Interlink Headline News Nº 6094 del Viernes 7 de Octubre de 2011
EDITORIAL TERMINEMOSLA CON LA MISTICA DE LA ENSEÑANZA Y AGARREMOS POR LAS ASTAS AL TORO DEL APRENDIZAJE
Previo a uno de los últimos viajes bajé en la iPad el reciente libro de Douglas Thomas (coescrito con el genial John Seely Brown) Culture of Learning: Cultivating the Imagination for a World of Constant Change. Apenas me enfrasqué en él reconocí la agudeza de Brown y la no menos punzante corrosión de Thomas
Me acordé de esta lectura trunca al ver flotar en el Timeline de Twitter (bajo el hashtag #eLChair11) observaciones que remitiía a una charla de Douglas Thomas Cultivating the imagination for a world of constant change que tuvo lugar en el marco del UOC UNESCO Chair in e-Learning VIII International Seminar: Teacher Training: Reconsidering Teachers’ Roles, el 6-7 de Octubre, 2011.
En la obra citada los autores sin pelos en la lengua en la obra sostienen entre otras cosas.
* que la nueva cultura del aprendizaje nos da la libertad para hacer de lo general personal y devolver nuestro personal en forma colectiva;
* que en la nueva cultura del aprendizaje, aprendemos a través de la interacción y la participación en relaciones fluidas que emanan de intereses y oportunidades compartidas;
* que el juego es la tensión entre las reglas del juego y la libertad para actuar dentro de las redes. Cuando se aprende jugando se crea un contexto en los cuales la información, las ideas y la pasión aumentan;
* que lo mas importante del fenómeno Harry Potter no fue tanto qué estaban aprendiendo los chicos, sino cómo lo estaban haciendo. Aunque en este escenario no había docentes, los lectores aprendieron sustantivamente a través de discusiones e interacciones entre pares
* que en un mundo en flujo constante, el juego es una estrategia a abrazar en vez de ser un precedente a abandonar
* que el gran desafío es como combinar estructura y libertad para crear cosas y experiencias nuevas
* que cuando la información es estable lo explícito es determinante. Pero el siglo XXI pertenece a la esfera de lo tácito. En el mundo digital aprendemos haciendo, mirando y experimentando, no yendo a clase o leyendo manuales
Aprender y enseñar son dos mundos que no pegan ni con cola
Sentencias como estas abundan en el libro que gira básicamente sobre una reconceptualizacion de nuestro entendimiento del cambio. Como bien dice Ismael Peña López (Ictologist) en Reconsidering Teachers’ Roles (III). Douglas Thomas: Cultivating the imagination for a world of constant change, cuyo post glosamos en gran parte, en las últimas cuatro décadas hemos pasado de resistir al cambio, a administrarlo, adaptarnos a él, y finalmente a sumergirnos y dejarnos llevar por él.
El absurdo de mantener los viejos esquemas brota por doquier. ¿Para qué entrenaremos a un aprendiz en nuestra empresa durante 12 meses, el mínimo de tiempo que lo habilita a hacer bien su tarea, si pasado el año difícilmente dure un trimestre mas en ese lugar? Las innovaciones ya no provienen de los “viejos¨en las compañías (y menos en el Estado) sino de los ingresantes recientes. Pero para poder aprender mas rápido que el cambio hay un solo expediente, que no es ya dejarnos enseñar sino aprender para que podamos aprender.
El absurdo del sistema educativo que tenemos (con excepción tal vez del jardín de infantes) es que su propuesta está predicado de la eficiencia (bajísima) de la transferencia de conocimiento y de su medida. Para el sistema lo único valioso es la estabilidad del conocimiento y su transferibilidad y su dimensión explícita (todas taras bien denunciadas por John Moravec y Cristóbal Cobo en Aprendizaje Invisible).
Sucede otro tanto con el contexto. A medida que los hechos son desechados cada vez mas rápidamente por la temporalidad, los marcos interpretativos se disuelven acorde. Por ello el contexto es cada día mas importante que el contenido, ya que éstos varían permanentemente en función de las lecturas que hacemos de los fenómenos (para una inesperada ilustración de este fenómeno aplicado a la realidad histórica que no es inerte sino reinventable ver las investigaciones de Mauricio Drelichman acerca de la historia colonial comentadas por Sebastián Campanario en La canasta de Juana la Loca y los cuatro defaults de Felipe II).
No necesitamos expertos en contenidos sino en contextos, no necesitamos contenidólogos, sino contextólogos. Gran parte de la información fáctica está en la web, pero lo que no hay en ella es capacidad de relevar contextos, inventar contextos, diseñar contextos basicamente contrastar contextos.
La eterna e inútil confusión entre aprendizaje y enseñanza
Todo lo anterior se resume en la asimetría irresoluble de que aprender es muy diferente de enseñar. Todos nuestros docentes han sido entrenados para enseñar pero no para diseñar experiencias de aprendizaje . No es culpa de los docentes ni de nadie, es un sistema hecho para la clase media con una capital simbólico importante (lo comentaba ayer Guillermina Tiramonti hablando de su reciente compilación La Trama Educativa, aunque en varias entrevistas el tema afloraba en forma dramática
La semana pasada en el Cafe Temático de EAFIT discutíamos estos temas (retomados por ictologist) acerca de la relación entre innovación y creatividad. Allí asociamos demasiado rápida y probablemente infelizmente, la idea de la creatividad como un rasgo individual mas ligado al arte y la de innovación (sobretodo la abierta) a la de procesamiento industrial de la innovación.
Pero muy bien podría ser a la inversa. Que la innovación (¿aun la disruptiva?) esté mas ligada a los entornos estables como extensión del sistema preexistente, pero que cuando se trata de romper con lo instituido, lo que probablemente necesitemos es mas la creatividad que la innovación per se.
Como bien dice Ictologist la creatividad nos lleva del “que” al “donde” y del “donde” al “como”. Y el “como” tiene que ver con los contextos no con los contenidos. Todas las profesiones P asediadas por el fantasma del contenido no entienden que lo que hoy sobran son contenidos (aun curados), y que lo que necesitamos cada vez mas son contextos desde donde reinventar el sentido de los contenidos
Cada vez que se habla de reforma de la escuela o de la universidad se piensa inmediatamente en reforma curricular. La gran discusión pasa por que enseñar, cuando en realidad lo que importa es mucho mas cómo enseñar, o lo que es mas interesante aun, cómo dejar de enseñar, y empezar permitir que los alumnos empiecen a aprender. Pero para ello hay que pensar en el paso siguiente que es la desintitucionalizacion de la transmisión del saber y la migración hacia formatos activos de desestabilizacion y catálisis.
Hay que pasar de la estructura al proceso, de las organizaciones a las desorganizaciones (como pedia insistentemente Scott Lash). Del mismo modo el aprendizaje debe ser comunitario y estar ligado al sentido de pertenencia a esa comunidad como los ritos de pasaje lo hacían en las tribus ágrafas.
Es fácil decirlo pero muy difícil de implementar, Debemos pasar de una cultura de las respuestas a una cultura de las preguntas. Este mantra esta presente en los grandes latiguillos que hemos visto aflorar en el ultimo quinquenio. Desde “Las escuelas matan a la creatividad” de Ken Robinson a las exposiciones de Steven Johnson acerca de donde vienen las buenas ideas.
Por eso mas que seguir pontificando tenemos que exponernos y refutar en el terreno el formalismo reinante,. Como lo hemos hecho en El Proyecto Facebook y en el 1a1 Sarmiento, como lo esta haciendo María Acaso en Esto no es un curso, como fue relevando por Cristobal Cobo y John Moravec en su Aprendizaje Invisible, como está ocurriendo en el Change11 de Downes, Siemens y Cormier
Lo que todas experiencias comparten es ir poniendo entre paréntesis las piezas mas oxidadas de la enseñanza tradicional y su relevo por parte de las propuestas que hemos inventariado en este post. Que ya empezamos a examinar en los vericuetos de la Pedagogía ex-post del 1a1Sarmiento y que seguiremos revisando en la cerca de decena de charlas y conferencias que daremos de aquí a fin de año en España, México, Colombia y en varios lugares de nuestra Argentina.
Con la tristeza aun fresca del dolor por la perdida de Jobs les decimos bye hasta mañana AP.


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Comentarios
[...] em barallava preparant la sessió, una amiga piula un article d’Alejandro Piscitelli. A mesura que el vaig llegint sento que em van tustant el front. [...]