Interlink Headline News Nº 6156 del Jueves 8 de Diciembre de 2011
EDITORIAL LA SOCIEDAD INTELIGENTE SERA HIJA DE LA POLITICA NO DE LA TECNOLOGIA: LA ORGANIZACION DE LA INCERTIDUMBRE Segunda parte de reseñas de la obra de Innerarity viene de Parte 1
Vivimos en un mundo hecho de saber
Innerarity es obsesivo e hizo bien sus deberes, la pregunta que abre esta segunda parte de su libro es clara (y generalmente se la contesta en forma equivocada): ¿Cómo saber si esto que tenemos delante es una sociedad del conocimiento y no otra cosa? Solidario de este interrogante incómodo es decelar qué función cumple la ignorancia en una sociedad del conocimiento, la cual según el autor no es un mero déficit de la toma de decisiones sino una oportunidad para la acción creativa.
La ciencia y la investigación ya no son instancias autoritarias y definitivas sino que al articular nuevo saber generan inceritidumbre e inestabilidad. Contrariamente a ideas preconcebidas de la ciencia (pero también de la política), de ahora en mas no nos queda otra que movernos en una sociedad de saber incompleto.
Ya lo había anunciado Castells e Innerarity lo ratifica: hablamos de sociedad del conocimiento cuando nuevas formas de conocimiento y simbolización impregnan cualitativamente todos los ámbitos esenciales de una sociedad, cuando la elaboración de la información, el análisis simbólico y los sistemas expertos son mas importantes que otros factores de producción
El reino de la reflexividad
Como bien lo anticipó a su vez Scott Lash la sociedad del conocimiento se define por la institucionalización de mecanismos reflexivos en todos los ámbitos, que se convierten asi en instrumentos de aprendizaje de la sociedad. Ningun espacio de la cultura, ninguna institución e ideología pueden sobrevivir sin investigar, es decir sin entrar en el terreno de las certezas escasas, la discusión y el riesgo.
Estamos pasando de la aplicación del conocimiento existente a la creación de un nuevo conocimiento. La sociedad del conocimiento valora mucho mas que a la experiencia a la generación de procesos de aprendizaje (de allí la obsolescencia de los curricula, la voz asimétrica de los repetidores de consignas, la publicidad, el panfletarismo y todo formato consignista).
El saber es una actividad. Cada proceso reinventa el acervo y lo resignifica, repetir es inútil frente a una realidad cambiante y tornasolada. Ya no hay transferencia de conocimiento sino descubrimiento y aprendizaje permanentes.
Decaen las expectativas normativas y prescriptivas y aumentan las expectativas cognitivas, adaptativas, orientadas al aprendizaje. Curiosa e inesperadamente esto afecta el poder de los expertos, cuando hasta ayer nomás la ciencia impregnaba toda la actividad social y trataba de colonizarla. Hoy en cambio lo que predominan son múltiples “centers of expertise”. Nos encontramos frente a una reintroduccion del saber periférico en la generación del conocimiento
La pérdida del monopolio universitario como institución central de producción del saber
La universidad (¿y que decir de la escuela?) hace ya rato que se sitúa en un contexto de producción policéntrica del saber. Las mayores innovaciones (¿que otra cosa son sino los instrumentos financieros, imperdible aquí leer esta obra reciente Princing the future. Finance Physics and the 300-year Journey to the Black-Scholes Equation</i> de George Szpiro) no se producen en los centros de investigación ad hoc, sino en espacios hibridos de reflexión/acción, respecto de los cuales la universidad es mas lenta o está a la defensiva. La producción y legitimación del saber se ha emancipado del sistema académico (arrasando con la escuela en el medio).
Lo que caracteriza a una sociedad del conocimiento es la generalización de un tipo de acción que es propia de la investigación científica. En vez de imponerse la ciencia a la sociedad, lo que vemos ahora es una infiltración de la ciencia por parte de la sociedad (modernización reflexiva).
Una sociedad del conocimiento esta interesada no tanto en que sus componentes sean inteligentes sino que la sociedad en su conjunto lo sea. Y mucho mas interesante que hablar de multitudes inteligentes lo es de darle lugar a las epistemic communities .
Como lo advertíamos mas arriba, lo interesante de la propuesta de Innerarity es que, en vez de endiosar alegre y crítica (o cinícamente) esta explosión del saber, la relativiza insistiendo en que la otra cara de la sociedad del conocimiento es la sociedad de la ignorancia. Y que no es verdad que para cada problema que surja estamos en condiciones de generar el correspondiente saber.
Un aspecto fundamental de la ignorancia colectiva es la ignorancia sistémica, la ciencia cada vez mas pretencioso es mas débil y transforma la ignorancia en incertidumbre e inseguridad. Una sociedad del riesgo exige una cultura del riesgo.
Como vemos si bien hay puntos repetidos con otros teóricos y enfoques las propuestas de Innerarity son de una riqueza y una variedad poco comunes, Por eso seguiremos explorandolas
Mientras estamos provocando una avalancha de libros interesantes directamente bajados al Kindle. Ahora se trata de Brain Bugs: How the Brain’s Flaws Shape Our Lives de Dean Buonomano . Primeros capítulos del cual leímos alegremente ayer en nuestro viaje desde Dallas a Ezeiza. Bye hasta mañana AP en otro fin de semana larga que por fin me toca entero en casa.


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