El mundo color de rosa
No cabe duda de que, como ninguna otra actividad humana, la ciencia y la tecnología pueden inspirar todo tipo de fantasías y terrores… desde las más luminosas a los más oscuros.
En este último grupo figura el fantasma que nos asalta recurrentemente cuando pensamos que la presión que ejerce en la naturaleza nuestra civilización tecnológica nos conducirá a un colapso ecológico.
Otro ejemplo: no hace mucho se dio a conocer la demanda ante una corte de Hawai de un tal Walter Wagner, especialista en botánica y autoproclamado físico nuclear, que pedía que se detuviera la puesta en marcha del Gran Colisionador de Hadrones, cerca de Ginebra, Suiza. (Los físicos esperan que este acelerador produzca una elusiva partícula llamada bosón de Higgs, que podría ayudar a explicar cómo otras partículas elementales adquieren propiedades como la masa.) El caso es que Wagner y sus seguidores temen que esta enorme y complejísima maquinaria pueda inadvertidamente destruir la Tierra. Y más..
Hay otros, por el contrario, a los que los avances cada vez más vertiginosos de la ciencia les inspiran visiones increíblemente prometedoras. Uno de ellos es Ray Kurzweil, especialista en sistemas y en inteligencia artificial y uno de esos “gurúes” cuyas profecías vienen mostrando un sorprendente nivel de acierto (algunas son tan inquietantes como la que anticipa que la inteligencia artificial superará a la humana).
Según consigna en The New York Times John Tierney, la semana última Kurzweil dio una conferencia en el Festival Mundial de la Ciencia que organizó la ciudad de Nueva York con la presencia de luminarias científicas de todos los continentes y desparramó sobre los asistentes un rosario de predicciones de un optimismo que marea.
Dijo, por ejemplo, que dentro de cinco años la energía solar tendrá costos competitivos; que dentro de 20, obtendremos toda nuestra energía de fuentes limpias; que en 15 años más la expectativa de vida comenzará a crecer a tal ritmo que el envejecimiento dejará de ser un problema, y que a mediados de este siglo se producirá una suerte de fusión entre los seres humanos y las máquinas, y nos transformaremos en seres de ciencia ficción.
¿Delira Kurzweil? La verdad es que todo esto suena demasiado extraordinario para ser cierto. Pero al menos esperemos que por lo menos una de sus predicciones más cotidianas se cumpla: la que asegura que dentro de 10 años ¡habrá una pastilla que nos permitirá comer lo que queramos sin ganar peso!
Por Nora Bär
ciencia@lanacion.com.ar

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