Interlink Headline News nº 5164 del Sábado 21 de Marzo de 2009

AHORA LA CULPA LA TIENE… EL HERMANO DE CUMBIO
No lo leí, pero compré otro que no tienen nada que envidiarle
Casi me lo compré, lo tuve en las manos. Pero un sexto sentido -y no precisamente el de Patti Maes- me hizo desistir. Después alguien me comentó que no lo habia escrito ella -era de prever- y lo poco que hojee insitía en decirme que era malgastar $30 o $40 comprar Yo Cumbio, el libro de la floggera mas conocida de la argentina.
Aunque pensándolo bien llegue a tirar la misma cantidad de plata en el ultimo opúsculo de Sergio Sinay Conectados al vacío. La soledad colectiva en la sociedad virtual, de una pobreza para entender los fenómenos virtuales, sin igual.
En cambio pude zafar de la compra -después de la consabida lectura en punta de góndola, de El Imperio digital de Leandro Zanoni y de Vivir Conectados de Daniel Ivoskus . Obras ambas introductorias, genéricas que tratan de echar algo de luz sobre el firmamento digital, pero con muy pocos km. de digitalismo encima, y sobretodo con demasiados anclajes en las formas tradicionales de hacer las cosas (mas alla de premios del palo) el periodismo en un caso, la política local en el otro.
La Generación Einstein llega a Buenos AIres
Mientras tanto en numerosos viajes y recovecos nos agenciábamos de contactos, publicaciones, sensaciones y emociones y encuentros digitales fuertes, como lo venimos testimoniando en el ILHN desde hace mas de 14 años. Y entre esos encuentros textuales figuro en lugar destacado hacernos de una copia del libro la Generación Einstein.
Todo llega todo llega. Camino de ver a nuestras ayudantes en el Abasto me encontré con una copia del libro la Generación Einstein de Jeroen Boschma. Los bits irán rápido, pero los átomos de los libros siguen tardando 6 meses como en la época de la colonia para viajar de España a la Argentina. Lo que es una pena porque los hallazgos de Boschma, como los de Palfrey & Gasser en Born Digital explicarían muchas de las cosas, que a ojos de los consternados analistas silvestres locales resultan altamente incomprensibles.
Pero claro Boschma es un desconocido marketinero finlandés o de por ahí cerca, y si bien sus enseñanzas tenían algún valor en la precrisis mundial, hoy como tanto otro artilugio de la era de la bonanza resulta tan papel mojado como las obras completas de Aristóteles.
Lo cierto es que la nota publicada la semana pasada por The New York Times en edición papel, sobre la joven Cumbio y el fenómeno fotolog en nuestro país despertó como siempre ocurre en estos lares un montón de odio y algunas adhesiones(entre ellas las nuestras).
Péguenle a Cumbio que asi la hacemos mas famosa
El odio estaba instalado ya hace rato sobre Agustina Vivero, alias Cumbio, como representante máxima de los floggers a través de un videojuego dedicado a la susodicha que se encarnizaba con cortarle (sublimadamente como dice su autor) la cabeza, total asi tenía menos consecuencias legales.
En cuanto a otras repercusiones, lo que pareció molestar a los bienpensantes fueron dos ordenes de reflexiones. Una ligada a la contundencia de la afirmación de la jovencita que no se somete fácilmente a estandares y se ríe de su propia e incomprensible (mas para ella misma que para el resto) fama insistiendo que : “Cuando se termine, listo. Pero siempre tendré las fotos”.
La otra línea de ataque vino por el lado de su supuesta irrelevancia habiendo tantos altares de la cultura y cuando lo que realmente vale la pena, empezando por la literatura y terminando por el cine, supongo es lo que ADN Digital, Ñ y Radar deciden. Aunque a nosotros nos llamen mucho mas la atención los bárbaros y la contaminación.
A mi en cambio Cumbio me puede
En una nota aparecida ayer en Página/12 remiten a algunos comentarios que hicimos la semana y los retomamos verbatim.
“El microblog Filosofitis Ideaclips de Alejandro Piscitelli, se ocupó de la nota del sábado. El debate siguió en su Facebook —buscarlo por Alejandro Piscitelli— “es notable que una chica de 17 años descubra por sí misma, lo practique, pero tampoco lo exagere, que la fama hoy se logra por y a través de Internet, algo que muchos analistas y críticos todavía no ven ni cuadrado”, escribió.
Que la mayoría de comentaristas de weblogs la detesten, ninguneen y la acusen de ser merecedora de un premio al vacío puede comprobarse aca
Que casi todos esos comentarios abrevan en la envidia, el desprecio y el desinterés por la comprensión salta a la vista. Lo dije la semana pasada en el thread de Facebook, todos los contribuyentes a que Cumbio sea lo que sea pueden ser mejor o pero enumerados, pero que la chica tiene algo (cierto knack o lo que hay que tener como lo encarnaba Rita Tushingham hace medio siglo atrás en una añorada película de Richard Lester), también deberia ser reconocido.
Porque generalmente no entendemos el quid (la especificidad) de algo, nos guste o no, terminamos no entendiendo nada.
En un hermosisimo sábado de Marzo bendiciendo el otoño salgo para un crematorio para despedir los restos de quien fuera en un momento mi amigo mas entrañanle Italo Chiantore, y que por circunstancias no debidamente aclaradas en los últimos años se fue diuyendo de mi vida, hasta que anteayer en serio dejó este mundo. Bye hasta mañana AP.