Interlink Headline News nº 4791 del jueves 13 de marzo
EDITORIAL ESOS LIBROS QUE NOS SACUDIERON EN WASHINGTON Segunda y ultima Parte de Dos
Cada vez queda mas claro que las maquinas piensan (linealmente) mucho mejor que nosotros y que para tareas algoritmicas nos superaran infinitamemnte. Pero al revés la inteligencia emocional de las maquinas es casi nula y las acciones físicas prácticamente imposibles.
Un autor de ciencia-ficcion como Charles Stross se puede dar el lujo de crear un personaje como Manfred Macx en la novela Accelerando que le da la orden a una valija recientemente comprada de que lo siga. Y esta lo hace mansa, complaciente pero sobretodo eficazmente. En el mundo de los átomos de todos los días esto es simplemente una bobería.
Dice Norman que cuando empezó el libro creyó que todo se reducía a mantener mejores conversaciones con los objetos. Después de un enorme periplo que lo llevo por todo el mundo revisando las investigaciones mas insólitas, ya no esta tan seguro de que la solución surja de ese nicho por cuanto la capacidad conversacional de los objetos es prácticamente nula.
Aunque el libro me suena un poco pícaro, letra grande, capítulos cortos apenas 200 paginas, y con una prosa excelente pero que repite mucho de lo que le conocemos a Norman, no pude resistir tragármelo en el avión y encontré algunas lineas argumentales que seguramente incorporare en próximas conferencias.
3. La tercer obra fue una sorpresa absoluta. Se trata de The Making of Second Life de Wagner Jame Au nwn.blogs.com, personaje del que a lo mejor vi alguna referencia alguna vez pero sin demasiada entidad. Hawaiano de origen, vive en San Francisco, hace 10 años que escribe sobre estos temas y su avatar Hamlet Au ha operado de reportero in situ y ha logrado entender este mundo con una suficiencia y detalle del que carece la mayoría de las personas que opinan sin saber sobre lo que es Second Life, de donde viene, hacia donde va y en que lugar estamos parados hoy.
Esta obra es probablemente la primera de las etnografías integrales de Second Life. El equivalente a las obras pioneras de Bronislaw Malinowsky y de Evans Pritchard. Mientras que Castronovo se había sumergido apasionadamente en la política y la economía de los mundos sintéticos, Au a través de su inmersión a lo largo de centenares o miles de horas en SL brinda el testimonio, del pionero, el colono, ya l mismo tiempo el analista en ese doble juego de actantes que nos enseñó Bruno Latour cuando el mismo lo practico al redactar uno sus primeros libros, el celebre y hoy ya ventiañero La vida en los laboratorios.
Es curiosos porque si bien los tres libros nos dispararon hacia la compra inmediata, sin mayor análisis, a medida que los vamos ingiriendo les reconocemos alguna situaciones poderosas lagunas decepciones inteligentes y sobretodo mucho oficio. Pero difícilmente la novedad profunda que tiene el de Clay Shirky y la forma de articular un mundo de teorías variopinto y sumamente complejo como entrevimos en Neil Johnson que ya corremos a pedir por Amazon.
Peor no seamos tan sutiles ni quisquillosos. Estados Unidos sigue publicando 360.000 libros por año y de esa ametralladora cultura a mansalva que la caracteriza aparecen permanentemente joyas como estas. Estudios academices convertidos en narrativas aterciopeladas gracias a la intervención de correctores de estilo, editorialistas, políticas de publicación y un poder económico por detrás que rara vez se ve en nuestras latitudes.
Mientras una opulencia que raya en la obscenidad y agujeros negros incompresibles, como al guerra de Iraq que según Joseph Stiglitz en colaboración con … ya genero una agujero al déficit publico de 3 billones de dólares (contra las hipócritas cifras gubernamentales que ni siquiera lo cuantifican) ver www.costofwar.com, no empañan una realidad extraordinaria.
El imperio americano produce y genera, importa talento y lo convierte en ideas y en negocios. Financia emprendedores ya l mismo tiempo acumula pensamiento critico. Todas estas obras tiene por detrás décadas de preparación (salvo en el caso de la de Au), implican un nivel de dialogo y de entrecruzamiento con diversos grupos realmente maravillosos y siempre abren nuevas preguntas y cuestiones en vez de encapsularlas y liquidarlas con una sentencia fácil, un embandaremiento fatuo o un rechazo no menos desdeñoso pero igualmente injustificado.
Curiosamente después de nuestra diatriba contra American Airlines (que pretenden compensar con un regalito de escuetas 4.000 millas para un programa donde nunca hay lugar) el vuelo llego casi a horario dejándome un hueco de casi tres horas para pasar por el Admiral’s Club. Se ve que el trafico interno es intenso porque no había un solo lugar en el avioncito que venia repleto de iPods. pantallas de DVD personales, jueguitos de videogames como rara vez vi antes. desde el Aeropuerto Internacional de Miami les digo bye AP.

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