Interlink Headline News Nº 5789 del Lunes 6 de Diciembre de 2010
EDITORIAL CERRANDO UN LARGO CAMINO PARA ABRIR OTRO Segunda Parte de Varias
El mes de Julio fue una bisagra
Produjimos muchas intervenciones postpedagógicas este cuatrimestre. No se si mas o menos que en otros años, pero en todo caso con una intensidad y un desplazamiento geográfico (7 viajes a Europa, 5 a USA, varios a otros países de AL) que como cantidad incidieron seguramente en la calidad, como mostrábamos en “Diciéndole que no al “comecocos” pedagógico en todos los gustos sabores y colores.
Hubo intervalos como a principios de agosto, donde sedimentamos la primera cursada del año, tomamos momentum con las jornadas edupunk de Rosario. y nos preparamos para el salto del segundo donde la energía fluiría con una velocidad encomiable, que a veces extrañamos.
A medida que trabajábamos consecuentemente quedaba claro que las tesis edupunk no eran un mero enunciado, lo que hubiese llevado a que se las deglutiese o neutralizase mas o menos fácilmente. Al contrario las tesis edupunk son la teorización de una práctica. La que nos llevó a diseñar un aula 2.0 en la Universidad de Buenos Aires, y a dejar definitivamente atrás los formatos convencionales de la universidad academicista y autocrática mayoritariamente existente.
Porque si bien sería fácil refutar conceptualmente las tesis, no es tan fácil desconocer lo que estuvimos re-des/instituyendo cada martes en nuestras aulas. Si bien los corporativistas de siempre insisten en que los docentes son eternos e indispensables, ver que las tesis de El maestro Ignorante son no solo propedéuticas, sino especialmente heurísticas, deja de a pie a mas de uno de nuestros críticos escépticos.
La enorme efervescencia que la introducción de diez nuevos coayudantes en la Cátedra de Datos a fines de Julio, surgidos todos del seno de El Proyecto Rediseñar logrando desestabilizar el aula a partir de experiencias de diseño grupales, muestra que estamos en el buen camino. Señala asimismo que la Tesis del Paréntesis de Gutenberg no es un señuelo, sino una propuesta operacional que querríamos ver replicada y amplificada en los territorios del post-periodismo, la post-publicidad, la post-imprenta con igual o mas virulencia de lo que estamos experimentando nosotros en la post-educación.
¿Cierre o apertura?
Mientras empezábamos a meditar qué novedades conceptuales, metodológicas y operativa nos había traído el 2010, desde cuando nos embarcamos en nuestra cruzada edupunk a inicios del 2010, un tweet respondiendo al meme que había cerrado el primer post según el cual, todo lo que habíamos hecho en los dos últimos años había culminado en la introducción a una pedagogía participativa audiovisual que ofrecimos con Cara y Julito, acompañados por Sara y Gino en el Colegio Sarmiento, tensó la cuerda. Porque el inmediato retruco de Gino había sido que no cerrábamos nada sino que abríamos todo con la intervención en el Sarmiento.
Mas allá de que la puntuación es siempre potestad del observador, y de que lo que para algunos es cierre para otros es apertura, procesos ambos en recursividad indefinida, el tweet de Gino vino bien, porque se sitúa en el punto de bifurcación en el que nos hallamos actualmente, totalmente alejado de nuestra propuesta inicial cuando lanzamos El Proyecto Facebook.
Cuan imposible hubiese sido para nosotros en ese momento suponer que algún día llevaríamos nuestras propuestas/provocaciones a un colegio secundario de la Capital Federal, y que el encuentro con los alumnos, aparte de bien sucedido se convertiría en la mejor oportunidad que hemos tenido en mucho tiempo par testear nuestras hipótesis. Y de confirmar que todo lo que venimos si(hac)endo, en vez de ser mucho ha sido poco, que el tamaño de nuestras intervenciones en vez de aflojar deberia ser todavía mas intenso, y que nuestra apropiación de herramientas, pero sobretodo nuestras apuestas por el pensamiento con imágenes, en vez de ser coronadas por algún techo mas o menos tranquilizador, recién empiezan y deben profundizarse cada día mas y mas.
¿Cómo validar las propuestas?
Hace muchas décadas cuando recién empezábamos a coquetear con la epistemología circular y constructivista de Varela y Maturana mucho nos sorprendió la definición que daba Maturana del método científico al que sintetizaba en poco pasos, diciendo aparentemente lo mismo que cualquier otro metodologo, cuando en realidad decía algo muy distinto.
De acuerdo a Maturana, una explicación científica consiste en la proposición de un mecanismo o proceso generativo que, si se le deja operar, dará origen en el dominio de las experiencias del observador a la experiencia que él o ella quiere explicar en una manera que satisface lo que Maturana llama el criterio de validación de las explicaciones científicas. Este criterio de validación consiste en la satisfacción de las cuatro condiciones siguientes:
i. Descripción de lo que un observador tiene que hacer para vivir la experiencia a explicar.
ii. Proposición de un mecanismo generativo que si se le deja operar genera en el observador la experiencia a explicar.
iii. Deducción de todas las coherencias operacionales implicadas en (ii), o de otras experiencias posibles, y de lo que el observador tiene que hacer para vivirlas.
iv. Realización de lo deducido en (iii), y si pasa, entonces, el punto (ii), se convierte en una explicación científica.
Lo mas rico no era la definicion en si sino su naturaleza. Porque la definición de método científico de Maturana remitía al carácter generativo del protocolo científico. Contrariando cualquier reduccioinismo conductista, recordando -como decia Hanson y como nosotros nunca podemos dejar de repetir- que “toda observación esta cargada de teoría“, para Maturana una buena explicación científica es aquella que es capaz de generar los resultados de los que dice dar cuenta.
La aplicación del criterio de validación de las explicaciones científicas tiene dos consecuencias básicas:
1. La experiencia del fenómeno a ser experienciado y el mecanismo generativo pertenecen a dos dominios fenoménicos no intersectables; y
2. Las explicaciones científicas no constituyen una reducción fenoménica y son constitutivamente no reduccionistas.
Lo que tienen consecuencias pedagógicas de mucho alcance, que es lo que veremos mañana.
Como siempre fueron menos de 24 horas a todo trapo las que pasamos en Miami, pero lo que importa fue que pud,imos hacer como siempre nuestras excursiones a las librerías y sobretodo empaparnos de impresiones, ideas y visiones que son tan distintas de las que vemos tenemos en Buenos Aires, que se nos oxigena el marote y podemos por suerte aligerar las faltriqueras mentales, y pensar en otras cosas, de bastante mayor alcance y con bastante mayor potencia que las cotidianas. Volar esa salud!


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