Un sistema agilizará la búsqueda online de información jurídica
Esta herramienta inteligente estará lista en 2009, pero ya se puede probar en Internet
La interminable maraña de resultados que nos puede devolver cualquier buscador de Internet -aunque se dominen a la perfección los símbolos para refinar una búsqueda- resulta en algunos casos más un problema que una solución.
De ahí la creciente oferta de buscadores o listas de sitios especializados. Pero la herramienta ideal para todo usuario de la Red sería aquella que no sólo sepa dónde buscar rápido en esa inmensidad informativa, sino que también interprete el significado de la consulta. Esto será Ontoweb para, en un principio, la información jurídica sobre propiedad intelectual, derecho del consumidor y derecho electrónico. Su desarrollo, a cargo de expertos en informática y ontología de Brasil, Chile, España y la Argentina, comenzó este año, pero ya existe un prototipo en www.ontoweb.com.br .
“Cuando se buscan datos sobre un tema, como el derecho, hay millones de sitios en el ciberespacio. Si uno sabe de qué se trata, puede filtrar los resultados, pero para un usuario común una herramienta como ésta facilitará la búsqueda”, dijo el ingeniero Roberto Giordano Lerena, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Fasta, de Mar del Plata, y coordinador del grupo argentino.
La idea de crear este sistema inteligente, que funcionará en español y en portugués a partir de 2009, fue del Instituto de Gobierno Electrónico, Inteligencia Jurídica y Sistemas (Ijuris) de Brasil. Enseguida, el Ministerio de Ciencia y Tecnología de ese país apoyó a esta organización sin fines de lucro formada por investigadores expertos en el uso de la inteligencia artificial para recuperar información y en el gobierno electrónico, que es el uso de las tecnologías de la información en las actividades del Estado.
“Los buscadores de información modernos, ya sea en Internet, en Intranets (redes informáticas corporativas) o sitios como Google, Yahoo o Altavista, necesitan ayudas para ser precisos en las búsquedas y hacerlas más inteligentemente. Esas ayudas son ontologías, redes de términos o conceptos de un área específica, en este caso la jurídica, y las relaciones que existen entre ellos. Su construcción es ardua y se hace con expertos en esas áreas”, explicó a LA NACION el doctor Jesús Cardeñosa, coordinador del equipo español e investigador principal del Grupo de Validación y Aplicaciones Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid.
En la Argentina, como en el resto de los países participantes, existe gran cantidad de bases de datos jurídicas. La mayoría, en Internet. Sin embargo, según los expertos, todas poseen limitaciones al consultarlas, como su volumen o que la búsqueda es textual. “Ahí es donde fallan las bases de datos convencionales: cuanta más información tengo, más compleja es la búsqueda -agregó Giordano Lerena-. Para trabajar mejor, la información tiene que estar almacenada de cierta manera y, con técnicas de inteligencia computacional, hay que definir inferencias y metainformación que ordenen la búsqueda.”
Ontoweb, cuya directora es la investigadora Tania Bueno, presidenta del Ijuris, servirá para buscar documentos relacionados con patentes y registros de diseño industrial, contratos de transferencia de tecnología, registros de marcas, software y obras intelectuales, además de poder aplicarse en la investigación de fraudes electrónicos, delitos virtuales, violación de la privacidad, contratos electrónicos, certificación electrónica, firma digital y derecho del consumidor de software.
Además del Ijuris y la Universidad Fasta, participan la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Nacional de Chile y la Universidad Federal de Santa Catarina (Brasil). El equipo argentino está formado por los doctores Bibiana Luz Clara y Edgardo Navarro; las ingenieras Ana Di Iorio y Verónica Uriarte, y tres alumnos de las facultades de Ingeniería y Ciencias Jurídicas y Sociales.
Cada equipo tiene su función en el proyecto: “Hay que armar el programa, trabajar los textos jurídicos, analizar cómo están almacenados y establecer las relaciones entre los términos con el significado que se usa en derecho para que el sistema las codifique y decodifique”, señaló Giordano Lerena. Por ejemplo, “lavado de dinero” tiene un significado jurídico que poco tiene que ver con la limpieza.
“Si logramos automatizar parte del proceso -dijo Cardeñosa- se habrán ganado tiempo y precisión, además de optimizar el desarrollo de ontologías, que son el soporte de los futuros buscadores inteligentes.” Esto, por ejemplo, les permitiría a los jueces buscar con gran precisión jurisprudencia para justificar una sentencia judicial.
Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION

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