Interlink Headline News Nº 5264 del Lunes 29 de Junio de 2009
EDITORIAL VOLVIENDO AL MISMO LUGAR 35 AÑOS DESPUES. ¿QUE HA SIDO DEL PAISAJE, QUE HA SIDO DE NOSOTROS? Segunda Parte de Varias
La verdad que me picaba esta idea de hacer pié en VIC y desde allí visitar el sur de Francia. Porque la única vez que había hecho un recorrido parecido había sido con mi papá, en el único viaje que hicimos juntos solos en marzo de 1975. Las circunstancias eran claro distintas. En esa época viajamos cerca de 20 días, recorrimos mas de 6.000 km., pasamos por Suiza, Francia e Italia y viviendo, un semiexilio político, y conociendo por primera vez todos esos lares, había todo por ganar y nada por perder.
Hoy 35 años mas tarde mi papá ya hace 8 que no está, el laconismo que proveyó en todo el viaje casi que se extraña, los lugares han cambiado en forma abismal, pero el que no tiene casi una pizca del que fui antaño soy yo. Con apenas 25 años, a tres aõs de acabada la carrera de filosofía, y con un año de experiencia como docente universitario, el futuro -amenazado por el fantasma del golpe militar, que jamas pudimos imaginar tan cruento-, mi vida estaba por delante llena de esperanzas y fantasías.
35 años mas tarde, golpeado insistintemente por un país que nunca empieza a funcionar, que está decidido a morderse la cola como el ouroboros, y mas empecinado en entablar una guerra de exterminio político sin fin, que en ninguna perspectiva de construcción colaborativa, lo que veo en esta Costa Azul recobrada, me llena persistentemente de envidia, profundiza diferencias en estilos de vida, pero sobretodo en estilos de convivencia, inimaginables entre nosotros, y me cuenta con una crudeza inapelable, que aunque mi vida quizas haya sido vagamente exitosa (quedará a los lectores juzgarla como mejor les venga en gana), la que no ha sido nada feliz ha sido la trayectoria de nuestra vapuleada Argentina.
Pero dejemonos de filosofía barata, y vayamos al caracú de nuestro viaje que es simplemente tocar e irnos de mil y un lugares (esperando algun dia pronto sí, venir por un mes o dos y saborearlos como se merece). Tratar de captar en lo que vemos a cada instante algún atisbo de lo que fue, pero sobretodo sentir en el aqui y el ahora, la frescura, la potencia, la vastedad, las maravillas y la bellezas de un itinerario, que saltando de un lado al otro, no hace mas que mostrarnos en qué consiste un turismo de calidad, de qué van desarrollos urbanos y rurales de primera, y porque países como España y Francia consiguen ingresos fabulosos (en el caso español se trata el 10% del PBI), gracias a una explotación turística variada, especíica, dedicada e inmejorablemente facetada.
Después de haber dormido en Narbonne sur la Plage, hicimos un breve recorrido por Narbonne propiamente dicha. En este caso se trató de una primera visita y la ciudad resultó ser chiquita, preciosa, cuidada, con sorprendentes edificios y con un savoir vivre maravilloso.
Al rato estábamos en Montpellier, donde había pasado una noche con mi papa, y de la cual no reconocí ni la sombra. Bastante caluroso el día, con juegos de de aguas permanentes con el Ródano, con una promenade llena de restaurantes, tapizada de facultades y de estudiantes (el 25% de la población tiene menos de 25 años, su gemela en ese sentido seria la española Santiago de Compostela), Montpellier brilla con luz propia.
Pero, como estábamos en busca de emociones un poco mas violentas, enfilamos para Ganges. En el medio creimos correr riesgo de quedarnos sin nafta y empezamos una cacería de gasolineras en pueblitos de una pequeñez innenarrable como Maltesses o St Gely du Fec. Después de mordernos la cola varias veces finalmente llegamos a un dispensador automático, y con la tranquilidad en la mochila enfilamos finalmente para lo que sería uno de los puntos culminantes del viaje.
Las grutas des Demoiselles, en St Bauzille de Putois, un increíble agujero en el macizo de Thourac -recorrido por les gorges de l’Herhault- varios cientos de metros de alto, que mezclando tecnología y habilidad de diseño turístico recorrimos en una combinación de funicular subterráneo y escaleras empinadas, que culminarían en un enorme agujero llamado la Catedral, espectacularmente iluminado.
Si Riddle Scott no se hubiese inspirado en H.Giger para dibujar secciones enteras de Alien 1, podríamos imaginar que lo habría hecho después de una visita a este lugar increíble. Mas alla de los juegos antropomorficos, que le hacían al guía imaginar -y a nosotros creerle a pies juntillas-, que ciertas formaciones de estalactitas y estalagmitas representaban a una virgen con el niño Jesus en brazos, o una Barbie atrevida, o un Mamut, y no se cuantas otras gilipolladas, lo cierto es estábamos atravesando las entrañas de una gruta, que tiene mas de 1 millón de años, donde la estalagmita mas joven es de 78 años, y apenas se levanta un cm. del suelo, donde no ha habido ninguna ruptura significativa de formas, desde su descubrimiento en 1883 por parte del rey de los espeleologos, E. Martel.
La temperatura ambiente es de 14 grados siempre. Entre el techo y el piso de la caverna hay 120 metros, pero debe haber otros tantos hacia abajo. Esta gruta está habilitada para visitas desde 1931, y cada tanto se dan concierto de cámara en su interior (justamente habría uno en los primeros días de julio que nos perdimos por un pelín). Muchas sensaciones y emociones se desatan aquí adentro, pero la mas apropiada es la que me hizo acordar de la relacion que John Locke tiene con la Isla de Lost. La caverna está viva, sus tiempos no son los humanos, sus formas y anamorfismos provienen de un juego entre lo orgánico y lo inorgánico ,y evidentemente solo un Latour podria pensarla (como un cuasi objetos) en los términos que la Cueva (como la issa de Lost) merecen.
Después del shock, nunca repuestos, empezamos a recorrer quilométros y quilométros. Al rato le tocó a Nimes, donde si había estado en aquel viaje, y que no me conmovió en lo mas mínimo, aunque su carácter de ciudad romana está bien vivo. Ya estaba cayendo la tarde y era hora de buscar cobijo en algún lugar pequeño por lo que supusimos que Arles podría ser el lugar del reposo. Pero como nos manejamos con distancias aproximadas, y siempre nos gusta soñar con algun lugar cercano al mar, emprendimos un audaz descenso por la región Camarga en busca el Port St Louis, un ignoto punto en el mapa imaginando que estaría a 10 o 15 km de Arles. Estaba como a 45 km., cuando llegamos eran ya las 10 de la noche y los dos únicos hoteles: Le Tamaris, y el Francois (o as nos hicieron creer) estaba ocupados.
Perdidos en la oscuridad. Así quedamos, pero seguramente de alguna forma inteligente lo habremos resuelto ya que 24hs mas tarde (y con problemas de conexión por doquier que ralentizan estos envíos) estamos alojados en una piecita inimaginable, en Cavalaire sur Mer, uno de los lugares mas increíbles de toda la Costa Azul, un sueño hecho realidad.
Con insomnio, las horas mas que cruzadas, una agotamiento por los km que llevamos encima y que mañana seguramente nos llevaran a la distancia máxima de VIC antes de que el lunes iniciemos el regreso, les digo bye AP.

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