Interlink Headline News Nº 5251 del Martes 16 de Junio de 2009
EDITORIAL ROSARIO FUE UNA FIESTA. UN NO CURSO A NAVEGACION LIBRE Primera Parte de Dos
Rosario cono fiesta para los sentidos
A lo mejor es el lugar. A lo mejor son los amigos. A lo mejor es la época del año. A lo mejor es lo que es. Pero lo cierto es que ya habíamos sentido la energía creativa y las ganas en Rosario, cuando dictamos en Mayo del 2008 nuestro curso anual Prince/Fundacion Libertad Rosario también sirve para pensar.
Pero nunca es suficiente. Nunca alcanza. Nunca nos damos por contentos en demasía. Lo que el año pasado pudo parecer un techo, hoy se ha convertido en un piso. Lo que antes era excepcional (al menos en nuestro país) como contar en una clase con cañón, laptop y buena conectividad, se ha convertido ahora en un punto de partida con todo por hacer.
Nuestro último año estuvo permeado de búsquedas en el área post-educativa. Ya sea porque la experiencia de educ.ar llegó a un techo, ya sea porque la experiencia de décadas en la universidad llegó al nivel de saturación, ya sea porque las tecnologías empezaron a volverse omnipresentes en los ambientes educativos cuestionándolos en su forma de ser y hacer, ya sea porque en tiempos de crisis la innovación y la creatividad crecen a pasos agigantados, algo se estaba incubando y por fin eclosionó.
Porque hace rato que sentíamos que dar una clase con/en Internet era otra cosa. Pero de eso hace ya como 10 años cuando empezamos a hacerlo en Lima en el postgrado de la Universidad del mismo nombre. Y después ya no alcanzó con eso sino que necesitamos de laptops para todos los alumnos en la sala como cuando nos divertimos como locos en el TEC de Monterrey en Atizapán, o en EAFIT.
No es solo máquinas, pero no se puede sin las máquinas
Durante varios años oscilamos entre esos dos extremos, siempre a un piso mas alto que lo que podíamos hace en la UBA. O máquinas para todos, o al menos una máquina con Internet para mí. Y aunque así era mucho mejor que antes, faltaba algo todavía, un no sé que ligado a la estructura de la transmisión. Cambiaban las herramientas y cierta metodología pero en el fondo se mantenía a rajatabla la idea del maestro transmisor.
Porque no se puede avanzar en estos menesteres si seguimos aferrados al pensum, y al curriculum cerrado, a una forma de “dictar” clase siguiendo linealmente un itinerario prefijado por autores célebres, por textos magnos, por conceptos claros y distintos, y sobretodo por la seguridad del broadcast. Por esa certeza de que ce moi la verite qui parle. Y que el alumno es apenas un aprendiz necesario, pero molesto, para que yo piense mejor, me exhiba mas frontalmente, le de lustre a mi Narciso.
Es imposible circular y derivar, es imposible deslizarse y navegar, es imposible surfear y dribblear, es imposible perderse y encontrar lo que no se busca, pero que a la postre resulta mas interesante y llamativo que cualquier conocimiento predigerido, si no sumamos a la libertad tecnológica, la libertad curricular. Si no invertimos el peso de la prueba y liberamos la palabra de los alumnos. Si no nos tomamos en serio que el reino de las folksonomìas ha llegado para quedars,e y que a Internet no la desenchufará nadie, ni se apagará jamás.
Piano piano se ne va lontano
Por supuesto que hicimos intentos anteriores, generalmente cortos, en ámbitos de conferencias y charlas de tiempo limitado. También nos salimos generalmente de libreto en algún punto, capitulo o apartado cuando dimos cursos mas largos.
Pero rara vez no habíamos animado a dar un módulo entero bajo este formato de ejes muy vagos y generalmente, y de llenado de contenido a manos de los alumnos, de la coguionista (en este caso la nativa digital Anaclara) y de permanente navegación en piloto automático, en asociación libre, con la atención flotante, en producción colaborativa, en cognición distribuida.
Que la recepción fue escéptica y cauta al principio lo testimoniaron algunos wordles disparados por la sensación de caos (tal como lo ilustró una de las alumnas mas dinámicas/contestatarias).
Aunque hubo matizaciones como en Wrong, do it again y Cibercultura y caos. Welcome Piscitelli
Que a medida que el no-curso fue adquiriendo momentum las opiniones se dividirían progresivamente, lo testimoniaron los comentarios, los aportes, las búsquedas, la aceptación (crítica) del formato, y nuestro etiquetamiento como lunáticos o extraviados. Y finalmente una relativizaciòn extrema de todo lo hecho, que supuestamente solo sirve para el principio (heurìstica), pero nunca para el medio (memorización) y menos para el final (transferencia de conceptos). Con todo el derecho a relativizar de quien así opina.

Bienvenido a 


Comentarios
Añade tu opinión
Registrarse para comentar