Interlink Headline News nº 5171 del Sabado 28 de Marzo de 2009

EDITORIAL EL FLASHBACK DE LOS ARREPENTIDOS Tercera Parte de Cuatro
Orden, instinto y algo mas
Según Pérez Latorre hay dos tipos de relatos fundamentales sobre el tema del naufragio y la isla: aquellos donde los hombres trasforman la naturaleza hostil y desconocida, y aquellos donde el espacio es el que transforma al hombre. En el primero tenemos culturalización, en el segundo naturalizacion. Los ejemplos canónicos que da Perez Latorre son Dos años de vacaciones (1888) de Julio Verne como culturalización exitosa y el mucho mas conocido El Señor de las Moscas (1954) de William Golding que termina con chicos torturados y asesinados y con el experimento social totalmente fallido.
Lost no esta ni en un extremo ni en el otro. Si bien hay conflicto, odio y lucha (culminando en la Primer Temporada con la tortura de Sawyer a manos de Sayid “autorizada” por Jack) el relato oscila permanentemente entre los dos extremos anteriores. La trama no se identifica con una voluntad de organización social y tampoco con lo puramente instintivo. Por ello conviene retomar el mecanismo básico que hace funcionar Lost, el recuerdo a través del flashback. La acción fundamental de los supervivientes es el recuerdo, y no cualquiera sino un tipo muy especifico de recuerdo determinado/determinando el universo de ficción de Lost.
Gran poder gran del Flashback
Todo tenemos una miríada de recuerdos diferentes, pero en los extremos éstos pueden ser o confesables o inconfesables. Lamentable (¿o afortunadamente?) en Lost prevalecen solo los recuerdos inconfesables determinados por el Flashback. Los que, volviendo al principio, fueron determinados por los creadores y no por los guionistas.
Mas aún. Si bien los recuerdos inconfesables pueden ser de intimidad o de arrepentimiento, los creadores decidieron que los recuerdos mortificantes siempre definieran una falla de carácter de los protagonistas, y por lo tanto que su recuperación en el presente de las coordenadas de la isla sirviera de arrepentimiento.
En uno de los episodios finales de la Primer Temporada uno de los personajes principales se pregunta, qué culpa están expiando en la isla. Todos los protagonistas se lamentan, sueñan con un pasado diferente, y se imaginan como hubiese sido una vida mejor. Casi todos tienen mucho que ocultar, o perdieron (y sufrieron) mucho antes de subir al avión.
La denuncia que hizo Jack del alcoholismo del padre, que lo llevó a cortar una arteria y matar a una mujer embarazada, terminó a su vez con la muerte solitaria y alcoholizada de su padre. Charlie apenas el bajista de Drive Shaft, y la decisión de su hermano de abandonar los excesos de la banda y convertirse en padre modelo, lo llevaron a un consumo insano de heroína. Kate era una estafadora profesional, pero al transgredir uno de sus amantes de turno la orden de sin heridos, ella misma termino baleando a sus compañeros de aventuras, ademas de llevar a la muerte a su gran amor de juventud, ya casado y con una beba. Sawyer el bravucón, fue engañado por un socio de avería, y terminó cometiendo un crimen por encargo cuando lo único que quería era vengar el suicidio inducido de su padre -que previamente había asesinado a su madre- a manos de otro estafador de ley. Sayd torturó en Irak y volvió a hacerlo en La isla.
Un universo de algunas preguntas posibles, y de otras simétricamente excluidas
La estrategia del flashback opera como un auténtico paradigma que permite hacerse ciertas preguntas y descartar otras, tomar algunas respuestas como verosímiles e ignorar otras por impertinentes. El flashback obliga a preguntarse ¿Qué es lo que ocurrió? ¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Cuál es el secreto de los personajes?
Lo curioso es que estas no son las preguntas que uno se haría normalmente alrededor de los universos de ficción de islas desiertas, que siempre están atenazados por la curiosidad acerca de si serán rescatados o no, y de como se organizarán para sobrevivir.
Pero aunque Lost no comulgue con ese género si lo hace -nosotros decimos que lo hace- con las ficciones post-apocalipticas, relatos en donde hay que empezar desde 0 y donde también hay un amplio espacio para al arrepentimiento. En estas ficciones los condenados a sobrevivir -a diferencia de los habitantes de Macondo-, tienen una segunda oportunidad sobre la tierra. A grandes crímenes grandes expiaciones parecería ser el leit-motiv en este caso.
A diferencia de los naufragios, los sobrevivientes de los Apocalipsis son corresponsables de su destino. Pérez Latorre encuentra muchos paralelos con clásicas obras de ciencia ficción pero en particular con Barbagris (1964) de Brian Aldiss. Allí la naturaleza ha recobrado el terreno perdido, ya no nacen chicos como en Hijos del Hombre, aunque sabiamente deja el ansia clasificatoria del genero al que Lost finalmente rendirá pleitesía para cuando la serie haya finalmente culminado.
Habiendo ya visto 3 episodios de la Segunda Temporada, plenos de sorpresas y abriendo rumbos narrativos muy distintos (difícilmente logren superar esa Primer Temporada estupenda) les decimos bye hasta mañana AP en un díaa espectacular en el Tigre habiendo comido anoche en el Sushi Bar de Punto Tigre. Lindísimo lugar.

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