Cibercultura
Internet, una herramienta para unir historias rotas por la Segunda Guerra
Dos años antes de morir, Miguel Puzak le contó a su hija Sandra que cuando se fue de Polonia en 1947 había dejado a tres hermanos y a sus padres. Hasta entonces, Sandra pensaba que su papá -reacio a hablar de la guerra- era hijo único. Desde ese día de 2005, sigue buscando pistas sobre sus parientes. Pero sólo tiene tres datos: sus nombres, la ciudad donde vivían y el hecho de que su abuela era paralítica. “Tengo una deuda con él -dice-. Le prometí que buscaría a sus hermanos. Es lo único que me quedó pendiente y quiero dárselo”
http://www.clarin.com/diario/2009/10/12/sociedad/s-02017006.htm

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