Interlink Headline News nº 4780 del domingo 2 de marzo
EDITORIAL ESTATUAS VIVIENTES
Siempre me llamaron la atención. Desde hace añares. Aunque las vi en distintos lugares, donde seguramente me encantaron fue en la Recoleta. No eran demasiado sofisticadas y cada tanto esperaba que quienes las encarnaban, se equivocaran o movieran o mostraran algún signo de cansancio. Pero no creo haberlo logrado.
Como tantas cosas que empañan o engalanan la experiencia urbana, después de verlas tanto no les prestamos mayor atención. Igual siempre les tuve admiración y envidia. Por su manejo del cuerpo. Por su ejercicio de la paciencia. Por su capacidad de detener al tiempo y de fijar la atención en un espacio móvil atiborrado de sensaciones superfluas y de estímulos vacíos.
Me refiero obviamente a las estatuas vivientes, que con el tiempo se fueron volviendo mas sofisticadas y llamativas. Hasta que el año pasado me cayo la ficha y quede consternado. A fines de año tuvo lugar el Octavo concurso nacional de estatuas vivientes, lo que ya daba cuenta de algo mas que de un estimulo y una reacción, que podía quedar enlatada como moneda y que convirtió al divertimento en una profesión, y sobretodo a la pasión de quienes las encarnaban en un nuevo tipo de arte callejero.
Sabia que había una parte 2 del tema cuando empece a ver la versión aggiornada, multiplicada, sofisticada -como corresponde a la cultura de un euro que cada día aplasta inmisericordiosamente al dólar- en las Ramblas de Barcelona.
Se trato de una verdadera epidemia memetica. Al principio ocupaban una calle o dos cerca del Mercado de la Boqueria. Después se fueron extendiendo hacia arriba a la Plaza de Catalunya y hacia abajo a la estatua de Colon. Ya no eran 5 o 6 sino decenas. Ya no se trataba de un solo modelo y color -al estilo del Ford T original- sino de decenas de variantes y modalidades a cual mas llamativa, ostentosa, rimbombante y porque no decirlo francamente fabulosas.
Varias veces pensé en hacerles una serie completa de fotos, pero la vagancia y la estupefacción podían mas y me contentaba con admirarlas subiendo y bajando las atiborradas ramblas y -prestandoles tanta atención como la atención que decenas de embobados turistas les prestaban a su vez sin parar.
Me hubiese encantado conocer a sus protagonistas al desnudo, y alguna vez yendo temprano a la UOC pude finalmente ver como a las 8 o 9 de la mañana algunos seres humanos, muy parecidos a nosotros, iniciaban su sesión de transformismo buscando ganarse el pan pero también la admiración.
Ahora, gentileza de El País Semanal se bastante mas. Se los nombres de muchos de los que sirven de entramado corporal para sostener a las estatuas. Como Walter Daniel San Joaquin, un argentino que llego a adaptar una versión de Romeo y Julieta y que en el 2005 -coincidente con el cuarto centenario del Quijote- empezó a habitarlo en una obra que pesa 70 kg.
También ya sea en Madrid o en Barcelona, o rotando por la mayoría de las ciudades europeas se pasea el letón Reinis Jektarinas encarnado a un Jesse James de película. Lo mismo hace el colombiano William Jaramillo plantando un velocípedo cadavérico jactandose alguna vez de haber recaudado 40 euros en una hora (lo que los timadores le quitan en un segundo a los apostadores ingenuos).
Impresionante lo que hace otra argentina Paula Noviel en la Plaza Mayor encarnando un ángel de la paz.. la bella morocha de 29 años es aparte de artista callejera de fuste, la presidenta de la Asociación Española y Comunitaria de Estatuas Vivientes y teatro.
Para no enumerar dos sin tres hay otro argentino -esta vez son una pareja- que han armado una de las mas llamativas estatuas de todos los tiempos. Un centauro imponente y una doncella acorde.
Todos ellos llevan vidas sumamente frugales, hacen ejercicios de estiramientos. Saben lo difícil que es empezar cada día. Y a pesar de su enorme experiencia, de su capacidad de exposición, de su necesidad de mantener vínculos intensos sin mediar palabra ni interacción ninguna con los espectadores -lo que los acerca mucho a los mimos-, cada día deben yugarla y les corroe la incertidumbre de si habrá publico que justifique su enorme esfuerzo y dedicacion.
Para muchos de estos artistas la presencia callejera es apenas un entrenamiento y una forma de subsistir para lo que realmente aman que es llevar sus creaciones a festivales como el de Otoño de Madrid, donde se ha visto a varias de las aquí mencionadas.
Aunque algunos en sus comienzos actuaban de auténticos okupas, sin papeles, ni legalidad alguna, la mayoría están registrados ahora en el Régimen de la Seguridad Social como autónomos y los personajes que representan figuran en el Registro de la propiedad intelectual.
Que los artistas paguen con el cuerpo sus esfuerzos se traduce en dolores musculares, en internaciones, en forzadas desaparición de la calle y en el lucro cesante que significa para estos artistas el viento, la lluvia, la nieve y el frio.
Balmaceda pierde 2 kg después de cada “función”, a veces ante el vacío legal que deja abierto las perfomance se los multa en 300 euros. Si bien hay inscriptos unos 50 en el cuaderno de Paula no son mas que 30 los que trabajan simultaneamente.
Mas de uno sostiene que se trata de un arte relacionado con el teatro como demuestran los estudios de Etienne Decroux para quien son indispensables para un buen estatuista profesar valores como la armonía, la concentracion, el equilibrio y la respiración para lograr resultados como los que comentamos mas arriba.
Como sucede seguido el camino que va de la apariencia a los mecanismos, de gustarnos las estatuas vivientes a saber lo poco que hemos adelantado aquí, refueza nuestra impresión previa y los valoriza en sus esfuerzo, maestría y fundamentalmente pericia. Felitaciones estatuas.
Despues de varios dias paralizado escrituralmente por varias molestias y habiendo debido postergar el viaje a USA, perdiendo correlativamente experiencias durante una semana, les digo bye hasta mañana AP.
Referencias
Reportaje Estatuas al desnudo
8º Concurso Nacional de Estatuas Vivientes
Asociación Española y Comunitaria de Estatuas Vivientes y Teatro
Un video Teatro Carpe Diem Estatuas vivientes 2-2006

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Comentarios
Así como los mimos, las estatuas viventes, generan un sentimiento de rechazo en muchas personas. ¿Como decirlo sin que suene mal?
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