Interlink Headline News Nº 4757 del Viernes 8 de Febrero
EDITORIAL BURNING MAN. LA APOTOSIS URBANA Y LA CAPACIDAD ORGANIZADORA DEL DESORDEN Segunda y ultima Parte de Dos
Pocas reglas y muchos resultados
Resulta impresionante la capacidad de desarrollo de una ciudad desde cero en pocos días, con escasas reglas y autoridades muy limitadas. Una de las razones para conocer este evento, según Kevin Kelly en International Burning Man, 2008, es asistir a “uno de los mejores cursos en planificación urbana y diseño de comunidades”, en el que se puede observar el espectacular nacimiento y desarrollo de una ciudad efímera “siguiendo unas pocas reglas fundamentales y permitiendo que el desorden auto-ensamble el resto”.
Si Kelly esta mas que interesado en estos temas es porque el viene trabajando la idea de leyes de lo viviente desde el menos su maravillo Out of Control y posteriormente en forma un tanto oportunista y al calor de la primera vez que se cebo la burbuja interneteana en Las nuevas leyes de la nueva economía.
A nosotros las nueves leyes divinas nos pegaron fuerte y fue tema de análisis y examen en muchos cuatrimestres en la cátedra de Procesamiento de Datos.
Para Kelly Burning man es mas que llamativo porque permite observar el espectacular nacimiento y desarrollo de una ciudad efímera “siguiendo unas pocas reglas fundamentales y permitiendo que el desorden auto-ensamble el resto”. Todo un ejemplo para el diseño y planificación urbana en otras ciudades más convencionales. En todo caso, la arquitectura si marca aquí la diferencia, de un modo paradójico, por su propia destrucción: “Burning Man has a delete button” que se oprime una vez al año.
Pocas leyes, mucho mas que ninguna
Ojo no se trata ni de Walden Two ni de un falansterio fouriersteriano sino de una comunidad libertaria. No es que no haya reglas. Las hay y muy pocas pero las hay. El mínimo compatible con la expresividad, la creación y la riqueza comunicativa, la inversa precisa de la burocracia.
No menos interesante es recordar que Burning Man ya tiene 20 años de vida y que paso de su localización original a partir de una decena de fanáticos en San Francisco a una enorme ciudad efímera en el desierto de Nevada (era la quinta en el 2000 y se ha convertido en la tercera, después de Reno y nNevada en el 2007), ha ido evolucionando sus reglas. En esa pequeña cantidad de la que hablamos antes, hoy son mucho mas que al principio y mucho menos que las que operan en cualquier ciudad permanente.
Cuando los concurrentes no sobrepasaban los 2000 todos podían ayudar a montar al Hombre a quemar con sogas. Tampoco hacían falta las calles ni los señalamientos. La basura que se generaba a lo largo de una semana se iba con quienes la habían producido. Casi no había patrullaje policial
Con las 40.000 personas que asisten actualmente hace falta un ejercito de gente solo para que se ocupe de los baños. Se ha prohibido la circulación en la ciudad principal donde solo pueden transitan peatones y bicicletas. Dormir se ha convertido en una costumbre saludable ya que no se corre el riegos de que alguien aprovechando la inexistencia de calles pise las bolsas de dormir.
Apoptosis urbana ¿Y con el consumo que?
También se prohibió que la gente detentara armas con lo cual muchos problemas menores también fueron desvaneciéndose. En el 2007 hubo solo una decena de incidentes menores, la mayoría ligados a la venta (no a al consumo) de droga y a una par de ataques entre conocidos, no desconocidos.
Cada vez que se enactua una nueva ley se la resiste violentamente. Pero lo cierto es que aunque la fiesta solo dura una semana (seria imposible que la gente pudiera operar exclusivamente en una economía del don como ocurre aquí, muchao mas radical que la del trueque, y a años luz de las economías de mercado que conocemos nosotros) queda al descubierto en ese ejemplo que debería ser mas conocido y analizado, lo que se puede lograr con muy pocas reglas y que el desorden se ocupe del resto.
Si hasta ahora la experiencia ha sido tan exitosa (hay quienes imaginan que la ciudad podría crecer hasta llegar a tener 1 millón o 2 millones de habitantes circunstanciales) es porque se trata de una ciudad a plazo fijo, con suicidio (apoptosis urbana) incluído.
Porque así como se la construye la ciudad es destruida hasta los cimientos cada año. Y se crea una nueva desde cero. Lo que sirve para que esta ciudad tenga una tasa de aprendizaje que ninguna otra en el mundo puede aspirar a tener ni mucho menos ejercitar.
Black Rock -sede del Burning Man- es una ciudad eternamente en fase beta, un centro urbano que es manejado gracias a un software en permanente evolución.
En este sentido es infinitamente mas rico como ejemplo y modelo que SimCity, que SecondLife y muchos otros ejemplos de Autómatas Celulares con los que hoy contamos. Quien descifre el DNA de Burning Man tendrá una código fantástico para mejorar el diseño de ciudades cuyo resultado como Brasilia, Riyahd y la propia Buenos Aires dejan tanto que desear.
Y no olvidar que a diferencia de los mundos sintéticos que van del dinero virtual al real y vuelta, aquí no hay transacciones de ninuna especie -salvo unas minimas por cafe y hielo en el microcentro. El resto de las tareas que se necesitan o consiguen son absolutamente gratuitas, espontáneas y en términos no de reciprocidad sino del mas violento kula del que nos hablaba Malinowski mentando a los argonautas del pacífico occidental.
Videos
Video “time lapse” http://www.youtube.com/watch?v=IhxUKJZdIVs que muestra como a lo largo de la semana del evento en 2007 “la ciudad” crece hasta, al final, quemarse.

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