Conyugales
Una señora entra en una armería:
- Hola, buenas. Quería una escopeta para mi marido.
- ¿Le ha dicho de que calibre?
- ¿Esta loco?, si ni siquiera sabe que le voy a disparar.
Un oficial del servicio de inteligencia debe aprobar a tres nuevos agentes a través de una prueba, uno tiene 25 años, otro 35 y el último 45. El oficial coloca a cada una de sus mujeres en una habitación diferente. Entonces le da un arma al de 25 años y le dice:
- Entre en la habitación y asesine a su mujer.
A lo que el joven responde:
- No puedo hacer eso. La amo muchísimo.
El oficial se dirige al de 35 años y le dice lo mismo. Entonces el hombre, entra en la habitación y sale luego de 5 minutos:
- No puedo hacerlo.
Es el turno del agente de 45 años, el oficial le da el arma y repite lo mismo. El hombre entra a la habitación, se escuchan tres disparos y luego gritos y golpes. Entonces el oficial entra corriendo en la habitación, ve a la mujer muerta en el piso y pregunta:
- ¡¿Qué pasó?!…
- Algún imbécil puso balas de salva, por lo tanto tuve que matarla a golpes.
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Una pareja de recién casados se encuentra de regreso de su luna de miel, la esposa le dice: mi Amor, la luz de la sala se dañó.
El esposo le contesta: “¿Que te crees?, yo no soy electricista”.
Al día siguiente ocurre igual con el lavarropas. Y el marido le contesta lo mismo… “¿Qué te crees?, yo no soy mecánico”.
Al pasar una semana, llega el esposo y encuentra todo arreglado y pregunta: “mi amor, ¿cómo hiciste para arreglarlo todo?”.
Y la esposa le contestó: “ay mi amor, tenemos un vecino que sabe arreglarlo todo”.
“Y ¿cuanto te cobró?” pregunta el esposo.
Ella contesta: “bueno me dijo que le hiciera una torta o que hiciera el amor con él”. “Me imagino que la torta te quedó muy buena”, dice el Esposo.
“¿Que te crees?, yo no soy repostera”.
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No estoy de acuerdo con las relaciones antes del matrimonio, porque hacen llegar tarde a la ceremonia.
Dos amigas se encuentran en una fiesta:
- ¿Sabes la última?… me caso con tu ex novio.
- No me extraña, el día en que terminamos me dijo que iba a hacer alguna tontería…
Mi mujer me dijo el año pasado que eligiese: o ella, o el cigarrillo.
Todavía no la echo de menos.
En la conserjería del hotel:
- Ring, ring.
- ¿Diga?
- Tengo un problema. Estamos en el piso 39 y mi mujer se quiere suicidar tirándose por la ventana.
- No se preocupe, señor, los cristales de las ventanas no se pueden abrir.
- Ese es el problema.
Dos amigas se encuentran por la calle:
- Hola.
- Hola, ¿cómo te va?
- Bien.
- ¿Cómo va tu amor con Pepe?
- Oh, terminó hace tiempo.
- ¿Encontraste alguien mejor?
- No, estoy con él. Es que nos casamos…
Matrimonio es cuando dos personas deciden convertirse en una. El problema esta en decidir quien sobrevive.
- ¿Cómo es que sales con Berta, con lo fea que es?
- Es que tiene algo distinto que no había notado en ninguna mujer.
- ¿Y qué es?
- Que quiere salir conmigo.
No importa cuantas veces un hombre casado cambie de trabajo… siempre sigue con la misma jefa.
¿Papá, papá, qué es la crisis?
- La crisis es cuando te gustan el champán y las mujeres pero solo te queda gaseosa y tu esposa.
En la playa:
- Mira, mira, tu marido esta intentando ligar con una sueca.
- Je, je, je.
- ¿Tu marido intenta ligar y tu te ríes?
- Si, a ver cuanto aguanta metiendo la barriga para dentro.
- Mariano, parece que quieres más al perro que a mi.
- Que no, tonta, que los quiero igual.
- Mi amor, hoy estamos de aniversario de matrimonio, ¿por que no matamos un pollo?
- ¿Y que culpa tiene el pollo?, ¿por que no matamos a tu hermano que fue el que nos presentó?
- ¿Se enojó mucho ayer tu mujer por quedarte un rato mas a jugar a las cartas?
- No, total, estos cuatro dientes me los tenía que sacar.
Tras 20 años de matrimonio sigo enamorado de la misma mujer.
- ¡Que maravilla!
- Si, pero espero que no se entere mi esposa…
El marido que llega a casa y se encuentra a su esposa en la cama con otro hombre.
- Pero María, ¿quién es este tipo?
- Buena pregunta, dime, ¿cómo te llamas?
Un tipo sospecha que su mujer le engaña con el medico del pueblo, así que convence al matón de la comarca para que vaya con él a casa del medico, a pescarlos in fraganti, y darles una paliza.
Abren la puerta de la casa del medico y lo ven con una mujer, el bestia empieza a darles bofetadas a los dos, y el marido le dice:
- No les pegues, no les pegues, ¡que esa no es mi mujer!
- No, ¡pero es la mía!
Un millonario de Mississippi, casado con una mujer realmente hermosa y sensual, tiene como chofer a un musculoso y atractivo negro. Joven, elástico y de mirada brillante, el negro se gana la confianza del millonario. Cierto día, en el que el chofer debe llevarlo a su patrón sin su esposa a realizar unos trámites, el millonario le pide que lo lleve en el asiento delantero.
Una vez en camino, el millonario pregunta:
- Hay algo que siempre he querido averiguar.
- ¿Qué es?- pregunta el negro.
- ¿Por qué razón los negros tienen tanta fama como símbolo sexual? ¿Por qué las mujeres hablan tanto de la sexualidad negra?
El negro reflexiona un largo rato y luego responde:
- Lo que pasa es que nosotros venimos de África y allí no le damos importancia tan solo a nuestro goce, sino que tomamos el acto sexual como un rito.
- ¿Y como es ese rito?
- Es una orgia de placer en favor de la mujer, es un cuidadoso recorrido de su cuerpo, es un movimiento como el de la danza, es acariciar a la mujer hasta que hierva su sangre y recién después hacemos el amor.
- ¿Ese es el secreto de la fama?
- Ese es.
El millonario termina sus trámites, vuelve a su casa y obsesionado con lo que le contó su chofer, apenas saluda a su mujer la lleva a la cama y cuidando todos los detalles del ritual, le hace el amor. Cuando todo ha terminado y mientras fuma un cigarrillo en la pausa, el millonario le pregunta a su mujer:
- ¿Y…? ¿Que tal estuve?
- ¡Espectacular!, Casi como el chofer…
- Brindo por nuestros veinte años de casados en total felicidad.
- ¿Y como hicieron para ser felices durante 20 años?
- Muy fácil, mi mujer y yo salimos tres veces por semana a bailar, cenar y hacer el amor.
- Que buena idea!, ¿y que días salen?
- Ella los lunes, miércoles y viernes, y yo, los martes, jueves y sábados…
de Huevadas en la red

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