Interlink Headline News Nº 4956 del Lunes 25 de Agosto de 2008
EDITORIAL EL DESAFIO EN EL ENTRENAMIENTO DE DOCENTES Tercera Parte de Seis
Vocabulario bélico y educación
El tipo de vocabulario que usan los publicitarios para referirse a los componentes del proceso comunicativo esta basicamente extraído del vocabulario bélico. Los educadores que se jactan de su pacifismo a ultranza y de su predisposición por la conciliación antes que la confrontación, detestan el lenguaje publicitario y lo sindican como estando en las antípodas del educativo.
Deleitarse en los lenguajes políticamente correctos puede ser un rasgo constitutivo de la profesión docente, pero encubre tanto como devela. Conozco a demasiados docentes de todos lo niveles (y me pasaba hasta hace algunos años en la UBA, cuando finalmente reinventamos nuestro enfoque) que ven a la clase como un campo de batalla, ignorando que armas utilizar para alcanzar sus/nuestros objetivos, e imaginando que existen herramientas mucho mas poderosas que las dominadas por nosotros para vencer resistencias y para despertar conciencias.
Por eso Joan Ferres nos invita a quitarnos la máscara, a poner los puntos sobre las íes, y a asumir plenamente que la docencia es una campaña publicitaria que necesita definir su blanco, afinar la puntería, recurrir a las mejores armas, diseñar una buena campaña, seleccionar las mejores estrategias y el listado continua indefinidamente.
Tecnologías para la seducción de audiencias
Entre las enseñanzas que nos regalan los publicitarios figura haber descubierto que las nuevas tecnologías son una excelente oportunidad para la elaboración de mensajes seductores. Ellos mejor que nadie han identificado el poder corrosivo del estilo comunicativo de las tecnologías por encima de las tecnologías en si mismas.
A diferencia de la escuela y de la Iglesia que están centrados en la sobreestimación de los contenidos en una actitud unilateral, de broadcast, top down, los publicitarios y marketineros saben que el éxito del proceso comunicativo radica basicamente en la capacidad de sintonizar con el receptor, de conectar con sus habilidades, intereses y deseos, es decir en la primacía del receptor como nos viene enseñando la teoría de la recepción desde hace 3 o 4 décadas, pero sin que la escuela ni la Iglesia (como lo testimonia el crecimiento imparable del evangelismo) lo perciban y contraataquen.
Porque en el discurso educativo lo que brilla por su ausencia es el receptor. Ignorando los brutales cambios cognitivos, emocionales y relacionales disparados por una inversión de 180 grados en los medios, que han pasado (por razones tecnológicas, culturales e ideológicas), de ser medios de broadcast a medios de narrowcast pero invertidos (donde el receptor de antaño se ha trasmutado el/ella mismo/a en emisor), el receptor brilla por su ausencia.
Diseñando nuevos emisores
Parte de la fascinación que el receptor siente por los mensajes publicitarios, por los programas televisivos o por los videojuegos, proviene del hecho de que le devuelve su propia imagen, la de sus preocupaciones y esperanzas, deseos y temores.
Jugando con las etimologias, que pueden ser tanto fuente de sabiduria como capricho bien desplegado, no olvidemos que educar viene de e-ducere que significa exponer las potencialidades, mientras que seducir (se-ducere) significa llevar a alguien a otra parte, extraviarlo y acercarlo a otra dimension. Dicho sinteticamente solo se puede educar si se es capaz de seducir.
Educar es sintonizar con otros seres que viven en otra longitud de onda (Baricco lo dice sin pelos en la lengua: sintonizar con los barbaros), tener que mediar entre una institucion escolar refractaria a la evolucion y al cambio y personas que cada dia cambian mucho mas rapido que cualquier institucion imaginable. El conflicto es tan evidente que por eso es pasado sistematicamente por alto.
Crisis encastradas
La crisis de la escuela es la crisis de la racionalidad occidental, del dualismo cartesiano, de las inteligencias acotadas en logico/matematico y linguistico. La escuela se desentiende de las emociones y de la intensidad, de las pulsiones y del deseo y se refugia en un limbo (aunque el Vaticano lo haya decretado como inexistente) hiperracional desprovisto de todo contenido empatico y relacional.
La situación es extraña por cuanto el propio Aristóteles definía a la educacion como educación del deseo. Con nuestra inveterada capacidad para reducir lo complejo a lo simple, y lo interesante a lo trivial, esta desafección por las ideas es tomada como apología del entretenimiento, la distracción y la evasión.
Como bien dice Jeroen Boschma en Generación Einstein, se trata de los mas listos, mas rápidos y mas sociales, pero definidos a la inversa como epitomes de la juventud en su totalidad, cometiendo una falacia de concreción mal aplicada que haría las delicias de Alfred North Whitehead, quien acuño el termino.
Agosto fue un mes transicional. Se inició con mi cumpleaños y renuncia a educ.ar. Pero sobretodo con nuestra mudanza a la Casa del Tucuman en Rincon de la Costa. Tambien empezamos un nuevo cuatrimestre en la UBA con nuevo formato y con un enganche de los alumnos pocas veces visto. Por en’esima vez a 10.000m de altura rumbo a Lima, les digo bye hasta mañana AP.

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Comentarios
Hoy mismo a través de la sagrada mensajería instantánea del Ebuddy fui acusada de ser un ejemplar irónico modelo 88. La ironía, querido profesor, es evidentemente una de las figuras más utilizadas por usted mismo como gran orador. Por tanto, lo he tomado como un halago. Salud!
En cuanto al modelo ya harto desgastado por años de atriles y relaciones unidireccionales, falta de “feedback” (qué sería de una crítica de este tipo sin éste término)y epítetos como Alumno, a lo Grondona (vaderetro) de alumni= sin luz de la educación, qué se puede decir?
Pues por suerte, Mucho.
Es en este momento de la encrucijada que podemos modelar una nueva reconstruccion del paradigma del aprendizaje. Es hoy y podría bien haber sido ayer, antes de limitar al estudiante a mera tabula rasa. Qué ha sido de la mayéutica? No está en nosotros la capacidad de conocer? de descubrir? De descifrar? De (Oh por dios balsfemos!!) DEDUCIR?? Oh no queridisimos docentes! el estudiante es un mero receptáculo de sus conocimientos, de sus lecciones. Y lo agradecemos también ,ha funcionado con algunxs, muchxs. Pero es la única forma? Hasta HOY.
Hoy tu alumno seguro que maneja mejor el counter que vos el word. Hoy el gurrumete de la sala celeste sabe qué significa CHANNEL aunque no sepa traducirlo ni haya estudiado comunicación.
Y hablo como una ironica moderna costumbrista retrograda estudiante de la UBA , HAY QUE REFORMAR NUESTRA UNIVERSIDAD! Podemos hoy decir que un estudiante estudia? Que un docente educa? Que un profesor aprende de sus estudiantes? Aquellos considerados ejemplos a seguir como estudiantes “participativos” sueñan con una revolución ya refrita por no decir lo consabido, fracasada. Los docentes elevados a un sacro imperio de titularidades de cátedras aprenden de sus estudiantes cómo convertirlos en un público cautivo de sus publicaciones más eficazmente, en dos , tres o cuatro tomos.
Tampoco propongo entrecruzar un mundo que podemos considerar “atrasado”- “viejo”, hasta muerto con uno “nuevo” o “mejor” de Internet o tecnologías de avanzada. Podremos diseñar innovando? O sólo podremos sumar nuevos espacios audiovisuales, diapositivas, charlar de vez en cuando con los estudiantes? Quizás es el primer paso… ojalá
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