Interlink Headline News Nº 4878 del Domingo 8 de Junio de 2008
EDITORIAL VER A LOS STONES Y DESPUES REIR Primera Parte de dos o tres
Hace muchos peor muchos años había visto una película filmada de uno de los shows de los Rolling Stones. Ni me acordaba del nombre, aunque a lo mejor la volví a ver en TV o seguramente salió en video. Se trataba de Let’s Spend The Night Together (1983), de Hal Ashby una de las 4 o 5 que la esa banda genial filmó en su vida infinita.
Porque los actuarios del rock son implacables cuando de hacer inventarios se trata y con hacer mas que un chasquido de los dedos (y Google y IMDB mediante) no resultó difícil inventariar el listado completo que consta de One Plus One/Sympathy For The Devil (1968), de Jean Luc Godard, The Rock & Roll Circus (1969), de Michael Lindsay-Hogg, Gimme Shelter (1969), de Albert y David Maysles, Cocksucker Blues (1972), de Robert Frank, pasando por la de Ashby llegando a la increíble Shine a Light -ganadora de premios en el Festival de Berlin hace pocos meses- de Martin Scorsese estrenada hace poco y una de mis buenas experiencias de cine en pantalla grande el 2008 (arruinado con bodrios como la ultima de Harrison Ford, por ejemplo).
Los Stones vienen tocando desde que yo escucho música, siempre en la competencia con Los Beatles perdieron en mi gusto y corazón. No quise ir a verlos en ninguno de los dos recitales que dieron en River y jamas se me ocurrió seguirlos en ninguna de sus giras mundiales.
Pero convengamos que de las decenas de LP y CD que sacaron hay una decena/veintena de temas que tienen una fuerza y una energía unicas. Tratese de Gime shelter, Let’s spend the night together, Ruby Tuesday pero sobretodo I cant get no satisfaction, o Happy
Claro que comparar la película del 83 con esta es mezclar peras con tornillos. Como mas de un critico serio comentó esa película esa floja y aburrida, apenas un concierto regular en un escenario francamente horrible, lleno de plataformas rosas y largos pasillos por los que Mick Jagger hace su rutina de corridas que ya es habitual. El inicio de los Stones como espectáculo de grandes estadios.
Pero aun asi hay momentos fuertes, tenemos como un anticipo de que todo tiempo futuro sera mejor y de pronto se nos vino encima
Esta versión de Scorsese y todo lo que sentíamos y lo que pensábamos acerca de los Stones se confirmó, se potenci´, se disparó y no nos queda otra que desearle vida eterna al grupo, cuando sabemos que cada día que pasa lo acerca mas a la disolución o a la muerte. Pero quien lo imaginará subiéndose a este viaje de ida que son los dos shows muy especiales que dieron los Stones.
Porque acostumbrados a la masividad de los estadios, no dudaron en arrinconarse en un lugar chico (el Beacon Theatre de Nueva York), tocando para un público selecto (hasta el matrimonio Clinton), y dándole espacio a una serie de invitados jóvenes y notables (Christina Aguilera, Jack White, Buddy Guy)
Recital armado a medida para que su gran amigo Martin Scorsese que no dejó pasar una sola de sus memorables películas sin homenajearlos, juntara un dream team de camarógrafos (cuatro ganadores de Oscar, otros tantos nominados) con la intención de registrar de la mejor manera a la banda
Cuando dos potencias se saludan, como es el caso de los Stones y Sorsese los de afuera somos mas de palo que de costumbre. Mick Jagger lo cargo simpáticamente al director insistiendo que Shine a Light, -la maravillosa película que vimos un mes a tras pero que no se porque no pudimos comentar entonces- es la primera película de Scorsese en que no se escucha “Gimme Shelter“,como si sucedió en Buenos muchachos (1990), Casino (1995), y Los infiltrados (2006).
Continuará ya con Gonzalo Frasca en escena y con mucha expectativa acerca de viajes y encuentros próximos.

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