Interlink Headline News 5021 del Miércoles 29 de Octubre de 2008
EDITORIAL CUANDO LOS MUSEOS ESTAN MUCHO MAS CERCA DE LO QUE CREEIMOS Primera Parte de Dos
¿Otro loco de los Museos?
Siempre me gustaron los museos, aunque muchas veces deploré las versiones exageradamente minimalistas y hasta casi paupérrimas que caracterizan a los nuestros.
Mas de una vez fuí al Museo de la Plata, y también en un par de ocasiones fui al Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia en Parque Centenario, incluso en una variante extravagante una noche, cuando las huestes multimediales de la Universidad Maimónides lo convirtieron en una plataforma de experimentación, combinando el supuesto poder exploardor de las nuevas tencologías utilizando la dimensión histórica del Museo como pantalla, aunque bien podría haber sido al revés.
Hay excepciones a la pobreza museística local y en un lugar destacado esta el Museo Paleontológico Egidio Feruglio en Trelew, que me deslumbró en el 2000 y que revisitado en el 2008 seguia preservando su encanto y calidad de entonces.
Esas inconmensurables distancias infraestructurales
Claro la distancia entre ellos y nosotros no es abstracta, y se evidencia con una fuerza suprema cuando de infraestructura se trata. Y los museos para cumplir con su función (mutante es claro como bien lo expresó Nelly Decarolis, Presidente del >Comité Internacional para la Museología (ICOFOM), en su charla inaugural Museos, Museología y Nuevas tecnologías en la era de Internet, en la Jornada Comunicación y Nuevas Tecnologias. Su aplicación en Museos y Centros Culturales, a la que asistí el pasado viernes) necesitan de una enorme infraestructura, que es la que hace en gran parte la diferencia.
Porque la distancia que hay entre el Museo del Hombre del Palais de Challiot en París y los nuestros, es semejante a la que hay entre el Exploratorium. : the museum of science, art and human perception de San Francisco o el Parc de la Villete en París y nuestros museos interactivos. Abismal, inconmensurable, indescontable.
Por eso conviene no confundir los tantos. Y mejor no hacer comparaciones ridículas, y mas bien centrarnos en dimensiones mas micros de la museística, mas ligado a los afectos y, sobretodo, al color local, a nuestra historia, a nuestras comunidades imaginadas.
Lo bueno de lo nuestro y lo bueno de lo suyo que no es lo mismo, pero a veces se parece
Así de los últimos que visité me encantó el Complejo Museográfico Provincial “Enrique Udaondo”, que brinda un panorama bastante convincente de la locura rosista de la época. También me sigue gustando el Museo Casa histórica de la Independencia de Tucumán con su recreación de jornadas épicas. Recientemente estuve en el Museo de la Estancia Jesuítica de Alta Gracia – Casa del Virrey Liniers, bastante rejuvenecido, y también me gustó como recreación (con los pocos recursos que tenemos) de nuestro pasado, tan olvidado y tan necesitado de guiños y de puestas en resonancia.
Así que sin ser un loco de los museos, y con un gusto mucho mas enderezado hacia lo high-tech que a la madera, a lo que vendrá que a lo que fue, a las tecnologías del futuro, que a las de la memoria, mas de una vez me dejé arrastrar por la provocativa frase de McLuhan para quien en el futuro próximo las ciudades se convertirán en museos.
Eppur.. recientes visitas a Museos Españoles como el de Museo Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, ni que hablar del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y Museo Nacional del Prado, me mostraron las ventajas de tender un arco entre lo viejo y lo nuevo, sobretodo si uno conoció muchos de esos espacios hace 3 o 4 décadas, y ahora los ve recreados con el auxilio de tecnologías multimediales, interactivas, etc. Mostrando que hasta los museos son dignos de actualización y aggiornamiento, y de que el adjetivo virtual puede hacer mucho para su revalorización y para adentrarlos en conversaciones que importan.
Jornada Comunicación y Nuevas Tecnologías. Su aplicación en Museos y Centros Culturales
Ya estamos cansados de mezclar a las Nuevas Tecnologias con cualquier cosa, y que muchas veces el resultado sea lo peor de la cosa asociada con lo peor de las propias nuevas tecnologias. Pero esto de meterse con los Museos, reiniciando un diálogo que tuvo su puntapié de partida el 14 de mayo del 2008, en oportunidad de conmemorarse el Día Internacional de los Museos, nos llamó la atención y quisimos participar.
Que gente que quemó sus pestañas en los archivos, que tiene que pelear dia a dia para que sus esfuerzos se conviertan en acontecimientos y espacios colaborativos y que para ello acudan a los contenidos en la red, se planteen la relación museos-generación de nativos digitales y el uso de las nuevas tecnologías en la difusión de conocimientos y actividades de los Museos, valía la pena. Y así fue. Y aunque solo asistí a las 2 o 3 charlas finales conozco a varios participantes y por comentarios presenciales y una cálida nota de María Carmen Maza pude corrobar que bien valió la pena asistir.
Desde ese lejano viernes han pasado tantas cosas, que ni tiempo de escribirlas hemos tenido. Un bellisimo fin de semana junto a Patancito y Toddy en el Tigre, un viaje impecable al DF, y desde alli una conexion a Veracruz (que ni llegué a atisbar) y un viaje en camión a Xalapa, ciudad homónima de mi restaurante favorito en Palermo Hollywood.

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