Cátedra Procesamiento de Datos.
  Inicio | Programa | Teóricos | Prácticos | Saber Más | ¿Quiénes Somos?

Subsecciones

Convenciones
¿Qué es un weblog
Cómo se usa el weblog. Manual del MT
Enlace externo Enlace externo
Abre el enlace en un popup Abre el enlace en un popup
Enviar un mail Enviar un mail
   

Buscador


Sitios Favoritos Enlace externo

Archivo

El Libro
Alejandro Piscitelli
ISBN: 8497840607
Gedisa - 2005
 
InternetPiscitelli10.jpg


powered.gif
Estás en: Inicio > Proyectos > Como se hace una tesina? Haciéndola Parte II
Como se hace una tesina? Haciéndola Parte II
05.02.2003

bateson.jpg Hace ya tiempo que Victor Landolfi inició su travesía por el desierto en que consiste hacer una tesina. Después de idas y venidas, tratando de recortar su objeto, pero sobretodo de personalizarlo, finalmente ha dado con una llave maestra del pensamiento de Bateson que son sus metálogos.

Como no se sabe de que se habla sino no se habla de lo que se sabe, Victor empezó a darse mañana tratando de escribir algunos metálogos porque ensayando aprende la gente.

He aquí los primeros testimonios de su pretensión titulados 1. ¿Sobre qué hablarás hoy?, 2. Lo que dibujás es una cruz y 3. ¿Porqué no me mirás? Mientras está en contactos con la hija de Bateson, Mary Catherine, quien ha coescrito con su padre varios de estas piezas narrativas tan especiales y seguramente le revelará (o no) algunos secretos de esta maestría.

También ya ha logrado darle un formato estructurado a sus preocupaciones así que a continuaciÚn encontrarán encontrarán el plan actual de tesina en el que esta embarcado Victor y después los tres metálogos mencionados . Continuará.....

LOS METALOGOS COMO ESTRATEGIAS NARRATIVAS EN LA INVESTIGACION Y LA ENSE‹ANZA

ÕNDICE:

1) Identificación de los principios teóricos que rigen los metálogos, en el sistema de ideas de Bateson.
Comunicación digital y analógica.
Flexibilidad.
Abducción.
Circularidad y causalidad.

2) Los metálogos como formas de comunicar y conocer.
Cómo actúan en ellos aquellos principios teóricos.
La comunicación y el conocimiento, y la razón de ser de los metálogos.

3) Tipificación de los metálogos.
Conversaciones acerca de uno o más temas.
Conversaciones cuya organización refiere indirectamente a temas.
Conversaciones que solo constituyen un soporte para que actúen los principios teóricos.

4) El pasado, presente y futuro de los metálogos.
El lugar y rol de los metálogos en la obra de Bateson.
El potencial de los metálogos como un formato más del discurso científico.

MET¡LOGO 1: ¿SOBRE QUŠ HABLAR¡S HOY?

HIJA: Papá, ¿sobre qué vas a hablar hoy?.
PADRE: Sobre nada. Vos empezaste a hablar.
H: Pero sobre qué pensás hablar hoy.
P: ¿Y porqué tengo que hablar hoy?.
H: Porque vos sos siempre el que habla...
P: Sí ya sé y vos sos siempre la que escucha.
H: Pues porque siempre hay algo que aprender.
P: ¿Y porqué no hablás entonces?.
H: Mirá si yo hablo no te puedo escuchar y si...
P: Sí ya sé y si yo hablo no te pudo escuchar, es decir yo a vos.
H: Si hablamos al mismo tiempo no nos vamos a entender.
P: ¿Pero vos no querías escuchar?.
H: No, no, no!, yo quería aprender.
P: Ahora escuchame, si querés aprender yo te tengo que enseñar y no hablar.
H: ¿Pero cómo voy a aprender si cuando vos hablás no te puedo escuchar?.
P: Es que ahora sos vos la que no entiende. Yo solamente te quiero enseñar no escuchar.
H: La verdad es que no te puedo entender.
P: Es que justo allí es donde está el problema. La verdad es poder entender.
H: ¿Entender qué?.
P: Pues que si vos hablás no podés escuchar, y si yo hablo cuando vos hablás no me podés escuchar, y entonces nada de lo que te digo y vos me decís tiene sentido.
H: En verdad sí tiene sentido, el problema es que no lo podemos escuchar.
P: La verdad no tiene sentido.
H: ¿Qué verdad?.
P: El problema que no lo podemos escuchar.
H: Ufa, ahora vas a empezar a repetir todo lo que yo digo.
P: Pero es que vos en verdad dijiste eso.
H: ¿Qué dije?.
P: Que si lo 2 hablábamos al mismo tiempo no se iba a poder escuchar lo que se dice.
H: No, yo dije que el problema es que el problema es que no lo podemos escuchar.
P: Bueno disculpame, yo no quería repetir lo que dijiste.
H: Mmm...
P: A propósito, ¿qué es lo que no podemos escuchar?.
H: Ese es el problema.
P: No, no entendés, yo me refiero a qué escuchar.
H: Papá!. Es escuchar lo que se dice. El problema es que si los 2 hablamos al mismo tiempo, no podemos escuchar lo que se dice.
P: Aah... Entonces no lo podemos escuchar.
H: Claro, lo que pasa es que cuand...
P: A pesar de que lo que hay que escuchar es lo que decimos nosotros.
(Silencio)
P: Y en verdad el problema es que lo que escuchamos es a nosotros.
H: Ya no quiero escuchar más.
P: Creo que no has entendido nada. Tendré que darte otra lección.

* * * *
H: ¿En qué estabamos?.
P: Me parece que en lo que andábamos era que el problema de la verdad es que escuchar no tiene sentido.
H: No te entiendo.
P: Si no lo entendés es porque no sabés escuchar.
H: Pero creo que el problema es con vos... es decir... bueno no sé. Lo que pasa es que el problema es que en verdad entiendo.. y... pero cuando lo decís vos no tiene sentido.
P: Entonces el problema no es lo que digo.
H: Es que... parece ser así... aunque a veces...
P: Lo que digo es entonces el problema.
H: Es que yo ahora no sé dónde está el problema.
P: ¿No es entonces el problema lo que digo?.
H: Creo que lo de antes tenía más sentido.
P: ¿Antes?, ¿cuándo?.
H: Y... antes... cuando hablabas de escuchar lo que se dice.
P: Entonces el problema es lo que digo.
H: Mmm...
P: Pero a veces veo que escuchar es lo que digo.
(Silencio)
P: El problema es que para entender hay que escuchar y decir, ¿o no?.
H: Pero yo veo que cuando te escucho no entiendo.
P: Siento que me querés decir que el problema soy yo y no lo que digo.
(Silencio)
H: ¿Y porqué no hablás ahora?.
P: No sé, me parece que no querés escuchar.
H: No entiendo. Si yo hoy te pedí que hables.
(Silencio)
H: No pensaba que te ibas a enojar por esto.
P: Sí.
H: El problema es saber escuchar lo que me decís.
(Silencio)
H: Ahora veo.

* * * *

H: Veo que el problema es que te enojas porque te digo que escuchar lo que decís no tiene sentido.
P: Ahora veo.
H: Pero yo no te quise ofender, solamente trataba de hacerte entender que yo quería que me hables para escucharte.
P: Sí.
H: Pero después por algo te enojaste, quizá fui algo agresiva al decirte lo que pensé...
* * * *

H: ... Bueno... es que en ese momento lo pensé... pero yo también me enojé... yo quería aprender algo y vos no me lo querías enseñar.
(Ahora veo)
H: Creo que en otra conversación me va a gustar que me enseñes algo acerca del enojo.


MET¡LOGO 2: LO QUE DIBUJ¡S ES UNA CRUZ.

Hija: Papá, ¿qué es eso?.
Padre: Esto en verdad es como un dibujo que quiero hacer.
H: ¿Un dibujo?.
P: Quizá te confunda el hecho de que no haya un dibujo sobre la hoja de papel que estás mirando, pero si mirás bien vas a ver que hay una hoja, un lápiz y una goma de borrar.
H: Sí papá ni que fuera tan tonta, lo que me sorprendió fue que dijiste que eso era un dibujo que querías hacer.
P: ¿Y qué es entonces?.
H: Se trata de un conjunto de instrumentos que sirven para hacer un dibujo.
P: ¿Y qué es para vos un dibujo?.
H: Bueno, un dibujo es algo que se puede hacer con por ejemplo las cosas que están allí y que vos mencionaste recién.
P: Sabés una cosa, creo que lo que te dije era que yo quería hacer nada más que un dibujo.
H: ¿Un dibujo que querías hacer...?, no sé cuál es la diferencia.
P: Es que no hay ninguna diferencia, simplemente esto es un dibujo que quiero hacer.
H: ¿Y qué dibujo querés hacer?.
P: Aquí tengo una goma, un lápiz y una hoja...
H: ¿Y...?.
P: Este bueno... claro no sé.
H: ¿Porqué?, no me queda claro.
P: Entonces quizá una luna... y que no haya cerca ningún mar, ni ningún lago. Bueno no voy a dibujarlos, tan sencillo como eso.
H: ¿Sabés qué?, creo que estás muy absorbido en tus propios pensamientos. Es como que cuando hablo en verdad no me estás escuchando ya que lo que estás pensando te aparta de la conversación.
P: Mmm...
H: Pero de todos modos, ¿porqué vas a dibujar eso?.
P: Te referís al lápiz, la goma de...
H: °Ay no!, yo digo eso de la luna que dijiste que no iba a tener ningún mar ni lago cerca, ese dibujo que parece tan oscuro.
P: ... Sí pero eso fue más un pensamiento... algo que imaginé... y que no es exactamente así.
H: Pero un dibujo que querías hacer ¿o no?.
P: Pero ahora que me decís esto quizá haya una montaña, o varias. Y hay un sol brillando muy fuerte sobre ellas, y hace calor, mucho calor.
H: Me parece que lo mejor que podés hacer es dibujar, quizá todos esos pensamientos y todas esas cosas que imaginás se te olvidan, y entonces ese dibujo tan bello que ahora tenés en la cabeza no lo vas a poder hacer.
P: Pero es que no sé si lo tengo en la cabeza, en verdad no sé si tengo cabeza.
H: Si vos me decís que estás imaginando un dibujo que tiene tal y tal cosa, yo entonces te digo que lo que ocurre es que tenés un dibujo en la cabeza y que entonces lo deberías poner en un papel antes de que se te borre esa imagen, que por cierto es muy bella.
P: °No!, en verdad tengo cabeza y soy muy alto y flaco.
H: Sí, eso sin duda.
P: Aunque también podría ser petiso.
H: °Ja ja!. No, en tu caso no. Vos sos alto, muy alto, y también flaco.
P: Y gordo con un saco con bolsillos en los 2 costados llenos de cosas, quizá monedas.
H: °Ja ja!, seguramente para ir a comprar para comer.
P: Sí pero eso no se puede dibujar... creo.
H: A menos que cerca de él dibujes a un señor que esté dentro de algo así como una cabina que tenga un cartel que diga ìaquí comidasî.
P: Creo que me dio hambre.
H: ¿Creo?.
P: Sí, así que ahora voy a tener que dibujar una casa de comidas en serio.
H: ¿Y cómo vas a hacer?.
P: Primero poniéndome la cabeza, porque el dibujo lo tengo en la cabeza.
H: Sí pero en verdad la cabeza la tenías, y eras alto y flaco.
P: Tenés razón, y para probarlo mirá ahora como la muevo, para arriba y para abajo para un costado y para el otro, ¿lo ves?.
H: Sí y no.
P: Cuando hago así digo ìtengo la cabezaî, y cuando hago así digo ìno tengo la cabezaî.
H: Pero si no tenés la cabeza entonces no tenés el dibujo.
P: Mmm...

* * * *
P: Sabés, a veces me preocupan las cosas que decís.
H: ¿Porqué?.
P: Es como que entendés demasiado las cosas, y no me parece que eso sea bueno.
H: ¿Te referís a las cosas que decís o a las que dibujás?.
P: A ambas. Quizá si pongo un ejemplo se entenderá mejor. Si yo te digo que el lápiz, la goma de borrar y el papel son como un dibujo que quiero hacer, eso es una cosa. Ahora si te digo que yo soy alto y flaco y que muevo la cabeza así o así, eso es otra cosa.
H: Entonces el lápiz, la goma de borrar y el papel no son un dibujo.
P: Salvo que vos quieras dibujarlos.
H: A ver. Si el lápiz, la goma de borrar y el papel no son dibujados entonces no son un dibujo, ahora si ellos son dibujados entonces son un dibujo.
P: Sí, pero también depende de con qué los dibujes.
H: ¿A qué te referís?.
P: Claro por un lado tenés el lápiz, la goma de borrar y el papel, y por otro tenés el dibujo de ellos...
H: Ah sí, el tema entonces es cómo dibujo el dibujo.
P: Pero me contestaste sin que te haga la pregunta.
H: Como si supiera lo que ibas a dibujar sin saberlo.
P: ¿Pero en verdad sabías lo que iba a dibujar?.
H: Y sí, porque una cosa es que dibujes esos elementos con cualquier lápiz, pero otra cosa es que los dibujes con esos mismos elementos, es como un lápiz que se dibuja a sí mismo y que después continúa dibujando los otros elementos.
P: No sé.
H: ¿Qué cosa?.
P: Lo que iba a dibujar.
H: Primero creo habías dicho una luna, después un sol con montañas...
P: Pero algo te iba a decir o preguntar cuando empezaste a hablar e interrumpiste lo que había pensado para decir en ese momento, de todos modos no es importante.
H: ¿Qué no es importante?.
P: Lo que iba a dibujar. Pero igualmente sí me acuerdo del hombre alto y flaco, del petiso y del gordo con los bolsillos llenos de algo así como... ¿monedas?.
H: Sí.
P: Bueno pero igual no importa.
H: Si decís eso es porque entonces no te importan las monedas.
P: Sí, pero es desde el sentido del dibujo, creo que no son importantes.
H: ¿Pero cuál es el sentido del dibujo si no hay dibujo?.
P: Pero sí hay algo que es lo importante, y que no siempre está presente.
H: °Aah!, es decir que si algo no está presente entonces es lo importante.
P: No estoy tan seguro que sea así.
H: Si dibujabas el sol y la luna y a ese hombre o a esos hombres, ya quizá pueda empezar a ver lo que dibujás...


MET¡LOGO3 : ¿PORQUŠ NO ME MIR¡S?.

Hija: Papá...
Padre: Sí ya sé, ¿porqué no me mirás?.
H: Sí, ¿porqué?.
P: Bueno, ¿no ves que ahora estoy ocupado haciendo otra cosa?. En verdad hace ya un rato que quiero terminar de leer esto, y siempre hay alguna interrupción.
H: No papá, yo solo te quería preguntar porqué no me mirabas.
P: Bueno en primer lugar porque estaba haciendo esto, y en segundo lugar porque no sabía que me estabas mirando. Es tan sencillo como decir que no tengo un tercer ojo acá atrás para ver cuando te acercás y me mirás para que te hable.
H: Está bien pero podés escuchar cuando me acerco y entonces levantar la vista para saber qué está ocurriendo, y en ese momento ves que me acerco y entonces me preguntás algo.
P: En primer lugar, si cuando vos te acercás y hacés un ruido que hace que yo levante la vista de lo que estoy haciendo, eso no me obliga a preguntarte algo ya que vos te acercaste y por lo tanto vos me tenés que preguntar algo a mí. En segundo lugar, en este caso fijate que a pesar de todo yo fui el que preguntó cuando la que se acercó fuiste vos.
H: Pero algunas veces el que se acerca no lo hace para preguntar.
P: Es cierto, a veces es así.
H: ¿Porqué solo a veces es así?.
P: Porque en general cuando se presenta esta situación el que se acerca es para preguntar algo, aunque no siempre porque a veces puede ser para otra cosa.
H: ¿Y para que otra cosa puede ser que a veces pase esto?.
P: Y por ejemplo quien se acerca a veces puede hacerlo para pedir dinero.
H: ¿Y porqué a veces?.
P: ¿Qué?.
H: ¿Porqué a veces?.
P: Sí, ¿pero qué?.
H: ¿Que porqué a veces quien se acerca puede hacerlo para otra cosa que no sea preguntar algo?.
P: Aah... bueno en primer lugar existen muchas razones por las cuales alguien se puede acercar a otra persona.
H: ¿Y en segundo?.
P: No sé.
* * * *
P: Me parece que me perdí.
H: ¿En dónde?.
P: Claro porque en realidad no sabía qué iba a decir, pero empecé diciendo algo y después vos me preguntaste y ahí quedé.
H: Pero bueno, ¿qué ibas a decir?.
P: Ya ves, me olvidé.
H: ¿Pero sabías lo que ibas a decir?.
P: Bueno en verdad no me queda claro si me olvidé...
H: ¿O nunca lo supiste?.
P: O nunca lo supe.
H: ¿Entonces que ibas a decir?.
P: Que esencialmente siempre es quien se acerca el primero que debe actuar.
H: Aah...
P: Hay algo que no me gusta en la manera en que hablamos, como si algo raro nos estuviera ocurriendo hoy.
H: ¿Cómo qué?.
P: Es algo raro, quiero decir, algo que no sé cómo explicar. Bueno pero en verdad no sé si es solo hoy que nos ocurre.
H: ¿Algo como qué?, ¿qué no sabés si es hoy?.
P: Claro me parece que es la forma en que hablo, y también en que hablamos.
H: ¿A qué te referís con eso de la forma en que hablamos?.
P: Es una forma... una forma particular... o no sé. Es decir no sé si es algo solo nuestro. Pero lo que sí sé es que nos impide pensar, o pensar bien.
H: ¿Vos sabés pensar bien?.
P: Mmm... El problema es cuando me lo preguntás.
H: ¿A qué te referís?.
P: A que solo cuando preguntas es cuando yo puedo pensar. Aunque no me queda claro si realmente puedo pensar.
H: ¿Vos decís que eso es en verdad pensar?.
P: Podría ser...
H: ¿En qué pensás?, ¿ahora?.
P: Querrás decir en que pensás ahora.
H: ¿En qué?.
P: En que me parece que me acostumbré a algo...
H: ¿A no pensar?.
P: Es probable. Aunque quizá tenga también que ver con el poder... quiero decir con el poder hacer... hacer algo, una acción cualquiera ahora mismo.
H: ¿Cuál?.
P: Pero no sé si voy a poder, no es tan fácil porque se trata de hablar... y lo que yo quiero hacer en verdad es preguntar.
H: ¿Preguntar?.
P: Sí, preguntar algo.
H: ¿Y que querés preguntar?.
P: Una sola cosa... ¿porqué me acostumbré a no pensar?.
H: Ahora no sé qué preguntar.
* * * *
H: Papá, ¿porqué decís que te acostumbraste a no pensar?.
P: ¿Dije exactamente eso...?, pues hay un error porque debí decir que nos acostumbramos a no pensar.
H: A pesar de ello, yo creo que no es así. Cuando te pregunto algo te tomás un pequeño tiempo luego del cual me contestás. A veces esas respuestas son buenas y otras no tanto. Por momentos te tenés que ayudar usando palabras que organizan lo que estás diciendo para que sea más claro.
P: Sí...
H: Pero a veces pasa que te perdés en el medio de lo que estás pensado. A lo mejor se debe a que le dedicás demasiado tiempo a la explicación de una idea, y cuando querés explicar el siguiente pensamiento ya no te lo acordás o no lo decís porque no le encontrás relación con lo que acabás de terminar de decir.
P: ¿Y cuál es tu pensamiento?.
H: ¿Mi pensamiento?.
P: Sí, tu pensamiento sobre eso.
H: Y bueno... lo mejor es decir todo lo que uno piensa en pocas líneas. Aunque una buena pregunta siempre ayuda a que aquellas cosas no ocurran.
P: ¿Y cómo es una buena pregunta?.
H: Una buena pregunta... y bueno... quizá algo a lo que no estemos muy acostumbrados.
P: Mmm...
H: Sabés, se me ocurrió algo.
P: Pero yo no te pregunté nada.
H: Sí, y lo que se me ocurrió tiene que ver justamente con eso.
P: Aah...
H: ¿Cómo se nos ocurren las cosas que no preguntamos?.
P: No lo sé, y además no estamos acostumbrados.
H: ¿Acostumbrados a qué?.
P: A preguntar ese tipo de cosas que es un cierto tipo de pregunta.
H: Pero yo ahora te estoy preguntando.
P: No no, eso es simplemente preguntar un tipo de cosa, que al fin de cuentas es lo que hicimos o lo que hacemos. Aquí ciertamente se trata de preguntar un cierto tipo de pregunta.
H: A la que no estamos acostumbrados.
P: O a lo que no estamos acostumbrados. Pero no lo sé.
* * * *
H: Papá, ¿cuando decís que no sabés es porque estás acostumbrado a no pensar?.
P: No lo sé, quizá porque no esté acostumbrado a preguntar.
H: Pero, ¿te referís a un tipo de preguntas?.
P: Quizá yo tenga que preguntarte eso a vos.
H: Sí pero es difícil...
P: Porque no estás acostumbrada a pensar.
H: °No!, ahora lo cambiaste. Debiste decir que estoy acostumbrada a no pensar, como vos.
P: ¿Pero no es lo mismo?.
H: Ufa, ahora no sé ya me confundiste.
P: Sí, ya me confundiste.
H: Ufa.
* * * *
P: ¿Y porqué no me mirás ahora?.
H: Porque estoy enojada, no entendés.
P: Bueno, entonces me callo, o mejor me voy.
H: Papá, ¿porqué te vas porque no te miro?.

Publicado por Piscitelli el Febrero 5, 2003 01:26 PM
Comentarios

Me gustaría conocer, la estructura para la contrucción de un metalogo?
Si me pudieran informar si tienen un metalogo hacerca de lo que es justicia o de la Equidad

Publicado por: Jorge Adrian Alba Rodriguez a Abril 7, 2007 03:37 PM
Haga un comentario