Interlink Headline News Nº 5339 del Sábado 12 de Septiembre de 2009
EDITORIAL EL FUTURO DEL TRABAJO. EL TRABAJO DEL FUTURO. ¿COMO NO CAER PRESO DE LA SARASA? Primera Parte de Dos o Tres
Lo bueno de hablar de los futuros de… es que probablemente nadie se tome el trabajo, dentro de 5, 10 o 20 años de debilitar nuestro poder profético, porque difícilmente se haya cumplido lo que hoy decimos, o porque no hayamos previsto lo que finalmente ocurrirá.
El discurso futurista (como el de los economistas) hace rato que está tan devaluado, que atreverse todavía hoy a vaticinar y a jugar a los auríspices, en temas como el futuro de la salud, el trabajo, la educación o lo que fuere es una verdadera lotería conceptual.
Quien quiera piense un poquito en serio acerca del futuro del trabajo se encontrará con que debe arremangarse frente a tres dimensiones, todas igualmente difícil de asir, repensar y rediseñar: los lugares y modos de trabajo, los mercados de trabajo y las nuevas relaciones entre empleadores y empleados.
Y lo peor del caso es que en los tres temas hay media biblioteca (o webografia) a favor y media en contra, mostrando lo inestable que son los conceptos, lo contradictorios que son los escenarios de futuro, y la dificultad por tratar de sacar fotos, cuando ni las películas describen adecuadamente variaciones y transformaciones permanentes.
.1 En cuanto a cómo será el ambiente de trabajo como siempre hay brutales discrepancias entre teóricos organizacionales y académicos, curiosamente con un twist invertido. Mientras que los teóricos (el ejemplo mas sintomático es la ultima obra de Thomas W. Malone, profesor de la Sloan School of Management MIT’s “The Future of Work“) hablan de discontinuidad, ruptura e innovación radicales, los académicos son mucho mas conservadores y especulan con una continuidad bastante mas grande en los modos de trabajar muys smejante a los que hemos visto en el ultimo siglo.
Las criticas a los modelos discontinuistas se apoyan en que los modelos futuristas radicales tienen una muy endeble base histórica, se apoyan en ejemplos (el ejemplo consagrado es Google aunque en el 2009 bajo al cuarto puesto después de NetApp, Edward Jones, Boston Consulting), atípicos y difícilmente replicables. Que en general endiosan modos horizontales de convivencia y formas hiperlúcidas de autogestión y autoadministración, que solo han sido efectivas en muy pocas industrias (generalmente del conocimiento), y están basadas en una composición de la mano de trabajo atípica, hiperespecializada y al mismo tiempo generalista y con tan capacidad de absorción/promoción de la resiliencia.
Si encima, el trabajo se desmaterializa en el doble sentido de ser a distancia y de prescindir de los anclajes físicos que separan como un hacha al trabajo del hogar, la noción misma de autoridad y de heterodecisión que es sinónima de la organización laboral de los últimos 200 años, se desmoronaría volviendo a formas premodernas de organización, que justamente fueron desestimadas en su momento por su incapacidad para gestionar en gran escala y como forma de controlar y dirigir a la fuerza de trabajo.
Numerosos análisis muestran, contradiciendo la retórica voluntarista del outsourcing (tan promocionado por Jonathan Friedman en The World is flat) o las bondades del crowdsourcing, que la promoción de nuevas categorías directivas originales y novedosas (como las que nosotros mismos estamos promocionando siguiendo la taxonomía de Andrea Savori ) está siendo contrarrestada (especialmente en el sector estatal, pero también en las empresa mas grandes e incluso en las PYMES), por sistemas de gestión que inhiben el partnership, la posibilidad de compartir el poder y la ampliación y promoción de nuevas habilidades
Y aun así hay que tratar de imaginar cuales serán las nuevas ocupaciones del futuro.. ¿Terminaremos por fin con las tareas repetitivas que hoy caracterizan al 80% de los trabajos, y veremos expandirse los entornos autónomos y personalizados de desarrollo personal/profesional, de los que solo hoy un grupo muy pequeño de personas podemos participar?
Volviendo al principio cualquier vaticinio es pegarse un tiro en los pies. Para decir algo medianamente razonado en estos temas peliagudos, deberíamos saber mucho mas acerca de los patrones emergentes de las profesiones, industrias y sectores expuestos a la internacionalización; las conexiones entre la organización industrial, los procesos laborales y sus sistemas de gestión y -sobretod.- de cual puede ser el rol de la tecnología como palanca de cambio en el diseño de puestos de trabajo y en su cumplimiento
Obviamente estos temas nos pasan al costado como Exocets (menos mal que no nos pegan de lleno) y hay gente que los esta investigando minuciosamente como es el caso de The Future of Work . A ellos remitimos.
Mientras dejaremos para mañana un par de temas afines, y cómo a pesar de todas estas limitaciones y precauciones aun asi insistiremos en nuestra presentación en el XXI Congreso Interamericano de Gestión Humana – CIGEH 2009 en la mesa El Futuro del Trabajo o el Trabajo del Futuro El Rol del Capital Humano en Organizaciones Sostenibles, con nuestro show futurista, absolutamente injustificado.