El pasado martes 29 de octubre tuvo lugar la segunda mesa redonda de la Cátedra de datos: "Espacios virtuales: ¿transformación real o efecto de discurso?" Con una mesa de participantes ricamente poblada, menciono de primer orador a último a Diego Nobile, Miguel Banet, Diego Levis, Cristian Ferrer y Alejandro Piscitelli como coordinador, y un auditorio moderado de alumnos docentes y amigos tuvo lugar un interesante intercambio de ideas entre participantes de extracción heterogénea.
Tanto Diego Nobile como Miguel Banet son sociólogos, y se dedican a la comunicación estratégica en Internet desde su empresa BNV. En una exposición breve, su comentario tuvo tres nudos importantes: la búsqueda de un soporte conceptual que sostuviera sus actividades empresariales, basadas en el monitoreo de Internet y cosas por el estilo, cuya breve descripción constituyó el segundo nodo, y un comentario acerca de la importancia que viene cobrando el activismo digital como alternativa para contrarrestar las voces monópolicas del mercado.
El dr. Diego Levis, mientras tanto, se dedicó a presentar algunas cuestiones que abordó en su último libro, "La red del amor", contraponiendo la imagen de "plaza pública" de Internet con la ciudad como territorio hostil y vehiculizadora del moderno miedo urbano . Así, para un habitante miedoso, Internet se convierte en "medio eficaz para combatir la sensación de soledad con quien convivimos". Levis ve a la pantalla como una metáfora del espejo de la bruja de Blancanieves, en tanto nos devuelve una imagen deformada de nosotros mismos, una imagen no de lo que somos sino de lo que creemos que somos. Para Levis, Internet favorece el uso de la máscara, y allí hasta nuestra verdadera personalidad es una máscara, por no decir que es nuestro mejor disfraz.
El profesor Cristian Ferrer, en tercer lugar, nos dio un buen panorama de sus gustos personales: lee algunos libros, mira bastante tv, usa poco Internet, detesta el activismo político vía red y prefiere conocer chicas personalmente antes que en el chat. Además de esto, dio algunas otras pistas para relacionar los usos de la tecnología de la información con algunos períodos políticos locales. Su hipótesis sin desarrollar sobre la vinculación de las TICs a la política y el imaginario aliancistas, a mí personalmente me pareció por lo menos lógica y por lo más muy interesante. A Diego Levis no le pareció tan interesante y señaló que algunas cuestiones vinculadas a la generalización del uso de la Internet en relación con el panorama mundial, y no adscibió acuerdo con la descripción del panorama local. Otra buena pista para pensar fue su rápido análisis sobre las metáforas que dominaron el campo de las ciencias de la comunicación, encarnadas en manipulación, recepción y tecnologiscismo.
Exposiciones arriesgadas todas y tan diferentes dieron lugar, como se imaginarán a un excelente debate entre los participantes. Debate que muchas veces se dirimió en expresiones, tonos de voz, gestos, miradas cómplices desde y hacia el auditorio, posibilitados todos por la ausencia de imposturas y una sensación de cierta confianza entre los participantes a pesar de las posturas diferentes. Ninguna tecnología podrá reemplazar el placer de reconocer la opinión en la cara de dos contrincantes de la palabra y de las ideas.
Y a las nueve en punto nos fuimos porque había otra clase. Muchos nos quedamos con ganas de hacer montones de preguntas, que propongo incluir en esta editorial como comentarios, a lo mejor alguno de los participantes pasa por esta "plaza pública" y tiene ganas de comentar algo. Y sino, quedará para la próxima. Esta vez no dudamos que se repetirá.

