Interlink Headline News Nº 4957 del Martes 26 de Agosto de 2008
EDITORIAL EL DESAFIO EN EL ENTRENAMIENTO DE DOCENTES Cuarta Parte de Seis
Ideas vs emociones, un falso dilema
Resulta simplificador al máximo insistir en que la generación de los jóvenes en vez de manejarse por las ideas se maneja por las emociones, mientras que los adultos (que alguna vez fuimos jóvenes) lo haríamos solo por las ideas. Como la neurobiologia (la obra de Antonio Damasio debería ser estudiada con no menor ahínco que la de Humberto Maturana) lo ha demostrado hace mucho, nadie se mueve por las ideas. A lo sumo algunas personas se mueven gracias a su pasión por algunas ideas.
Todos nos movemos por las emociones, algunas mas primarias, otras mas elaboradas, algunas en estado primigenio y violento, otras tamizadas por la intervención de la corteza cerebral.
Si la publicidad entiende al receptor mucho mejor que la educación es porque entiende mucho mejor al mundo emocional en el que el receptor vive como pez en el agua. Aunque escribió sobre el tema hace 4 décadas, y cuando lo hizo fue para criticar de un modo demoledor al sistema de producción de mercancías, Baudrillard entendió muy bien al sistema de los objetos.
¿Génesis ideológica de las necesidades y nada mas?
Baudrillard fue uno de los pioneros en hacernos entender como funciona el mundo de consumo de las mercancías. Poniendo de relieve que la producción de bienes materiales y de servicios no cumple su función social si no va acompañada por la producción de deseo. ¿Para qué producir si no hay quien quiera comprar? La industria convencional necesita el apoyo de una industria del deseo. A este proceso el pensador francés lo denominó (bastante reduccionistamente) génesis ideológica de las necesidades).
Pero el deseo no goza de buena salud en todas las civilizaciones. Al revés tanto la ética griega como la era cristiana hicieron lo imposible (pero nunca lo suficiente) para contener, bloquear, disipar y finalmente diluir los deseos. Pocos filósofos contemporáneos, a excepción de Michel Onfray (retomando intuiciones y desarrollos fantásticos hechos por Gilles Deleuze hace cuatro décadas) han entendido adecuadamente el valor educativo de las sociedades hedonistas (ver en especial La contrahistoria de la filosofía)
Sociedades como máquinas de generación de deseos
Sea como fuere la sociedad postindustrial se ha convertido (buscando potenciar el hiperconsumo) en una máquina de generación de deseos que deja chiquititos los análisis de David Riesman y de Vance Packard de los años 50 y 60, convirtiéndolos en manifiestos ingenuos y en advertencias tibias e ineficientes.
La cultura del espectáculo es también una cultura del deseo. Ferres de pronto da otra vez en el clavo. La eficacia publicitaria se evidencia en lo imprescindible que son para los consumidores una panoplia de objetos y servicios generalmente irrelevantes o superfluos.
Lamentablemente a los educadores nos pasa exactamente al revés. Decimos poseer productos encantados (valores, conocimientos, procedimientos, pauta de comportamiento) indispensables para el desarrollo de personalidad y sus presuntos destinatarios (la generación Einstein de Boschma).
Con una claridad y una contundencia pocas veces vista en el ámbito educativo, Ferres detecta los fenomenales déficits que hay en el ámbito educativo y cultural para crear deseo. No se sabe como cumplir esta función, hay (a veces) productos de calidad, pero no se sabe como venderlos. Se ignora la dimensión pulsional, se pasa por alto el deseo y sobretodo se hace caso omiso de la neurobiología que nos permite entender con mucho mas detalles que antaño de que estamos hablando.
El área de “seeking”
Porque fue Jan Panksepp quien descubrió en los seres humanos un área denominada “seeking” situada en el cerebro emocional responsable de provocar inquietud y excitación. Mark Solms, otro neurobiólogo esclarecido, descubrió que este área es la misma que se activa durante el sueño onírico, coincidiendo con la libido freudiana. Panksepp descubrió como neurobiólogo lo que Freud había descubierto psicológicamente.
El cerebro emocional es el responsable de todas las actividades creativas, de motivar la acción, de impulsarla y de movilizarnos. El cerebro emocional es la central energética del cerebro, generadora de las apetencia, impulsos, emociones y estados de animo que dirigen nuestra conducta.
La mercadotecnia está obsesionada por evaluar el conocimiento que tienen los consumidores de las marcas, así como el afecto que le profesan tanto en el caso de los niños como en el de los adultos. En la ausencia de alguna de las dos dimensiones es imposible actuar (vender) eficazmente.
En el caso de la educación jamas se mide el afecto o interés que despiertan determinadas contenidos curriculares. preocupa exclusivamente la dimensión cognitiva y nada la emocional.
Explicar contenidos es solo una de las reglas del juego
La educación debe convertirse en industria del deseo si quiere ser industria del conocimiento.
La mayoría de los docentes se consideran responsables de la explicación de los contenidos, no de la implicación de los alumnos y alumnas. Creen simplistamente que a los profesores les corresponde explicar bien y al alumno esforzarse y eso es todo. Pasan por alto que ser docente es tener capacidad de implicar al alumno y suscitar su capacidad de esfuerzo.
De nada sirve enseñar a leer sino se enseña (si no se transmite) el placer de leer. Parafraseando a Kant podríamos decir que la habilidad sin el deseo es vacía, y que el deseo sin la habilidad es ciego.
El yamike (¿y a mi que me importa lo que estas diciendo?) es el enemigo número uno de cualquier actividad de transmisión que quiere convertirse en transacción. La clave del éxito en la lucha contra el yamike obliga a que nos convirtamos en maestros de la comunicación persuasiva.
El error de muchos profesionales de la enseñanza es dar por supuesta la demanda y limitarse a facilitar el producto, a transmitirlo. La falta de motivación de una buena parte del alumnado obliga al profesional de la enseñanza a ser, ante todo, publicitario, a crear demanda. Comunicar mejor para que se venda mas. Vender a los demás las ganas de comprar.
¿Como juega todo esto en una cultura digital? Describiremos someramente este encastre en las dos próximas notas para terminar esta saga.
Agosto también fue el momento de retomar viajes y contactos. Fue muy interesante nuestra mesa redonda en el Chaco, no por lo que dije o dijeron mis vecinos, sino porque rendíamos homenaje a la labor ímproba de Mempo Giardinelli. Una semana después estaba en Córdoba, volviendo a la Universidad Blas Pascal y metiéndome de lleno en un tema que me ocupará de ahora en mas cual es el de la formación de competencias digitales en los docentes. También dicte una conferencia sobre inteligencia artificial en la SAPFI y este sábado se viene otra acerca de los procomunnes. A media hora de aterrizar en Lima les digo bye hasta mañana AP

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