresurada o condicionada por el contexto. Lo que no querría es subestimar su opinión, pero a mi entender -meramente conjetural- la propia cultura es censura: diganme qué es sino una escala o jerarquía axiológica más o menos por todos respetada dentro de una comunidad(admito comentarios sobre el posmodernismo), qué es un Estado-nación,qué es la gramática, el derecho que rige nuestras vidas, qué es el lenguaje... Para la convivencia, la comunicación la nocion de sujeto distinta para cada época es preciso un mero acuerdo y esto es la regla, la que distingue a un criminal de un carpintero . UNn consejero es también alguien que nos restringe el espectro de potencialidades al recomendar qué aceptar o qué no y esto no sólo atañe a la internet.

Publicado por: Juan Ramiro Cava a Abril 19, 2004 08:50 PM

1) Yo creo que si, que efetivamente corremos el rieso. La web hoy en día no nos asegura la fidelidad de la información que buscamos. A mi me ha pasado de buscar información que yo consideraba correcta y no lo era. Cualquier ser humano tiene acceso a poner información en la red y eso no nos da seguridad.
3) La propuesta de Eco me parece muy acertada. El problema sería ¿cómo hace el estado para financiarlos? todos estamos al tanto de la situación actual de las universidades del país, tenemos un gran porcentaje de profesores que nos dan clases ad honorem; pero por el otro lado tenemos alumnos/compañeros que no pueden pagar un texto. Considero que es un buen planteo de base pero en este país habría que modificar muchas cosas del sitema educativo antes de pensar en esta propuesta.

Publicado por: Maisa Escarabal a Abril 20, 2004 01:07 AM

1-
No. El riesgo del que nos alerta Eco, que cada uno tenga su propio sistema de filtros, que cada uno fabrique su propia enciclopedia, que existan cinco millones de éstas, sería suponer que nos podemos abstraer, nos podemos aislar, en todo caso, escapar de la cultura, acción que parecería no ser posible. La cultura aparece como una instancia que reproduce a la totalidad y a su vez sobredetermina a las otras instancias, y para que esto ocurra, como dice Gramsci, es necesario que la cultura ejerza por sí misma un poder, una fuerza, un poder hegemónico. Si alguno de nuestros actos, cualquiera sea, pudiera escapar del universo de la cultura, sería a riesgo de la subjetividad misma. Somos humanos porque somos seres de cultura, y somos esto porque estamos atravesados por la escritura, que crea la definición de los conceptos y los estandariza.
Decir que al ser una información tan amplia, no llega filtrada, en el acto de percibirla mismo, está actuando la cultura y no puede ser nunca un acto individual que escape de ésta e impida la comunicación.

2-
En principio no. El asesor económico en el cual confía Eco para saber qué acciones comprar y cuáles no, seguramente responda a intereses determinados y según esto va a hacer su recomendación. Suponer que entes ¨recomiendan¨ avalados por su reputación que cierta información es válida y que otra no lo es; si éstos entes tienen un discurso de mucho peso, de mucho valor en el mercado lingüístico, es probable que discursos que atenten contra sus intereses nunca sean conocidos por el grueso de la comunidad de un determinado sector. Con la misma ingenuidad con la que un muchacho de 14 años puede creer válida una información errónea - para Eco - sobre el Santo Grial, este mismo sujeto, con la misma ingenuidad, va a ser conducido por la vía recomendada por cierto sector, que responde a sus propios intereses, lo quieran o no, ideológicos.
Enunciar que cierta información se recomienda leer y cierta no, atentaría – aunque la forma se presta al debate – contra el artículo 13 del Pacto de San José de Costa Rica (Conveción Americana de Derechos Humanos) , introducido como derecho positivo en nuestro país en 1984 por la ley 23.054, el cual pronuncia que ¨Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y expresión. Este derecho comprende la libertad de BUSCAR, DIFUNDIR Y RECIBIR informaciones y opiniones de TODA ÍNDOLE, sin consideraciones de fronteras ya sea oralmente, por escrito o en forma artística o impresa, O POR CUALQUIER OTRO PROCEDIMIENTO DE SU ELECCIÓN.¨
Pensar que exista un órgano – o muchos – con el peso de poder influir sobre las decisiones de qué leer y que no, es atentar contra el derecho a la información antes mencionado.
Con respecto a si los apuntes son censores o consejeros, pareciera que la respuesta es que ninguno de los dos, ya que los objetos en si son herramientas, que podrán instrumentarse de diversas formas. Depende de la lógica de circulación del texto en el universo cultural al que pertenecen. Los apuntes son textos, son escritura que crea la definición de los conceptos.

Publicado por: Pablo Moreno a Abril 20, 2004 01:31 AM

Respuestas

1)Efectivamente, creo que corremos ese riesgo. Pero no creo que siempre sea negativo, además que es muy difícil frenar ya a esta altura la avanzada de Internet. La clave para que esto no se nos vaya de las manos me parece que reside en reconocer cada uno sus limitaciones y no dejar el filtraje librado al azar. Es decir, si uno es consciente que de cierto tema no posee el conocimiento suficiente para filtrar la información no hacerlo uno ni depender exclusivamente del buscador. Una opción puede ser la planteada por Eco sobre distintas instituciones especializadas que monitoreen la red para filtrar esa información. De esta manera, se evita la censura pues todos los sitios continúan existiendo pero algunos están avalados por ciertas instituciones y otros no. Me parece que esto también tiene ciertos riesgos que detallaré más adelante.
Sin embargo al considerarnos “hijos dilectos de la Web” es probable que, lentamente, se forme un círculo vicioso. Es decir, que se termine legitimando como saber aquello que aparece en la Web filtrado por ciertas instituciones, muchas de las cuales pueden llegar a ser creadas justamente para cumplir esa tarea de filtros. Como consecuencia, aquello que no está la red o que no puede ser digitalizado pierde valor o deja de ser considerado información a tener en cuenta.
Lo que sostiene Eco en la entrevista sobre la proliferación de un ejército de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes lo entiendo como el caso extremo de un individualismo absoluto en el que cada uno se transforma en su propio maestro y sólo se tiene en cuenta la información recibida a través de Internet.


2) Para Eco, la censura consiste en impedir la circulación de información y el filtro hace un juicio sobre esa información. Estos filtros tendrían la función de consejeros. Un consejero es aquel que dice que es conveniente para las personas. Pienso que esta oposición planteada por Umberto Eco puede dejar en la sombra algunos aspectos. Se plantea a la censura como algo negativo ya que impide la difusión de cierta información y a los filtros o “consejeros” como una solución posible para la cantidad de información disponible en la Web. Es decir, para poder acceder a aquella realmente valiosa. Aquí se vislumbra un problema: ¿Quién es el encargado de llevar adelante esa función de filtraje? En el ejemplo que propone Eco, esta tarea es desempeñada por la Sociedad Internacional de Filosofía o la Oficina Católica del Cine (aclarando en este último caso que realizaban su tarea fuera de toda consideración religiosa). Pero, en definitiva, pueden ser instituciones serias que cumplen la función de filtros o no. No existe ninguna garantía. Además, es preciso tener en cuenta quien autoriza a esas instituciones a realizar este monitoreo. En el caso que nadie las autorice puede ser peligroso porque cualquiera puede filtrar información incluso sin tener conocimientos sobre el tema en cuestión, pero en el caso que alguien tenga que hacerlo también porque eso puede transformarse en un cierto tipo de censura. Por ejemplo, si los Estados Nacionales supervisan esos monitoreos ¿No podría eso relacionarse con ciertas épocas oscuras de nuestro país cuando se ejercía la censura? Me parece que esta oposición propuesta por Eco no es conclusiva sino que deja al descubierto varios aspectos. Se intenta controlar el avance de Internet y la inestimable cantidad de información que, a través de ella, disponemos mediante métodos que van quedando fuera de contexto histórico. Es prácticamente imposible físicamente que se pueda filtrar toda la información que se presenta en Internet. Esto no quiere decir que no deba hacerse nada pero me parece que la respuesta no está en la Internet misma, sino en los usuarios. Creo que la clave del uso de la Web no está en la censura ni en el filtro de la información sino en la capacitación de los internautas, en la tarea, difícil pero no imposible, de dotarlos con los conocimientos necesarios para que puedan valerse de otros medios además de la red.
En el caso de los libros y los apuntes de cátedra creo que son censores y consejeros. Censores en los casos en que una cátedra elige una determinada información para presentar a sus alumnos y deja otra afuera, por cuestiones de cantidad, volumen. En ciertos casos, también podría tener la función de “consejeros” cuando deja afuera información en relación con un juicio sobre la misma. Por ejemplo, debido a que no está actualizada. Me quedo con la segunda opción. Me parece que el material de estudio, en tópicos como los sociales, nunca debe dar nada por cerrado sino que debe ser la puerta para pensar sobre ciertas cuestiones.

Publicado por: María Paz Calandrelli a Abril 20, 2004 01:43 AM

2- La posición de Eco, que diferencia entre censor y consejero, me parece correcta, aunque no se si para ser defendible. Cuando el tema sobre el que se discute es la información el debate se abre mucho más allá de Internet y es muy difícil mantener posturas rígidas que se adapten a todos los medios (red, gráfico, publicaciones científicas, etc.). Pensándolo sólo como posible salida ante la dificultad de internet con respecto a los filtros, me parece una solución válida. Aconsejar tiene que ver con sugerir, mientras que censurar refiere directamente a la prohibición del acceso sobre determinada información, por lo tanto creo el planteo de Eco es viable.
Con respecto a la cátedra y su posición definitivamente es de consejera. Si bien la elección por parte de ustedes de determinado material sobre otro, elimina a ese otro, de ninguna manera se censura el acceso al mismo. De eso se trata la educación en cualquier nivel: gente capacitada y en la cual uno deposita su confianza (desde el momento que decide seguir viniendo, lo avala con su presencia) aconseja al resto sobre que es conveniente, más importante, trascendente, etc. adquirir conociminto.
3- Opino que vive, escribe y publica en Europa por lo tanto su propuesta me parece válida en esa realidad. Por estos pagos ni el salario universitario, ni los insentivos en investigación, compensarían al autor de la obra por su trabajo. Ojalá pudiera ser de esa manera ya que su planteo es muy lógico.

Publicado por: Soledad Nasif a Abril 20, 2004 10:30 AM

1)Con respecto a la siguiente idea expresada por Ecco: “Cada uno creará un sistema de filtros independientes, y esto proliferará un ejercito de enciclopedias incompatibles y eventualmente delirantes”, creo ver aquí una posición ciertamente extremista. Si bien es cierto que la web posibilita a sus usuarios grandes libertades y es con ellos por demás generosa y permisiva a la hora de realizar un filtro individual, no veo aquí una amenaza inmediata e irreparable (Sobre todo en esta actualidad, en este tiempo presente- la web es demasiado nueva y esta poco preparada para hacer frente a lo escrito sobre papel). Como bien dice Ecco, fuimos instruidos en la enseñanza mediante libros, los cuales nos han expresado cierta información, filtrada cuidadosa y especialmente para nuestro mejor aprendizaje (Lo cual no quiere decir bajo ningún punto de vista, que ésta sea información perfectamente filtrada del caudal principal – quizás sí, tras muchos debates, la mas razonable). En lo que a mi respecta, soy consciente de la existencia de fallas y proliferaciones (Aberrantes algunas, no esta de mas decirlo) de la web, en tanto lo referente al conocimiento vía internet, es por eso que sin duda, y siguiendo la lógica de aprendizaje que he mantenido desde pequeño, confío mas en los libros ya ellos me remito a la hora de informarme. Si quiero consultar, averiguar, ahí si pues utilizo la web, pero de por sí, mi nivel de credibilidad y confianza, hacia la información proscripta en la net, lejos esta ciertamente de ser alto. Busco constatar en los libros (Que sin duda han sido por años y años filtrados una y otra vez para el mejor aprendizaje de las comunidades), lo que puedo averiguar mas caudalosa y velozmente por la net. Es por eso que no veo amenaza alguna en que “se pierda la comunicación en la sociedad” (Tal como lo plantea Ecco), ya que estoy convencido de que el hombre confía y confiará siempre más, por muchas décadas todavía, en el libro y en su información, y seguramente perdurará y se sobrepondrá la enseñanza mediante el libro, por sobre la imperfecta (Pero por demás SEDUCTORA) pseudo-enseñanza que brinda la web. Por ahora, y solo por ahora, no hay de que preocuparse...

2)Estoy de acuerdo con Ecco. Pienso que el consejero siempre aconsejará sobre “algo” que conoce bien, y le dará a quien lo consulte, su punto de vista, su pensar acerca de ese “algo”. Así, de todos los posibles consejos, provenientes de todos los posibles consejeros a quienes uno se haya limitado a citar, cada uno tomará aquél que mas se asemeje al propio pensamiento y actuará libremente en pos del mismo, todo esto gracias a la libre circulación de información proveniente de la libre consulta al/los consejero/s. Por otro lado, la censura como bien sostiene Ecco, es el corte de la circulación de información, lo cual me prohibiría automáticamente informarme.
Con respecto a si los libros y apuntes de la cátedra son censores o consejeros, diría que son consejeros, en tanto me brindan un tipo de información especialmente filtrada (Con una línea típica de pensamiento correspondiente a la U.B.A Sociales en este caso) para lograr mi mejor entendimiento. Mas allá de esto, esta en mí aceptar o identificarme con ese tipo de información que me es proveída dentro de la facultad, por más que sea lectura obligatoria. No es censura, obviamente, porque la opción de leer o no dicha información corre por mi cuenta, por mas de que el consejo de la facultad sea leerlo para luego aplicarlo si es que quiero eximirme. Uno decide ante opciones y prioridades...

Publicado por: Ezequiel Bagnardi a Abril 20, 2004 11:27 AM

Creo que las respuestas de Eco pecan al menos de superficiales.
1) En relación al primer tópico creo que Eco dispara esto de “competencia de enciclopedias, algunas delirantes”en forma desafortunada y presenta una exposición que carece de rigurosidad analítica. Creo que sentenciar a la humanidad a la imposibilidad de comunicarse por la competencia de tantas enciclopedias como personas existen es ridícula o cuando menos exagerada. En el último teórico el tema de la construcción de la subjetividad en lo social fue tocado y la profesora señaló que la lectura en soledad nunca es en soledad. Cuando uno se encuentra ante cientos de artículos en un buscador y aplica su propia conciencia crítica para discernir entre unos y otros, esta aplicando filtros que lo exceden, que no son producto de su incólume individualidad sino de la cultura en la que está inmerso, de la comunidad lingüística a la que pertenece y con la que comparte opiniones e interpretaciones de muchos otros textos que le permiten filtrar todo aquello que absorbe.
Por otra parte el hecho de que un texto esté impreso no garantiza su cientifisidad o veracidad, uno apela a reconocer el autor, su formación, otros trabajos que haya escrito y si esos son para Eco los filtros que devienen de la “comunidad de sabios”, pueden operar perfectamente a través de internet.
Podría considerarse que el implementación de filtros aporta practicidad y economicismo al uso de la web pero creo que introducir la idea del “monitoreo especializado” y del peligro de que cada individuo elabore su propia enciclopedia desvía el discurso hacia un lugar más relacionado con lo “razonable” y lo no “razonable” que abre la posibilidad de múltiples cuestionamientos y que son pasadas por alto.

2) En este punto creo que nuevamente Eco cae en un simplismo al señalar las diferencias obvias entre las ideas de censor y consejero sin deslizar al menos ciertos matices.
Comparto los comentarios publicados por compañeros respecto del peligro de que este tipo de filtro ejerza la censura de un modo indirecto. Peligro que reside, en mi opinión, en como estos filtros sean instrumentados.
En la versión completa de la entrevista, Eco menciona la labor de las editoriales y el modo en que ellas actúan como “consejeras”. Ahora bien resulta evidente que en tanto empresas están orientadas hacia fines económicos publican aquello que consideran será vendido pero en ningún caso poseen autoridad de discriminar lo “leible” de lo no “leible” y mucho menos la tendrían de imponer esas categorías sobre producciones ajenas que circulan en un espacio libre. Dudo que sea ésto lo que Eco entiende como “comunidad de sabios”. Creo que la propuesta de Eco necesitaría algunas especificaciones y mayor argumentación.


Publicado por: Tatiana Arroyo a Abril 20, 2004 11:53 AM

1) Bien. Creo que Eco exagera un poco tal vez, al ser invadidos por un ejercito de enciclopedias disparatadas y todo eso. Pero en cierta manera, es verdad que de toda la información esparcida en la Web, poca es realmente confiable. Hay muchos que se consideran sabios y publican su información. La mayoría de lo que se encuentra en la Web es basura. Pero el hecho de decidir que es basura y que no, es problema de cada uno. No creo que se necesite de alguien que filtre la información por mi, porque sentiría, no se si una especie de censura, pero si una especie de atentado a mi derecho a elegir. Quien filtre por mi, no tendría que ocultarme (ojo, no es lo mismo que prohibir) información que por ahí a mi si me resultaría interesante. Pero también se complicaría si a la hora de pedirle a alguien que me aconseje sobre algo me da todas las opciones habidas y por haber para que después yo elija. Seria lo mismo que nada. En realidad esto ya remite también a la pregunta 2, pero se relaciona. Si se considera al filtro como un consejero, tendría que darme la posibilidad de si quiero consultarlo o no. Generalmente, cuando voy a comprar un libro, pido que alguien me aconseje, me recomiende algo que pueda ser interesante, y que no sea basura. Si me compro un libro, quiero que valga la pena gastar ese dinero en algo que lo merezca, y en ese caso, mi filtro seria esa persona a la que le pido el consejo. Y si le pido el consejo, es porque confío en su capacidad y conocimiento. Puedo equivocarme. Esa persona también puede equivocarse. En fin, ningún filtro seria totalmente confiable, pero dependería de lo que yo opine, de lo que yo decida hacer con ese ¨consejo¨. Es mas fácil que otros decidan por mi, pero tal vez sienta que lo único totalmente confiable es mi juicio de valor. Yo trataría de conocer toda la información, luego de hacer mi propio juicio de valor, consultaría algún filtro y decidiría luego que hacer.
2) Los apuntes y libros universitarios no considero que sean filtros que censuran. En todo caso serian consejeros, sugieren una determinada ideología, pero no prohíben que otro tipo de material sea consultado.
En fin, creo que después de tanto pensar al respecto, caigo en la cuenta de que cada uno es, en definitiva, su propio filtro. Yo elijo si me parece que lo que leo es o no correcto, si quiero buscar algo mas, o me conformo con lo que se me da filtrado. Cada uno es libre de elegir, negar o aceptar lo que se le brinda. No creo que la situación sea tan caótica como la propone Eco, tal vez lo difícil sea darse cuanta o contar con un espíritu critico que me incentive a ir mas allá de lo dado y me permita reconocer lo legitimo de lo falso.

Publicado por: CAROLINA BATTAGLIA GONZALEZ a Abril 20, 2004 12:01 PM

Pregunta 2: Yo creo que si es defendible la oposicion de Eco entre censor y consejero, porque no es lo mismo una prohibcion a una sugerencia. Creo que los libros funcionan en cada acto de lectura de diversas maneras, dependen de las competencias de compresion de los lectores por otro lados los apuntes actuan a mi criterio como consejeros porque son manipulados para aportar la informacion pertinente y son solo utilizados por quien los necesita y no por una mera imposicion.
Pregunta 3: Creo que Eco basa su propuesta en paises en los cuales el Estado o empresas subvencionan los salarios o las investigaciones, peroe n paises donde los salarios sonn bajos, deberia ser cobrados (no a precios altos) ya que eso permitiria la proliferacion de nuevos textos.

Publicado por: Valeria Lagomarsino a Abril 20, 2004 12:09 PM

2) Estoy de acuerdo con la opinión de Eco a cerca de la diferenciación entre censor y consejero. Mientras que el censor no permite leer o ver lo que se nos ofrece, el consejero nos ayuda u orienta sobre lo que nos interesa.
Esto muchas veces es relativo y peligroso ya que algo que consideremos como consejero se puede llegar a tornar puramente un acto de censura. Hay circunstancias en las que no seguimos el camino del consejero ya que nuestra opinión paso mas de la que el nos pudo brindar, pero muy diferente es cundo en cambio de consejo hay censura, de ella no podemos escapar.
En cuanto a si los apuntes de cátedra son censores o consejeros, estoy de acuerdo con lo que leí arriba ya que muchas veces los profesores dan textos de mucho tiempo atrás y no dan cabida a nuevas y diferentes interpretaciones. Se explica y evalúa lo que el autor y el profesor explica y no se permite ni siquiera el debate.
3) En cuanto a la propuesta de Eco sobre que los textos universitarios sean gratuitos, seria positiva esa modalidad aunque la creo poco posible para el país en que vivimos ya que cada vez más los subsidios escasean hasta que llegara un momento en que no existan más. Creo que ayudando a las universidades y a los investigadores científicos se estaría creando un país con mucho mas futuro.


Publicado por: Johanna Rocca a Abril 20, 2004 12:32 PM

1) Creo que el riesgo de que prolifere un "ejército de enciclopedias incompatibles" está un poco exagerado por Eco. Sinceramente, no creo que ni él mismo crea seriamente en esa posibilidad. Utilizando sus propios términos, creo que está siendo excesivamente apocalíptico. Es verdad que la información disponible en la web es, en cantidad, enormemente superior a lo que puede manejar una persona por su cuenta y que, además, se encuentra casi totalmente inclasificada. O, mejor dicho, lo que pasa en la red es que, a priori, toda la información se encuentra igualada en valor, "no hay aplazaos ni escalafón". Pero, por otro lado, creo que el problema está sobredimensionado porque nadie está "en blanco" al momento de exponerse a la información disponible en internet. Quiero decir que, al momento de sentarnos frente a una computadora para navegar en la web, ya cargamos con nuestros propios filtros, adquiridos en distintos circunstancas y lugares, externos a la red. El riesgo que señala Eco sería tal si la web fuera la única fuente de información con que contásemos los seres humanos, o, al menos, la fuente principal, que, creo, ni siquiera eso es. Uno obtiene de la red toda clase de información, menos información importante. Todavía internet no ha superado el "prestigio" que poseen los libros como fuente de información. Digamos que nadie considera (¿nadie? bueno, no sé, estoy hablando por mí), nadie considera demasiado confiable a la información obtenida de la red. Y por otro lado, ante el desconocimiento, como en el caso del Santo Grial o el de la Filosofía, ejemplos citados por Eco, siempre está la posibilidad de consultar cualquiera de las fuentes existentes por afuera de la red. En todo caso, habría que ver qué es lo que garantiza el hecho de que el acceso a la publicación en papel sea tan restringido (al menos en comparación con el acceso a la publicación en internet).

2) Próximamente en las mejores salas.

Publicado por: Javieer Asioli a Abril 20, 2004 12:41 PM

2) Estoy de acuerdo con la oposición entre censor y consejero. Me parece que Eco cuando habla de consejero se refiere a textos, instituciones y/o personas especializadas en ciertos temas que cualquier persona interesada puede consultar. Es importante tener en cuenta que estos consejeros brindan una interpretación posible entre muchas de un determinado tema y que esa interpretación no es la verdad absoluta. Cuando abordamos un tema por primera vez y tratamos de buscar información ya sea en Internet, en una biblioteca, etc. necesitamos cierto conocimiento en el cual apoyarnos para empezar. Los temas pueden abordarse desde diferentes aspectos y si no tenemos ningún punto de referencia en el cual apoyarnos necesitamos consultar a alguna persona, institución, etc. que pueda guiarnos. Por ejemplo, cuando ingresé en el CBC yo no tenía conocimiento de los escritos de Marx. En ese momento, fue necesaria la explicación de la profesora de sociología y la lectura de autores que escriben sobre Marx para comenzar a conocer sus conceptos básicos. Si yo hubiese leído algún texto de Marx sin alguna explicación previa seguramente no hubiese entendido nada.
Yo considero a los consejeros como una guía para abordar temas que desconocemos, como un punto de referencia a partir del cual podemos partir. Una vez que uno comienza a interiorizarse y a conocer profundamente una cuestión formula su propia interpretación que puede oponerse o no a la de su consejero. Me parece importante recalcar que la información e interpretación que los consejeros puedan brindar no son absolutas, son cuestionables. Al ser una interpretación de un determinado tema se supone que se desechan en ella ciertos aspectos y se revalorizan otros. Si un consejero se presenta como el poseedor de un conocimiento verdadero y absoluto y no brinda información que considera impertinente sería un censor. Un buen consejero daría toda la información que conociera o tuviera a su alcance aún cuando estuviere en desacuerdo con algún aspecto de ella.
Los apuntes y libros de cátedra actúan como consejeros para abordar ciertas cuestiones desconocidas o no. Hay que considerar que estas publicaciones responden a una visión entre muchas posibles de la realidad. Si se hace referencia a otras publicaciones que pueden coincidir o no en la visión de la cátedra y se deja en claro que esta visión no es la verdad absoluta y que hay muchas formas de interpretar un tema se estaría cumpliendo con la función de consejero.
La diferencia entre censor y consejero es que el primero corta intencionalmente la circulación de información por estar en desacuerdo con ella o porque la considera perjudicial o poco importante a su juicio. Se considera como el poseedor de la verdad. El consejero, si bien practica cierta censura al desechar cierta información para formar su interpretación de la realidad, se presenta como poseedor de una visión de la realidad posible entre otras y que puede ser cuestionada. Además, no niega información que se oponga a su forma de pensar y reconoce sus limitaciones en cuanto al conocimiento de determinado tema.

1) Me parece que no corremos riesgos de "que proliferen un ejército de enciclopedias incompatibles y delirantes". Cuando uno entra a Internet y busca información en los buscadores lo hace utilizando filtros propios no tan independientes ya que a través de la educación ya sea formal e informal fuimos instruidos bajo las mismas pautas culturales. Hay procesos cognitivos, métodos de aprendizaje comunes a los individuos de una sociedad que hace que seleccionen y aprehendan información de una determinada manera. Tenemos que tener en cuenta que no todos son hijos de la web ya que en Argentina es muy bajo el porcentaje de personas que poseen o tienen acceso a Internet. Este medio de comunicación y su uso no está lo suficientemente instalado en la cultura de esta sociedad. Hoy sigue predominando como fuente de información y de aprendizaje la educación a través de los libros que es más efectiva que la búsqueda de información a través de Internet. Los contenidos en los libros están más cuidados que en Internet.

Publicado por: Ana Paula Reano a Abril 20, 2004 12:55 PM

1-
Estoy de acuerdo con lo que plantea Eco al decir que corremos el riesgo de tener nuestro propio filtro. Porque una vez que nos salen los resultados de las búsquedas es por nuestro sistema de filtro por el cual determinamos que es lo que nos interesa de los resultados y que no. También en algún punto puede llegar a ser, los filtros, incompatibles y delirantes.
2-
Me parece que la postura de Eco es defendible ya que da una clara visión entre lo que es censura y lo que es consejero. Dando a entender que el consejero es el que evalúa cuales son los pasos o postura que debemos tomar frente a un tema, pero siempre teniendo en cuenta nuestros intereses en el momento de recurrir al consejero. Pero obviamente queda en cada uno tomar lo que nos indica o no. En cambio lo que intenta explicar que el censor lo que hace es sacarnos la posibilidad de elección.
Con respecto a los apuntes y textos de las cátedras, considero que se los podría ubicar en el lugar de consejeros porque siempre se nos intenta mostrar las diferentes posturas con respecto a un tema haciendo de esta forma que nosotros mismos logremos obtener una postura clara y definida de un tema en particular.

Publicado por: Melina Rosanova a Abril 20, 2004 01:56 PM

RECOMENDAR VS CENSURAR:

Publicado por : Mercedes Pérez Cedrés.
20/04/04.
Un recomendador de libros tiene que ser sin duda una persona que goce del reconocimiento y la trayectoria necesarias para que sea tenido en cuenta.La naturaleza misma de esta relación genera una autocensura puesto que el que consulta casi nunca cuestiona la opinión del "experto"

No solo estoy de acuerdo con la opinión de Eco de que los libros universitarios deben ser gratuitos , sino que además la constitucón nacional reconoce como un derecho de todos los ciudadanos el acceso "GRATUITO" a la misma y en el articulo no se hace diferencia ni se establece un tope para la gratuitidad de la misma por lo que debe ser aplicada a todos los niveles del sistema educativo si lo que queremos es que la educación siga formando parte de un sistema democrático.De lo contrario estariamos tiñendo a la misma de un tono Elitista y por lo tanto Anticonstitucional .Ningún sistema democrático que se precie de tal debe permitir semejantes tácticas de exclusión social.

Publicado por: a Abril 20, 2004 03:29 PM

1.En efecto corremos el riesgo de que al poseer cada uno un sistema de filtros independientes traiga como consecuencia un ejército de enciclopedias incompatibles, es decir, en una sociedad donde las personas tienen cada una su propio sistema de filtro, su propia enciclopedia, a la lñarga estas compiten y es ahí donde se pierde la comunicación.
Eco sostiene que el filtraje de información es el problema fundamental de la web, ya que es en este medio donde cada una de las personas se encuentra con una amplia gama de información que de no ser filtrada (aunque sea de manera azarosa) no podría ser asimilada.

2.Sí es defendible la oposición entre censura y consejero. Eco afirma que la solución para el óptimo funcionamiento de los sistemas de filtrado es que existan autoridades externas y/o internas a al web (por cada disciplina o tema) para que monitoree la información. A esta autoridad que filtra la llama consejero. La censura consiste en impedir la circulación mientras que el filtro hace un juicio sobre esa información, por esto mismo considero que los libros y apuntes de cátedra son consejeros, ya que representan un punto de vista, una versión, como dice Umberto Eco un juicio.

Publicado por: Giancarla Figueroa Reyes a Abril 20, 2004 03:46 PM

“La tecnología como algo natural”

Todavía me sigue rondando en la cabeza si realmente la computación es una tecnología que hay que tomar de forma natural. No sólo para un conocimiento tecnológico sino también para un buen desarrollo de la vida diaria. (Ong)

Eco hace referencia a los buscadores de información. Plantea que no son un sistema de filtraje de información.
En lo personal agrego dos cuestiones a esta idea de Eco. La primera es la variedad de temas. La Web es una gran base de datos y con colocar una sola palabra del tema a buscar puede disparar para cualquier lado.
La segunda es una pregunta. El navegante generalmente se pregunta: ¿Esto me sirve?
Un buscador puede guiar o aproximarse a un tema. Puede catalogar de forma convencional los temas que se busquen. También puede ordenarlos de una forma jerárquica.
Llamo navegante nativo a aquel que no esta profundamente experimentado y preparado para manejarse en el en este conglomerado de generalidades.
Se está al frente de un enjambre de títulos y breves explicaciones. El navegante “nativo” va ir escogiendo las páginas según la seriedad y planteamiento del tema, tanto en el título como en la breve explicación.
Aquí se produce un quiebre. Aquí es donde el navegante se pregunta: ¿Esto me sirve?
El navegante nativo es comparable con el “paseante” o “detective” que Charles Baudelaire menciona en su texto. ¿Por qué? Porque estos paseantes o detectives se encuentran en las calles en las avenidas buscando marcas o huellas. Y los navegantes nativos recorren paginas y paginas en busca de temas, tal vez su razón de vivir.
Refuerzo mi primer comentario sobre aquellos navegantes nativos que se encuentran solos mirando la pantalla, tratando de transformarse en una enciclopedia con el siguiente ejemplo:
“Un alumno universitario tiene que realizar un trabajo para la universidad. Como tiene problemas de diferentes índole no llega a realizarlo o está a poco de la entrega, decide bajarse una monografía por Internet.
Entra a un buscador pone el tema y se visualizan en la pantalla títulos y breves comentarios realmente muy “sensacionales”. Escoge uno de ellos luego de una leída rápida. Lo presenta en la facultad.
En la entrega de trabajos prácticos el profesor lo felicita pero lo extraña la gran coincidencia con un trabajo de Olson”.
El ejemplo trata de explicar las ventajas y desventajas de este espacio virtual. Las grandes ventajas que tiene está gigantesca base de datos, pero como a una persona le puede jugar en contra.
Este ejemplo también abre una nueva cuestión: ¿Se puede sacar provecho de esta nueva tecnología?. ¿Se pierde la moral y la ética? (En el caso del alumno). ¿En que puede terminar esta tecnología de avanzada?

Luego de haber contestado esta pregunta todavía me cuestiono si realmente la computación es una tecnología que hay que tomarla de forma natural. No sólo para un conocimiento tecnológico sino también para un buen desarrollo de la vida diaria. (Ong)

“Una depende de la otra”

2) Pueden surgir varias dudas en la diferenciación entre Censor y Consejero.
A mi entender se produce una dicotomía. “Una depende de la otra”
Eco dice: “ Si yo voy a ver a mi consejero económico y me dice que acciones puedo comprar y que accione no”. El consejero económico de Eco actúa de censor y consejero al mismo tiempo. ¿Por qué?
Porque primero le plantea la necesidad de ganar mas comprando un tipo especial de acciones y luego le plantea que NO puede comprar otras acciones porque perderá dinero. Lo aconseja de un lado pero lo censura de otro.
A mi entender yo creo que se produce un juego en bloque entre el censor y el consejero. Aconseja pero censura de alguna de forma.
NO compres esas acciones es una negación. PERO si compras estas otras. Ahí nace el consejero.
Otro ejemplo:

“La madre le dice al niño: Hijo, tienes que estudiar para ser alguien en la vida y asi poder llegar a obtener dinero”.
Aquí también se produce una censura pero también aparece el consejo.
“ESTUDIA, para ser alguien y ASI poder conseguir dinero”.

Eco también dice: “El trabajo de filtrar forma parte de la educación. La censura consiste en impedir la circulación de información”. Traigo esta frase para responder si los libros y apuntes de la cátedra son censores o consejeros.
En cierta forma son las dos cosas. Recordar lo mencionado anteriormente: “Entre el censor y el consejero se produce un juego en bloque.
El material elegido para los teóricos y los prácticas es realmente muy bueno, pero en el caso particular de la comisión donde me encuentro hay que elegir un tema sobre una estructura particular ya acordada entre el profesor y sus ayudantes. En este sentido se ve reflejado esta dicotomía, a la cual hice referencia anteriormente.

Se puede elegir cualquier opción pero mientras mejor sea la propuesta y menos riesgo de perder, va ser mejor. Pero optar por la opción menos conveniente suele ser más dificil, no sólo por saltar mas piedras e ir esquivando obstaculos, pero tal vez al final se encuentre un resultado mucho más rico que lo simplista de la mejor opción.

“La conclusión”

3) En cierta forma lo que plantea Eco en este punto no sucede en todos los países.
No quiero caer en una discusión política, educacional o económica, pero hay que tener en cuenta el caso Argentino. ¿Por qué? Porque muchas cosas no se pudieron hacer. Esto se debe a cuestiones financieras simplistas.

Para enunciar algunas cuestiones referidas a este tema:

- El presupuesto público destinados a las investigaciones, cada vez menos. MENOS RECURSOS, MAS IDEAS Y SUEÑOS.
- El salario universitario cada vez es más bajo y para nada parecido a un incentivo. MENOS RECURSOS, MAS CREACIONES
- Los textos universitarios gratuitos son parte de los sueños de los estudiantes y profesores. Pero al bajo incentivo, bajo salario, las opciones más baratas suelen ser las más inteligentes.


Un ejemplo de esto es el Weblog de la cátedra.

“ En este punto nace una gran duda que recorre las tres preguntas y que no pude resolver.
¿La tecnología es realmente necesaria para la vida natural del hombre? Realmente, ¿hay que dejarla de verla como algo artificial para naturalizarla?”.

Publicado por: Alejandro Entrala a Abril 20, 2004 04:15 PM

1) Es cierto que se pueden encontrar infinidad de cosas en la web. Creo, como plantea Eco, que se corre efectivamente un riesgo: "una civilización en la que cada uno fabrique su propia enciclopedia". No todo es incompatible y delirante porque no podemos negar que se construye "saber", como es el weblogs de la cátedra; pero "uno se puede imaginar lo que podría producir el filtraje individual hecho por cualquiera, supongamos por un muchacho de catorce años". Aqui sí la competencia de enciclopedias sería delirante. En cuanto a los mecanismos de control no estoy muy interiorizada pero deber{ia existir algún tipo de regulación para que los sitios encontrados sean correctos y no "el producto de locos ocultistas delirantes".
2) Es defendible la oposición sugerida por Eco, ya que, una cosa consiste en hacer un juicio sobre la informaci{on y otra es impedir la circulación de esa información (censura). Los libros y apuntes de c{atedra son consejeros porque filtran la información más pertinente de acuerdo a los objetivos propuestos para el desarrollo de la materia.

Publicado por: Mariela Bron Ranieri a Abril 20, 2004 04:47 PM

1.- Eco acierta en el planteo del problema de la proliferación de enciclopedias debido a la inopatibilidad de un sistema de filtros independientes. Esto se debe a la masividad de la información que circula a traves de la red. Esta masividad es la que hace que un ser humano no pueda revisar y explorar todos los sitios acerca de una información determinada. Los filtros son herramientas que median entre la información y los internautas para el beneficio de estos últimos.
Siempre, de todos modos, se debe mantener una actitud de desconfianza con lo que se saca de internet. La puesta en duda de la información y los conocimiento es clave en el comportamiento crítico que debe caracterizar a una persona que busca conocimiento. Buscar diferentes fuentes, en este caso páginas web es un pequeño ejercicio de filtraje que nunca etsa de más hacer.
En cuanto a los filtrajes que monitorean la información tambien se debe tener cuidado porque siempre se transmite una versión de los contenidos y estos en algunos casos pueden responder a intereses determiandos que modifiquen alguno aspectos de la información. Nunca esta de más cuestionar lo que leemos y consultar otra fuentes.
2.- La oposición consejero/censor responde a un accionar distinto. El consejero en ningún momento cercena la producción o circulación de información, solo recomienda confiar en la información que el considera más fidedigna o confiable, con mayor rigor de verdad. El censor actua bajo una mentalidad destructiva, no permite que una información pueda ser leida por otros. Nada que afecte la libertad de los individuos y la libertad de exoresión puede considerarse bueno en una sociedad democratica, más en internet que es todo un mundo a favor del libre intercambio de información sin restricciones.
La censura nunca soluciona nada, en el caso de que alguna publicación de internet haga apología de lo ilegal o el odio racial, los responsables de estos sitios deberan responder por sus publicaciones, deben hacerse cargo de las responsabilidades ulteriores de sus publicaciones.
Los apuntes de la catedra son consejeros, nos guían a traves de una línea de conocimientos que son para nuestro beneficio y contribuyen a la correcta formación de un comunicador social. No censuran porque tenemos siempre las fuentes de los textos fragmentados que a veces se lee, para ahondar más en los temas y nunca se impide la lectura de otras fuentes siempre y cuando sean pertinentes a los contenidos en cuestión.
3.- La propuesta de Eco de que los textos universitarios sean gratuitos me parece un poco alejada de las posibles realidades de varios países en America Latina. En un país donde la gran mayoría de los salarios universitarios son mínimos y donde otra gran cantidad de los docentes universitarios trabajan ad honorem, esta posibilidad de que los textos sean gratuitos es muy improbable. El incremento de los recursos para la investigación y producción de conocimiento podría hacer que los textos fuesen gratuitos, más aún cuando el conocimiento producido este relacionado con la investigación conjunta entre universidades estatales.

Publicado por: Pablo Blanco a Abril 20, 2004 04:58 PM

2. Según mi parecer la diferenciación hecha por Eco entre "Censor" y "consejero" es totalmente defendible y bastante útil a la hora de hablar del enrequecimiento cultural de los individuos.
Es una tendencia bastante común de los seres humanos eso de buscar el consejo de quienes más saben sobre los temas que nos interesan o bien para informarnos directamente o bien para que nos aconsejen dónde encontrar buen material sobre el tema en cuestión. Esta actitud me parece válida y práctica, ya que simplifica o acorta el camin