El imperio Google
Una buena parte de los 1.400 millones de personas que acceden a Internet en el mundo (según la consultora IDC) se encarga de nutrir a la Red de contenidos variados y universales. Son al menos mil millones de páginas para recorrer (cifra modesta, ya que el crecimiento es exponencial) hasta encontrar lo que uno necesita o disfruta ver en la pantalla de una computadora.
Cecilia Bazán
Aunque para muchos sea ya un hábito automatizado como la respiración, la forma más utilizada para acceder a lo importante en ese océano de bits es a través de los buscadores, herramientas creadas para gestionar el caos de Internet. Más de la mitad de los usuarios asocia este concepto a Google como primera alternativa.
Es que la empresa californiana que cumple en setiembre 10 años de vida carga sobre sí una revolución. Surgió durante –y resistió a– la crisis de las “puntocom” a comienzos de la década, y ha capitalizado el poder de las redes sociales en Internet, al punto de desplazar a otras compañías y canibalizar a servicios que habrían sido casi invisibles por años sin un poderoso motor de marketing.
YouTube, el sitio más popular para alojar videos en Internet, fue adquirido por Google por 1.650 millones de dólares. Aunque hay al menos 20 herramientas similares y medianamente conocidas, el valor se cifró en la comunidad que vino “dentro” del sitio. Lo mismo ocurrió con Blogger, el gestor de weblogs creado por Pyra Labs, que se convirtió en la aplicación más utilizada para armar un diario personal.
Una gran idea. ¿Cómo fue que la idea que nació en un dormitorio de universitarios se convirtió en un imperio? La filosofía que declara Google se enfoca en el usuario, y en hacerle la vida más fácil. Su interfaz minimalista e intuitiva es una marca personal; la adaptación a los dispositivos móviles y el hecho de haber hallado un modelo de negocio exitoso, se cuentan entre las claves del éxito.
Con todo, los detractores se debaten en torno a las políticas de privacidad y a la propiedad intelectual de los contenidos de usuarios que aprovechan los servicios de Google.
Sin ir más lejos, la salida de su flamante navegador Web, el Chrome, estuvo condimentada por las críticas hacia sus políticas de privacidad que, en pocas palabras, ponían bajo el dominio de Google toda la información que circulara allí. Atenta, la compañía lo solucionó a las pocas horas.
El avance en estos 10 años ha sido meteórico. Google ofrece más de 20 aplicaciones on line gratuitas que empiezan a desplazar a los paquetes de programas más conocidos. Entre ellas: Docs (procesador de documentos de texto, planillas de cálculo, presentaciones), Picasa (álbum y editor de fotos), Gmail (correo electrónico con capacidad de 7 GB), Gtalk (mensajería instantánea), calendario y alertas.
Compite en grandes ligas frente a la compañía más importante del mundo en desarrollo de software, Microsoft, y también con Apple, puesto que ahora la meta de Google es incursionar en la telefonía móvil a través de su sistema operativo Android, que muchos señalan como el gran rival del iPhone.
“Sentimos una gran responsabilidad y un enorme compromiso con el desarrollo de Internet como una plataforma que mejora la vida del usuario, y nuestro foco será siempre buscar nuevas formas para hacer más rica esa experiencia”, expresó Alberto Arébalos, director de comunicaciones y asuntos públicos para América latina de Google, a este diario. “Estos 10 años de vida han permitido a Google consolidar su cultura interna, afianzar su equipo de trabajo y crear un pool de talentos único en el mundo. Esto genera las condiciones para seguir creciendo, junto al usuario y en un entorno de innovación constante”, agregó.
Google en Argentina. En marzo de 2007, Google instaló en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sus oficinas dedicadas a la gerencia de negocios y atención de clientes para los servicios de AdWords y AdSense, los programas de publicidad on line que inventó la compañía. Allí trabaja alrededor de un centenar de personas en instalaciones de paredes claras, equipadas con muebles de los colores corporativos (azul, verde, rojo y amarillo); dotadas de salas de juegos (metegol, videojuegos, ping pong), cocinas equipadas (con heladeras de bebidas, lácteos, helados, frutas, golosinas y snacks) y sala de masajes, entre otras comodidades.
La descripción de estos detalles viene a cuenta de por qué a nivel mundial la empresa ha sido denominada este año número uno en el ranking Great Place to Work (la mejor empresa para trabajar), por segunda vez consecutiva.
“En lo personal, creí que Google era una cuestión de marketing, y cuando entré a la empresa, lo que vi me sorprendió. Es muy relajada para trabajar, te dejan mucha libertad para lo que vos pensás, opinás y querés cambiar. Se ha convertido como en una experiencia sorpresa y realmente lo estoy disfrutando, de corazón”, dijo a La Voz del Interior Diego Antista, gerente de ventas de Google Argentina.
Con 18 oficinas distribuidas en América, Europa y la región de Asia y el Pacífico, mucha de la energía puesta en la compañía tiene que ver con sostener y difundir un modelo de negocio efectivo, algo que muchas empresas de Internet han demorado en adivinar. Se trata de la publicidad contextual en sitios, donde los comerciantes pagan cada vez que alguien hace clic en sus publicidades y, a la vez, los dueños de los sitios donde éstas aparecen reciben también unos centavos con cada visita.
Búsquedas inteligentes. Google floreció en medio del auge de la Web 2.0, definida como la etapa de apropiación de Internet por parte de los usuarios, donde las principales actividades están en producir y compartir contenidos, ya sean fotos, videos, charlas, redes de contactos, y también en trabajar en colaboración con otros.
Por eso, cuanta más información se crea en la Red, más importante es poder filtrarla para llegar a lo importante. “Yo creo que una de las grandes ventajas que tuvo Google en el 2000 ó 2001, cuando fue la explosión a nivel mundial, fue la capacidad de una respuesta inteligente cuando la gente buscaba”, señala Antista.
Los futurólogos de Internet predicen una etapa a la que llaman Web Semántica (3.0), donde se supone que habrá respuestas más adecuadas a los pedidos de los usuarios, comportamiento casi inteligente de parte de los sitios. “El nivel del usuario creció tanto en los países desarrollados, y me atrevo a incluir a Argentina, que viene una etapa donde uno podrá mezclar varios conceptos”, explica Antista, a cuenta de que si uno pone un concepto, ya aparecen en el buscador videos de YouTube, imágenes, referencias.
“Creo que va hacia ese lado, hacia el cruce o la convergencia de lo textual con lo audiovisual. Pero siempre va a seguir habiendo una preponderancia de lo comprensivo, de lo racional, a la hora de entender lo que estoy viendo o tener un relación directa de lo que estoy viendo con lo textual”, dice el ejecutivo de Google, y se anima a pensar: “Que eso venga acompañado con sensaciones, como que ponga ‘Córdoba’ y sienta olor a frescura, a pino, a través de la computadora, quizás pueda pasar”.

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Comentarios
Un saludo.
Dirijo la revista virtual BLOJGUAN, y estoy recopilando artículos sobre el imeprio Google, y me gustaría incluir este en la revista del próximo mes.
(Claro, incluyendo crédito y enlace, obviamente).
Si tiene alguna duda o comentario, escríbame a info@revistablogjuan.com.
Gracias
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