Palabras
Todos ustedes saben que yo soy yo, y tú eres tú, y tú tienes una manera de hacer las cosas, y yo tengo la mía. Piensen qué rápido puede surgir el conflicto dentro de una familia y cómo las personas simplemente se aíslan, viven juntas sin ninguna comunicación, asustadas de la comunicación, asustadas de darse a conocer, ¡incluso asustadas de hablar con los niños!
Yo estaba acompañando a una pareja y me contaba sobre su hija de diecisiete años que quería más dinero. ¡Imagino que todos los jóvenes de diecisiete años quiere más dinero! Les dije a sus padres: “Pero ¿pusieron sus cartas sobre la mesa? ¿Le dijeron esto es lo que ganamos, esto es lo que pagamos por el auto, esto es lo que pagamos por esto y aquello. No nos queda mucho dinero así que no podemos darte más ?”
Me miraron como si yo estuviera diciendo algo fuera de este planeta. “¡No se habla con los hijos de dinero!”, me respondieron. Pero ¿por qué no? Esa joven de diecisiete años no es estúpida. ¿Por qué no podemos hablar? Quizá no hablaría con un niño de cinco años sobre finanzas, pero ¿por qué no poner las cartas sobre la mesa, por qué no podemos ser abiertos, por qué no puede haber diálogo?
Nunca he sido padre, pero veo que para muchos padres es difícil tratar a un chico de doce años no como si tuviera seis, sino como si tuviera doce. La forma en que un niño se comunica a los doce años es diferente de la forma en que un niño se comunica a los seis años y a los diecisiete años. La comunicación es fundamental. La comunicación entre marido y esposa y la comunicación entre padres e hijos. Debemos escucharnos unos a otros porque es ahí donde comienza todo, la creencia de que el niño es importante. Eso no quiere decir, obviamente, que no podemos establecer las reglas y normas, pero debemos explicar lo que hacemos. El ejercicio de autoridad es amar, ayudar al otro a crecer en la libertad. La libertad llega cuando salimos del miedo hacia la confianza. Eso significa que tenemos un corazón que escucha.
Aquí, un fragmento del libro Al encuentro del otro , del filósofo suizo Jean Vanier, reconocido por su labor junto a las personas con discapacidad mental

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